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Matar un hombre: una teoría nada teórica

viernes, 2 de septiembre de 2011



Como un día más

Todos los días, al salir de mi casa directo al laburo, cuando regreso a la misma tras cumplir las obligadas ocho horas laborables, cuando salgo a comprar pan, cuando me voy al cine, cuando viajo de un lugar a otro en este insufrible tráfico, cuando prendo la tele después de tener sexo me siento sino bombardeado por esta cultura que te absorbe, que llena el cerebro de una realidad subliminal que se presenta hermosa por fuera, pero espantosa en sus cimientos.

Aquello que no es secreto pero tampoco visto con atención

Hay toda una “industria” que tiene la intención deliberada de meternos en la cabeza que esto es bueno, esto es malo, quitarnos la capacidad de decidir sobre esto nosotros mismos, y no me refiero únicamente al plano de la música, la forma como uno es, la actitud que uno toma o la política, NO, hablo que hoy el mundo es una gran estantería donde se nos vende la idea que vivimos en un mundo mejor, un mundo donde la guerra son preventivas o cosas de “gentes” primitivas, un mundo de paz como no hubo en alguna era pasada de la historia humana, una época donde el conocimiento es parte de todos, donde el hambre es cosas del pasado y, si la hay, bueno, eso es porque la gente “quiere vivir en el pasado”. Esto nos dicen día a día, de manera directa y de indirecta, y esta última, por ende, es la más sutil y subliminal, es la que está destinada a tomar posesión de las mentes de los hombres, pues no pretende concientizarte de nada, menos ideologizarte, todo lo contrario, quiere hacerte sentir bien, “cool”, suave, quiere hacerte creer que la forma como vives es la correcta, que es a la que tú y los demás deben aspirar, que aquellos que no piensen así, las voces disidentes no sean toleradas en un mundo que se empeña por convencernos que todos somos iguales, que todos tenemos los mismos derechos y que lo diferente es sinónimo de pasado, de atraso, de estupidez, de “intolerancia”.

Un pensamiento único que hoy ha tomado las vidas de los hombres, dándoles la espalda a la libertad y que incluso, deja que existan (bajo su resguardo y mirada burlezca) ideas que dicen estar contra todo esto, representado por hombres y mujeres que no son sino vasallos de ese juego dentro del orden que dicen querer combatir.

Promesas ¡No, por favor!

Hablar de “conspiración” sería estigmatizar este texto a un nivel que no deseo, por ello, prefiero decir que esto es parte implícita de todo sistema que se respete y que pretenda tener las riendas del poder, generando sus propios códigos y claves, así como sus propias cortinas de humo y, por ende, su propia “promesa”, porque si en la antigüedad, antes del industrialismo, ese tema estaba reservado a las religiones del mundo (quienes eran las encargadas de darle el sentido a la vida espiritual y aspiracional del ser humano en todo sentido) hoy lo hacen los propios sistemas creados por el ser humano (véase el comunismo/socialismo/lo que sea, el fascismo, el nazismo, la globalización neoliberal que es la que hoy predomina) que han tomado la mentalidad de las personas creando una nueva promesa, la promesa del bienestar, de la igualdad, de la libertad, cosas que las religiones no supieron aprovechar, lo que, en buena medida, sirvió para la debacle de los grandes paradigmas espirituales del mundo de hoy.

¿Y qué fue de los paradigmas?

Hoy los paradigmas son la igualdad y la libertad. Tengo la sensación no intelectual pero si instintiva que el común de las personas alrededor del mundo tienen un concepto bastante bobo, soso sobre estas palabras: al hablar de igualdad todos se remiten a decir que “todos somos iguales”, mas cuando son preguntados del por qué todos son iguales, siempre recurren a ese facilismo de “porque todos tenemos los mismos derechos” y, ok, es simple, tonto, pero válido; pero me pregunto, ¿acaso estas definiciones de derechos no fueron establecidas por los mismos seres humanos? ¿Quién puede afirmar que esto sea, efectivamente, la verdad? ¿Solo porque un montón de personas así lo adoptaron? Podrán decir que es por lógica, pero por lógica también es pensar que no somos una aldea global, que hay diferencias culturales que nos diferencian, por ejemplo.

Respecto a la libertad, pues todos creen que esta consiste en hacer lo que les dé la gana, una estúpida rebelión eunuca y coloidal contra todo principio de autoridad simplemente porque es “autoridad”, de desmedro por las jerarquías porque muchos, en su estupidez mental, creen que las jerarquías son malas, que son una aberración. Yo me pregunto entonces ¿cómo se hubiera forjado la civilización humana si no fuera por la estratificación de la sociedad? ¿Cómo piensan suprimir el instintivo deseo del ser humano de juntarse con otros como él y de segmentarse para así formar grupos, comunidades, culturales, sociedades, naciones, estados? ¿Creando un hombre nuevo? Si quieren hablar de un hombre nuevo pues ya tienen a las religiones que lo han tratado por milenios, ya tienen a sistemas políticos como el fascismo, el neoliberalismo y el comunismo, quienes (este último) intentaron automatizar, uniformizar a todas las personas, homogenizarlas, negando su naturaleza instintiva, los procesos subjetivos de la mente en nombre de algo que fue una depravación sociológica, antropológica, histórica y científica.

