Indiana te enseña sobre historia del Perú

miércoles, 28 de mayo de 2008

Hollywood siempre ha sido una expresión cultural de la sociedad que ahora impera en el mundo, la norteamericana. No es novedad ni tirado de los pelos que sus cintas tengan mucha propaganda y de paso, como nos ven al resto del mundo, en especial a los países en vías de desarrollo.

No es raro que los gringos siempre se computen los mejores por sobre todos, en especial sobre nosotros las pobres naciones de Latinoamérica y nos vean como una mezcla de cosas extrañas o exóticas que no entienden y que tampoco les interesa entender. Los grandes estudios, que en parte reflejan la mentalidad de muchos estadounidenses a ultranza, han tomado nuestras culturas para tergiversarlas en grotescas aberraciones donde terminamos pareciendo salvajes al mismísimo estilo de las culturas negras en África, la diferencia está solo en el color de la piel y que construimos grandes monumentos.

Estos párrafos anteriores no son más que una excusa para hablar de la última obra maestra de Hollywood. Les hablo del arqueólogo aventurero “Indiana Jones”, si, esa peliculita del tío Harrison Ford donde nuestro país tiene una importancia notoria, pero que sin embargo se han encargado de desvirtuar muchos puntos de nuestra realidad histórica, geográfica y cultural.

Mi afán no es el de hacer una crítica cinematográfica al film en cuestión, pero por lo visto se ve que es de muy mala calidad a pesar de los grandes nombres que tiene detrás de si (Steven Spielberg y George Lucas)

En el film el viejo Indiana se traslada al Perú para una nueva aventura y, oh sorpresa! Tiene que irse a las líneas de Nazca las cuales se encuentran ¿en el Cuzco? Exacto, en el Cuzco, ciudad serrana e imperial de nuestro país donde, o al menos no que se sepa, ningún resto arqueológico parecido al de nuestros antepasados Nazca se encuentra allí. Pero no seamos duros, a lo mejor fue un pequeño desliz, o quizás no.

Tengo mis dudas sobre si fue un desliz. Vamos, no me lo creo.

Ahora, cuando el tío Indiana llega al Perú hay una orquesta en el aeropuerto que recibe a los turistas, se supone que el recibimiento debería ser con algún folklore propio ¿no? Pero no, en vez de eso se escucha una ranchera muy mejicana, alejada por miles de kilómetros de nuestra tradición.

¿Otro desliz casual? No se, pero creo que están homogenizando a nuestros países con lo más comercial ¿no les parece?

En la misma escena se acercan a hablar un par de nativos en un lenguaje incomprensible para el alienado y aburguesado hijo de tío Indiana, es quechua, responde el aventurero padre, el hijo intrigado por el conocimiento de su progenitor le pregunta tontamente dónde es que lo aprendió. El punto seguido es necesario, créanme. Lo aprendí cuando estaba con Pancho Villa en la revolución.

Esteeeee ¿What? A lo mejor será Pancho Fierro, a ver, un momento retrocederé el DVD, un momentico por favor………… El hijo atolondrado y bien parecido pregunta dónde aprendió a hablar el quechua. Otra vez el punto seguido es necesario. Con Pancho Villa en la revolución. ¡Coño! Pero ¿acaso Pancho Villa no es mejicano? ¿Cómo podría él hablar quechua? ¿tal vez hablaba mexica, la lengua de los aztecas? Pero no, Pancho Villa era un mestizo que no hablaba otro idioma más que el castellano y todos saben que el quechua es propio del Perú y otras pocas regiones de Amétrica del Sur.

Esto si que no parece un desliz, no hay cabida a duda sobre ello.

Pero aquí no acaba. Según la película, una pirámide se alza en la selva del Perú ¿una pirámide y en la selva? Las culturas de la selva se quedaron en períodos muy arcaicos que hacía imposible que fuesen capaces de construir tales monumentos. Pero dejémoslos, puede ser una libertad del guionista que se puede hasta entender. Pero lo siguiente no. Esta pirámide, que por cierto se parece bastante, yo diría que es igual, a una de las que levantaron los Mayas y Aztecas de las cuales salen guerreros desvergonzadamente mayas. INCREIBLE.

Sin embargo, si esto te ha parecido en verdad una “mierda” y permítame la lisura esta vez, lo peor de lo peor viene enseguida.

