The real threat (la verdadera amenaza): Un país de “gentes raras”

lunes, 28 de noviembre de 2011



Antes de empezar

Quienes me conocen en estos últimos años saben que siento mucha simpatía por cierto director de un diario capitalino del Perú asociado con la derecha, si, ese que tiene, paradójicamente, por abuelo al fundador de la doctrina socialista en el Perú. Si. Es él y en muchos puntos coincidimos, en otros no (aleluya por eso), sin embargo cuánta razón tiene que el Perú es un país extraño y yo acoto “un país de gentes raras”.

Quienes leyeron la línea anterior, probablemente, se preguntarán “¿por qué?” y no me extraña que se pregunten por qué pues nadie recuerda preguntarse ello. Disculpen la soberbia, pero yo si me acuerdo de preguntármelo y más aún cuando veo cosas de suma importancia y en harto alarmantes.

Rojos como cancha


No hace mucho apareció en los medios de comunicación la noticia que uno de los primos del actual presidente de la República (no vale mencionar su nombre) forma parte activa del mentado grupo “Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales” nefastamente conocido como MOVADEF, y no solo eso, se declaró abiertamente admirador del nefasto líder del antiguo Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reynoso, alias, “camarada Gonzalo”.

Pero esto no es todo. Hay más. Aparecen unos niñatos con pinta de intelectuales balbuceando y repitiendo lo que sus nuevos gurús les dijeron, es decir, que Abimael Guzmán es un preso político, que la guerra interna fue de carácter político y que, por tal, siempre van a morir personas. Luego aparecían haciendo arengas a la libertad de las escorias senderistas al lado de sus nuevos “jefes” maoístas.

Sin embargo, esto llega a un nivel de producir arcadas cuando les escuchas decir que Guzmán Reynoso ya debería ser liberado; sumado a ello, cuando te enteras que hay 360 mil peruanos que han firmado para que este grupo se convierta en un partido “LEGAL” y aún más cuando publican algo que una de las cabezas de otro grupo terrorista de los 80´s Peter Cárdenas del MRTA pronto saldrá en libertad.

Es cierto, el Perú es un país de “gentes raras”.



Legalidad ilegal

Y, está bien, ustedes pensarán que serán un grupo menor que no tendrá convocatoria. Yo no estoy tan seguro de ello. En un país sin conciencia, espíritu ni memoria (la verdadera memoria, no ese cliché inventado por la ONG´s rojoides y caviares) como es el Perú ya tenemos fenómenos nefastos que hoy se mueven dentro de la legalidad con una concha rampante. Está el ejemplo del fujimorismo, ya lo tenemos en el APRA con Alan García a la cabeza (aunque en menor medida) y la historia del Perú del siglo XIX y principios del siglo XX así lo demuestran. No sorprendería que Sendero Luminoso, bajo la fachada legal del MOVADEF, se encuentre en una nueva etapa de su lucha, esa lucha que nunca se han mostrado prestos a abandonar.

Pero, de pasar esto, de pasar SL a la legalidad ¿qué implicaría? ¿Qué los peruanos somos una nación de ignotos? ¿Qué los peruanos no tenemos la capacidad de discernir? ¿Qué los peruanos somos tan masoquistas que después de unos años amamos a quienes nos trataron mal? País de “gentes raras”, sin lugar a dudas.

Esto es tan vergonzoso, y lo digo como peruano comprometido. Es como si un joven alemán dijera abiertamente en los medios de comunicación “Sieg Heil” extendiendo el brazo derecho, este compadre estaría hoy preso porque en el país germano toda apología al nazismo está penada con la cárcel. Por qué, entonces, no hacen aquí lo mismo: proscriban el símbolo del martillo y la hoz, así como el acto de levantar el puño derecho bien cerrado, o el término “camarada”. Todas estas cosas que hacen recordar consciente o inconscientemente a las épocas nefastas del terrorismo, de Sendero Luminoso y del MRTA, estas cosas ¿por qué no las sancionan con la restricción de la libertad?


Y con los antecedentes históricos que tiene el Perú (resaltados líneas arriba) este grupete puede calar, puede emerger, pueden hacer por la vía legal lo que no hicieron por las armas, la muerte, la violencia porque, créanme, este neo senderismo solo ha cambiado las “formas” de lucha, mas no el fondo de las mismas, las mismas que siguen siendo hacer de este un país comunista al mejor estilo de la peor época de la Gran Revolución Cultural Proletaria de China cuando los días de Mao Tse Tung, una exageración del modelo stalinista (y no hace falta ahondar en qué se funda ese tipo de sociedad) es decir, un gran gulag andino.

Esto se condensa en que, si para algo son buenos los comunistas, es para lavar la mente de las personas, sobre todo para aprovechar el idealismo espontáneo de la juventud y Sendero ha demostrado ser grande en este accionar, sobre todo, teniendo como foco y punto de captación las universidades nacionales donde su prédica jaló jóvenes explotando el ánimo rebelde, las problemas sociales, mostrándoles como realidad vertical que viven bajo un sistema cruel, inhumano y opresor donde el comunismo y la revolución son los únicos caminos de transformar el mundo hacia uno mejor lleno de paz, fraternidad, igualdad y justicia para todos. Hermosos pensamiento, claro que sí, pero que en la realidad solo han dibujado la desaparición, la represión inmisericorde, la muerte de cientos de miles y millones de seres humanos, el atraso y estanco de en cuanta nación esta “idea” haya logrado triunfar.

Y no dejemos de lado la mística, el sentido de pertenencia a algo superior y más sublime que ellos mismos, el ideal libertario que saben insuflar, canalizar y aprovechar en una sociedad, en un mundo que, precisamente, carece de valores, de identidades nacionales definidas, de ideales derechos o errados es un caldo de cultivo propicio para este tipo de proclamas degeneradas recubiertas bajo el manto una mentira de ensueño.

Haciendo memoria, “kids”

Cuando pasan estas cosas, siempre es oportuno hacer un breve recordatorio de cómo se dieron las hechos:

En 1980, el Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso inicia su accionar terrorista (que a nadie le quepa la menor duda de esta calificación, porque LO ES, TERRORISTA) en el poblado de Chuschi, región Ayacucho quemando ánforas dentro del marco de las elecciones generales de dicho año (tras doce años de dictadura militar de izquierdas), este se conocería por los propios senderista bajo las siglas de ILA o Inicio de la Lucha Armada, Durante dos años, SL dominó, casi en su totalidad, Ayacucho hasta el ingreso de las Fuerzas Armadas cuando la subversión se repliega a otros escenario de las sierra y ceja de selva.