Los falsos mitos de hoy

El mundo de hoy se ha vuelto morbosamente internacionalista, a tal punto que todo atisbo de identidad nacional es despreciado, visto con suspicacia, con horror; pero es esto, precisamente, lo que en el mundo de hoy, donde la globalización y el socialismo (teorías que desprecian la identidad nacional y cultural del ser humano) se unen pues no son enemigos, todo lo contrario, son parte del mismo paquete, uno sustentan al otro, el otro juega a serle diferente, pero en el fondo, su fundamentan, se fusionan, son hermanos, no se odian, se necesitan, son uno mismo. Es por eso que el socialismo persiste, no porque este contenga un hermoso ideal, puesto que todos los paradigmas del siglo XX lo han hecho. El socialismo no está vivo por voluntad de la gente (más de 100 millones de muertos es suficiente razón para que una idea como esta dejase de existir) sino porque la misma superestructura lo ha creado y necesita de una contraparte para mantenerse (su raíz se cimenta en los principios y atisbos de un judío rebelde), para no socavar sus bases, para seguir encumbrado.

Algo rancio como la “necesidad” moderna

El enemigo (si cabe el término) no es, sin duda, el hecho que los hombres decidan mantener su identidad, su cultura; todo lo contrario, son las ideas que hablan de flores, de igualdad, de libertad de una manera tan idílica, llena de romance, pero desprovistas de emociones, de coherencia con la realidad, con el instinto del ser humano. Y esto no es hablar de autarquismo, ni mucho menos. El mundo es de todos, si, y todos podemos andar sobre él, sin embargo, como esperar que un hombre viva como tal, con dignidad, conectado a sus raíces, a sus semejantes si se le quita lo único propio que le queda, su cultura; es matar en vida un ser viviente pensante y, digamos que el paradigma de la globalización no es mejor dado que no está interesado en darle un nuevo valor a la vida humana, por el contrario, lo llena de vacíos, que lo reducen a un pensamiento de Necesidad – Ansiedad – Compra – Insatisfacción – Necesidad – Ansiedad - compra, en ese orden, proceso que se repite sin parar, sin que nadie lo entienda, sin que nadie lo detenga. Porque esa es la libertad, esa es la igualdad de este mundo, donde estos sistemas buscan automatizar la conciencia humana y, al despojar de identidad a las personas. Lo están logrando.

Por eso, no hagan caso a las proclamas de los hoy llamados progresistas, los socialistas, aquellos “defensores” de aquello que osan llamar “derechos humanos”, no crean en los slogan del sistema, en los cuentos de hadas fabricados para hacernos creer que tenemos una vida mejor, que eso es la igualdad, que eso es la felicidad, que eso es la libertad. Puedes tener todo lo que quieras, hacer lo que desees, divertirte como gustes, con quien gustes, sin control de tus actos, creyendo ser diferente, pensado que eres rebelde (cuando no) y, sin embargo, de qué igualdad hablas, de qué felicidad, de qué libertad hablas cuando estás sumergido en la necesidad de consumir, que todo el mundo gira en torno a las necesidades impuestas. El mundo como nos presentan, como te presentan se basa en ello: tu diversión se sustenta en las ansias de consumir, tu placer es la necesidad de consumir (sexo, alcohol, música, libros, ideas en excesos) te han desolladlo toda la pureza de mente que tenías (que teníamos) en el cerebro, no han dejado nada para tu propio uso, no te han reforzado con ideas, tan solo con frases simples, bien elaboradas, demasiado ambiguas y subliminales como para que puedas detenerte a meditar sobre ello, SI, eso te pasa (nos pasa). No le mientas a tu existencia pensando que tu sensibilidad es tu distinción, no te mates arguyendo que saber mucho es tu válvula del conocimiento, no sustentes que creerte diferente te hace mejor que el resto, no asumas que ser rebelde es estar contra lo establecido, no comentes que ser un bobo misántropo, autodestructivo y demás te pone por encima de esa gran masa de ovejas pensando ser fuerte, cuando lo único certero es que no tienes nada que decir salvo el vacío que sientes en el alma, que esa depresión sin origen ni razón es porque tu ser es hueco, que esa insatisfacción profunda y general que no culmina aún cuando hiciste aquello que tanto anhelabas surge del hecho que tu vida ha perdido la noción de su propia existencia.

Iguales, si, pero de otra manera

Yo no podría decir que soy mejor que tú, que estoy en una escala/nivel superior al tuyo, jaja, eso sería lo más patético que alguien pudiera argüir. No. No lo estoy, estamos todos en igualdad de condiciones ante la vida y demás, la diferencia se hace cuando uno aprende sobre sí mismo, cuando se conecta al mundo de verdad, cuando aspira a algo más que un fin material, cuando uno busca su identidad en relación a todo ese enorme background que toda persona tiene detrás de sí y en sí mismo. Eso, contrario a lo que se hace hoy, no es matar a un hombre, es descubrir un nuevo camino, una nueva manera de entender el mundo, es una forma alumbrar una nueva vida.



Hoy, es depresión….

lunes, 22 de agosto de 2011


D

Regocijaos que hoy la mañana se ha cubierto gris, las sombras se vuelven perpetuas y la alegría se torna pesada, oscura y somnolienta. Qué necedad la negar estar tristeza cargada de júbilo, sabiduría y trascendencia.