Casi al final del film emerge de la mencionada pirámide enclavada en plena frondosa selva peruana una nave extraterrestre, te preguntarás ¿y eso qué tiene que ver? A primera vista nada, parece ser un elemento más de ficción, pero como dicen muchos historiadores entrevistados al respecto coinciden en interpretar esto como que los “gringos” todopoderosos son los únicos que han podido levantar monumentos y demás, en cambio que el hombre americano, sus culturas solo pueden explicarse en su esplendor, desarrollo por intervención extraterrena mas no en base al esfuerzo e intelecto de estos antiguos americanos.

El famoso dramaturgo y conductor de programa nocturno Aldo Miyashiro dice que todas las manifestaciones de enojo expresadas en los días anteriores es una exageración con el pretexto que es una película de ficción, pero recalcando que el no está saliendo a favor del film en mención.

Respeto mucho la opinión del popular “Cara dura”, pero a pesar que sea ficción, no es posible que en la ficción se confundan culturas diametralmente opuestas, que no sepan la ubicación de una ciudad como Nazca y ubicarla en el Cuzco, que el quechua lo habló un mexicano que nunca salió de su país y que tampoco habló otro idioma aparte del castellano. Y por último, que los orígenes y logros de nuestras antiguas civilizaciones sean explicadas solo por intervención foránea, en este caso, en las afueras del mundo.

Pero ¿por qué se hizo esto?

Tal vez por el hecho de que los Estados Unidos y mucha de su gente piense que somos gente incivilizada y bárbara, su ignorancia sobre nosotros es tal que desde México hacia abajo les parece lo mismo, como decimos en Perú, “la misma chola….” No hay tal diferencia entre el Perú, Bolivia, México, El Salvador y todos los demás.

En si, Indiana Jones y su última aventura no son más que una muestra de lo que los gringos piensan de nosotros, de su complejo de superioridad y su ignorancia por conocer más sobre los demás e Indiana representa a ese viejito que anda por el mundo saqueando pero, como es gringo, hijo de la nación más poderosa del mundo, está bien. Una metáfora. Como de todas las guerras que han hecho y que nadie puede cuestionarla porque es en nombre de la “libertad”.

Dicen que todo esto tiene su lado positivo porque pone al Perú a los ojos del mundo. Eso es verdad. Pero a lo mejor algún turista incauto cuando pise nuestras tierras quiera visitar alguna pirámide enclavada en nuestra selva, o quizás un mochilero viaje al Cuzco en buscando de la Líneas de Nazca. Ese será el legado de abuelito Jones…

Generación y Decadencia (parte I)

sábado, 24 de mayo de 2008

Cuando camino por las calles de Lima no puedo evitar sentir un cierto asco de todo cuanto veo en derredor. Hace poco que se realizó la famosa cumbre del ACL-UE y la capital peruana se ciñó bajo una serie de remodelaciones y reconstrucciones para lucir un mejor de la ahora “Lima, La horrible”.

A pesar de vivir en esta ciudad por casi 23 años hay algo en ella que todavía me parece repugnante y estresante. No se si será su plomizo y combustionado cielo, o quizás sus abrumadas calles en las que muchas veces uno no puedo ni siquiera pasar sin codear a tanta gente, o a lo mejor los micros, combis, cousters y ticos que perturban una conversación, malogran los tímpanos, o crean los infiernos invivibles que son las pistas de esta otrora Ciudad de Los Reyes.

No Illusions

Yo pertenezco a una generación frustrada, sin símbolos de identidad tangibles, despojado de las alegrías espontáneas y hasta banales de algún espectáculo de masas, Mi generación nunca ha visto en su vida a la selección de fútbol llegar a un mundial, tampoco hemos visto un gobierno decente que en verdad haya hecho algo productivo por el país. Mi generación es aquella que creció con las noticias de los cochebombas, los atentados terroristas pero, que de algún modo lo veía lejano, no como algo real. Muchos en la infancia jugaban a los terroristas (en mi barrio lo hacíamos y como si fuera poco, el chico que siempre era el “terruco” tenía rasgos menos occidentales). Somos la generación de la educación mediocre de los 90, somos la generación cuya comprensión de lectura es la peor de Latinoamérica. Una generación que creció con la violencia a flor de piel en los dibujos animados, aquella que no tiene ídolos para sentir propio y se refugia en la extranjería que tan bien se nos ha dado seguir y vanagloriar siempre.

Lima es decadente, como su gente, como yo, como tu, que eres o bordeas mi mismas edad entre los 20 más o menos. Esa palabra no quiere decir que seamos malos o nuestros valores negativos, tan solo que la sociedad que habitamos ha perdido muchas cosas que antes la hacían mucho mejor (sabiendo que lo antiguo también tuvo sus fallas).

