De Mysteriis Dom Black Metal

lunes, 30 de marzo de 2009

Rock and Roll Profano

El Metal desde sus orígenes tuvo una actitud oscura, tétrica, rodeada de un halo de misterio en sus letras cargadas de figuras poco ortod
oxas dentro del imaginario espiritual de la civilización occidental.

Cuando el Black Metal irrumpió en la escena metalera a mediados de los años 80 (con bandas como Venom, Merciful Fate y Bathory) y sobre todo en los 90 (Black Metal Noruego: Mayhem, DarkThrone, Emperor) la figura del demonio, Satanas, Lucifer, Belial o Luzbel tuvo un componente importante en la formación lírica y musical de este bastardo del bastardo por naturaleza.

Si bien podemos apreciar que las líricas en canciones de Venom tenían un componente “Sat
ánico”, si cabe ese término, no era esto sino la comprensión de Cronos y compañía que ellos eran el lado oscuro del metal. Era algo más que por convicción por teatralización e impacto para con las audiencias.

Ese rol lo asumieron otras bandas de la llamada “Primera Ola de Black Metal” que, en palabras de Fenriz, baterista de DarkThrone era “rock and roll con temática satánica”. En ellas podemos agrupar a Venom, Hellhammer, Celtic Frost, Merciful Fate, Bathory, e incluso a Destruction y Kreator. Las cuales se caracterizaban por tener un sonido agresivo con letras profanas. Incluso muchas de ellas como Celtic Frost y Bathory serían enmarcados en lo que se denominaría posteriormente “Thrash Black”.

Emperadores Negros

No es si no hasta los últimos años de los 80 (1988) y principios de los 90 cuando el sonido del Black Metal se consolidaría en un país muy particular de donde no se pensaba produc
iría tremendo monstruo. Noruega.

Inspirados por Venom y Bathory, esencialmente, jóvenes radicalizados, fervorosos fanáticos de la música extrema, sumado a su convicción, no solo estética, sino ideológica de eliminar al cristianismo de su natal Noruega para imponer las antiquísimas tradiciones y deidades paganas deciden formar sus bandas para predicar su evangelio de odio a la religión, la humanidad.

Øystein Aarseth tenía 16 años cuando a un amigo llamado Jørn Stubberud deciden juntarse en 1984 para formar una banda. Es así como nace Mayhem. Aarseth, que se hacía llamar por entonces Destructor cambió su sobrenombre a Euronymous, quien según el mismo significa “Príncipe de la Muerte” y Stubberud a “Necrobutcher”.

Con ellos empieza lo que seis años más tarde junto con Emperor, Darkthrone, Burzum e Immortal se demonizarían así mismo “True Norwegian Black Metal” lo cual no solo englobaba un sin fin de sonidos blasfemos, sino que estos se veían aderezados por una concepción misantrópico-nihilista de la trascendencia de la humanidad, las maneras como destruir al cristianismo, la muerte como premisa, el dolor autoinflingido y la preponderancia del ser en su desarrollo como individuo en desmedro del colectivo.



Quiero hacer un paréntesis en esta exposición para delimitar el campo del presente post. En una publicación en este blog ya escribí sobre el Black Metal en términos más generales, dando importancia a las bandas que la iniciaron, su estilo de música, sus períodos a lo largo de estas dos décadas. Al contrario del primer trabajo sobre el BM, este segundo material tiene como finalidad explicar (si se quiere usar ese término) las razones por las cuales los músicos de este género (en especial los noruegos, ya que fueron los iniciadores) decidieron enarbolar tan vehementemente las banderas del satanismo más allá del impacto en los concierto y si en verdad este “satanismo” tuvo una formación ideológica concreta como doctrina, o al contrario, fue la respuesta obvia para contrastar a una sociedad acomodada, profundamente religioso como lo es Noruega.


El Secreto de las Artes Oscuras Noruegas

Hablar del pensamiento que se formó en torno al círculo de músicos pioneros del Black Metal en Noruega es remontarnos mil años atrás cuando los peregrinos cristianos hicieron sus primeras incursiones en territorio escandinavo con la tarea de evangelizarlos.


Como es históricamente conocido, los antepasados vikingos de Euronymous y compañía se resistieron a este sacrilegio, reticentes a dejar a sus dioses de Migdgard por la bondad de Jehová y su hijo Jesucristo. Este proceso no se pudo llevar de manera sistemática hasta que el rey Olaf I en el 995 convertido al cristianismo tomó la corona de Noruega realizando la cristianización forzada, a punta de hierro para aquellos que se resistieran. Les viene a la mente la famosa frase que los cristianos españoles del siglo XVI decían contra los judíos acusados por herejes: “Conviértete o muere”. Bueno, esa misma frase la usaron en Noruega. De esta manera, la palabra de Dios fue instaurada en las frías tierras de Odín, Thor, Freya y Loky.

Este proceso fue acompañado de la profanación por parte de monj
es y soldados de la cruz de templos sagrados para los nórdicos, teniendo al fuego como elemento preferencial. Y como ya es costumbre de los conquistadores, sobre esas ruinas, levantaron sus iglesias alejadas del estereotipo de Europe occidental, estas poseían una arquitectura que tuviera elementos propios de Escandinavia para hacer sentir que este nuevo Dios era tan noruego como romano.

Desde entonces siempre hubo un resentimiento hacia el cristianismo que de alguna manera u otra tarde por lo menos siete siglos para consolidarse, debido a que los pocos vi
kingos que quedaban se resistieron a dejar sus viejas creencias de honor, marcialidad, entre otras virtudes.

En la actualidad, las estadísticas dicen que en Noruega más del 80 por ciento de la población profesa la rel
igión protestante, en tanto que el resto pertenece a alguna secta cristiana.

Un parecido con la realidad de su vecina Suecia, donde el vocalista de Emperor Magus Caligula declaró “En Suecia se discute sobre el programa religioso más sintonizado y los curas más famosos”. Si tomamos esta declaración como algo, efectivamente, cierto se puede conjeturar sobre la situación de su vecina. Otro dato a saber es que la iglesia sigue siendo un componente activo dentro del aparato estatal noruego.

Diabólica Revolución

Los primeros músicos del Black Metal en Noruega combinaron los elementos antes mencionados, es decir: la música extrema de temática profana que sumado al componente
histórico de restaurar la cultura nórdica pagana se fundió para crear el sub-género y sub-cultura del Black Metal.

Se trataba sobre todo de jóvenes rebelándose contra su sociedad. Pero no se entienda que esta rebelión era producto de una condición de explotación, un grupo de marginados sociales a consecuencia de la pobreza, gobierno corrupto. No.