De importancia es mencionar que desde sus comienzos, Sendero Luminoso tuvo la intención de desangrar a la nación, de provocar genocidios no solo ellos, sino de exasperar los ánimos de las fuerzas de seguridad para que cometieran estos actos, de aislar a las poblaciones, de destruir sus actividades productivas, de asesinar a sangre fría, diezmas a poblados casi en su totalidad, bajo la premisa de llevar al colapso al país para ellos alzarse como la única fuerza política capaz de salvar al Perú e instaurar el comunismo en estas tierras.

De esta intentona de extrema izquierda perdieron la vida alrededor de 70 mil peruanos durante los 20 años que duró la barbarie (1980 – 2000) muchísimos más de la mitad de estos perdieron la vida en manos de Sendero Luminoso, otro porcentaje menor pero considerable a manos de las Fuerzas del Estado (que tienen responsabilidad en los “excesos” que se cometieron y deben ser juzgados, pero, contrario al mainstream caivar y ONG, esto no fue una política impulsada por el Estado, sino producto de la situación que SL le planteó al país, que son cosas totalmente diferentes. Sin embargo, los responsables de los excesos deben ser juzgados y debidamente condenados) y otro margen menor al MRTA. De esto tampoco se olvide que hay voces que han logrado distorsionar la realidad de los hechos e, incluso, llegado a decir que fue el Estado quien tiene bajo sus hombros la responsabilidad de la mayoría de los muertos (¿cómo es posible esto?). Una vez más, el Perú es un país de “gentes raras”.

The kids aren´t allright

De los chicos que vi en el reportaje; en lo personal, no creo ser quien para criticar a estas personas. Es verdad que sus convicciones están, obviamente, distorsionadas, degeneradas, pero puedo entender hasta qué grado los jóvenes de espíritu débil, sin una identidad o afinidad con lo que les rodea, con su nación, con su entorno, con tantos vacíos respecto a lo que deben hacer, busquen dejarse impresionar por alguien que les diga “esto es así y esto es asa, esta es la verdad” (esto demuestra que siempre los humanos necesitamos una guía, que los niños necesitan normas, reglas y quién les diga qué hacer para que cuando grandes desarrollen la capacidad consciente de discernir y elegir. Este no es el caso) no se les puede reprochar no porque sean inocentes, sino porque son impresionables y demás buscan darle un sentido a sus vidas que, quizás, nunca lo hayan tenido y, sin embargo, las ideas se combaten con las ideas y en eso, necesario es que la juventud, esa poca con algo de conciencia, memoria y reflexión les haga ver lo errado que están.

No se niega la convicción que cada uno puede tener (si es que la tuvieran, claro) pero tampoco es venir a repetir cual borrego un discurso transformado para hacerlo nice, cute, In a esos jóvenes deseosos de sentir que forman parte de algo en un mundo donde nos dicen que las naciones son solo líneas imaginarias, que todos somos iguales, que no hay diferencia entre pueblos, cuando SI LA HAY. He allí que se encuentra buena parte de este problema, he allí una de las raíces de todo este follón.

No!

Esta es, mis queridísimos pocos lectores (qué cursi suena eso, pero me gusta cómo se lee) la verdadera amenaza, “the real threat” del país, y no es una exageración como en algún momento algunos amigos de alas zurdas comentaban (si hubiese sido un grupo de derechas no dirían lo mismo, estoy totalmente seguro). Se vuelve una amenaza con la sola intención de pasar a la legalidad, que hayan podido recoger en tan corto tiempo (desde 2009) 360 mil firmas y que, abiertamente, no se muestren deseosos de cambiar sus postulados ideológicos e intenciones. Eso es toda una amenaza para todo peruano que se crea digno de llevar tan hermoso gentilicio.

No permitamos que nosotros mismos nos sigamos viendo como un país de “gentes raras”.



Soy, básicamente, un hombre (como si lo escribiera un misógino)

lunes, 21 de noviembre de 2011


Cuando un hombre se deja llevar mucho por sus emociones entonces es visto con ojos de extrañeza, como si no lo fueras solo por mostrar algo de sensibilidad; si te muestras muy animal, muy espermático entonces eres sucio, vulgar, cochino, una decepción. Bueno, es una decepción que un hombre genere tamaña incomprensión.

Y no es que como dicen las del otro bando que un hombre es más simple de entender. No pienso lo mismo; hay una gran complejidad que ni nosotros mismos logramos dominar, controlar, entender, mucho peor las mujeres que, por lo general, parecen bastante sumidas en que uno se ponga en sus zapatos mas ellas hacerlo por nosotros no es algo que se arriesguen, siquiera, a contemplar.

Cuánto asco y repulsión siento cuando conozco, me acerco a una mujer, a una chica, a una tipa que solo se pasa sus días queriendo que todos giren en su entorno, hablando de sus cosas como si estas fueran las únicas de las cuáles conversar, a esas que buscan ecos y no propuestas. Siento arcadas, siento que todas son vacías, ni una erección, ni una parada de pito me generan de solo saberlas así, frívolas de sentimientos compartidos, escasas de feedback, ineptas en reciprocidad.

Estoy hastiado, asumo, y se que muchos como yo lo están de toparse como muchas así; diera la impresión que ahora todas han salido de este modo, no lo se. No negaré que con los años me he vuelto un coqueto encantador; hasta, a veces, me resulta increíble verme como el tímido de antaño y ahora un conversador de labia eficaz. Creo que esto me llevará a la cama con muchas en reiteradas ocasiones; entonces, aparece esa desazón de no sentir una conexión más allá de lo visual, externo y cierto rasgo personal atrayente pero que, en el fondo, no me llena, no me satisface, no me importa, me aburre, lo desecho, lo dejo atrás, no por el ánimo de jugar con alguien, sino por razón que todas ellas saben igual, a un plato vistoso que puede llenarte de momento pero que pasadas unas horas te das cuenta que no cumple su función, porque es un engaño, una fantasía que con el tiempo y mientras la vas conociendo, se va cayendo.

Es por eso que ahora la palabra amor se me ha vuelto una aceptación de algo que no pasará (y con esto no hablo de toda la vida, sino de algo específico y concreto) así que me mato la vida tratando de buscar algo, alguien que pueda semejarse a ello, pero juego y juego; más esos juegos fatuos, sosos me resultan; así que regreso a mi casa sonriendo pero sintiendo vacío emocional, espero que no haya nadie, prendo mi pc y miro algo de toda la pornografía que tengo acumulada; me corro la paja para mitigar o retraer ese impulso amoroso junto con esa necesidad erótica que no encuentran el lugar ni la persona ideal con la cuál liberarse. Entonces, un monitor, unos gemidos fingidos y unas vulvas pomposas se transforman en una forma de terapia seminal, y yo solo digo que eso no me vuelve loco, sino más deseoso.