Ni de inga ni de mandinga

Una de ellas es el racismo. Es verdad que en el pasado existió, pero téngase en cuenta el contexto de la época donde era algo visto con naturalidad. Sin embargo que después de tantas reivindicaciones y cambio de pensar en pleno siglo XXI se siga generando esto es símbolo de lo obstruido que estamos en cuanto a la ética y la moral. Así, el blanco cholea y negrea, el cholo negrea y blanquea y negro cholea y blanquea. Aquí no hay que pobre negrito ni pobre el cholito, es un constante feedback de racismo puro, que sigue siendo aceptado más no aceptado en público.

Filisteos pos modernos

Cuando pienso en Dios, no, me equivoco, no en Dios, él no tiene la culpa. Reformulando. Cuando pienso en la religión, por lo menos en el Perú, me doy cuenta que hay mucha desidia respecto a esta, sobre todo en los jóvenes, es decir, en la gente que comulga con mi edad.

Todos, o mejor dicho la mayoría, dicen creer en Dios, ser católicos pero ninguna practica, ninguno de ellos ha leído por iniciativa propia la Biblia, tampoco saben mucho acerca de la historia del pueblo elegido por el Dios cristiano y judío. Quizás, y como ha sucedido a lo largo de la historia del catolicismo en el Perú, este ha sobrevivido por tradición más que por convicción.

Cada vez se puede ver más un pensamiento laico o seudo laico camuflado con el dicho que uno vive la religión a su manera. Yo, personalmente, creo en Dios, pero lo cuestiono, no soy católico ni de ninguna secta y veo la vida haciendo una mezcla entre mi propia concepción de lo ético y moral, mi creencia en la doctrina de Jesús de Nazaret junto con la de otros tantos pensadores y demás. Es una visión mezclada, entre ellas la cristiana.

No es que los jóvenes no tengan en qué creer, me parece que ahora creemos más en nuestra propia fuerza motriz, que la letra de una canción pueda significar más que un libro “sagrado” o que una buena historia pueda ayudar a reflexionar acerca de N cosas. Pero por otro lado, en el Perú el cristiano (como dije antes) sobrevive por costumbre y eso lo reviste de una fina carcasa, muy adornada y pomposa que detrás de ella no es más que decadente como huesos de fariseos.

Cholitud rescatada

Esto, de manera alguna u otra ha hecho que muchas personas se interesan por conocer nuevos ritos, pero también por conocer la forma de pensar de los antiguos peruanos, de cómo entendían la vida, la muerte y los valores que los caracterizaban. No es el Inkarri vuelva como prometió, es que la “promesa” de la religión occidental se muestra nula en la práctica de un mundo capitalista donde los nuevos valores son el consumo, estar a la moda, cuanto tienes tanto vales. Muchos, buscando una “promesa” distinta optan por otro tipo de fe o rebuscan en las concepciones de los hombres peruanos del pasado.

Esto es particularmente interesante pues de algún modo y otro lo andino, lo que tiene que ver con el Perú pre-hispánico está comenzando a formar parte de la identidad nacional, a tener el valor que perdió hace más de 400 años.

Distintas expresiones han tomado lo andino para juntarlo con lo moderno y hacerlo algo muy peruano del siglo XXI. Una de ellas es la música, bandas como la Sarita, Micky Gonsalez, Flor de Loto y hasta en el sonido más underground como el Black Metal se ha hecho presente en bandas como Illapa, cuya lírica trata de temas mitológicos del antiguo Perú. Así mismo, en la gastronomía, la cocina Novoandina es el nuevo boom en muchas mesas de cinco tenedores a nivel mundial, aunque en nuestro país todavía sigue siendo un estilo que no baja al llano. El mismo mercado, el capital, se ha dado cuenta que lo andino, los temas de nuestras culturas autóctonas genera muchas ganancias. Por ejemplo, antes era imposible ver un polo llamativo con un diseño andino pues era considerado de mal gusto; ahora eso ha cambiado y es visto con ojos diferentes. Así mismo ocurre en la cerámica decorativa.