Es de conocimiento que Noruega (al igual que Suecia) es uno de los países que han l
ogrado los niveles de vida y bienestar más altos en el mundo. Su sociedad se caracteriza por índices de estabilidad en su población que no posee tipo de queja alguna en el plano político-económico.

No habiendo ninguna consigna ante la cual contraponerse (tampoco les interesaba tema relacionado a la política o reivindicación social) el chivo expiatorio de su concepción fue la religión que agobia todos los ámbitos de la sociedad noruega: el Cristianismo.

En palabras de Ihsahn, vocalista de Emperor: “Diría, básicamente, que
el Black Metal está hecho por el folklore del país. Notodden (ciudad) es semejante a una sociedad ordinaria perfecta para que crezcan rebeldes contra ella. Eso nos dio cierta inspiración”

En esta situación, cabe remitirnos a la historia del BM a p
artir de 1991. Tras la muerte del cantante de Mayhem, Dead, el guitarrista y líder de esta, Euronymous, decide juntar a los músicos del BM de ese entonces (Emperor, DarkThrone, Burzum y Mayhem, inicialmente) para formar un grupo autodenominado el “Inner Circle” el cual se había propuesto como fin máximo el de desterrar la religión de Noruega y reinstaurar las viejas tradiciones paganas. Esta “secta” giraba en torno a la presencia carismática, de Euronymous quien hizo a la vez de guía, especie de sacerdote e ideólogo, quien sentaría las bases del BM como cultura ligado íntimamente a la música. Cuando el pasatiempo de muchos era la música. Euronymous y compañía crearon todo un paquete completo que implicaba la música, la manera de pensar extrema y el hecho de vivir siempre al borde de todo.

En un reportaje dedicado a este sub género del metal, realizado por la televisión noruega, Fenriz, baterista de DarkThrone es preguntado: “¿A qué tipo de personas les atrae este tipo de vida?” a lo que este responde.

“Eso era muy diferente antes y después de la publicidad de los medios. Cuando comenzamos a principios de los 90 estabamos en la escena del metal extremo por algún tiempo, pero en ese período no había un paquete completo de estilo de vida, tuvimos que hacerlo nosotros mismos, no era prefabricado. Sin embargo, en 4 o 5 años se convirtió en una industria” para después añadir “El Black Metal no es una cosa de rebeldía juvenil. No es como era el punk: un grupo rebelándose. No. Es para uno mismo. Es individualismo, sobre todo”


Cómo anteponerse


Pero en toda esta concepción de lucha hay una contradicc
ión. Muchos de estos músicos declaraban ser abiertamente satanistas. Sin embargo, cabe rescatar que ninguno de ellos pertenecía a un culto satánico propiamente dicho. Lo más probable es que ninguno de ellos tuviese un pensamiento satánico propiamente articulado.

Segundo, si se hacían llamar satanista ¿por qué querer instaurar las tradiciones nórdicas paganas, puesto que estas nada tiene que ver con el culto al demonio?

La respuesta parece ser esta.

Para luchar contra el cristianismo las figuras de los antiguos dioses vikingos no
tendrían la fuerza necesaria (en lo referente al culto, la fe, el dogma y la promesa de toda religión) para anteponerse a los valores occidentales. En tal, la única figura capaz de hacer frente al dogma cristiano sería nada más que la figura de Satanás, y los antivalores que con ella devienen.

Un factor a tomar en cuenta, aunque pase muchas veces desapercibido, es la edad de estos muchachos, que en su mayoría circundaban entre los 17 o 21 años. Demasiado jóvenes para desarrollar un pensamiento coherente, con una plataforma de acción. Era, más que todo una rebeldía juvenil que con el tiempo fue dando paso a moderaciones en la manera de actuar, pensar y hasta vivir.

Este frágil edificio doctrinario se vino abajo con la muerte de Euronymous a manos del único miembro de Burzum, Varg Vikerness, quien en una hasta ahora actitud sospechosa atacó al líder de Mayhem con el objetivo de quitarle la vida. Cuando este fue capturado declaró que el ataque lo realizó en defensa propia pues este (Euronymous) tenía planeado (e incluso lo habría rumoreado a varios miembros y allegados al Inner Circle) su asesinato desde hacía ya considerable tiempo.

Es a partir de aquí que la vieja escena del black metal y con ella la primera ola de este género tocaría su fin. Un período de inestabilidad para muchas bandas (Mayhem, Burzum, Emperor, Darkthrone, Hadez Almighty, Enslaved, Satyricon, entre otras) viendo muchos de sus proyectos paralizados dado que muchos integrantes de estas bandas tendrían problemas con la justicia por razón a actos de violencia. Del mismo modo, los sucesos de Inner Circle, la quema de iglesias y la muerte de Euronymous dividieron a la escena black metal, no solo noruega sino a escala mundial, formándose por unos buenos pares de años la escisión entre lo que podría llamarse Burzumnianos y Mayhemnianos, en tanto que otras tantas bandas hartas de pleitos seudoideológicos se apartaron para dedicarse a reestructurar su música.

Noctámbula reflexión

En tal, el satanismo de la primera ola del black metal (noruego) se basaba, se colgaba de arg
umentos tan frágiles como las vidas de sus líderes, la falta de madurez, convicción en su pensamiento llevó a la fácil ruptura de este grupo cohesionado en torno a un “pontis” negro. A su vez, con el fallecimiento de la idea del ocultismo comenzó a tomar fuerza y vigor el postulado pagano, la temática vikinga, así como la guerra, aparte de los ya mencionados temarios misantrópicos y odio.

En resumidas cuentas, hablar del Black Metal, y en especial del Black Metal Noruego (llamado también “True Norwegian Black Metal”) es hablar de un movimiento no solo musical, un movimiento social de la juventud extrema deseosa por desbaratar el orden social sumamente conservador en el que vivían, impregnado de religiosidad en todos los ámbitos del quehacer social. Una visión de destrucción para crear un Valhalla pagano con ciertos tintes de lo que ellos definían como satanismo. Una visión utópica de su propio mundo ideal, lejos de cruces, curas, papas, reyes burgueses, entidades comerciales, donde la ley del más fuerte rigiera, donde la voluntad se imponía sobre los demás por una cuestión de casta y elite. Ellos se autoproclamaban satanistas, pero en verdad, la mayoría lo hacía para llamar la atención de los medios y asustar, de ese modo, a las viejos pacatos que toda sociedad existen, porque definirse como “Satanista” ya implicaba de por si un desafío a la sociedad cristiano occidental, ni proclamarse comunista resultaba tan subversivo en una sociedad como la noruega que hacerse llamar a si mismo un adorador del demonio. No era una postura, pues esta se define como la toma de una opción dentro de lo establecido, concebido y aceptado; es mas bien una apostura al tomar partido por algo resueltamente amoral, desagradable y rotundamente contradictorio.