Y me duermo sintiéndome la perra de estas esas chiquillas y chicas tontas que voy conociendo. Soy lo que soy pero con ellas soy la dulzura hecha miel. He aprendido a ser lo que ellas quieren que uno sea y, cuando puedo, atino a crecer conforme ello sucede. Las chicas, tan egoístas como ellas solas, tan ensimismadas en su egoísmo, en sus tonterías de mujeres nunca se ponen a pensar que solo “me escondo detrás de una sonrisa y ojos comprensivos”. Eso es ser un mierda, pero vamos, las quiero porque me generan una emoción, incompleta, si, pero emoción al fin y al cabo, y por eso las quiero y por eso siempre las querré y por eso siempre me gustarán y por eso siempre querré besarlas y por eso siempre querré tomarlas. No soy un semental, ni tampoco el “macho” follador, ni mucho menos, pero he aprendido, lentísimamente, a aprovechar las ventajas que la “naturaleza” me dio, y no hablo de mi pene, por si acaso, porque este es de un tamaño bastante estándar, nada trascendental de forma.

No es tan fácil vivir en el mundo cuando eres un hombre, sobre todo cuando eres hombres y vives acompañado de mujeres con mentes y cuerpos tan etiquetados, estigmatizados como el de las mujeres de hoy, cogidas por el cerebro y por atrás a querer jugar a ser intocables, con el complejo de siempre querer demostrar que son mejores que los hombres, siempre compitiendo contra ellos poniéndose en rivalidad con nosotros sin que a nosotros nos interesara porque, en el fondo, solo queremos dos cosas de ellas: sus cuerpos y sus corazones; pero ellas quieren ser más que nosotros cuando no lo son ni lo podrán ser porque, en definitiva, somos totalmente diferentes y, sin embargo, su complejo no las hace ver más allá de ello. A mi me da risa. No siento que una mujer sea igual a mi, ni que yo sea igual a una de ellas pues somos distintos y eso es rico; en esa diferencia se basa nuestra convivencia, nuestra atracción, nuestra preservación. El sexo es una muestra de ello: fornicar es un acto natural que muestra cuán diferentes somos y debemos ser.

Si, hoy me siento rechazado, como una canción desolada para corazones rotos, no resignado, mas si compungido hasta los huesos, si, esos huesos que de cuando en cuando me hacen recordar lo frágil que cada día se torna mi organismo, entonces esa sensación de vacío, desamparo, de no satisfacer el sentimiento que es desairado educadamente, pero desairado al final de cuentas, entonces regreso a mi máquina, me pongo a escribir algo con la cabeza llena de semen, como si estuviera ebrio, como si el vino hubiese afectado mis sentidos, pero es mi testosterona que se siente quebrantada la que obnubila mi animosidad y me vuelve una verga flácida y ansiosa de desfogar, y me pongo a escribir cosas que, a lo mejor, solo yo entiendo, que otros u otras se dirían “pero ¿de qué carajos habla este chalado?”, pero es así. No soy el mero sujeto con algo que le cuelga entre las piernas, hay más sustancia en mi que ello, de eso si me puedo jactar. Y cuando haya acabado, buscaré alguna foto “guay” en alusión a un falo para ponerlo de foto de inicio como nuevo post en mi blog (este donde ahora lo lees) entonces lo publicaré y luego buscaré un poco de porno, para masturbarme, una vez más y soslayar mi depresión emocional y retraer, diciendo una vez más, mi impulso amoroso y mi deseo erótico.

Una temporada todo menos perfecta

miércoles, 9 de noviembre de 2011



Octubre ha sido un mes bastante movido, un mes en donde por diversas razones, este redactor se ha visto obligado a no publicar nada, y es verdad.

Lo primero a destacar son los asuntos laborales que, aunque no quiera, se alzan en la prioridad número uno y te absorben el tiempo que no quisieras que fuese así. Un mes en el cual no he tenido ni tiempo, ni espacio, ni cuerpo, ni mente para salir, escribir, en fin, muchas cosas. Es la razón principal, de ello no hay duda.

La segunda no es otra sino si no mis estados de ánimo, siempre volátiles, siempre cambiantes, no inestables, pero si alterables, volubles, fugaces, nada eternos, nad
a perennes. Puede decirse que octubre coincidió con mi habitual depresión, esa que nunca falta, que siempre está allí para hacerme recordar quien soy; y la otra son esos estados sentimentales, subliminales que se meten en los pensamientos y emociones, o esas reacciones instintivas que uno realiza sin pensar o medir, pero se dan y punto, hieres a uno a dos, a cercanos y lejanos y no te diste cuenta de ello, sin intención, sin premeditación, pero no hay vuelta que darle, solo decir las cosas como son, disculparse, cargar con la culpa y seguir adelante. Golpearse el pecho todos los días y sentirse miserable hasta el cansancio no ayuda, por el contrario, estorba. No se si alguno de mis poquísimo lectores entienda esto último, pero que más da, si les ha pasado, a lo mejor lo entiendan, si no, pues ya lo experimentarán.


Pero bueno, el asunto de este pequeño post no es hacer un monólogo de cosas que no estoy interesado en relatar ni explicar, mucho menos un mea culpa pues no la tengo. Solo una explicación del por qué la ausencia. Sin embargo, no tengo ganas de escribir, estoy cansado, me siento mal, fatigado, extenuado, sin fuerzas, sin ganas, de ratos hasta asexuado; quiero dormir o perderme en mis adicciones o penurias (y eso no es dicho a modo poético o subliminal). Y ya no quiero escribir.

Antes pensaba que no escribir en este blog era una muestra de desatención, no tanto para los “lectores” pues no me importan mucho, más con el hecho de m
antener un blog en pie, después de tres años, creo que sería una falta de respeto a este espacio que pude construir (una de las pocas constancias en mi vida) malo que bueno, con las cosas que a mi me interesaban desde un punto de vistas personal.

Ahora creo diferente. Creo que escribir es importante, pero cr
eo que no es el único medio de mostrarle respeto y dedicación a este espacio. Y eso es precisamente lo que deseo hacer, dejar de escribir (porque por ahora no me nace hacerlo) pero informar con otros medios (para eso bien sirven, enlace, videos, etc, etc, etc.)

Ser blogger no es solo una moda como muchos la toman. En los personal, ser blogger tiene cierta responsabilidad, sobre todo con qué publicas, cómo lo publicas y cuáles son los periodos de publicación, de lo contrario, esto termina siendo un trend que muchos cogen pero pocos continúan.


Historia de una pandemia I: el Ébola

domingo, 25 de septiembre de 2011


El siguiente es un documental de la cadena National Geographic acerca de una de las enfermedades (sino la más letal) más mortales que puedan existir, el Ébola, virus mucho más mortal que la “peste rosa” o SIDA, donde ambas comparten similares orígenes geográficos como África, que ambas atacan el sistema inmunológico del ser humano, pero la primera incuba y ataca de una manera, infinitamente más rápida.