Epílogo Primero

El Perú, dominio anterior de Incas, Huaris, Puquinas, Chimus y Chavins es hoy por hoy una nación que busca encontrar su identidad. Es el momento cuando por fin podemos pensar por nosotros mismos. Es verdad, atacados por los mass media que tratan de decirnos cómo pensar, cómo reaccionar, pero ahora los jóvenes nos revelamos, quizás no a la manera en que se hacía en los 60 o en los 80, pero concientes que nuestro país en buena medida es “una mierda” a pesar de poseer tantas riqueza, potencia y capacidad para no ser un país desarrollado, pero si no reconocemos primero nuestras taras genéricas como sociedad no podremos aspirar a ser algo mejor a lo que ahora nos encontramos.

Si existe decadencia no es porque los jóvenes la hayamos creado, queremos cambiarla, pero muchas veces no sabemos “cómo” porque hemos crecido y vivido en medio de la debacle de nuestros valores como gran comunidad.

Pero, es menester reconocer el papel que nos toca jugar como fuerza potencialmente revolucionaria (en el sentido amplio y no sectario de la palabra) para generar esa transformación tan ansiada y dejar en cenizas del pasado esa frustración que a la mayoría de mi generación embarga, no como un sentimiento espontáneo, todo lo contrario, como parte de nuestras funcionalidades………

Misántropo

miércoles, 21 de mayo de 2008

Las puertas del cielo pocas veces se han abierto para los mortales, quizás porque estas, en verdad, nunca hayan existido. Tal vez al escuchar una música profana y pagana mi alma no se corrompa, porque dichos demonios y dioses nunca han sido lo que las personas creen o creyeron que son.

Hoy me siento un misántropo, no porque haya sufrido un gran daño, sino porque el mundo y los humanos me parecen desdeñables, yo incluido. No si hable por toda la totalidad de mi ser o por el contrario, exprese una pequeña porción de mi que siempre se ha sentido, no anárquica, los anarcos apestan, si no mas bien desidiosa, ociosa, vulgar, extrema, violenta, inicua, profana, atea, impura, sangrienta y tormentosa, todo al mismo tiempo y con la misma intensidad.

Es verdad, a lo mejor muchos que conosco me dirán, es una desviación del burgués, o que el “fasccio” o el fachismo se apodera de mí. Nada más alejado de la realidad. No.

Me gusta sonreír, me inquieta la manera como las cosas funcionan o dejan de funcionar, viven y mueren, detesto la perfección pues esta es solo la aspiración mediocre de mentes abstraídas con vanalidades de la vida consumista occidental. Siempre la risa de un infante produce un cierto alivio para los tormentos de mi estrepitoso, o el beso profundo y sincero de la mujer que amas.

Pero ahora, no inspira decir cosas tiernas, y puedes reprenderlo, si tiene en gana, pero tengo mi lado de misántropo, ese que detesta a la humanidad por su inmundicia y decadencia, por su retroceso más que por su progreso.

Cuando niño, me fascinaban las historias de los romanos y de los Incas. En ese entonces y hasta entrada la adolescencia anhelaba vivir en aquellos pueblos. Pero ahora no. Esas civilizaciones si bien crearon también derramaron la sangre por sus tierras y fueron brutales y opresores nefastos con su población. No es que me guste el siglo XXI, pero comparado con lo de antes, este parece ser un lugar mucho más vivible, sin por ellos dejar de ser un panteón para la civilización humana.

Escucho algo de música y no encuentro razón para la chiclosa y espantosa música de amor que sueltan a cantaros las emisoras de radio. En todo caso, las letras de amor de los años 40 y 50, incluso los 60, eran mucho mejores, con más sentimiento y sentido que la basura nauseabunda que hoy se escucha. Sumado a eso, otra peste es el reggaeton, no entiendo como las tías se mueven al compás de ese esperpento musical cuando en sus “letras” (si cabe ese término) las mujeres son puestas como meros objetos para llegar a una segura eyaculación, Qué idiotas, por el amor de Dios o del mismo Lucifer (si es que existen, claro)

No es que sea cerrado, es que no entiendo la naturaleza del hombre de hoy, parece, por momentos todo tan superfluo, el mero placer por el placer, la mera diversión estúpida.

Muchas de las personas que conozco piensan en colectivo, el bien social, el bien familiar y toda esa sarta de santurronerías que hasta ahora con ningún sistema ni formula se ha podido alcanzar. Por el contrario, la sociedad se ha desvinculado cada vez de sus raíces, y la familia, al modo ortodoxo se ha quebrado y su decadencia es más que evidente. El mundo, como se muestra ahora es una cascarón en una etapa de transición, las sociedades cambian para bien o para mal, pero ya no evolucionan, el hombre ha dejado esta matriz y solo se espera de él, de nosotros el cambio que, dicho sea de paso, ahora no es más que para empeorar.