No cabe la menor duda, al menos para quien escribe, que sin todo esto, sin el Inner Circle, sin la quema de iglesia, sin la violencia explícita que proclamaban y que muchos pra
cticaban, así como los hechos fatídicos relacionados a Varg Vikerness y Euronymous el Black Metal no sería ese gran parangón musical, lleno de cargas emocionales oscuras que es en la actualidad. Y, a pesar que muchos de sus actos no serían imitados por la mayoría de sus fans, ninguno puede negar que el carácter de este tipo de música se funda no a finales de los años 80 sino con las bandas de los 90 y que su radicalidad fuera la propulsora de ese monstruo demoníaco, siendo este un antivalor intrínseco a su naturaleza puesto que como música extrema se condensó con las mentes extremas de sus padres, siendo estas mentes las que aún son los pilares, la base primordial para realizar una buena banda de Black Metal, cuyo discurso quizás ya no importe tanto (como década y media atrás) pero sigue removiendo los cerebros, la entrañas, las viseras de esa mente animal dispuesta a dejarse llevar por los acordes, riffs, blast beats y voces descarnadas cual lamentos inhumanos. Mientras esto siga existiendo, allá en los infiernos Euronymous y sus vasallos sobre la tierra seguirán haciendo eco hasta el fin de los tiempos.

HAIL BLACK METAL!!!!!



Contaminación a la Carte (Problema Nunca Acabar II)

martes, 17 de marzo de 2009

Así como el tráfico vehicular es un grave problema que afecta a la ciudad de Lima, este tiene como una de sus principales consecuencias la contaminación del aire que los ciudadanos respiran con el pasar de las horas y los días.

Sumado a los interminables factores que hacen de Lima una ciudad contaminada y contaminante cabe destacar, el problema de la basura, el ruido y aquél ocasionado por los carros que recorren la capital del Perú, botando a cada instante, a cada segundo gases y elementos tóxicos que no hacen sino deteriorar la salud pública en general.


Antecedentes

Antes de hablar de los antecedentes de la contaminación vehicular en Lima, cabe destacar que a pesar de las nuevas tecnologías en combustibles e hidrocarburos, el Perú se ha quedado atrasado en este proceso de evolución del parque automotor nacional.

Como primer punto, es necesario señalar la existencia de combustibles como el nafta, gasolina, gasóleo, entre otros, que son los responsables de la proliferación de monóxido de carbono, hidrocarburos sin quemar y óxido nitros, todos estos con un potencial contaminante elevado.


Del mismo modo, el uso de gasolina con plomo, químico altamente corrosivo y perjudicial para la salud humana. En nuestro país cada día aumenta el número de personas afectadas a causa de este elemento.


Un punto importante de esta problemática radica en la antigüedad de los vehículos de uso común en Lima, como la motocicleta, autos, camiones y transporte público que en su mayoría tienen una edad superior a la permitida si comparamos a países vecinos. Este es un problema si tenemos en cuenta que en la actualidad, los autos modernos poseen sistemas electrónicos que permiten que el auto utilice el combustible necesario, realidad que no se encuentra aún generalizada en el parque automotor limeño.

La invasión de combis coasters en la década de los noventa, que llenaron las calles de Lima de vehículos de segunda mano, no apropiados para circular en grandes urbes y que estas no tengan el mantenimiento debido por parte de sus dueños por falta de conocimiento o simple dejadez.

Lima no cuenta con un transporte público alternativo que no contamine como tienen las grandes ciudades (metros, tranvías, por ejemplo) A pesar de esto, se encuentra el proyecto denominado “Metropolitano de Lima”, que tiene como finalidad aliviar el problema de la saturación vehicular de la capital peruana, así como la reducción de la contaminación por efecto del transporte.

Efectos

Los efectos más visibles de la contaminación vehicular son los daños a la salud y al medio ambiente.

Como primer punto, las alteraciones en el transporte de oxígeno a la sangre a consecuencia del monóxido de carbono que emana de los vehículos. Cuando este elemento es aspirado sustituye al oxígeno en los glóbulos rojos disminuyendo la oxigenación de los tejidos.

El sistema nervioso se ve atacado por estos agentes contaminantes debido a los const
antes ruidos emitidos por los vehículos, lo que ya ha producido diversos y severos casos de irritabilidad e insomnio.

En lo referido al medio ambiente, el principal afectado es el aire, cuyos agentes contaminantes, el monóxido de carbono (uno de los responsables del efecto invernadero), hidrocarburos no quemados o parcialmente quemados, junto con el plomo, dióxido de azufre hacen que cada que vez que aspiramos “aire” nuestros pulmones se llenen de elementos que lenta pero a paso firme deterioran nuestra salud hasta provocar la muerte.

Lima Pollution

Un estudio realizado en abril del 2008 por el Banco Mundial señaló que Lima era una ciudad mucho más contaminada que México DF, Santiago de Chile, e incluso, Tokio y Roma.

El agente responsable de esto sería el material particulado PM10, visible solo bajo el microscopio que deriva de la combustión del combustible diesel. El informe indica que este elemento es sup
erior en Lima en comparación a ciudades como México DF o Sao Paulo que tienen un parque automotor dos veces más grande que el de la capital del Perú.

Del mismo modo, la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA) demostró que solo el Centro de Lima reflejó un promedio de MP10 tres veces mayor al estándar nacional de calidad ambiental.

La Comisión Nacional del Ambiente (CONAM) señaló que del total de contaminación de Lima, el 86 por ciento es producto del transporte urbano.

Posibles Soluciones

El problema de la contaminación vehicular en Lima es un tema que nos involucra a todos y su solución depende del grado de participación tanto de las entidades del Estado, los transportistas, usuarios de estos servicios y la población en general.