Ébola

El ébola forma parte de los filovirus (o filoviridae) que atacan el sistema inmunológico, el cual se muestra incapacitado de dar una defensa correcta al organismo. Se sabe que sus orígenes están en África y que en la bastedad de la jungla de encuentra el “reservorio” de dicha enfermedad, sin embargo, este reservorio vital no ha sido identificado hasta el día de hoy.

El nombre de esta enfermedad se debe al lugar geográfico en donde se detecto el primer brote de este virus en 1976 en el río Ébola, ubicado en la actual República Democrática del Congo (antiguo Zaire).

Se sabe que este virus incuba sin ningún tipo de síntoma en un rango de 5 a 12 días, por lo general, para luego empezar a producir hemorragias por ojos, nariz y boca, para luego manifestarse en cada orificio del cuerpo. Con fiebres altísimas, imposibilidad de la persona para moverse, dolores musculares, abdominales, fuertes dolores y molestias en los tejidos de la cavidad craneana, por nombrar los más destacados.

De esta manera, el hígado es uno de los órganos más afectados, cuyas paredes se abren y hacen posible las hemorragias interminables, donde el 90 por ciento de personas afectadas mueren, principalmente, a causa del choque hipovolérico a consecuencia de la excesiva pérdida de sangre.

Esta enfermedad se transmite a través de la sangre infectada, un simple estornudo, el moco, el sudor, la orina, vómitos.

En la actualidad, se han detectado 5 tipos de Ébola con diferentes características entre sí:

Ébola-Zaire.- detectada en 1976 en la ciudad congolesa de Yambuku cuyo primer caso fue el profesor de 44 años llamado Mabalo Lokela. Su diagnóstico fue malaria. A los 14 días, murió.

Este tipo de ébola tuvo otro rebrotes en noviembre 1994 – diciembre 1995 en Gabón cobrando 29 vidas; abril – junio 1995, en Zaire, dejando un rastro de 256 muertos; enero – abril 1996, Gabón, donde se cobró 68 víctimas; octubre 2001 – marzo 2002, Gabón/República Democrática del Congo, donde fallecieron 96 personas; diciembre 2002 – abril 2003, República del Congo, donde murieron 128; noviembre – diciembre 2003, República del Congo, 29 vidas perdidas; abril – octubre 2007, República del Congo, 187 muertos.

Ébola-Sudán.- cepa encontrada en 1976, supuestamente, ubicada entre los trabajadores de una fábrica de algodón en la ciudad en Nazra (Sudán), sin embargo, no se encontró el agente que originó este brote que infectó a 285 matando a 151 de estos.

Otros brotes de este tipo se dieron en: 1979, Nzara-Sudán, 22 fallecidos; 200 – 2011, Uganda, 224 muertos; 2004, Sudán, 7 víctimas.

Ébola-Reston.- 100 macacos importados desde Filipinas a Reston, Estados Unidos, se encontraron infectados, el cual no afectó a ningún humano. Sin embargo, 6 de los encargados de estos animales dieron positivo dado que tuvieron exposición previa con el virus.

Por otro lado, recientes casos en Filipinas dieron resultados positivos de esta enfermedad del contacto humano con cerdos infectados.

Ébola-Tai Forest.- detectada en Costa de Marfil, el 1 de noviembre de 1994, cuando se encontró en el bosque que lleva este nombre el cadáver de dos chimpancés cuya autopsia reveló que sus corazones tenían sangre marrón y otro tenía el pulmón “encharcado” de sangre (valga la redundancia). Tiempo después, se encontraron más primates muertos y cuyas pruebas dieron positivo a la enfermedad. Sin embargo, una de las investigadoras resulta expuesta e infectada con esta cepa, desarrollando síntomas similares a los de la malaria o el dengue; para ello, fue transportada a Suiza, donde fue tratada y tras un par de semanas estaba, complemente, curada.

Ébola Bundibugyo.- en Uganda, frontera con República Democrática del Congo, noviembre de 2007, el ministerio de Salud de este país confirma que la fiebre hemorrágica ha cobrado la vida de 35 personas tras haber infectado a 127 fue consecuencia del ébola. Las investigaciones hechas por el Laboratorio Nacional de Estados Unidos y el Centro para el Control de las Enfermedades de la OMS, confirmaron que, efectivamente, se trata de una nueva cepa del virus.


¿Pandemia?

A pesar de los avances, aún no se ha podido encontrar una vacuna segura que cure o prevenga a los humanos de esta enfermedad, lo cual es preocupante, sobre todo si pensamos que sus síntomas son letales y el hecho de destruir los órganos de una manera tal, que las propias defensas del organismo no pueden hacer, prácticamente, nada. Alarmante sería la situación si el virus encontrara la manera de mutar y transmitirse exitosamente de animales hacia los seres humanos, el efecto sería mucho peor y más catastrófico que las hasta ahora 22 millones de víctimas que se ha cobrado el SIDA.

Espero observen este documental y no lo vean como algo lejano porque de la forma como corre el mundo moderno, lo que pasa en África podría pasar mañana en Europa, en Estados Unidos y lo más probable es que en pocas semanas llegase a zonas como estas.
















Un prefacio s-in memoria (parte II)

miércoles, 14 de septiembre de 2011


El comienzo del fin

Es cierto cuando dicen que Sendero no podía ni iba a obtener el poder ni mañana, ni pasado, ni nunca, es cierto, pues había sido debilitado tan dramáticamente, había perdido su base popular que sus ínfulas de poderío solo eran aguantadas por el papel donde imprimían su propaganda. Pero la población tenía otra sensación, el ciudadano de a pie desconocía esto y necesitaba un golpe certero. Y este se dio aquél 12 de setiembre. El Perú amaneció sintiéndose otro.

No es verdad que el gobierno del ingeniero Fujimori secundado por Vladimiro Montesinos fueran los artífices de esta operación, de este logro. Ya es sabido que éste se alió con los militares para sustentar su poder dado que en el plano político, su agrupación era una minoría que no tenía representación y los partidos tradicionales hacían una franca oposición. De este modo, la lucha contrasubversiva, al menos desde el Ejecutivo, tenía preponderancia en el manejo que las fuerzas militares le dieran a este, la importancia del trabajo de la policía fue hecho de lado y fue ese pequeño grupo underground, el GEIN, quien ocasionó no solo la herida incurable a Sendero, sino a los militares que no estaba enterados de la operación y que no perdonaron que les arrebataran el mérito de la captura.