E

Hoy la mañana contenta yace recostada sobre esos campos magros donde el espíritu humano busca la libertad anhelada, esta nostalgia del tiempo, ese pasado que desconoce pero siente como parte de si, sin saber explicar cómo, por qué, para qué.

P

Hoy es una mañana de invierno en planicies de las tierras del sur, esas tierras que se revelan contra las ideas de sus habitantes haciendo que la lluvia, el frío y la neblina moldeen el alma, los pensamientos y sensaciones de todo ser cuanto se encuentre a su paso.

R

Hoy la nostalgia, la depresión, la meditación se abren camino solas por la espesura de la mente, por las cavernas de los pensamientos más lisonjeros, sosegados, airados, llenando de capas monócromas de decadencia, de decaimiento, de desgano, cuando solo emana una cosa por hacer: tirarse sobre su lecho, dejarse llevar y deprimirse.

E .. I .. E

Hoy no es el triunfo de la luz, ni de la oscuridad, es la ambivalencia natural de todo ente existente el que hoy no es todo ni nada, simplemente es, sin forma, sin materia, con esencia pura de todo lo pasado, de todo lo negado, de todo lo prohibido, de toco cuanto desnude la impía fuerza instintiva del animal humano. Todo lo no sacro, todo lo profano, todo lo pagano.

S .. M .. S

Hoy me siento como parte de una nada y a la vez de un todo, hoy siento que mi existencia fluye sin parangones conectadas al cauce mismo de la historia, de mi historia, de la historia en si, hoy creo que no se trata de ninguna idea, ninguna fe, ningún dogma, solo ser lo que el espíritu te incita a ser, hoy sé que estoy deprimido y que deprimido nací y que deprimido moriré, hoy entiendo que mi amor es depresivo, y que mujeres con depresión amé y que con depresión me enamoraré, hoy noto que la vida es una variable no transmutable donde soy lo más grande de lo que es, así como una insignificante parte de algo más excelso que la vida misma.

S .. E .. I

Hoy quiero pido que alguien, sáqueme de este hoyo de humanidad, que alguien le diga a quienes están en derredor que se desvanezcan en las arenas de sus sin sabores, que alguien no les diga nada, porque yo no estaré, porque no estaremos para ver nuestra muerte, porque esta es solo una transición, una consumación de algo. Que alguien, hoy, no me entierre sin antes darle esa sonrisa insípida que solo la muerte y sus esbirros atinan a obsequiar a quienes menos las poseen, a quienes menos la codician, a quienes menos la merecen.

I .. N .. V

Hoy se abre el telón. El invierno se expande sobrio e inclemente, nadie lo nota porque nadie lo desea. Ven a mí, encárnate en mi persona, penetra las paredes de la alegría, corrómpela con tus aullidos, con tus lamentos, deja que todos se perviertan con su moditas feliz, diles que la felicidad es fatua, que nada dura más allá de la primera impresión.

O .. T .. I

Hoy es un buen día para morir, hoy es un buen día para dejar de existir, fundirse con el inmenso espacio que guarda un lugar para nosotros, cuyas fauces son sinuosas revelaciones acerca de la sabiduría, concreciones sobre el conocimiento, el camino hacia el renacer, “la muerte de la célula es la vitalidad del organismo” no existe tristeza ni depresión llena de pensamiento como esta, este es el camino, como ese cuchillo que cercena tus venas ávidas de dolor, de desesperación, de liberación, como esa soga que acaricie tu cuello hasta dejarlo sonso, como ese cigarro que usas para prender tu brazo buscando un poco de realidad dentro de la misma realidad.

N .. E .. D

Hoy desperté con los ojos inflamados de tanto observar, mis manos frotan sus cavidades solo para producirme más ardor, más dolor, no puedo ver con claridad, tan solo a microsegundos de lo que tengo al frente, suficiente para distorsionarlo, suficiente para mal interpretarlo.

X .. X .. A

Hoy desperté y el cuerpo me pesaba más que ayer, y aún así me levante y fue difícil hacerlo, fue difícil amar hacerlo, imposible poder negarlo, más no es la voluntad lo que venció, sino la desidia la que dominó un acto inherente haciéndolo una mecánica inferior a la animal.

X .. X .. D Hoy………………………………….

“El invierno, la neblina, la lluvia son maravillosos, me hacen sentir vivo, me ponen nostálgico, me deprime, me encanta. Esos días en que toda tu vida es nada contrastada con esa inmensa sabiduría gris del tiempo, de la naturaleza, de la esencia que rodea todo lo vivo y lo muerto, de lo existente e inexistente. Hoy es un lunes más, un lunes de depresión, de meditación trascendental, cuando soy todo una completa nada, cuando soy yo y también soy algo pequeño de algo superior a mi; no es amor, no es fe, no es lógica, no es idea, no es dios, es la fuerza inquebrantable de las eras, el llamado de la naturaleza animal del ser humano con el mundo que lo creó, con el mundo que lo destruyó.”
L. R.

Está cerca.