Aquí algunas soluciones que muchos entendidos en el tema proponen:
  • El ruido es uno de los componentes agregados a esta contaminación. Para combatirla, muchos argumentan que el Estado debería reglamentar los niveles de sonoridad como primera medida contra esta incomodidad. Así mismo, la realización del impacto ambiental que tienen estos sonidos fuertes y exagerados para, de este modo, poner medidas de prevención protegiendo a los ciudadanos de este malestar.
  • Contra las emisiones de dióxido de azufre y monóxido de carbono, se plantea que las revisiones del parque automotor sean más efectivas, lo cual, entre las demandas para pasar esta revisión, sería que el vehículo fuese renovado
  • Así mismo, la educación que el ciudadano en general sobre este tema será de vital importancia para que esta problemática pueda llegar a un punto concreto de solución.
Obviamente, son muchos los puntos que aún quedan por desmenuzar en un problema tan complejo y de largo aliento como es la contaminación vehicular que no solo se relaciona al transporte, arrastra consigo otros problemas que si no son puestos sobre el debate (más allá de las coyunturas políticas) podrían convertirse en males endémicos, entonces, allí si, nos estaríamos condenando a una muerte lenta.

Problema de nunca acabar

lunes, 9 de marzo de 2009

En la actualidad Lima es una de las ciudades más congestionadas de América Latina, entre otras cosas, por la falta de conciencia vial de peatones y conductores, así como las leyes que deberían regular el tránsito que, en la práctica, no han dado resultado alguno. A pesar de ello, las soluciones que se plantean a este problema son varias, tan solo falta iniciativa política y apoyo por parte de la población.

El tránsito de la ciudad de Lima, otra “Ciudad de los Reyes” es uno de los problemas más importantes que aquejan a la capital del Perú y con esto el aditivo de la contaminación vehicular que hace de esta urbe una de las más desordenadas y contaminadas de América Latina.

Ya para los transeúntes limeños se ha vuelto (involuntariamente, supongo) algo natural convivir con el tráfico asfixiante, exasperante y la contaminación que, simplemente, sofoca las vías respiratorias de las personas que circulan por calles y avenidas de masivo tránsito vehicular, como son la Av. Abancay, Av. Tacna, Av. Wilson, Av. Arequipa, por solo mencionar algunas, sabiendo que la lista es interminable.

Pero ¿Cómo esto ha sucedido en la ciudad? ¿Cuáles son los orígenes para la sobre explosión del parque automotor limeño?

Causas del Malestar

Se puede señalar que una de las causas de este gravísimo problema es la falta de educación por parte de conductores de transporte público y del peatón en general. De esta manera, podemos apreciar que los dueños de las empresas de transportistas no tienen el mínimo control sobre su personal quienes, aprovechando que dichas empresas donde laboran no se encuentran agrupadas en asociaciones, gremios, etc., muchas veces (por desconocimiento, supongo) atentan contra la seguridad del peatón y del usuario de dicho servicio.

Otra causa, la podemos ubicar en los pasados años 90 cuando la crisis provocó desempleos dejando a muchos varados sin saber que hacer. Ante esta disyuntiva, para muchos el oficio dentro del transporte público se mostró como una alternativa para suplir la escases de trabajo, provocando así el aumento desproporcionado de líneas de transporta ocasionando una sobre oferta de más del 40 por ciento en los correspondiente a combis, custers o taxis.

Sumado a esto son las malas normas de tránsito vehicular que muchas veces poco o nada hacen para regular este problema, lo que produce que dada una ley esta quede en desuso por su escasa eficacia al momento de su aplicación. Esto debido al poco interés que las autoridades pertinentes como los municipios muestran quedando este discurso para los ruedos de campañas electorales.

Y la consecuencia más palpable se ve en el día a día del limeño que para trasladarse de un lugar a otro demora más de media hora. No es posible que desde la Av. Arica (punto de referencia de quien escribe) en Breña se demore una hora para llegar a la Av. Abancay en el Centro de Lima y 40 minutos a la Av. Tacna. Y no digamos de las personas que viven en los llamados Conos de Lima, los cuales hacen viajes HASTA DE TRES HORAS para llegar a sus centros de trabajo.

¿Y las consecuencias?

Lima, desde su fundación el 18 de enero de 1535 tuvo características desordenadas y no fue raro que en su futura expansión en tiempos de la colonia esta se diera de manera desordenada y descontrolada, así lo cuenta la historia, y así lo dice nuestro famoso historiador Luis Porras Barrenechea, gran estudioso de la historia de la Ciudad de los Reyes.

Cuando el siglo XX comenzó Lima mantenía esa tendencia tan característica a seguir expandiéndose, y eso pasó en los años 20, pero fueron la migraciones desde las serranía en los año 50 las que definieron la geografía actual de la ciudad.

Los pobladores del ande, recién venidos a Lima, al no encontrar residencia en lo que hoy de conoce como Lima Vieja o Lima Moderna, habitaron la periferia de la ciudad, grandes áreas deshabitadas que llegaron a conformar el llamado “Cinturón de la Pobreza”, antecedente de lo que décadas se denominarían los Conos de Lima.



Muchas de estas personas que habitaban la entonces periferia de la capital conseguían empleos en la Metrópoli, lo cual originó una demanda vehicular para aquellos apartados lugares. Conforme transcurrieron los años, estas zonas se fueron convirtiendo en áreas pujantes convirtiéndose oficialmente en distritos allá por los años 70. Destacando entre ellos Los Olivos, Comas y especialmente Villa El Salvador.

Para los años 80, era cada vez más la gente que residía en los conos, siendo estos sectores los más poblados de Lima. Así la demanda de transporte público se disparó a partir de estos años, factor que se incrementaría en el tiempo.

Esto, aparte de la habitual molestia del demoro para llegar a un destino, ha provocado innumerables accidentes que han cobrado la vida de muchas personas, donde la responsabilidad es compartida tanto por el conductor que no respeta las señalizaciones, los límites de velocidad, etc., y de los peatones que a la vez no respetan los paraderos, las luces de tránsito cruzando cuando no es el momento, cuando la circulación no se ha detenido.

Un factor a mencionar es la cantidad excesiva de carros que llenan el parque automotor limeño, muchos de los cuales están conformados por carros antiguos en pésimo estado de conservación lo cual ha contribuido al elevado número de accidentes.

Del mismo modo, esté comprobado que en un clima de trabajo como el que tienen estos transportistas el estrés, mal humor, impulsividad sean consecuencias comunes entre estas personas.

Otro factor de suma importancia es la contaminación que esto produce a la ciudad, a su imagen y sobre todo a la salud del ciudadano que se ve expuesto al humo de carros antiguos o de segunda mano, en su mayoría, lo que provoca que a diario el transeúnte se vea expuesto a más 411 tóxicos provenientes de estos vehículos.

Metropolitano ¿Solución?