Un atisbo sobre la naturaleza de Sendero

Este hecho marcó el principio del fin. En una organización mesiánica como lo fue el PCP – SL (Guzmán se encargó de crear un mito sobre si, a tal punto que sus seguidores veían en él, algo semejante a un dios; incuestionable, infalible, la divinidad de Guzmán se hundía ordenar matanzas salvajes desde su cómoda estancia en una casa residencial de Lima, en campañas con nombres pomposos mientras se ahogaba en el alcoholismo que lo consumía desde los años 60´s) la verticalidad era regla, y nadie podía cuestionar las decisiones del líder, del autoproclamado “Presidente Gonzalo”, del vitoreado líder que continuaba la obra hecha por Marx, Lenin y Mao, siendo la cuarta espada del movimiento comunista internacional. En un escenario como ese, era más que lógico que la existencia tras la caída del omnipotente timonel perucho marcara el rápido o lento declive de la organización terrorista. Y así pasó. El Sendero Luminoso, ese cuya fuerza se basaba en la vehemencia de su ideología se enfermó con Guzmán y falleció con la captura de Feliciano, lo que siguió después y hasta el día de hoy es solo una copia aliada al narcotráfico cual sicario, queriendo un día ser más que sus nuevos amos, el cultivo de coca ilegal y la lluvia de dólares que estos les dan.



Llegó el nuevo milenio, y un nuevo gobierno decidió formar una “Comisión de la Verdad y la Reconciliación” cuya principal misión era conocer a cabalidad los hechos que ocasionaron este suceso, los actos durante el mismo y las secuelas de mismo para, a partir de allí, plantear una solución a esa herida abierta que dejó la guerra interna de 20 años. Eso fue en 2003.

Hablemos de reconciliación

La pregunta es ¿hubo una reconciliación entre los peruanos? La verdad es que no, esta no hubo. Los peruanos solo querían seguir con su vida y, fieles a nuestra tradición, obviamos o nos hartamos del pasado sin querer tocarlo, sin pensar en lo importante que es recordar y superar juntos las adversidades. Fue en ese momento cuando la verdad empezó a distanciarse de su razón de ser para tomar una parte, trozos de ellas y, tácitamente, colocar víctimas a unos y crueles y despiadados a otros. Los paganos de esto fueron, por increíble que parezca, las fuerzas que malo que bueno, tuvieron que defender no solo sus vidas sino las de sus compatriotas. Ahora, ellos eran los demonios de todo el cuento, ya nadie hablaba de los senderistas, ahora el ejército, los policías tenían la culpa. Y no porque la CVR lo haya dicho (pues esta deja bien claro que fue el PCP – SL quien tiene sobre sus manos la mayor cantidad de víctimas, por ser quien inició el conflicto y por ser el que trajo todo el atraso económico y la destrucción de muchas sociedades) sin embargo, esto se obviaba por muchas voces parciales, sobre todo, vinculadas a la izquierda. Esa es la mentira que hoy nos quieren vender y esa es la mentira que hoy avanza cada vez más.

Miles de peruanos quedaron destrozados física, psicológica y económicamente, daños que el Estado aún no se ha preocupado o no sabe cómo lidiar (y eso si hay que priorizar), no esperemos que otro fenómeno como Sendero estalle y se aproveche del descontento y frustración lógica de esta población olvidada por todos.

¿Sirvió de algo?

Todos ven en la CVR una panacea ¿sirvió de algo esta? Sí, sí que lo hizo, pero está inconclusa, incompleta, en su presentación de los hechos, en sus “sugerencias” para poder ser una sociedad unida, justa y reconciliada, como nunca lo hemos sido. Decir que esta no sirvió es falso, escuchar a los políticos de ciertos sectores afirmar esto es un insulto a todos los muertos inocentes de esta guerra.

Sobre unos muchos ineptos

Los políticos, esos seres que nunca se fajaron por el país, aquellos que solo sirven para hablar, para cobrar, hoy se muestran muy orgullosos, diciendo que han luchado por el país; por el lado de la derecha me pregunto ¿qué hicieron? Pedir que la represión sea más fuerte solo porque si cualquiera lo puede hacer y ya. Y a la izquierda, que hoy se rasga las vestiduras con su paporreta de los derechos humanos, la impunidad y la justicia ¿Dónde estaban cuando el Perú se desangraba? ¿Dónde estaban cuando la nación pedía de ellos una postura concreta contra el senderismo genocida? Por el contrario brillaron por su ausencia y se mostraron dudosos, ambiguos a la hora de marcar posiciones y/o distanciarse, no fueron lo suficientemente fuertes para luchar políticamente contra su hermano “descarriado” (como si la concepción misma de la izquierda no fuera un hijo bastardo, descarriado del judaísmo). Y hoy todos son firmes defensores que cuanto surja en el camino, pero cuando las papas quemaron fueron cobardes y felones.

Epílogo

La captura de Guzmán marcó el fin de toda una era oscura, pero sus secuelas son mucho más profundas, mortales y duraderas, aquellas que no parecen borrarse en mucho, mucho tiempo, sobre todo, teniendo una actitud de desapego por el pasado, de no confrontación, cuando por ambos lados de la esfera política se intenta manipular la verdad, que es solo una, independientemente de los matices políticos.

Todos los que me conocen y aquellos que han leído con cierta frecuencia los posts de este blog saben cuáles son mis convicciones y creencias, distanciadas de la bobería derechista y las ideas acéfalas de todas las izquierdas, sin embargo, creo firmemente que si este país quiere buscar el camino hacia forjar su propia identidad, rescatar los valores positivos y el redescubrimiento de todo nuestro legado, es de suma importancia comenzar por este hecho que, sin duda alguna, mostró el rostro de todos los peruanos tal y como son, sin amagues corteses ni gestos protocolares pues emergió lo verdaderamente positivo, rescatable, digno de ejemplo, así como lo verdaderamente asqueroso, detestable, cruel y miserable de nuestra sociedad desde sus cimientos conceptuales. Conociendo, entendiendo, aceptando esto es como empezaremos a crear ese camino que nuestra tierra desde hace tantos años, desde que la República es República, desde que el servilismo al español se cambió por el servilismo al criollo acaudalado, clama por ser descubierto, hecho realidad para ser esa nación que decimos sentirnos, que pensamos ser pero que aún no podemos creer ser nuestra.

Un prefacio s-in memoria (parte I)


Prólogo

Recuerdo que era un niño, tenía 7 años, vivía en Breña (cosa que aún hago), estaba en segundo grado de educación primaria y se había vuelto típico que las transmisiones televisivas durarán hasta las 5 de la tarde, hora en que en estos aparatos se apagaban como por arte de magia, la luz se iba a partir de dicho tiempo hasta la mañana del día siguiente. Yo tenía siete años y hacía mis tareas escolares sentado en la mesa del comedor solo alumbrado por el tenue brillo de una vela lánguida.

Eran años extraños porque recuerdo eran hermosos (para mí y muchos otros como yo) pero la sensación que los adultos de entonces sentían era de un miedo que nosotros, entonces críos, no atinábamos a entender. Decían que habían unos hombres malos que les gustaba matar a las personas, que eran las responsables que la televisión no durara todo el día, que yo y cientos millares de niños hicieran sus trabajos escolares prácticamente, en la oscuridad. Decían que un hombre era el responsable, el líder de todo ello. Decían que se llamaba Abimael Guzmán.

