Vergonzoso Sendero hacia la Legalidad

domingo, 30 de mayo de 2010

Previa

Los lectores recurrentes de este blog saben que la línea del mismo no se basa en lo coyuntural, tampoco en lo mediático que, en el caso de la información, resulta siendo como la “moda”, pasajera, banal, olvidable, desechable.

Sin embargo, creo que es menester tocar el siguiente tema dada su importancia y, por qué no, la indignación que debe producir para todo peruano digno de considerarse así.

¿Terrorismo en la legalidad?

Me refiero a uno de los temas que, en lo personal, siempre me ha apasionado, al cual considero de suma importancia para el proceso peruano: estoy hablando de Sendero Luminoso y su recorrido con miras a consolidarse como un movimiento político dentro de la “legalidad” de la democracia seudo neoliberal que gobierna al Perú.

La noticia se desprende del hecho que 128 apelaciones de probados senderistas (hoy encarcelados) han sido remitidas a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entre los años 1998 a 2004 las que ahora el Estado peruano debe revisar.

Estado Mediocre

A pesar de ello, esto no es indignante (qué se puede esperar de sujetos que formaron parte de una organización genocida y que no deparó en hacer todo lo posible por desangrar y destruir la vida de miles de peruanos que nada tenían que ver con su “revolución” mesiánica) indignante resulta la respuesta del Poder Judicial y de la Policía Nacional.

La primera es el mismo disco rayado de magistrado y demás: “respeto al debido proceso”. Bajo esa excusa, digna representante de la mediocridad nacional, el Estado parece no ser independiente, tampoco democrático, sino un ente adormilado, enfermo de desidia y una irresponsable despreocupación.

¿No existen acaso mecanismos dentro del marco jurídico que impida a esta gente salir de prisión, o, en el mejor de los casos, evitar que se agrupen nuevamente en el tipo de organización que fuera?

Entiendo que muchos podrán decir (asumo que los izquierdistas nostálgicos y grumosos, sin sentido reflexivo) que eso implicaría un patrocinio abierto a al represión y la violación a los derechos civiles. Pero yo les pregunto ¿Sendero luminoso respetó los derechos civiles y la vida de las poblaciones rurales de la sierra cuando desató su barbarie genocida? La respuesta es obvia. No. Pero me pongo en su pensamiento y atino a deducir sus obvios pensamientos: “pero el Estado también cometió matanzas” la respuesta es también muy obvia, SI, pero eso lo tocaré más adelante.

La segunda, referida a la respuesta de las fuerzas de seguridad, en este caso la Policía Nacional del Perú (PNP), más que indígnate, es para sentir pena y bastante cólera. Resulta inconcebible que el organismo que lideró el operativo de inteligencia y de captura de la cúpula de SL, la Dirección Contra el Terrorismo (DIRCOTE) no se encuentre en la capacidad logística ni operativo de hacer seguimiento y control de estas personas, de lo contrario ¿cómo se explica que Sendero actúe tan campante con miras a un movimiento político dentro del marco de partidos políticos?

Pero esto no es reciente, tiene sus raíces en el primer gobierno de Fujimori, quienes al no ser informados del la captura de Guzmán, y sobre todo que no haya sido realizada esta por el ejército; Montesinos y compañía condenaron al oscurantismo a la DIRCOTE, mandando a sus principales oficiales a puestos burocráticos, restando fondos para un organismo de tamaña importancia, una política que no modificó el gobierno de transición del fallecido Valentín Paniagua, que no mereció revisión por parte de Alejandro Toledo y mucho menos por el APRA.

¿Uso político pre electoral?

Ahora, es muy probable que esta repentina liberación de Lori Berenson (MRTA) y del caso de miembros de SL tenga un cariz político, sobre todo porque estamos a puertas de las elecciones presidenciales, y se podría plantear de la siguiente manera: Primero; en el gobierno pasado se promulgaron algunas leyes que bajo ciertas circunstancias se permitía la liberación de los acusados por terrorismo: esto ha servido para que algunos personajillos y esbirros del gobierno actual salgan a criticar dicha ley, lo que repercute en cierto candidato presidencial que ya fue presidente. Segundo; Los fujimoristas representados por Keiko Fujimori ya se manifestaron ante estos hechos y tendrán una plataforma para hacer campaña (el viejo cuento que ellos acabaron con el terrorismo y pacificaron el país). Tercero; Alan García quiere volver a ser presidente en 2016 y para ello le conviene que en 2011 el partido del “Chinito” se haga con el poder. A partir de esas tres premisas pueden empezar a hilvanar y sacar conclusiones.


Movimiento por la Amnistía…… ¿de terroristas?

El mentado “Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales” patrocinado por el abogado de Abimael Guzmán, Alfredo Crespo y dirigido desde la Base Naval, dice querer buscar la reconciliación política de los años de la guerra interna, así como plantear la elaboración de una nueva Constitución, revisar algunos contratos con grandes transnacionales y el cambio del modelo neoliberal.

Sin embargo, es el parecer del escritor – editor de este blog, que estas propuestas no son más que meras formalidades. Cuando lo que se busca es la liberación progresiva de los dirigentes y mandos senderistas en prisión. Esa es su finalidad, no otra. Si muchos creen que Sendero Luminoso puede actuar en la legalidad, que ha olvidado su vocación terrorista solo baste recordar que en el juicio televisado en 2005 puño en alto hacían vivas y arengas a su llamada “GUERRA POPULAR”.