El Libre albedrío (dependencia consentida)

viernes, 11 de febrero de 2011


Recuerdos de la infancia

Recuerdo que desde que era niño las personas siempre agradecían al dios cristiano por las buenas cosas que les hubieran pasado en una situación “X”. Recuerdo, del mismo modo, que cada vez que una tragedia (si, esa de las grandes) se cernía sobre una persona, le achacaban la culpa al mismo dios cristiano.

Aquello siempre fue algo que me pareció extraño, es decir, con mi edad de infante, de adolescente no terminaba de entender ¿por qué había tal dualidad? ¿Por qué amar a ese dios cuando algo sale bien y, por otro lado, por qué reprocharle por lo malo, negativo?

Libre albedrio “ma non troppo”

Siempre escuché que hablaban de algo llamado el “libre albedrio”, ¿libre albedrio? What the fuck is that? Me decía hacia mis adentros. No tardé mucho en comprender, a grandes rasgos que el tan mentado libre albedrio es la capacidad de actuar libremente que “dios nos ha dado”, de tal manera que depende de los humanos elegir el “camino del bien o el camino del mal”.

Bien. Si se supone que esto es así también se infiere que el dios cristiano no interviene en ningún momento en la vida de las personas por más dichosa o apesadumbrada que esta sea, ¿no? Pues de lo contrario no tendría lógica humana el libre albedrio (a no ser que los caminos del señor sean tan misteriosos e inentendibles para los humanos que el libre albedrio es dejar al hombre vivir como mejor le parezca “ma non troppo”)


Contradicción en si misma

Pero el juedo-cristiano es un hombre extraño, de naturaleza misteriosa e inentendible, incluso entre ellos mismo, no logran entenderse que, haciendo uso de este derecho, de mal usarlo con su doble moral decadente, de aquellos que por fuera se encargan de simular ser hombres probos, pegados al dogma, intransigentes cuando otro parece distanciarse de tales ideas, cometen la contradicción de achacar a su dios cuanta penuria y cuanta alegría sobre ellos caiga.

Esto es una contradicción.

Siempre veo que los curas les dicen a los feligreses que oren a dios para que les ayude, para que les cuide y proteja de todo lo malo, pero, ¿qué sentido tendría esto, teniendo en cuenta el “libre albedrio”? Orar no es lo mismo que involucrar a un dios en el destino de tu vida, tengo la seguridad que son dos cosas distintas, aunque, supongo que los cristianos no lo verán así. Entonces ¿Dónde quedó el libre albedrio? Claro, muchas dirán que NO, que dios solo ayuda algunos pues no lo puede hacer con todos, BIEN, entonces no es tan omnipotente ni omnisciente como les gusta pretender a los cristianos.

Y, en si, el solo hecho de agradecer o increparle al dios por las cosas buenas o malas resulta ser, nada menos que contradicción y, por qué no, un aberración conceptual. En tal sentido, resulta un acto de falacia echarle la culpa al dios cristiano por los errores o desavenencias de la vida; así mismo, resulta un acto de total y pacata hipocresía agradecer al mismo dios por los hechos buenos, positivos que ocurren en el devenir de los días.

Hallando una respuesta

Pero sucede. ¿A qué se debe esto?

La respuesta bien podría encontrarse en el carácter mismo de la cultura y tradición judeo cristiana, siempre tendenciosa, proclive a contradecirse por la simple razón que solo busca reducir la capacidad mental y abstractiva del ser humano.

Así mismo, eso también es una muestra de la moral inestable, sin formación y decadente del judeo-cristiano, de una doble moral que entra en contrasentido con su propio dogma, con las propias enseñanzas. Pero no resulta tan extraño cuando se entiende que esta religión de muerte tan solo quiere llevar a los seres humanos a un cementerio espiritual y mental, y que no quepan aquellos ilusos que se la pasan excusando todo bajo el tonto argumento que son los hombres quienes pervierten las ideas, políticas y religiones; existen muchos dogmas nacidos para matar, nacidos para esclavizar, concebidos para bloquear la capacidad de todo aquél que se siente en su regazo. Eso, también es un hecho, y el judeo-cristianismo lo es.


Una historia sobre segregación (Nudo y Epílogo)

domingo, 2 de enero de 2011


Sobre el “sujeto”


Sobre el relato antes mencionado, una vez que estuve caminando hacia mi casa bajo los faroles teñidos de un amarillo extraño me puse a pensar en aquél sujeto, no tanto en su persona, como en lo que me sabe representa, sobre la metáfora de su ser a la realidad de tantos, y sobre aquellos que sin pensarlo y bajo un sesgo ultra irracional hablan acerca de la igualdad entre todos los seres humanos, entre todas las etnias y culturas.

Ese tipo nunca será mejor o superior a mí, de antemano su condición de ladrón, de andrajoso, de ser un patético predicador individualista lo hace ya inferior a mucha gente, sin embargo la cultura que el ha rechazado por la que ha acogido, es decir, el conjunto de valores sub normales que glorifican el hedonismo, el facilismo, la decadencia moral y el sin sentido de las acciones lo hace un ente desechable, falso, una marioneta de un sistema que tan solo quiere, necesita sujetos así para poder subsistir y seguir envenenando a las personas. Este esperpento cayó bajo el influjo del latrocinio y la droga, otros lo hacen bajo la farsa de la religión, otros bajo el hedonismo del dinero, el sexo, el éxito sin escrúpulos, o la misantropía.