Era de noche cuando los noticieros, esos programas donde todos los días cosas horribles aparecían (quizás ese ha sido el legado de aquella época al periodismo actual), se presentaba una grabación bastante rústica de un par de hombrecillos con ropas oscuras parados frente a un hombre con barba y menuda edad avanzada, vestida de ropas negras, acompañado de una mujer poco femenina, con el mismo tono de atuendos sosteniendo una pequeña bandera roja donde no se podía percibir bien un bordado amarillo por la mala calidad de la cámara. En efecto y, como lo presentaban todos los canales, eran el famoso Abimael Guzmán y su segunda esposa, Elena Iparraguirre, descubiertos, capturados, mostrado a través de todos los medios visuales en su último refugio, una casa a modo de bunker en uno de los distritos más residenciales de esta Lima que hacía más de 10 años le importaba no se enteraba de lo que los así llamados “senderistas” hacían en la sierra del país. Era un 12 de setiembre de 1992.

19 años atrás

No hace mucho se cumplieron 19 años de este suceso. Para muchos peruanos, para la juventud de hoy, quizás este hecho resulte un tanto distante e, inclusive, a la gente de mi generación, muchos lo sienten del mismo modo. Pero fue algo que determinó los siguientes años de vida política, económica y social de este país. Hoy, con todo el rollo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, con los organismos no gubernamentales azuzando y parcializando la realidad de muchos sucesos, es bueno hacer una “hazme memoria”, digámoslo así, “alternativo” desde una perspectiva particular de quien escribe.

Lo que fue el PCP - SL

Lo primero que se debe hacer es dar algunas luces de la naturaleza de Sendero Luminoso quien (cosa que hoy no se menciona) fue el que inició la guerra, quien tuvo la intención criminal de atentar a conciencia contra la vida de millares de peruanos, de destruir todo lo relacionado a la vida económica y social de la nación.

El Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso surge de las infinitas escisiones que la izquierda peruana sufrió a partir de los años 50 – 60, tendencia que se fue expandiendo conforme pasaron las décadas formando infinitos grupúsculos que estaban formados por un puñado de personas. Dentro de estos tantos surge este movimiento en Huamanga, Ayacucho, liderado por el profesor de filosofía, Abimael Guzmán Reynoso, cuyo mayor postulado es que el Perú estaba viviendo una situación revolucionaria óptima para desarrollar la revolución comunista.

El ideario de Sendero era claramente maoísta, lo cual se fundamentaba en el desarrollo de la revolución de acuerdo a los postulados de la “Guerra Prolongada” que el líder y genocida chino aplicara en las décadas que duró este movimiento. Eso quiere decir que la implantación del comunismo iba a tener como modelo y base principal lo hecho en la China maoísta. Ese era el modelo que Sendero le proponía al Perú sin que el resto de la nación se enterara, ese era el modelo que la extrema izquierda entendía o mal entendía cuando el Perú, obviamente, si bien siempre ha tenido (antes mucho más) una situación social bastante convulsa, no algo que podríamos describir como “revolucionaria”.

El inicio de la guerra

Sendero desplegó en mayo de 1980 su mentada “Guerra Popular”, una copia barata de la estrategia creada por Mao Tse Tung. La intención de este grupo fue, desde sus inicios, exacerbar los sentimientos de la población por medio de sendos asesinatos y masacres para incitar a las fuerzas de defensa del Estado a cometer los mismos crímenes.


En sus inicios, el grupo liderado por Guzmán se ganó la confianza de las poblaciones alto andinas de Ayacucho. Sin embargo, el aislamiento al que Sendero mantuvo a esta poblaciones, la dureza brutal con la que estas eran tratadas y el carácter asesino para con los poblados opositores provocó un pronto rechazo por parte de la base social que era esencial para llevar a cabo una lucha como la que se le estaba planteando al Perú, el campesinado pobre quien, en teoría, debía estar proclive a recibir a los senderistas como redentores y ser la masa que haga posible “cercar a las ciudades desde el campo”.

La respuesta del Estado fue una reacción taimada, sosa, sin consistencia, empezando por no reconocer el carácter asesino y terrorista de la organización subversiva cuando las mismas fuentes oficiales, partiendo por el entonces presidente Fernando Belaúnde Terry (1980 – 1985) consideraron como abigeos a esta nueva amenaza. Los primeros actos fueron declarar zonas de emergencia dentro de las provincias del departamento de Ayacucho para proseguir a darle la responsabilidad de contención y ataque a las fuerzas policiales, entidad bastante desprovista de los armamentos, medios y mandos necesarios para hacer frente a Sendero, lo que ocasionó que, por dos años (1980 – 1982), estos actuaran con total tranquilidad, expandiendo su acción terrorista a la totalidad de dicha zona.

No fue hasta la entrada de las fuerzas armadas (cuando la policía, simplemente, no podía ni repeler los ataques del enemigo, supuestamente, con inferioridad militar y logística) en 1983, y no bastó mucho tiempo para que la acción y consolidación de Sendero se hiciera cada vez más lenta, lo que obligó al PCP-SL a trasladar la guerra a los departamentos aledaños de Ayacucho. Con esta acción, la actividad represiva por parte del Estado también se amplió hacia las nuevas zonas donde Sendero comenzaba a realizar acciones políticas y/o militares.

Una pequeña reflexión a modo de pie de página

Y es cierto que ambos bandos cometieron horribles matanzas y asesinatos, y es verdad también que la intención de Sendero era la de provocar esta reacción estatal, según su estrategia, para mostrarle a la población el rostro genocida del “Estado burgués” y este cayó en aquella tentativa, sin embargo, esto no fue una política ni militar ni tampoco de Estado, y eso también debe quedar claro pues, la guerra que Sendero le planteó al Perú era la de una guerra no convencional, ni la guerra guerrillera típica que hasta entonces se había visto, no, el PCP-SL no contaba con reductos armados, tampoco con campamentos militares en una montaña recóndita, ni con batallones que desfilaban ni que se agrupaban, no, esto no sucedía. Sendero se filtró dentro de la misma población, siendo parte de ellas (pues ya tenía una labor de trabajo político en dichas zonas que tenía más de diez años, alguna base de influencia habían logrado ganar), oculta en ellas a vista y paciencia de poblaciones que, por un lado apoyaban su accionar y por el otro, el temor de ser tildados de “soplones” lo que equivalía a un muerte segura y muy brutal, dicho sea de paso. En un ambiente así, donde la población se rehúsa a colaborar, donde desconoces al enemigo del amigo resulta bastante previsible que las fuerzas del orden cometieran excesos, detestables, por supuesto, pero no políticas ni estrategias violatorias a los “derechos humanos”, hay que hacer una introspección más allá del mainstream de izquierda y la verticalidad de la derecha que hoy nos quieren vender para entender esto.