No creo en el mundo de hoy, creo en las personas, en algunas personas de hoy, que tienen no necesariamente un espíritu de cambio y de lucha, en determinados momentos es bueno luchar, en otros, solo esperar, depende la realidad, y otros que si tienen una noción de algo diferente, como sea, ambos tipos de personas son las pocas concientes que creo existen ahora, no solo de palabra, también de acción. Individual y colectivo, van de la mano, no puedes cambiar lo general si no modificas primero lo particular, no veo otro tipo de lógica.

Como sea, la misantropía consiste en el desprecio de la humanidad como especie, en sus actos y demás, pero esta palabra puede también envolver una necesidad de crítica dura contra aquello a lo que uno corresponde y, por imposición o autodecisión, pertenece. No se en cual de estos dos grupos me encuentre en realidad, pero si se que mi personalidad lleva marcada esa palabra desde que tengo uso de la razón mundana y algo más……

Cumbres e Izquierdas

lunes, 19 de mayo de 2008

El Perú ha sido escenario de las Cumbres ALC – UE y las de los Pueblos. Ambas, desde posiciones antagónicas tratan de buscar soluciones a diversos problemas pero muchas de estas muestran sus sesgos políticos mientras el movimiento juvenil peruano busca consolidar sus posiciones para generar un movimiento social unificado coherente a las demandas del mundo moderno desde posturas progresistas
En la semana que acaba de pasar el Perú acaba de estar en el ojo público de todo el mundo, primero que todo por la V Cumbre de América Latina y el Caribe con la Unión Europea, más conocida como ALC-UE, y por otro lado, la mal denominada Cumbre de los Pueblos.

Ambas, la oficial y la no oficial (en ese orden) tienen objetivos muy distintos, pero ambos trataron desde diversos puntos de vista tocar temas claves, la pobreza, el hambre, el desarrollo de los países del “tercer mundo” y el cada vez creciente problema del medio ambiente.

Hay una duda que me salta a la vista en ambas reuniones ¿qué nivel de representatividad han tenido ambas? El ALC-UE por su parte ha traído consigo a un grupo de neoliberales con sus medidas para implementar el desarrollo que se nota incompatible a nuestra sociedad, pero eso no quiere decir que algunas medidas no sean de utilidad para nuestro país. Por otro lado, la Cumbre de los Pueblos, a la que remotamente pude asistir y que estuve al tanto por los medios de comunicación me pareció un espacio abierto para las diversas propuestas de izquierda en el Perú. Lo que le ha quitado credibilidad política e ideológica es que está haya estado vinculada al bloque chavizta, es cierto que Hugo Chávez no asistió, pero lo hizo Evo Morales, y por allí se voceó que Rafael Correa lo haría también.

Tradicional izquierda cabeza (c)hueca

Mirando y escuchando lo que los grupos de esa izquierda underground decían uno se puede dar cuenta que de algún modo u otro esta cumbre ha tomado las banderas del chavismo como el nuevo portador del estandarte de la revolución en América Latina, y por que no (pensarán ellos) del mundo. La Universidad Nacional de Ingeniería se llenó de muchas voces del ayer, enclaustradas en viejas consignas e idea de los años 70, cuando la radicalidad del mundo todavía estaba en boga.

No es que la izquierda peruana sea acéfala, lo que pasa es su cabeza está chueca. El mundo ya ha cambiado, la radicalidad en el modo de lucha violenta ha terminado, a la gente le produce rechazo escuchar de lucha armada, o de los malos neoliberales y los buenos izquierdistas. Ese discurso, por más verdades que pueda tener dentro de sí (claro, segmentando la propaganda fanática de los hechos reales) no es de gusto para las masas que están sumidas en las cotidianidades de la vida, querer superarse, tener que llevar a la mesa todos los días y demás.

Será por eso que muchos asistieron por la falta promesa que iría Maradona a meterse una pichanguita con las gastadas estrellas de antaño del fútbol peruano que a oír lo que estos grupos tenía que ofrecer.

Déjenme decirles que yo lo oí. Les cuento.

Fue mientras hacía la cola para entrar al recinto de la UNI (una mierda, si me permiten la lisura, porque al final no permitieron el ingreso), escuché a más de uno decirle al de al lado o al policía que no dejaba pasar lo poco que le interesaba escuchar a estos “partiduchos” ni a los chavistas, “yo vengo a ver el partido nada más, el resto no me interesa”. Esa es la verdad del asunto. Y si muestro otra imagen sería esta. La del típico vociferante (creo que era del grupete de Antauro Humala) hablando incoherencias que en esa familia son el pan de cada día, lo curioso o lo tragicómico, como quieran calificarlo, es que nadie le escuchaba, ninguna persona vi acercarse a escuchar lo que aquél sujeto, chato, vestido de uniforme militar decía.

