¿Jaime Pa` Presidente?

jueves, 4 de febrero de 2010

Intro

Desde hace unas semanas el escenario político con miras a las elecciones presidenciales del 2011 se ha visto remecido por la supuesta candidatura del periodista y escritor Jaime Bayly quien, con mucha de su característica ironía y ambigüedad ha planteado propuestas, las cuales no han pasado desapercibidas para la clase política nacional.

No es mi afán hacer un recuento de los comentarios que han hecho los representantes de las más importantes tiendas políticas, ni tampoco hacer alusión a los artículos y blogs que hablan al respecto.

Sobre la candidatura

Para ser honesto, espero que la candidatura de Bayly se concrete. No digo esto por estar de acuerdo con sus propuestas; es más, de aquellas que ha presentado, estoy en una posición de 50-50 respecto a sus postulados.

Discutir dichos puntos o el hecho que la mayoría de opiniones en contra (artículos y blogs de pésima calidad interpretativa) están formadas de argumentos tan poco coherentes, no viene al caso.

Todo lo contrario, busco centrarme en lo que consideró “la repercusión respecto a la incursión de Bayly en la política peruana”

El afamado escritor no está en posibilidades de ganar las generales del próximo año. Ni siquiera de llegar a segunda vuelta. Sin embargo, esto es lo de menos si analizamos a la clase política que nos gobierna.

¿Nuevos aires?

Existe un hecho concreto. En el Perú, “política” resulta un término anestésico, anquilosante: esto se debe a la falta de representatividad imperante, los continuos casos de corrupción al orden del día y/o el hecho que la opinión pública tiene el concepto (no exento de razón) que los políticos usan el poder para beneficio personal o partidario.

Dentro de este marco sin horizonte ¿Qué ofrece la candidatura y eventual incursión en la vida política del Perú de Bayly?

Desde mi perspectiva hay muchas, pero una, sobre todas, es la que tendría mayor repercusión.

Tras su derrota electoral (un hecho del que estoy 100 por ciento seguro) Bayly no hará sino definir si sigue dentro de escenario político o regresar de nuevo a sus lides periodísticas y de escribidor.

De suceder lo primero, le tocaría a Bayly crear una organización (o partido) que genere un proyecto sólido de obvias raíces liberales. Esto, a primera vista pareciera un claro continuismo a las políticas de la derecha tradicional.

¡Craso error! Recordemos que Bayly, en los últimos días ha criticado duramente tanto a la izquierda (jurásica, sin ánimos de rejuvenecer y despertar a la realidad del siglo XXI) tanto como a la derecha cuyo dogma continua dentro de los parámetros conservadores, canónicos, etc.

Para que este proyecto se encauce como una alternativa coherente, Bayly ya ha esbozado ciertos puntos que se reflejan en su mentado “Plan de Gobierno” que, y a pesar que la mayoría tienen un carácter (digámoslo así) moral o ético están en contra tanto de izquierdistas como derechistas, ese “mainstream” que aún no supera sus complejos y rivalidades desde que la “Guerra Fría” se calentara para derretirse por completo.

No. Jaime Bayly no es, ni de lejos, el salvador de la política lorcha, pero si le daría un respiro, nuevos aires a la misma. Así mismo, haría (como ya lo está haciendo) que la tradicional docilidad política de la juventud peruana empiece a voltear la cabeza mostrando un incipiente interés por las cosas que atañen a la colectividad.

Una Perspectiva

La supuesta candidatura del escritor, ni de lejos, tiene probabilidades de poner en “jaque” a muchos de los posibles candidatos presidenciales (de derecha y centro derecha) como Castañeda Lossio, Flores Nano, Toledo o PPK, quizás les quite unos cuantos de miles de votos, pero aún así, no sería gran cosa. El panorama hacia el 2011 se define de a pocos, es predecible; y en esa esfera, Bayly no encaja.

Sin embargo, y a pesar de lo expuesto líneas arriba, sus propuestas generarán debate, seguramente no en la esfera pública, en los medios de comunicación, los diarios o programas más importantes, pero estoy convencido que harán pensar al ciudadano, reflexionar sobre dichos temas (tales como la libre elección del aborto o la legalización de las drogas)

Por otro lado, me resulta irresponsable lo que los críticos en contra centren sus “reflexiones” en el supuesto que dicho personaje llegara a la presidencia, resaltando su adicción a los fármacos, su supuesta volatilidad, etc. Argumentos, totalmente subjetivos, poco válidos pues, si hacemos memoria, nuestro actual presidente es un maniaco depresivo, medicado con “litio”. Entonces ¿Está Alan García en óptimas condiciones mentales para dirigir los destinos de un país? Esa pregunta compárenla con la realidad y respóndala ustedes mismos.

No soy un entusiasta de la eventual candidatura de Jaime Bayly, pero si lo soy del hecho que pueda ser parte de un proceso de renovación de la clase política, del hecho de crear un movimiento con una propuesta coherente no solo en el plano político-económico, también de carácter ideológico, ético, moral, acorde a la realidad de la sociedad peruana del siglo XXI y que esto genere la evolución de nuevos grupos con ideas frescas (de cualquier tipo de ideología) capaces de generar no solo progreso, desarrollo sino de propiciar el involucramiento de la colectividad que hoy por hoy se encuentra desentendida de los llamados procesos sociales.

Con todo, no tengamos la menor duda que la campaña electoral del 2011 será una de las más interesantes que los peruanos hayamos vivido si no en décadas, si en años.

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