Lo que vino después

Con el gobierno de Alan García la cosa mejoró bastante en el plano táctico y estratégico; es a partir de aquí, a opinión de quien escribe, que se empiezan a realizar verdaderos progresos en la desarticulación del aparato clandestino de Sendero (tanto mandos políticos como militares). Sin embargo, el gobierno aprista no estuvo exento de cuestionables matanzas, verdaderamente arbitrarias, como las de Cayara, por ejemplo (no menciono a los penales porque y, honestamente, creo que era necesario limpiar dichas cárceles de la influencia senderista que tenía mucho más poder que, inclusive, las autoridades que dirigían dichos penales; además, estos eran senderistas confesos y sin arrepentimiento, era la obligación del Estado regresar la seguridad y estabilidad en este aspecto; sumado a ello, estaba comprobado que los mandos recluidos aún dirigían acciones militares). Lo más importante vino del lado de la policía, recientemente reestructurada por la administración aprista, en el plano de la inteligencia y la DIRCOTE (Dirección Contra el Terrorismo) las cual contaba con un pequeño grupo llamado GEIN, quienes fueron los primeros en dar con una casa donde encontraron todo tipo de folletería, papelería y material audio-visual que les daba nuevas pistas de cuáles eran los rostros de ese muro infranqueable que era la cúpula senderista, un misterio para todos, inclusive para los agentes de inteligencia. De este descubrimiento, famosa son las imágenes de la reunión del partido que tuvo lugar en Lima en 1988 donde se ve a toda la cúpula subversiva (salvo algunos que por razones militares no pudieron viajar a Lima) bailando y bebiendo, así como el funeral de la Augusta La Torre, conocida como “camarada Nora” primera esposa de Guzmán y segunda al mando después de él (luego le sucedería Elena Iparraguirre, segunda esposa de “cachetón” – como le apodó la policía)

Con la guerra trasladada con toda su intensidad a la capital, los limeños se enteraron de una vez por todas que existía una amenaza seria a la seguridad del país. La natural indiferencia de esta ciudad respecto al resto del territorio (cual feudo) se tornó en la preocupación, la tensión el miedo de no saber si mientras caminabas por una calle común y corriente estallaría una bomba, una balacera que se cierna sobre uno sin saber qué hacer, que de pronto la luz de la ciudad entera se quedara en tinieblas por horas interminables, por días incontables. Claro, eso sucedía recién aquí pues en la sierra y ceja de selva, las cosas habían sido indescriptiblemente peores, de un salvajismo y crueldad como aquí nunca se experimentó, pero, como siempre, más importancia tiene lo que sucedió acá que las muertes de miles de miles de indios quechuas, analfabetos, “ignotantes” que no valen nada, que nunca valieron y que, al parecer, nunca valdrán nada, porque si algo no cambió fue la manera como se mira a dichas personas, si algo logró Sendero fue demostrar cuán fragmentado se encuentra este Perú de tantas sangres pero de pocas nueces y si en algo fallamos es en no darnos cuenta que ellos querían mostrar que ellos eran mejores que el resto, pero ellos no eran mejores, eran tan viles como nosotros lo fuimos con nuestra indiferencia y como lo somos hoy con nuestra desidia para no dejar de sentirnos cómodos en nuestras pequeñas vidas urbanas cosmopolitas.

Matar un hombre: una teoría nada teórica

viernes, 2 de septiembre de 2011



Como un día más

Todos los días, al salir de mi casa directo al laburo, cuando regreso a la misma tras cumplir las obligadas ocho horas laborables, cuando salgo a comprar pan, cuando me voy al cine, cuando viajo de un lugar a otro en este insufrible tráfico, cuando prendo la tele después de tener sexo me siento sino bombardeado por esta cultura que te absorbe, que llena el cerebro de una realidad subliminal que se presenta hermosa por fuera, pero espantosa en sus cimientos.

Aquello que no es secreto pero tampoco visto con atención

Hay toda una “industria” que tiene la intención deliberada de meternos en la cabeza que esto es bueno, esto es malo, quitarnos la capacidad de decidir sobre esto nosotros mismos, y no me refiero únicamente al plano de la música, la forma como uno es, la actitud que uno toma o la política, NO, hablo que hoy el mundo es una gran estantería donde se nos vende la idea que vivimos en un mundo mejor, un mundo donde la guerra son preventivas o cosas de “gentes” primitivas, un mundo de paz como no hubo en alguna era pasada de la historia humana, una época donde el conocimiento es parte de todos, donde el hambre es cosas del pasado y, si la hay, bueno, eso es porque la gente “quiere vivir en el pasado”. Esto nos dicen día a día, de manera directa y de indirecta, y esta última, por ende, es la más sutil y subliminal, es la que está destinada a tomar posesión de las mentes de los hombres, pues no pretende concientizarte de nada, menos ideologizarte, todo lo contrario, quiere hacerte sentir bien, “cool”, suave, quiere hacerte creer que la forma como vives es la correcta, que es a la que tú y los demás deben aspirar, que aquellos que no piensen así, las voces disidentes no sean toleradas en un mundo que se empeña por convencernos que todos somos iguales, que todos tenemos los mismos derechos y que lo diferente es sinónimo de pasado, de atraso, de estupidez, de “intolerancia”.

Un pensamiento único que hoy ha tomado las vidas de los hombres, dándoles la espalda a la libertad y que incluso, deja que existan (bajo su resguardo y mirada burlezca) ideas que dicen estar contra todo esto, representado por hombres y mujeres que no son sino vasallos de ese juego dentro del orden que dicen querer combatir.

Promesas ¡No, por favor!

Hablar de “conspiración” sería estigmatizar este texto a un nivel que no deseo, por ello, prefiero decir que esto es parte implícita de todo sistema que se respete y que pretenda tener las riendas del poder, generando sus propios códigos y claves, así como sus propias cortinas de humo y, por ende, su propia “promesa”, porque si en la antigüedad, antes del industrialismo, ese tema estaba reservado a las religiones del mundo (quienes eran las encargadas de darle el sentido a la vida espiritual y aspiracional del ser humano en todo sentido) hoy lo hacen los propios sistemas creados por el ser humano (véase el comunismo/socialismo/lo que sea, el fascismo, el nazismo, la globalización neoliberal que es la que hoy predomina) que han tomado la mentalidad de las personas creando una nueva promesa, la promesa del bienestar, de la igualdad, de la libertad, cosas que las religiones no supieron aprovechar, lo que, en buena medida, sirvió para la debacle de los grandes paradigmas espirituales del mundo de hoy.

¿Y qué fue de los paradigmas?