Se han tenido en mente muchos proyectos para controlar el tráfico de Lima, uno de ellos fue el afamado Tren Eléctrico gestionado y gestionado por el primer gobierno de Alan García (1985-1990) el cual, al culminar su período quedó varado sin ver en ese entonces su funcionamiento. Para cuando el gobierno de Alberto Fujimori llegó al poder este proyecto fue desechado, ni siquiera revisado. Tuvieron que pasar más de 14 años para que en la gestión del alcalde Lima, Luís Castañeda Losio, con apoyo del gobierno de entonces de Alejandro Toledo, este proyecto fuera retomado viendo al fin su funcionamiento hasta la estación de Atocongo, en San Juan de Miraflores.

Sin embargo, se puede decir que los alcances en la disminución del congestionado transporte han sido pocos dadas las limitaciones que se restringen en un área pequeña de la ciudad.

Ante esto, Castañeda Losio en 2006 fomentó un proyecto denominado “El Metropolitano de Lima” el cual tendría como esencia el reducir el tiempo de viaje entre los conos y Lima Centro, así como disminuir el tráfico vehicular.

No se puede hablar de un metro, dada la condición del terreno de Lima, hace imposible que un proyecto de esa envergadura pudiese fructificar, por tal razón, el Metropolitano se basará en una línea única de buses que transitará de cono Norte a Sur en un tiempo de no menos de 45 minutos.

En ese sentido, se señala que son tres los aspectos previos para la realización de este corredor vial: primero, reordenamiento de rutas de circulación; segundo, recuperar las calles tomadas por los comerciantes quienes han contribuido a este caos vehicular (junto con la ciudadanía, acostumbrada a tomar los colectivos y taxis en lugares tan diverso como parques, pistas, veredas o jardines en ves de los paraderos autorizados); tercero, el municipio debe promover la asociatividad de los transportistas limeños, para que puedan acceder a las concesiones de nuevas rutas; cuarto, el municipio de Lima dará mayor prioridad a estas ocasiones en el concurso de licitación de rutas; quinto, el municipio mejorará las vías y creará mejores corredores viales; sexto, se determinará el tipo de vehículos y la cantidad que podrá circular por estas rutas; y séptimo, asegurar con esta planificación que el negocio de transporte público en Lima sea viable y rentable.

De este modo podemos entender que el problema del transporte no es solo algo técnico, de ordenamiento, tiene implícito un fuerte componente social del cual todos somos responsables por los malos hábitos de los peatones, los mismos que han sido adoptados como una conducta aceptada, normal, sin darnos cuenta que es, precisamente, esta actitud la que promueve una errada conducta por parte del peatón y del conductor, reflejado en el caos vehicular en el que hoy los limeños nos encontramos sumergidos.

Algunas Alternativas

Entre las alternativas que se proponen para solucionar el problema de la congestión vehicular y la saturación del parque automotor se plantea lo siguiente:
Planificar integralmente el tránsito en Lima con dos aspectos los cuales son la renovación y creación de vías.
  1. Educar vialmente a todos los ciudadanos.
  2. Creación de by passes en los lugares de mayor congestión, lo cual ayudaría al descongestionamiento, presentándose esta como una solución de corto plazo.
  3. Educación vial, el cual debe ser implementado desde la escuela, así como el hecho de hacer más riguroso y exigentes los exámenes para otorgar las licencias de conducir.
  4. Regular la sobre oferta del transporte público, la cual se puede llevar de tres maneras:
  • No incluyendo más vehículos en el transporte público.
  • Realizar minuciosas revisiones técnicas a todo el parque automotor otorgando permiso solo a los que cumplan con los requisitos, de esta manera se reduciría significativamente el numero de vehículos que ofrecen el servicio de transporte ya que muchos se encuentran en mal estado.
  • Creación de un sistema de buses organizados y un sistema de rieles( tranvías, tren eléctrico) es una solución viable a corto y mediano plazo y el sistema de trenes ayudaría a disminuir la sobre oferta ocasionada por las combis y micros.
  • El cumplimiento de normas es casi imposible en Lima, pero, ante esto la municipalidad debe ejercer su autoridad multando drásticamente sin ninguna amnistía.
  • El Estado deberá sancionar drásticamente a los policías involucrados en actos de corrupción" a los policías involucrados en coimas".
Quizás, haciendo caso a algunas de estas sugerencias podremos vislumbrar un futuro mejor para este gravísimo problema, siempre y cuando la ciudadanía tome conciencia del rol que cumple en su solución. Esperemos que esto se pueda solucionar.

Amarillo y Chicha

martes, 24 de febrero de 2009

Pocas veces suelo hablar sobre periodismo en “Manifiesto Bizantino” no es que no sienta pasión por mi carrera, todo lo contrario, esta me genera mucha emoción, sobre todo en el tipo de temas que realizo.

No está demás decir que mi estilo es resueltamente atemporado a lo noticioso, pero creo tocar algunos temas de interés.

Mi renuencia a hablar de temas periodísticos se debe a la coordinación de mis puntos de vista como tales. En tal sentido, dejo eso a los debates académicos los cuales nutren esta profesión maravillosa de aquello que se llama teorización, tan necesaria en le periodismo peruano donde abunda tanto empirismo malsano que lleva a cualquier “hijo de vecino” a dedicarse al oficio de informar, interpretar y analizar.

Una delgada línea roja

En esta ocasión quiero tocar un tema que es muy debatible dentro de la profesión periodística, no solo en el ámbito académico, también en la opinión pública: Me refiero al derecho de la privacidad de la personas públicas, ya sea del espectáculo, las artes, la política, etc.

Es verdad que la vida pública está limitada por ciertos patrones en los cuales los ojos de los periodistas no deberían inmiscuirse.

¿Por qué no inmiscuirse en la vida íntima de un personaje público? La razón yace en el respeto de la privacidad de toda persona por muy conocida que esta sea. De tal modo, la vida de los artistas, políticos y demás interesa siempre y cuando esta genere una noticia de interés dentro de su desempeño público.

En el Perú el referente obligado de lo que el periodismo de cloaca hace con la intimidad de los famosos es el archiconocido programa de Magaly Medina, “Magaly TV”.

Esta señora lleva más de diez años en la televisión peruana dedicada a una sola cosa: entrometerse en la vida íntima de la gente de la farándula. De este modo se institucionalizó el famoso “ampay” que se refería a capturar infraganti a una de estas personas en una situación comprometedora (ya sea ebrio, teniendo una relación impropia, entre otras) para luego ser divulgado.

Este modo de hacer periodismo en el Perú marcó todo un estilo en el sensacionalismo capitalino. Si bien es cierto que empezó en los años 80 con “Ojo” nada se comparó a lo que la señora Medina y sus esbirros, los llamados “diarios chichas” hicieron en los 90, década del Fujimorismo.