Esa, sumada a los comentarios de las personas en la cola es lo que significa la izquierda continuista en el Perú. NADA.

Esperanza en la Nueva Juventud

Les cuento, yo formo parte de un grupo de jóvenes concientes y plurales llamado JUDEH, Juventud por los Derechos Humanos, soy relativamente nuevo y me parece que quienes lo integran son chicos de esa otra cara de la izquierda, que trae nuevos bríos y esperanzas primero para el grupo político y luego para el país tratando de entender el pasado abrupto, sin olvidar el legado de la violencia política y por otro lado, la necesidad de reestructurar un pensamiento social y progresista moderno, adecuado a la realidad nacional y mundial que el siglo XXI demanda.

Había pactada una reunión con diversos colectivos de jóvenes, todos de ala izquierdista, sería interesante escucharlos. Y así fue.

Entre estos colectivos también se encontraban algunas juventudes partidarias como los de el partido nacionalista o la juventud comunista del PCP, tal vez los bastiones más conservadores y ortodoxos de las agrupaciones presentes allí y con tradiciones algo verticales.

Cuando las organizaciones y colectivos hicieron una breve presentación sobre sus ideas y aspiraciones en este evento, muchos de los expositores usaron términos interesantes, como sectarismo, la manera como llegar a la población y no cerrarse solo en los colectivos, la revaloración ideológica y dejar atrás fórmulas atrasadas para el mundo de hoy.

Eso da la idea que dentro de las juventudes independientes de izquierda hay en verdad un sentimiento de frescura y de renovación que es lo que se necesita para formar en verdad un oposición moderna, consecuente y tradicionalmente progresista.

En la reunión se podía percibir ese aroma de esperanza para realizar una unión duradera para crear un movimiento social sólido que pueda hacer frente a las desavenencias del Estado y de las muchas empresas que pasan por encima a muchas poblaciones. Y no solo quedarse en hacer frente a…. sino también de formular una agenda de debate y la postulación de políticas que puedan dar soluciones a los problemas que ocasiona nuestra idiosincrasia, así nuestra diversidad cultural, ambiental, ecológica, lo que, desde mi punto de vista ha hecho que el capitalismo fracase en la sierra y la selva de nuestro país porque los modos de producción (con todo lo que ello implica) son incompatibles con estas realidades sociales y económicas, que en el Perú, dicho sea de paso, son muchas.

Viejas consignas muertas

En el mundo de hoy (y esto es muy personal) hablar de estatizar, nacionalizar son cosas que no pueden producir algún beneficio, mucho menos al endeble e ineficiente Estado peruano que no es capaz de controlar la corrupción, muchos menos está en la capacidad de fungir como administrador de empresas. No es como dicen los liberales que el Estado es un mal empresario, creo que hay países, incluso capitalistas que han sabido manejar grandes empresas. Lo que sucede que la ineptitud de nuestra administración y funcionarios hacen de la maquinaría estatal laxa, lenta y muy, pero muy corrupta.

En tanto, que otra vieja consigna, que es la de lucha armada como medio para llegar al poder, se hace ahora una pantomima que muchas veces produce risa o aversión, pero muy pocas veces adhesión. Eso terminó lo radicalizó Sendero y a la vez estigmatizó dicho discurso. La gente es muy reacia a cualquier discurso violentista. No es que no haya espíritu de cambio, pero la población en general se ha dado cuenta que hay mejores medios que la violencia para generar una transformación real.

Es verdad que el Humalismo ha demostrado que puede despertar los odios de la población marginada, a la que el Estado no llega desde hace muchos años, décadas e incluso siglos, a aquellos quienes han sido tratados despectivamente como “cholos” “serranos” “indios” y demás. Allí es donde esta perorata ha llegado a exacerbar el resentimiento de esta mayoría. De modo que el discurso violentista bien articulado puede generar la movilización de masas incautas hacia un abismo ideológico.

A modo de Epílogo

Muy aparte de si ambas cumbres tengan un impacto en el Perú (pues creo que más acogida y buena vista por parte de la población ha tenido el ALC-UE) me parece que la oficial es la que dará resultados más rápidos, si óptimos o no, es posible que muchos sean positivos y otros no.