Sin temor a una exageración, este “nigger” bien podría representar la idiosincrasia judeo-cristiana del peruano común. Hagamos de lado el hecho que sea un parásito social de esta sociedad (ladrón, fumón y andrajoso) y enfoquémonos en su discurso, su perorata acerca de dios, su condición sub normal y con ello vendrá todo lo demás.

Pensando en mí pueblo de manera distinta

El Perú, una nación andina-amazónica, se funde en la tradición de sus pueblos paganos, la verdadera identidad de este territorio está en su tierra, en el honor, orgullo y fuerza que hicieron despliegue los antiguos reinos a imperios que habitaron aquí y que, en muchos aspectos eran superiores en modos, técnicas, usos y estructuras a las civilizaciones europeas que la invadieron y dominaron (de eso no hay duda alguna).

El Perú, se consolida como tal con llegada del europeo, aquél quien trajo su civilización, ritos y religión, la judeo cristiana y con ella todas sus taras. Lo que la civilización española hizo fue pervertir el natural orden de cosas con su fe decadente, su dogma de muerte (el único aspecto negativo del período conocido como la “Colonia”)

El judeo-cristianismo, como en el resto de naciones donde se asentó se encargó de calificar como “adoración satánica” la cultura pagana de nuestro pueblo, destruyo nuestros templos de culto y adoración para levantar sus muros de piedras, sus recintos donde pregonar la muerte, descartó nuestro legado como legítimo para dar paso a la única historia posible de admitir, la del judío crucificado y sus doce eunucos.

Y como en otras naciones, el culto de muerte se expandió a todos los ámbitos de la sociedad, de la vida diaria, íntima y colectiva, quemando los viejos vínculos que nuestros gloriosos antepasados tenían con nosotros, castrando nuestra raíz cultural materna, adoptando el mórbido flagelo de un padre resucitado.

Misantropía: el legado del hebreo

No piensen que esta cultura (otros le dicen anti cultura, de acuerdo con ello) promueve la paz, la verdad, el amor y solidaridad pues son meras fachadas para encubrir el hedonismo, la mentira, la misantropía, la flojera y la comodidad parásita.

Yo me pregunto si el sujeto que se encontraba en el colectivo conmigo hace sus plegarias al dios judío para ¿sentirse protegido y resguardado en la tierra? ¿Si acaso no pide por otros salud, bienestar para que luego él sea recompensado por su “desprendimiento” una vez que llegue al “reino de los cielos”? La respuesta es si.

La religión, el sistema judeo-cristiano se funda en bases individualistas. Uno hace acciones buenas porque te dicen que solo así podrás vivir a la “diestra del padre” una vez la muerte con sus largas alas haya alcanzado tu existencia. Del mismo modo, las obras malas son bien recibidas, aceptadas y hasta justificadas porque luego basta que uno se hinque, junte las manos, ponga el rostro compungido, mire al cielo con temor para pedir a su dios el “perdón de sus pecados”, tener la absolución divina, la del padre, o el de la conciencia para saberse salvo y seguir andando como si nada, para garantizar un espacio en el cielo. Un fin indiscutiblemente mezquino e individual.

El pueblo sin espíritu

El peruano es una caminante sin orgullo, un guerrero sin espíritu, un pagano sin identidad. ¿Por qué? el primer factor, sin duda, es la llegada de la cultura judeo-cristiana, el segundo, pero no menos importantes ha sido la llegada de otras culturas inferiores como la africana, o la colie china, la japonesa que, en el caso de la negra, no han hecho si no pervertir los valores que se fundían entre las culturas andinas y europeas; en tanto que las dos últimas han sido parasitarias al no aportar nada en ningún sentido posible.


Es allí donde nace la “cultura peruana”: desvirtuada, sin cohesión, sin identidad, la nación más alienada de América Latina, una vez la tierra pre colombina más importante, una vez la colonia más trascendental del reino de los castellanos, y hoy solo un punto más en la cultura importada de fuera, aquella que intenta eliminar cualquier iniciativa por encontrar la verdadera identidad de nuestro pueblo. Fuimos el punto clave para librarnos de la dominación española, en tal podemos ser el escenario primario para romper las cadenas del sistema judeo-cristiano.

La perversión de quienes dicen “somos iguales”

El sistema imperante, cuyo motor ideológico es la globalización, se ha encargado de decirnos que no hay diferencia alguna entre las culturas, que todas las personas somos iguales. Nada más falso que esto. De ser así, ¿aquél sujeto en el colectivo, un verdadero parásito, tiene los mismos derechos que yo? ¿Los terroristas comunistas que por 20 años desangraron a mi pueblo tienen los mismos derechos o son iguales a mí? Yo digo que no. Eso no me convierte en un conservador capitalista, eso me convierte en un hombre de honor que entiende los niveles, categorías en los que se desenvuelve la vida humana de acuerdo a las decisiones de cada uno.

Ahora todos, tanto blancos, mestizos, como indios están dominados por esta plaga que los ha desvirtuado, que los incita a vestirse como gente de un gueto negro, a desligarse de los asuntos de interés, a voltear la mirada dando importancia a temas flatulentos y de perversión como, por ejemplo, las drogas, la desidia, la música sin darle un sentido, un valor agregado, una acepción de identidad; cuando todo se vuelve un mero pasatiempo para mitigar el vacío que el sistema produce en las personas a nivel general.