Sendero no ha cambiado, tan solo ha replanteado su estrategia de lucha, y para ello usarán las armas legales para lograr sus fines. Y hasta el momento han dado grandes pasos.

Haciendo memoria
Un artículo sobre Sendero nunca está completo sin un breve recordatorio de lo que fue.

Para quienes no lo saben el Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso surge cuando el histórico Partido Comunista del Perú, escinde a mediados de los 60 debido a las facciones surgidas en su interior. De este conflicto surgen el Partido Comunista del Perú – Unidad (tendencia soviética) y el Partido Comunista del Perú – Bandera Roja (tendencia China Maoísta). Dentro Bandera Roja surge la disputa que conlleva a otra división en 1967 en la que aparecen el Partido Comunista – Patria Roja y el Partido Comunista – Bandera. Bandera Roja vuelva a tener diferencias ideológicas, sobre todo en si la lucha armada debía o no realizarse en el Perú; es así como en 1970, un pequeño grupo, dirigido por el profesor de filosofía de la universidad San Cristóbal de Huamanga, Abimael Guzmán Reynoso, forma el Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso.

La intención de Sendero siempre fue clara, sentar las bases para desarrollar la lucha armada desde las concepciones maoístas de la “Guerra Popular” o “Guerra Prolongada” desarrolladas por el líder chino Mao Tse Tung durante los años de la revolución china. Jamás estuvo dentro de sus postulados participar de la vida política regular, pues la despreciaban, mostrando repudio por las agrupaciones de izquierda que lo hacían tildándolas de “reaccionarias” o “revisionistas”.

En tal, Sendero siempre tuvo un carácter clandestino. Su acción se centró en el ámbito rural usando a sus militantes, mayormente profesores para crear sus núcleos dentro de su visión de la lucha armada que desatarían a partir de mayo de 1980.

Las fuerzas de seguridad del Estado no estaban preparadas para el tipo de conflicto que Sendero le planteaba al Perú de entonces, en cuyos manuales contra subversivos se tenía la idea de la guerrilla clásica, uniformada, con campamentos en las afueras de las ciudades, etc. En este caso, SL era un enemigo camuflado dentro de la población, que no daba la cara, que aparecía y desaparecía sin el menor aviso. Era el preludio para una constante violación a los derechos humanos por parte de ambos bandos: en el caso de los terroristas porque era su intención desangrar a la población que decían defender, y del Estado puesto que no se encontraba en la capacidad de entender la estrategia militar del enemigo (aprendizaje que llevaría tiempo) sumado a ello que las fuerzas policiales y militares entraron a las zonas afectados por la subversión no como fuerzas de amigas sino como ejércitos de ocupación, y bajo esa concepción actuaron como siempre lo han hecho este tipo de fuerzas: despotismo, violaciones, ultrajes, atropellos y matanzas.

El proyecto senderista nunca cuajó, ni siquiera en sus inicios en la sociedad peruana urbana, dado que el país salía de doce años de dictadura militar para en 1980 dar paso al gobierno civil y con ello una nueva era de estabilidad política. No se había creado una condición pre revolucionaria que pudiera siquiera hacer pensar que de crearse una insurrección podría contar con el apoyo civil requerido.

Caso contrario sucedió en el ámbito rural de la sierra central del Perú, donde la miseria, el hambre y el olvido por parte del Estado y la sociedad civil es tan añejo como la existencia del Perú mismo. Es aquí donde el discurso revanchista, inflamado cala teniendo mucha acogida en sus inicios, hecho que luego cambiaría cuando los pobladores de estas regiones se dieran cuenta del carácter despiadado y genocida de Sendero Luminoso, quitándole a Guzmán y compañía su base social por excelencia, el campesinado.

Pero siempre es necesario recordar que fue el Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso quien tomó la decisión de iniciar la Lucha Armada (este tema merece un post aparte)

Epílogo teñido de rojo

Este hace memoria se hace conveniente al saber que el nuevo “Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales” de Sendero Luminoso, se encuentra en la actualidad recolectando firmas para establecerse como un partido legal, cuyas miras son participar en los comisiones municipales y regionales (aunque estimo que también presidenciales).

Lo más notorio es que se sabe que han obtenido mil 500 rúbricas en uno de los distritos más azotados por el flagelo senderista: Villa el Salvador. Resulta impresionante y hasta deja con la boca abierta que en dicho distrito hayan obtenido tal cantidad de firmas.


Es de suponer estas mil 500 personas sean jóvenes desinformados, varados, de poca monta que poco o nada saben del pasado.

Este hecho valida aquél dicho “aquél país que de la historia está condenado a repetirla” y ya sabemos que el Perú es una nación de mente débil, de memoria defectuosa y de recuerdos vagos pero ¿será nuestro olvido tan grande como para permitir que Sendero Luminoso renazca después del abismo al que nos condujo?

Es una pregunta que depende de cada uno, en tanto la toma de conciencia y la acción conjunta de la sociedad civil en contra del olvido y la barbarie podrá responder.

P.D. Aquí les dejo un reportaje emitido por Panorama que trata sobre la salida de algunos condenados por terrorismo.




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