En tanto que a las tendencias nuevas de izquierda les queda un reto muy grande pues, para promover el cambio, primero deben cambiar ellos mismo, y ya lo están haciendo, pero la vieja guardia aunque muy underground sigue teniendo mucha acogida en sus espacios muy cerrada a innovar sus posturas (eso no es revisionismo, como dirán) el problema está en si deslindar con estos o por otro lado, tratar de convencerlos de los nuevos aires en la izquierda.

Pero (siempre existe un pero con esta gente) como dicen las madres, “a un niño puedes hacerlo cambiar, en un jóven existe el cambio pero es difícil, en cambio el viejo no cambia ya”

Sea como sea, espero que de este caldo de cultivo se forme un verdadero movimiento social propio del Perú, tomando lo mejor de fuera (como lo sugería Mariátegui) y crear las condiciones para revolucionar la política, nuestros espacios de acción y por últimos las estructuras de nuestra sociedad que tanto lo necesita y lo clama desde que nuestra insufrible República se formó.

VIVA EL MOVIMIENTO SOCIAL!!!!!!

El Delirio de los Amantes

martes, 6 de mayo de 2008

El siguiente escrito no trata de un comentario racional, sino por el contrario, tal vez hablaré con el hígado, lo que de alguna manera restará imparcialidad a lo siguiente:

Hace poco vi en el programa de Beto Ortiz y Aldo Miyashiro, “Enemigos Íntimos” en el que se presentó un reportaje sobre una pareja de enamorados, por la pinta parecían no llegar a los 20.

Hasta allí todo simulaba estar bien. Pero resulta que este par decidió la altruista decisión de quitarse la vida. “Bien”, pensé. A lo mejor sus familias los presionan mucho, “quizás, es posible” sin embargo eso no justifica la acción. En el nombre de un amor difícil de concretar, no, tampoco. La razón es que los padres de la chica acaban de separarse y por eso los “enamorados” decidieron poner fin a sus vidas ingiriendo una poción mortal de veneno suficiente para acabar con sus vidas en cuestión de segundos.

Beto Ortiz, sarcásticamente (y con razón) los llamó los Romeo y Julieta del Cono Norte, ese apelativo no les podría caer mejor. Sin embargo, hay muchas diferencias entre los amantes de la obra de Shakespeare y estos insulsos representantes peruanos.

Primero que todo porque no se concibe, o mejor dicho, no concibo, que alguien decida quitarse la vida por el problema de otro (en el caso de chico), es decir, creo que en la historia de los suicidios, nadie ha optado por terminar con su vida si el problema no lo atañe a uno directamente. No creo a nadie tan tonto ¿o acaso si?

Segundo, que al ver a la pareja y oír declamar su amor más que un feeling sentimental lo que se nota es aferro, tal vez cada uno sea un escape para el otro, pero ese no es un tema en el que entraré porque no es de mi interés debatir sobre aquello, pero es un aspecto que debe tomarse en cuenta.

Sin embargo, mientras relataban la historia de su fracasado suicidio no noté en ningún momento alguna reflexión al respecto. Es verdad que al final, tras haber ingerido la pócima letal, se dieron cuenta que era mejor desistir de la idea, pero no ahondaron en contar por qué cambiaron de parecer, lo que me hace creer que poco racionalizaron las consecuencia de sus actos, como si hubiese sido un impulso que llevaron a cabo sin meditarlo.

¿El delirio o el amor?

El doctor Maestre en el reportaje dijo algo que a mí me parece muy cierto en el caso de esta particular relación. Que ambos más que sentir amor sufren de “delirio” que se cuando una idea “se sale” de la norma establecida por el grupo social al que pertenece.

Teóricamente, el delirio debe cumplir ciertos requisitos como tener una idea fuertemente sostenida pero con fundamentos lógicos inadecuados. Así mismo, esta idea debe ser incorregible con la experiencia o demostración de su imposibilidad. Esta misma debe ser inadecuada para el contexto cultural del sujeto que la sostiene.

El delirio no se diagnostica por la convicción de la idea sino por la manera extravagante con la que se llega a esa convicción. En este caso, que la separación de los padres de la mujer llevó a la pareja de pensar o determinar que lo mejor era terminar con sus vidas. Y si analizamos los puntos arriba mencionados, para este argumento se manejó una lógica inadecuada pues el abismo familiar de la chica arrastró al hombre también; no muestran capacidad de reflexión después del suicidio fallido; además, el suicidio en la sociedad cristiano occidental no está aceptado por ser considerada como una profanación, pues el único que puede quitar la vida a un ser humano es Dios, el único que decide cuanto uno vivirá y cuando su vida terminará.