Hasta las formas de conseguir sexo se han degradado a tal punto que hoy veo, con la mayor repulsión y desagrado, como una mujer es abordada con la más alta carencia de sentido común, digno de personas identificadas con sub-culturas decadentes que hoy han emergido de otras culturas sub normales y parasitarias. Esta falta de respeto es (también) fomentada por las mismas mujeres quienes, igualmente contaminadas por estos valores decadentes permiten su degradación, su transformación a meros objetos de placer, reducidas a una simple “pussy”. Dejamos que un judío bajo la forma moral y valorativa de un “nigger” abuse de nuestras mujeres y se perpetúe en el tiempo su sangre, su linaje pervertido mediante el sexo. Las mujeres decadentes buscan ligar con el nigger más guay, porque ser nigger ahora está de moda, es lo "IN". El “nigger” es para América Latina lo que el judío fue y, en muchos caso es, para Europa; no es un grupo de personas de cierto color o ascendencia, necesariamente, son personas con cierta escala de valores y costumbres degradadas.

Por ejemplo, que el sujeto de mi historia sea a la vez un ladrón, un adicto, un degradado y un cristiano no es ninguna coincidencia pues, teniendo en cuenta que en el fondo esta religión solo fomenta el individualismo, la misantropía, la desidia moral, el hedonismo no resulta sorprendente, pero si alarmante cuando vemos que el capitalismo y el socialismo, los órganos políticos del judeo-cristianismo se han encargado: el primero de llenar de la búsqueda de la individualidad pervertida, del goce a través del dinero y el sexo sin sentido; mientras el segundo ha llenado el cerebro a las personas de una filantropía tan escasa de conciencia, del inhumo sentido de igualdad, del materialismo entronizado y camuflado bajo las banderas del pluralismo.

La aurora de otoño

Vivimos en naciones decadentes, mediocres, occidente es una civilización decadente, el Perú es un país mediocre, y esto lo digo con la mayor de las penas, de saber que mi pueblo, el suelo donde nací, una vez habitado por hombres orgullosos que comprendían del honor, la familia, la comunidad, la sangre, la fuerza, el amor y el orgullo; hoy todo eso se ha venido abajo. Pero, y a pesar que una postura franca y abierta como la mía a muchos les sepa aborrecible y la os ignorantes risible, me reconforta saber que en este camino me he topado con gente de la misma ligazón ideológica, individuos que entienden al Perú en una escala superior a la establecida por la mentira capitalista-comunista y eso es lo positivo de este relato, de esta memoria, que de a pocos, estamos levantando la cabeza, conociendo lo que nos rodea cuando aprendemos a observar; que la aurora de otoño puede y es posible para nuestro pueblo, que el verano esponjoso pronto terminará y con ello esta gloriosa nación en pasado, historia, cultura, descendencia y ascendencia retomará las riendas de su destino. Seguramente yo y mis compañeros no lo veamos llegar, pero estaremos contentos si es que al llegar el suspiro frío de la muerte las cosas se sienten más que prometedoras.

Una historia sobre segregación (El preámbulo)


I

Sucedió un día antes del año nuevo, me encontraba regresando de un encuentro amical con una persona a quien estimo mucho, me dispuse en el paradero, esperaba a que, como ya es típico en Lima, pasase un colectivo el cual no estuviese tupido de una masa ansiosa por llenar dicho transporte.

Llegó el momento en que pude subirme a un colectivo de tamaño grande, espacioso, de esos que me dejan tan cerca de mi casa sin preocuparme por el espacio o asiento que pueda o no haber. Esta vez (asumo que por el loquerío de fiestas de fin de año) tan solo habían disponibles dos asientos al fondo del colectivo (no suelo sentarme al fondo por razones de seguridad) me dispuse a ir hacía allá.


II

A lo largo del corredor del colectivo una voz estruendosa, chirriante, asquerosa se hacía notar. Parecía decir algo al conductor, un boca a boca que el cobrador trató de calmar mandando al fondo al hombre. Era un sujeto de estatura baja, de físico insignificante, no era gordo, tenía esa delgadez escasa de salud, aquella que no es de enfermedad, sino de aquellas que miras y te producen un tanto de repulsión. Sus ropas andaban acompañadas con el color de la mugre (ya sabes a cuales me refiero) amplias, sueltas, como de aquellos que tienen preferencia por coger lo que no es de ellos y en la moda de los guetos afroamericanos y centroamericanos.

El sujeto estaba en aparente intoxicación, no pude reconocer si era bajo el influjo del alcohol o acaso algún psicotrópico volador, el hecho es que estaba en “otra nota”. Sentado atrás donde fuera recluido hablada de “dios”, que era un hijo de dios, que a los ojos de dios todos son iguales, que solo dios sabe la verdad, que todos le ignoran porque es “negro” (para mi más tiene de zambo y mulato, que de negro) salvo la verdad de “dios”, y en una ocasión, recuerdo, preguntó a la gente si preferían que robara a que hablara de “dios”. Por supuesto, nadie le hizo son ni mucho menos le respondió.