Chisme = ¿Noticia?

Así, la prensa “seria” vio una competencia mayor y barata (0.50 céntimos cada diario) donde los titulares ya no eran sobre el quehacer político nacional o internacional, ahora las portadas se veían recubiertas con mujeres de grandes proporciones en sugestivas poses, escasas de ropa; la última borrachera o escándalo de un afamado futbolista o la “bronquita” entre dos personajes de “Chollywood”.

Pero cabe la pregunta ¿Esto es en verdad noticia? Para saberlo definamos, primero, qué es noticia.

Noticia es todo hecho periodístico de actualidad que tiene cierta relevancia social. Entre sus características debe poseer objetividad, veracidad, claridad, novedad, prominencia, interés humano, etc.

Dicho esto y mencionada algunas de sus particularidades, los ampays al estilo diario chicha y Magaly TV es probable que lo único que posean es novedad pues, la objetividad en ellos así como la veracidad son muy dudosas. Ya está comprobado que muchos ampays han sido arreglados o cuyo realismo es dudoso. En lo relativo a la prominencia genera un interés por ser estos personajes conocidos. Sin embargo, no es noticia aquello que hagan en su vida íntima (no tiene importancia si estos se emborrachan, tienen amantes, son homosexuales, etc.) En tanto que el interés humano de dicha noticia se ve nublado por el deseo morboso de indagar en los lados oscuros y negativos de la vida personal.

El negocio de la chismería se hizo popular en el Perú, apareciendo en pantalla chica versiones que solo intentaron imitar el estilo impuesto por la Medina. Está de sobra decir que todos estos fracasaron.

Caso, EL TROME

Eso en lo que consta a la televisión. Caso contrario a la prensa chicha que, una vez caído el régimen de Fujimori (gestor de este tipo de publicaciones como órganos distractores y de represión política) siguieron en pie y, si bien muchas de estas cerraron muchas otras aparecieron, incluso, el Grupo El Comercio, afamados de ser todos unos señorones comprendieron la importancia de este nuevo tipo de prensa. Es así como aparece “El Trome”, el cual mucho más mesurado que sus pares chichas sigue esa formula de explotar el lado farandulero de la noticia, haciendo uso a la vieja pero efectiva receta de poner mujeres de grandes proporciones en sus hojas. Aunque aquí las noticias de interés nacional tienen un espacio importante, su lenguaje es mucho más sencillo y corto. Para no aburrir.

Es un poco irónico que sea esta publicación amarilla aquella que más dinero recauda para el grupo El Comercio, y sea la que hace posible que otros diarios como El Comercio y Perú.21 se mantengan todavía.


¿Qué Hacer?

Aún los dueños que dirigen estos medios no se han dado cuenta lo que podrían hacer si dejaran de lado las fórmulas embrutecedoras de la mayoría de sus publicaciones.

Muchos abogan por un cambio en el manejo de la información de estos medios. Y es verdad que deberían hacerlo, pues lo único que hace es generar desinterés por los problemas que el Perú sufre.

De otro lado, la farándula se ha visto expuesta por cientos de colones que solo buscan un protagonismo antes los medios sin medir sus acciones provocando así que el arte y todo lo relativo a ello, la creación de algo para el deleite de un público, quede relegado ante los escándalos personales y demás mofleterías que tanto perjudican el desarrollo del arte nacional, como tal.

Así mismo, es posible hacer periodismo popular, y este es un postulado que sostengo, haciendo de un lenguaje sencillo y conciso. Quizás el que remotamente se acerque a esto es “El Trome”, pero cae al final de cuentas en lo mismo. Y es que la delgada línea divisoria entre un diario popular y uno chicha no está bien definida, por el contrario, se suele pensar de ambas como sinónimos. Criterio errado, dicho sea de paso.

No cabe duda que entre tantas razones, la existencia de este periodismo “chicha” ha contribuido a la mala imagen, al descrédito que dicha profesión (como si no fuera ya sintomático que en el Perú actual todo carezca de confiabilidad y respeto) siendo percibida esta como acomodada, mentirosa, chismosa, entre otros adjetivos más.

Un compromiso ideal

Este cambio de rumbo editorial de estos diarios y programas, obviamente, les traería sobre todo pérdidas financieras. Y es que eso es lo que prima. Los medios dejaron de ser aquellos entes en los cuales la sociedad podía confiar para recibir buena información. Si bien es cierto que toda empresa tiene un fin lucrativo, y los medios de comunicación, son eso ante todo, se ha llegado a un punto de simplemente hacer de lado el sentido informativo, la responsabilidad social de estas empresas para enfocarse prioritariamente en un contenido que produzca réditos económicos. Eso, sin duda alguna a equívoco ha contribuido a lo que sucedió a partir de los años noventa con buena parte estaciones, diarios y emisoras de carácter periodístico o con espacios de esta índole.

Por eso, los periodistas, incluyéndome tienen una gran responsabilidad en un país como el nuestro, donde prácticamente toda institución estatal, privada o social se encuentra contra el desmedro de una sociedad desganada apática, idiotizada por los mass media.

Muchos de los líderes de opinión del gremio periodístico hablan de la política, pero es necesario cambiar radicalmente los contenidos que los medios de comunicación vienen difundiendo actualmente. Quizás ellos no puedan hacerlo ya, pero para eso toda una nueva generación joven, con visión de futuro y emprendedora puede revitalizar la calidad informativa de los distintos medios nacionales para así promover un cambio no solo en las estructuras del poder, también en las bases de la sociedad peruana misma.

La Teta Aclamada

domingo, 15 de febrero de 2009

La película peruana “La Teta Asustada” ganó el Oso de Oro a la mejor película en festival de cine de Berlín, conocido internacionalmente como “La Berlinale”, la cual obtuvo el premio de la crítica internacional del certamen.

El film es una obra de la cineasta peruana, Claudia Llosa, sobrina del peruano más universal, Mario Vargas Llosa. Llosa, ya tiene en su haber una producción anterior que llamó mucho la atención en la crítica internacional y que, sin embargo, fue duramente criticada por la prensa especializada nacional: Made in Usa, a la que se tildó de racista, fantasiosa, entre otros calificativos.

La Teta Asustada, es la segunda obra de esta joven cineasta que cuenta con tan solo 32 años y en ella relata la historia Fausta (interpretada por Magaly Solier), una niña que vive en las serranías del Perú. Ella sufre de un extraño mal; tienen un miedo inimaginable que la hace muy callada, inexpresiva y hasta fría.