Hoy los paradigmas son la igualdad y la libertad. Tengo la sensación no intelectual pero si instintiva que el común de las personas alrededor del mundo tienen un concepto bastante bobo, soso sobre estas palabras: al hablar de igualdad todos se remiten a decir que “todos somos iguales”, mas cuando son preguntados del por qué todos son iguales, siempre recurren a ese facilismo de “porque todos tenemos los mismos derechos” y, ok, es simple, tonto, pero válido; pero me pregunto, ¿acaso estas definiciones de derechos no fueron establecidas por los mismos seres humanos? ¿Quién puede afirmar que esto sea, efectivamente, la verdad? ¿Solo porque un montón de personas así lo adoptaron? Podrán decir que es por lógica, pero por lógica también es pensar que no somos una aldea global, que hay diferencias culturales que nos diferencian, por ejemplo.

Respecto a la libertad, pues todos creen que esta consiste en hacer lo que les dé la gana, una estúpida rebelión eunuca y coloidal contra todo principio de autoridad simplemente porque es “autoridad”, de desmedro por las jerarquías porque muchos, en su estupidez mental, creen que las jerarquías son malas, que son una aberración. Yo me pregunto entonces ¿cómo se hubiera forjado la civilización humana si no fuera por la estratificación de la sociedad? ¿Cómo piensan suprimir el instintivo deseo del ser humano de juntarse con otros como él y de segmentarse para así formar grupos, comunidades, culturales, sociedades, naciones, estados? ¿Creando un hombre nuevo? Si quieren hablar de un hombre nuevo pues ya tienen a las religiones que lo han tratado por milenios, ya tienen a sistemas políticos como el fascismo, el neoliberalismo y el comunismo, quienes (este último) intentaron automatizar, uniformizar a todas las personas, homogenizarlas, negando su naturaleza instintiva, los procesos subjetivos de la mente en nombre de algo que fue una depravación sociológica, antropológica, histórica y científica.

Los falsos mitos de hoy

El mundo de hoy se ha vuelto morbosamente internacionalista, a tal punto que todo atisbo de identidad nacional es despreciado, visto con suspicacia, con horror; pero es esto, precisamente, lo que en el mundo de hoy, donde la globalización y el socialismo (teorías que desprecian la identidad nacional y cultural del ser humano) se unen pues no son enemigos, todo lo contrario, son parte del mismo paquete, uno sustentan al otro, el otro juega a serle diferente, pero en el fondo, su fundamentan, se fusionan, son hermanos, no se odian, se necesitan, son uno mismo. Es por eso que el socialismo persiste, no porque este contenga un hermoso ideal, puesto que todos los paradigmas del siglo XX lo han hecho. El socialismo no está vivo por voluntad de la gente (más de 100 millones de muertos es suficiente razón para que una idea como esta dejase de existir) sino porque la misma superestructura lo ha creado y necesita de una contraparte para mantenerse (su raíz se cimenta en los principios y atisbos de un judío rebelde), para no socavar sus bases, para seguir encumbrado.

Algo rancio como la “necesidad” moderna

El enemigo (si cabe el término) no es, sin duda, el hecho que los hombres decidan mantener su identidad, su cultura; todo lo contrario, son las ideas que hablan de flores, de igualdad, de libertad de una manera tan idílica, llena de romance, pero desprovistas de emociones, de coherencia con la realidad, con el instinto del ser humano. Y esto no es hablar de autarquismo, ni mucho menos. El mundo es de todos, si, y todos podemos andar sobre él, sin embargo, como esperar que un hombre viva como tal, con dignidad, conectado a sus raíces, a sus semejantes si se le quita lo único propio que le queda, su cultura; es matar en vida un ser viviente pensante y, digamos que el paradigma de la globalización no es mejor dado que no está interesado en darle un nuevo valor a la vida humana, por el contrario, lo llena de vacíos, que lo reducen a un pensamiento de Necesidad – Ansiedad – Compra – Insatisfacción – Necesidad – Ansiedad - compra, en ese orden, proceso que se repite sin parar, sin que nadie lo entienda, sin que nadie lo detenga. Porque esa es la libertad, esa es la igualdad de este mundo, donde estos sistemas buscan automatizar la conciencia humana y, al despojar de identidad a las personas. Lo están logrando.

Por eso, no hagan caso a las proclamas de los hoy llamados progresistas, los socialistas, aquellos “defensores” de aquello que osan llamar “derechos humanos”, no crean en los slogan del sistema, en los cuentos de hadas fabricados para hacernos creer que tenemos una vida mejor, que eso es la igualdad, que eso es la felicidad, que eso es la libertad. Puedes tener todo lo que quieras, hacer lo que desees, divertirte como gustes, con quien gustes, sin control de tus actos, creyendo ser diferente, pensado que eres rebelde (cuando no) y, sin embargo, de qué igualdad hablas, de qué felicidad, de qué libertad hablas cuando estás sumergido en la necesidad de consumir, que todo el mundo gira en torno a las necesidades impuestas. El mundo como nos presentan, como te presentan se basa en ello: tu diversión se sustenta en las ansias de consumir, tu placer es la necesidad de consumir (sexo, alcohol, música, libros, ideas en excesos) te han desolladlo toda la pureza de mente que tenías (que teníamos) en el cerebro, no han dejado nada para tu propio uso, no te han reforzado con ideas, tan solo con frases simples, bien elaboradas, demasiado ambiguas y subliminales como para que puedas detenerte a meditar sobre ello, SI, eso te pasa (nos pasa). No le mientas a tu existencia pensando que tu sensibilidad es tu distinción, no te mates arguyendo que saber mucho es tu válvula del conocimiento, no sustentes que creerte diferente te hace mejor que el resto, no asumas que ser rebelde es estar contra lo establecido, no comentes que ser un bobo misántropo, autodestructivo y demás te pone por encima de esa gran masa de ovejas pensando ser fuerte, cuando lo único certero es que no tienes nada que decir salvo el vacío que sientes en el alma, que esa depresión sin origen ni razón es porque tu ser es hueco, que esa insatisfacción profunda y general que no culmina aún cuando hiciste aquello que tanto anhelabas surge del hecho que tu vida ha perdido la noción de su propia existencia.

Iguales, si, pero de otra manera

Yo no podría decir que soy mejor que tú, que estoy en una escala/nivel superior al tuyo, jaja, eso sería lo más patético que alguien pudiera argüir. No. No lo estoy, estamos todos en igualdad de condiciones ante la vida y demás, la diferencia se hace cuando uno aprende sobre sí mismo, cuando se conecta al mundo de verdad, cuando aspira a algo más que un fin material, cuando uno busca su identidad en relación a todo ese enorme background que toda persona tiene detrás de sí y en sí mismo. Eso, contrario a lo que se hace hoy, no es matar a un hombre, es descubrir un nuevo camino, una nueva manera de entender el mundo, es una forma alumbrar una nueva vida.




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