El testimonio de Vartouhi (sobreviviente del genocidio armenio)

domingo, 1 de agosto de 2010


La señora (de muy avanzada edad) se llama Vartouhi tiene un poco más de 100 años, vive en Argentina desde la década del 20 del siglo pasado, es de procedencia armenia y es una de las sobrevinientes del olvidado “genocidio armenio” perpetrado por los turcos en 1915.

Su testimonio fue grabado por una asociación de armenios que radican en Sudamérica por tal el documento contiene subtítulos en castellano.

Las declaraciones de la señora Vartouhi, a mi criterio concuerda con todo lo dicho por los especialistas respecto a este crimen, así como cuenta cosas tan inhumanas y salvajes que los turcos cometieron contra este pueblo y cómo los armenios por un instinto de supervivencia hicieron cosas que en una situación normal de existencia serían consideradas degradantes e incluso asquerosas y que, sin embargo, en esta ocasión, para muchos determinaron la vida o la muerte de varios.

Espero que aquellos que vean este testimonio se sientan conmovidos por la historia narrada y traten de imaginar lo que este pueblo entero sufrió.


PARA NO OLVIDAR





Una pequeña historia de un pueblo admirable: ARMENIA


A veces, la historia suele ser tan cruel en algunos casos; en otras es tan constante y nunca deja de contarnos aquello que sucedió. Sin embargo, estos hechos son de los que la humanidad se encuentra prevenida y advertida, pero son aquellos sucesos que pasaron al olvido los que aún retumban en las cavernas de la historia reclamando recuerdo, memoria, reflexión y justicia.

La Primera Guerra Mundial fue un evento como nunca antes había tenido lugar en la historia humana. Alrededor de 20 millones perdieron la vida en los campos de batalla así como en las ciudades; los bandos en contienda eran Inglaterra, Francia y Rusia contra Alemania, Austria-Hungría y el Imperio Otomano (luego Turquía).

Estos últimos, en su época de mayor esplendor abarcaron territorios ocupando casi todo Oriente Próximo y en Europa se hicieron de todos los Balcanes, Grecia y estaban a puerta de la capital austriaca, Viene. Para finales del siglo XIX los territorios europeos (cristianos) se independizan dejando al poderoso Imperio Otomano con tan solo la parte más cercana de Asia.

En los límites más orientales habitaba un pueblo cristiano ortodoxo llamados los armenios, con una propia cultura, religión costumbres y territorio.

A lo largo de los siglos que los otomanos dominaron a la nación armenia, estos se adaptaron pacíficamente a las leyes impuestas por los amos turcos sin sufrir mayores percances. Sin embargo, en un país musulmán radical como era (o sigue siendo, acaso) el otomano los no musulmanes no estaban en igualdad de condiciones a comparación con los creyentes en Alá.

Para finales del siglo XIX, como consecuencia de la liberación de los pueblos cristianos de los Balcanes, los armenios empiezan pedir igualdad de derechos ante los turcos y musulmanes. Los turcos, preocupados con nuevas revueltas sometieron y exterminaron alrededor de 200 mil armenios.

Tras ello y en los primeros años del siglo XX el sultán otomano es depuesto por un grupo de turcos que se hacían llamar “Los Turcos Jóvenes” ellos pensaban que era necesario cambiar el viejo orden si querían que Turquía fuese un país moderno y avanzado.

Durante este período, los turcos jóvenes dieron libertades políticas y ciudadanas a los armenios (como, por ejemplo, formar parte del ejército). Entonces se respira vientos de cambio entre la población armenia que sumaban un poco más de 2 millones de personas.

Sin embargo, la llegada de “La Gran Guerra” cambiaría el curso de estas reformas.

Durante el conflicto, el enemigo natural del Imperio Otomano era la Rusia zarista, por lo cual decidieron atacar al Imperio Ruso por la parte meridional del Cáucaso. La campaña fue un total desastre. Los turcos fueron masacrados sin piedad por las fuerzas zaristas.

En sus enfrentamientos se toparon con el hecho que dentro de los regimientos rusos habían muchos armenios (Rusia controlaba en la parte meridional de su imperio alrededor de un millón de armenios) pero su sorpresa fue mayor cuando entre las filas eslavas encontraban soldados armenios que hacía poco formaban parte del ejército otomano.

Una vez enterados los líderes del gobierno de los turcos jóvenes, señalaron a toda la nación armenia como una “amenaza” para el Imperio Otomano. De tal manera, hacen oficial directrices para trasladar a esta población de su lugar de origen hacia Siria. Pero eso no sería lo peor.


El Estado otomano, oficializó mediante decretos, mediante mensajeros que el asesinato de armenios era permitido y hasta celebrado.

Pero esta acción estuvo precedida de un plan bien pensado, el que consistía (antes de las deportaciones y demás) en cortar la cabeza intelectual y pensante de esta nación. Así, todos los escritores, pensadores, agitadores, políticos, artistas fueron arrestados, sus pertenencias confiscadas, sometidos a brutales torturas para luego ser asesinados. De esta manera se cortaba la cabeza de un pueblo que ya se desangraba en una penosa orfandad.


Para que esto funcionara, el Estado otomano, oficializó matanzas arbitrarias, incentivo a la gente a hacerlo (incluso se les decía que asesinar armenios abriría las puertas del cielo) soltó prisioneros que harían las veces de verdugos, de vigilantes durante el genocidio, así como torturadores.

Todo esto comenzó en 1915 y duró hasta 1918, año en que concluyó la Primera Guerra Mundial con la derrota de Alemania y sus aliados.


En su momento, la recién formada Sociedad de Naciones declaró que este suceso lamentable era un “crimen contra la humanidad”. Los tres responsables de este genocidio fueron juzgados y condenados a muerte, a pesar que estos habían huido de Turquía.

Tras esto y tras la formación de la República de Turquía el tema quedó estancado y pasó al olvido, a pesar que diplomáticos y soldados de diversos países fueron testigos de las atrocidades que los otomanos hicieron con el pueblo armenio, sumado a ello que el Estado turco oficializó una política en la que negaba lo sucedido como “crimen contra la humanidad” y posteriormente “genocidio”.

Las consecuencias de este aborrecible crimen fue el saldo de casi un millón y medio de muertos. Uno de los peores exterminios conscientes y dirigidos desde el Estado, sobre todo si tenemos en cuenta que la población armenia en el otrora Imperio Otomano era un poco más de dos millones de personas, es decir, que se EXTERMINO EL 70 POR CIENTO de la nación armenia.


Hoy por hoy, pocos saben de este genocidio, en parte por el olvido de las grandes potencias, el olvido de la historia y el hecho que los turcos invierten todo lo posible para que tanto internacional como nacionalmente niegue que aquello fuera un genocidio, alegando a razones superfluas y poco fundadas para ello.

Y todo sucedió por una falsa visión nacionalista, por una falsa idea de traición (y quizás justificable ya que no eran una nación libre), una falsa idea de crear la Gran Turquía; ideas muy parecidas a las que luego comunistas y nazis creyeron válidas para llevar a cabo las grandes matanzas no solo del siglo XX, sino también de la humanidad.

El siguiente documental trata sobre estos hechos. Fue producido por The History Channel y cuenta las raíces, qué lo produjo testimonios y cómo se desenvuelve el debate en la actualidad respecto al “genocidio armenio”. Espero que los que lo vean lo disfruten y aprendan más sobre lo que producen las ideologías depravadas cuando llevan al paroxismo de la verticalidad.


PARA NO OLVIDAR.


















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