Según la tradición, esta enfermedad la transmiten las madres a través de la leche materna quienes han sufrido de una violación y cuyo trauma es heredado a los hijos. En el caso de la película, la mamá de Fausta sufrió de violación en la época en que la subversión de Sendero Luminoso asolaba de muerte y depravación la sierra peruana donde, sumado a ello, la bestialidad de la policía y el ejército arremetía teniendo a la población rural en el fuego cruzado.

Así es La Teta Asustada, aquella que relata alejada de los típicos estereotipos al mundo andino, su cosmovisión, su manera de ser, esa eterna melancolía que parece estremecer el alma del poblador del ande se grafica en las escenas, en la trama, en el guión de esta película. Y eso fue lo que le valió para llevarse el Oso de Oro de la Berlinale, por encima de otras producciones, extranjeras, y los comerciales filmes estadounidenses quienes tienen detrás suyo la fuerte publicidad que los grandes estudios manejan. Aquí eso no valió, primó sobre todo la estructura y la visión de un buen film.

Es verdad, que el Perú es un país de modas, con una moral baja, llena de derrotas, una sociedad ávida de logros y, en este contexto, esta película insufla los ánimos y primeras planas.

Eso es ya sabido en nuestro país. A esta cuestión de moda, de momento, de hecho noticioso, hay que anteponer, pasada la euforia ¿Cómo apoyar al cine peruano? Ya no es novedad que la calidad del cine peruano de a pocos está mejorando, no solo en argumento, sino también en el tema estético, fílmico, etc. Pero es otra verdad, que hacer una buena película de calidad como lo es esta o “El Acuarelista” necesitan de apoyo económico que cuesta mucho trabajo conseguir para jóvenes cineastas (y no tan jóvenes también) con futuro pues el apoyo del Estado representado en instituciones como el CONACINE se hace efímero o insuficiente.

En este sentido el apoyo de la empresa privada es vital para apoyar el prometedor futuro del cine peruano, que permita que nuestro séptimo arte alcance niveles de calidad, primeramente, como los líderes cinematográficos a nivel Sudamericano como son Argentina y Brasil.

Sin embargo, esto depende del grado de conciencia que las instituciones respectivas del Estado y la empresa privada tomen respecto al tema pues, un país necesita del arte para desarrollarse, no todo es libre comercio, TLC`s, tratados internacionales. Un país mide su desarrollo no solo a nivel económico, sino también a nivel intelectual, a nivel cultural, no nos conformemos con este chispazo de fama que hoy nos toca, porque, SI, eso es, UN CHISPAZO. Solo con la promoción y fomento de nuestras artes estaremos compitiendo en todos los lugares y al mismo tiempo enriquecer nuestra identidad y nuestro orgullo de ser peruanos.

Recordando la importancia de leer a Mario

miércoles, 11 de febrero de 2009

Los primeros pasos antes de llegar a ti


Mi vida como lector empezó oficialmente al terminar la educación secundaria. Recuerdo que antes de finalizar el año 2002 me encontré curiosamente parado en frente del puesto de periódicos de la esquina de mi casa. No es algo que hiciera con frecuencia dados mis 17 años en aquél entonces.

Recuerdo que vi un libro que el diario “El Comercio” publicaba cada semana sobre autores peruanos. El título me pareció llamativo, “Yawar Fiesta” el escritor, José María Arguedas. De alguna manera y otra ese nombre me atrapó haciendo que corriera a mi casa a tratar de sacar esos 10 soles a m
i mamá y poder comprármelo.

Y así lo hice.

Antes de aquello yo era un lector colegial, por obligación. A la memoria me vienen El Príncipe y el
Mendigo, Paco Yunque y Corazón, que es la que más me gustó en la infancia.

Cuando mi vida universitaria en los estudios de periodismo hubo empezado (2004) ya poseía una colección de más de 20 libros, muchos de ellos los devoré, me marcaron como es el caso de “1984” de George Orwell.

Un dulce descubrimiento

Sin embargo, para cuando el 2006 se acercaba a su mitad y yo me encontraba en el sexto ciclo de mi carrera llevé una asignatura llamada Periodismo y Literatura. Dado mi gusto por la lectura asumí que me divertiría de lo lindo en dicho curso. Y, efectivamente, así fue.

Fue entonces, cuando el profesor de la asignatura nos mandó a leer a un
autor ampliamente reconocido en el Perú (su país de origen) y el resto del mundo, Mario Vargas Llosa, con “El Pez en el Agua”. Debo decir que siempre tuve reticencias de leerlo por mis sesgos ideológicos de ese entonces que, obviamente, obstaculizaron mi posterior deleite intelectual.

Cuando hube comprado dicho libro, mis pensamiento acerca del mismo de confundían, cuestionaba si la compra hecha valdría la pena. P
ara mi, Vargas Llosa era un “burgués liberal apestoso” y el simple hecho de comprar una novela suya implicaba en mi obtusa mentalidad dogmática una ALTA TRAICION.


Temeroso abrí la tapa, comencé a leer con ese recelo de que alguna de sus ideas capitalistas fueran a envenenar mi santa concepción izquierdosa de la realidad. Y, así como los vientos del invierno limeño traen consigo un aire fresco y vivificador, El Pez en el Agua no hizo sino conmover mi sentido estético y estructural de lo que era la literatura. Entonces cambié.

ACLARACION: no dejé de ser en ese entonces izquierdoso, eso vendría, posteriormente en el 2008.

Cambié mi manera de ver las cosas, aprendí a distanciar las ideologías de lo artístico en todo ámbito pues, en el
pasado, mi noción del arte tenía que servir a un fin social determinado por una cierta ideología de la realidad. Está claro que esa “ideología” comprendía exclusivamente un ideario político, quedándose enmarcado en un dogmatismo que, con el tiempo, comprendí era demasiado subversivo (es decir dañino) para una persona de mis características.

Ese es el legado que Mario Vargas Llosa dejó en mi persona. Pero allí acaba todo.

Vargasllosiano


Tras terminar la jugosa lectura de El Pez en el Agua en cual relataba los hechos de cómo “Varguitas” decidió involucrarse en la política peruana en 1987 a raíz de la gran “estupidez” como fue la estatizació
n de la Banca por parte del entonces presidente del Perú, Alan García Pérez, sobre su candidatura a la presidencia en 1990 y su posterior derrota contra el infame Alberto Fujimori, no me resignaba a dejar a este increíble escritor en este libro. Fue allí cuando descubrí parte del universo Vargasllosiano.

Y no tuve mejor secuela que leyendo la obra cumbre de este, “Conversación en la Catedral” ambientada en la época cuando el Perú era gobernado por la mano de hierro de Manuel Apolinario Odría.