III

Muy pronto, el asco y la repulsión me invadió los sentidos, me crispaba los nervios escuchar a ese parásito balbuceando cosas que ni él creía y mucho menos practicaba (supongo que es un reflejo de lo que es ser cristiano hoy, mucha palabra y poca acción en la vida real, todos se rasgan las vestiduras pero ninguno de ellos vive de acuerdo a su dogma). Pero no era tanto su perorata insuflada de autocompasión cristiana lo que me encabronaba, sino el hecho que este sujeto, este “NIGGER” apestoso se moviera, hablara e incluso se dirigiera a alguna mujer que le miró espantado con toda la sorna del mundo.


IV

Al poco rato, cuando un par de personas se levantaron próximas a bajar, la mujer que estaba a mi lado y yo, nos fuimos, asqueados hacia delante, ambos, nuevamente, en el mismo asiento. Miento, ella lo hizo temerosa, yo lo hice lleno de arcadas, con deseos de tener en mi mano, en mi puño, una pistola, un cuchillo para acabar con la “inexistencia” de ese batracio (la justicia debería tomarse en ciertos casos bajo la propia mano, y esta debería ser abalada por un Estado verdaderamente consciente de esto, aunque la mentalidad del peruano común y simple, subdesarrollada, solo degeneraría en desorden y anarquía).

V

No tardó mucho cuando alguna otra persona en los asientos personales de adelante descendiera del colectivo, ante lo que este sujeto aprovechó para dirigirse raudo hacia el primer asiento, el que por lo general también se reserva a las personas con discapacidad, a las madres con bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas y personas ancianas. El individuo sin sentirse avergonzado posó su raquítico culo en el sitio comenzando a hablar, nuevamente, sobre dios, que ante sus ojos todos somos iguales, una escena de por sí patética, y hasta se acomodaba dando consejos relacionados con la fatalidad a cualquier que, a propósito o casualmente, le mirase. Un sujeto desechable, déjenme decirles.


VI

Pronto llegó la hora en que yo debía bajarme, llevaba mis audífonos puestos, en parte porque no soporto la música que ponen en dichos lugares, en parte porque no soporto las aglomeraciones de gente, en parte porque detesto el sonido del griterío de las personas en espacios tan pequeños, en parte porque quiero hacer de mis viajes momentos subliminales que la música y la lectura me provocan, y pasé al costado del individuo, pareció mirarme por un microsegundo para luego continuar incansable con su cháchara cual monólogo barato, yo descendí y el “hombre” (o imitación de uno) se mantenía allí, abriendo la boca sin saber para qué sirve esta.

¿En nombre de Satanás?

sábado, 20 de noviembre de 2010


¿Castigar el mal con mal?

Un par de días atrás se emitió la noticia de un asesinato en un hotel del distrito limeño de San Juan de Miraflores; los noticieros y programas dominicales argumentaron que el crimen respondió a un “macabro ritual satánico” hecho por una secta afecta a la “música gótica”.

De esta manera se presentaba una historia para espantar al público, para aumentar el porcentaje del rating. Presentadores y presentadoras aparecían espantados, consternados; ante el panorama descrito daba la impresión que hordas endemoniadas de jóvenes estaban a punto de abalanzarse sobre los mortales cristianos de la ciudad.

Pero ¿Qué de cierto hay en todo esto? ¿Respondía este crimen, efectivamente, a un asesinato de características satanistas?

Sin indicios de la presencia de Satanás

Una “prueba” para argumentar esto era que en el pecho de la víctima había un mensaje escrito con el cuchillo con el que fuera asesinado, el mismo que decía:

“Aquél que no castiga la maldad ordena que se haga”

En los reportajes emitidos se dejó claro que dicha frase fue extraída del libro de ficción “El Código Da Vinci” lo cual (para el que conoce un poco de todo) descartaría de plano el trasfondo satánico de homicidio pues, dicha obra tiene más que ver con el misticismo cristiano y la conspiración mundana dentro de su seno que con una intervención de Lucifer en persona.

Sumado a ello, el mensaje en si descartaría la posibilidad en un ritual luciferiano ¿por qué? por la siguiente razón:

Teniendo en cuenta que los “mass media” manejan, utilizan y promueven todos los clichés en las sociedades en las que imperan, sería más que lógico que la idea de Satanás, Lucifer o como quiera que se le conozca representa la oscuridad, la muerte, la destrucción, el pecado, la maldad. En tal sentido, que un mensaje como “Aquél que no castiga la maldad ordena que se haga” sea entendido como indicio válido para relacionarlo con el satanismo es un error.

Contrasentido mediático

De tal manera que, si el mensaje es una expresión demoníaca en verdad ¿Por qué condena la maldad si se supone que Satanás y sus seguidores tienen como un valor “positivo” a la maldad misma?

Un contrasentido del cual los “mass media” no son conscientes, pues se dicen y se contradicen al afirmar la naturaleza satánica de crimen, negarla después tan solo para volverla a afirmar. Y todo en menos de 15 minutos.

El trasfondo es sencillo cuando se entiende que toda esta confusión informativa responde más a un ánimo de lucrar con la tragedia de una persona, del pesar de su familia y la estigmatización de un grupo de personas bajo premisas totalmente erradas que al espíritu serio de informar. Pero, así es la prensa en este país llamado “Perú”, todo lo tiende a simplificar, a pauperizar, a estigmatizar, a ridiculizar, a atrofiar, a desvirtuar, a putear hasta el punto de saturar y perder el sentido de lo que es real, de lo que no.