Tanto en la psicología como en la psiquiatría, el delirio es una especie de antesala para la psicosis, un síntoma propio de esta enfermedad. En ese sentido y de acuerdo a sus clasificaciones, el delirio determinado por el doctor Fernando Maestre podría encasillarse dentro de lo que se conoce como “delirio defensivo” es decir “el mecanismo de defensa que se activa lo hace por depreciación, manifestando la persona con su conducta la necesidad de alejarse de los otros, buscando protección y ocultarse”.

En este caso, los amantes delirantes buscaron refugio en el otro para escapar de sus problemas de casa, la separación de sus padres. En base a esto, y es una opinión personal, esa relación no construye sino funciona como un soporte para los problemas del otro, no busca necesariamente la solución del mismo, sino que crea un falso vínculo que llaman “amor” por medio del aferro y la sublimación del ser “amado”.

De ser así, la relación no conlleva a un ambiente sano pero si mórbido porque han hallado satisfacción al contemplar situaciones desagradables o dramáticas como es el caso del suicidio como único modo para acabar con sus sufrimientos. Esto sucede cuando una persona no goza de buena salud o juicio, en este contexto, la separación de los padres de la chica son una buena razón para ello.

Responsabilidad del Mass Media

Desde otro punto de vista, la noticia de un suicidio por razones vinculadas al amor siempre va a obtener titulares por parte de la prensa peruana que siempre está ansiosa por sangre y si a eso se mezcla el amor de dos jóvenes inconsecuentes, mucho mejor.

Eso si hubieran concretado su acto, pero no lo hicieron, y de todos modos es noticia, por el mismo hecho que no murieron e incluso más al saber que la fuerte dosis que ingirieron no los mató en instantes, ellos dicen que es el amor, pero eso no lo creo.

Es verdad que estos temas, en los diarios y noticieros capitalinos abundan siendo tratados como mera carne de cañón para entretener al vulgo ávido de morbo, sangre y violencia, pero pocas veces se orienta o se aconseja sobre estos actos. Claro, la solución no es tocarlos a la manera cristiana, sino empezar por una perspectiva laica y consecuente con la sociedad juvenil actual. En este sentido los medios de comunicación como grandes interventores en nuestra comunidad tienen una responsabilidad que deben afrontar pues, no solo deben remitirse a presentar y describir ¿por qué lo hizo? ¿Quién lo hizo? ¿Cómo lo hizo? Se hace necesaria una interpretación por parte de los medios para temas como estos, si tenemos en cuenta que las cifras de suicidios en Lima son muy grandes y es probable que vaya en aumento.

Ahora, si estas noticias deberían tomarse en cuenta en el contexto actual del periodismo nacional, creo que no, porque no son abordadas con la importancia que merecen (a pesar de no ser un tema de coyuntura nacional) En este punto entran en debate muchos puntos vitales para el periodismo, la libertad de información y difusión ¿Hasta qué punto es necesario mostrar al público estas noticias si de alguna manera no existe la orientación debida? ¿Qué es más importante, la primicia, la noticia o la salud de un público que no necesita ser bombardeado de incesante información sino de análisis e interpretación?

Falaz Reflexión

Beto Ortiz, al igual que yo, se mostró fastidiado por la actitud tonta de estas dos personas, porque resulta una acción idílica y carente de lógica, que no conlleva a nada, sino al escape cobarde de una realidad que puede ser modificada y mejorada.

La vida no es un jardín de rosas y que bueno que sea así, porque de lo contrario sería tediosa, monótona y aburrida, en ese caso, si valdría la pena no existir, porque todo estaría predicho y no habría nada por qué luchar.

Los seres humanos muchas veces tenemos períodos oscuros en los que la vida nos pone a prueba para conocer nuestra resistencia moral y de voluntad. El escape a través de la muerte no es la solución a un problema frustrante como si el dolor del mundo te cayera en las espaldas y el amor es tan bello que no se puede manchar su esencia con un cuento tan antiguo, burdo y desfasado como el suicidio por el ser amado. Eso no es amor. Solo estupidez en pleno siglo XXI donde la globalización junto a su consecuente era de la información, se supone, nos quitaría ciertas ideas ya obsoletas, carentes de sentido en nuestra sociedad contemporánea de hoy.

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