No lo negaré, es lo mejor que he leído hasta ahora. Recordar ese período no me hace sino reflexionar lo que implica el sabor de degustar un buen libro (cosa que pocos tienen el privilegio, porque, seamos francos, las personas de mi generación se sienten aburridos de los libros o solo lo hacen para dar la imagen de no ser huecos o intelectualotes, a ellos les digo en palabras de las leyendas de Immortal, YOU ARE REALLY BENEATH US!!!!!) Una época idílica, de descubrimiento de miles de cosas nuevas ¡Tiempos aquellos!

Posteriormente, vendrían a mis manos obras maestras como “Lituma en los Andes” y “La Fiesta del Chivo” con la que Vargas Llosa dejó otro gran legado no solo para la literatura universal sino también mundial.

Así mismo, como periodista, admiro el trabajo de Vargas Llosa, como columnista, particularmente, porque desarrolla espléndidamente sus ideas, aunque no necesariamente las comparta (el neoliberalismo a ultranza no es lo mío, a pesar que yo haya dejado ya de ser un izquierdoso) ¿por qué me gusta Vargas Llosa como columnista? Primero por el enfoque y la organización que crea y segundo, en el plano periodístico siempre sentí que lo mío era la interpretación, el análisis; sintiéndome harto cómodo con el artículo, la columna, la editorial.

¿Escritor a los estrados?

Mencioné escuetamente que sus ideas políticas nunca fueron de mi agrado al cuando lo descubrí, eso era blasfemia, ahora, sin embargo, no las comparto, pero veo que muchas dadas las condiciones del mundo actual son necesarias añadiendo a las mismas un enfoque social que no haga de ellas las típicas del neoliberalismo que solo piensa en el mercado dejando del lado el interés humano que es el principio básico de todo sistema político económico que se respete.

Para lo que condenen a
Vargas Llosa el político les doy cierto grado de afirmación a sus proclamas pero remontémonos un poco en la historia. Todo empezó a mediados de los años 70 cuando la crisis en Estados Unidos comenzó a mellar al Estado de Bienestar de la teoría Keynesiana vigente desde los años de la Gran Depresión en la década de los treinta del siglo pasado. Sucedió que la inflación, antes impensable comenzó a campear, primero (como siempre) en los países desarrollados e industriales, para luego continuar en los países tercer mundistas o en “vías de desarrollo”. Este proceso se sintió con timidez en el Perú en los útimos años del gobierno militar (1968-1980) que se asentuó cuando el civilismo volvió al poder con Fernando Belaúnde como presidente (19802-1985).

Contrariamente a lo que mucho
s creen, la inflación ya era alta en el segundo gobierno del arquitecto Belaúnde, alrededor del 200 por ciento, lo que ya había golpeado los bolsillos de las familias peruanas quienes ya se las ingeniaban para hacer maravillas con el dinero, en especial con lo relacionado al alimento del día a día.

Sin embargo no sería sino hasta que sucesor de Belaúnde Terry, Alan García Pérez del antiquísimo partido aprista llevado por un elevado sentido populista optó por medidas que fueron aplaudidas por la población pero que tuvieron su desilusión con la hiperinflación que dejaría en la banca rota al Perú. En ese contexto se decide estatizar la Banca para detener los efectos de la crisis, pero esto no haría más que as
entarla.

Eso lo sabían los neo liberales peruanos liderados en nuestro país por Mario Vargas Llosa y el renombrado economista Hernando De Soto, quienes consideraron que el Estado de Bienestar en el Perú se jugaba su última carta antes de perecer como en el resto del mundo, asumiendo que era “su momento” para traer las ideas liberales al Perú de un Estado moderno y promotor.

De tal manera se llevó a cabo el famoso mitin en la Plaza San Martín en el cual denunció la estatización. Es en esta primera manifest
ación del novísimo movimiento neoliberal peruano que nace el Movimiento Libertad en coalición con dos partidos de viaja guardia como Acción Popular y el Partido Popular Cristiano.

El FREDEMO (Frente Democrático) nace de esta alianza con miras a las presidenciales de 1990 tuvo como resultado el fracaso de este ante el desconocido candidato de estirpe japonesa, Alberto Fujimori.

Mucho se dice sobre este fracaso, pero se pueden delinear algunos puntos a considerar:

Primero, la alianza con AP y el PPC vistos como partidos tradicionales, lo que dio la sens
ación que el FREDEMO implicaría el continuismo de esa vieja receta política que no había logrado resolver los problemas de la ciudadanía, al contrario, los asentuó.

Segundo, la sobre exposición debido a tres largos años de
campaña lo que hizo dar una sensación de ser una candidatura elitista, como se dice en el argot limeños, un partido de “pitucos para pitucos” (así se dice a la clase acomodada en el Perú)

Y tercero, el hecho que el entonces partido de gobierno, el APRA, anteponiendo odios personales contra Vargas Llosa desde el mitin realizado en la Plaza San Martín en 1987 deciden apoyar la candidatura d
el desconocido Alberto Fujimori con su partido “Cambio 90” que hasta hace seis de los comicios generales ni figuraba entres los primeros lugares de opción de voto.

Esta derrota tuvo un componente positivo pues, de haber sido elegido presidente Vargas Llosa, su actividad literaria que tanto nos apasiona se hubiera visto relegada por las tareas que en un Estado como el peruano demanda.

Por otro lado, la historia demostró que al final el neo liberalismo triunfó sin su figura más importante política e ideológicamente pues, al tener la victoria en las manos Fujimori este, hizo una alianza con los empresarios para que estos pudiesen implantar su modelo y llevar a cabo las regulaciones laborales y estructurales para desbaratas el Estado de Bienestar peruano con el
advenimiento del neoliberalismo.

A pesar de ello, el joven neoliberalismo tuvo un mal comienzo en nuestro país ya q
ue a la vez que Fujimori pactaba con los empresarios, hacía lo mismo con los militares con quienes compartiría el poder político lo que llevaría a que las ideas neo liberales traídas por Vargas Llosa tuviesen un trasfondo autoritario que dejó a lo largo de diez años de Fujimorismo un mal precedente para lo que actualmente se trata de hacer, siendo un tanto difícil salir de esa receta que el “chinito” impuso en su sistema autoritario neoliberal.

Por eso, demos gracias que un intelectual no sea corrompido por la maleza que es el acto de política, e imploremos que su actividad como literato y político de columnas siga siendo fructífera para
deleitarnos al ver cada título nuevo de su producción.



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