Esto demostraría que tal homiciio respondió a disputas de faldas y no a aspectos, digámoslo así, religioso, esotérico y/u ocultista, como se trata de vender a la población entera.

Haciendo la aclaración, abriendo las distancias

Por otro lado, y los entendidos en esto me darán la razón, el satanismo concebido como filosofía de liberación y auto superación individual está muy alejado de los rituales de sangre, de los sacrificios humanos o de animales, y mucho más, es distante de la figura de Lucifer como una entidad existente, de cuernos, colas, con olor a azufre y piel de tinte rojiza, pues es más cercana a la metáfora de todo aquello que conecte al ser humano con sus instintos, de su relación con la naturaleza, así como el conocimiento de su propia maldad para así conocerse mejor así mismo, un camino hacia el conocimiento (no a la sabiduría) de uno mismo como individuo, de su entorno natural – material, así como el de otros seres.

No Apologético (una vez más)

Muchos podrían pensar que esta es una apología al “satanismo”. Todo lo contrario, es una alegación ante las malas prácticas informativas, al ánimo de latrocinio en el que han caído los medios d comunicación, así como las ganas de generar falsos miedos y paranoias en una sociedad de por sí proclive al temor, al pánico generalizado (me vienen a la memoria el engaño en relación a la supuesta vampira Sara Helen, o los violadores cuyos crímenes también respondían a una especie de ritual de invocación del diablo, ambos en los años 90`s)

Deslinde contra la escoria y demás

Sumado a ello, y aunque son un grupo de mi total desagrado, la sub cultura gótica es la que se verá perjudicada ante el tratamiento irresponsable de este hecho lamentable, de tal manera, no sería de sorprender que las personas adheridas a esta comunidad sean visto como “adoradores del diablo”, sujetos que realizan “pactos con el maligno”, que llevan a cabo “rituales macabros” y demás adjetivos de tan fácil mención como redacción en un ambiente periodístico como el peruano tan carente de sentido común, escaso de ética, así como desposeído de noción de las cosas que van a informar. Y de más está decir que esto arrastrará a otras sub culturas en verdad subterráneas, underground y de verdadera ideología como la del metal extremo.

Cerrando el libro negro

Por último, toda persona es libre de escoger la ideología, credo o filosofía que mejor se adapte a su manera de ver, interpretar y relacionarse con el mundo, siempre y cuando no afecte la vida de los demás. De tal manera, como es totalmente aceptado (e incluso está de moda) ser izquierdista, socialista (a pesar del tremendo daño que esta idea ha causado a lo largo del pasado siglo XX), así mismo, debería ser igualmente aceptado que una persona decida, por ejemplo, practicar el satanismo filosófico como dogma de vida.



El tratamiento de este horroroso crimen es una clara muestra de lo atrasada, conservadora y arbitraria que es nuestra sociedad, donde, cual Edad Media, se tiende a satanizar todo aquello para lo que no se encuentra una explicación (a pesar que esta existe), donde no se acepta algo que este al margen de lo socialmente establecido, de cómo una comunidad, repleta de estigmas, complejos sociales, se deja llevar por la información tendenciosa, descaradamente inexacta, trivial y destructiva hecha por personas poco profesionales, chabacanas, donde la informalidad y el poco compromiso para con su oficio son una constante.

Esos son aquellos que mañana saldrán con ínfulas de “líderes de opinión”.

P.D. Eliminen a todos los vampiros gays góticos, emos, chiky punks y apestosos “dark”.

La Mentira Zurda (No apologético)

domingo, 18 de julio de 2010

Este post tiene unas semanas tostándose en los variables ánimos de mi mente y no responde a un ánimo apologético ni mucho menos, sino al simple hecho de revelar lo que el mainstream intelectual se niega o no quiere recordar y de paso servir como un buen golpe en la cara para todos aquellos que se creen seguidores de una ideología humanista e igualitarista.


¿Por qué?

La idea de escribir estas líneas nace por dos hechos sucedidos en mi país, no hace mucho.

El primero tiene que ver con la posible salida de cientos de terroristas comunistas de las cárceles del país tras haber cumplido las condenas que los tribunales civiles impusieron y que, a pesar de los años de privación de su libertad no han dado el brazo a torcer respecto a sus retorcidas y atrofiantes ideas. Así mismo el hecho de ver dentro de la sociedad civil un considerable número de organizaciones amantes de los derechos humanos de terroristas y represoras de aquellos militares que, malo que bueno, defendieron al país de esa peste llamada “comunismo”; así mismo como a cientos de jóvenes “izquierdistas”, “progres”, “rojoides”, “revolucionarios” lectores de Marx, Lenin y Mao que hablan del pueblo, de los cambios sociales, de la revolución desde su depa en un distrito burgués de Lima, mientras llevan la vida normal en universidades para niños bien (cuyos papis andan en aberrantes ONG`s), mientras se van a sendos raves, pubs y discos bailando como monos, mientras se empilan con un poco de hierba para sonar más intelectuales, más políticoides antes sus “camaradas”.

El segundo es un tanto reciente y tiene que ver con el hecho que el Jurado Nacional de Elecciones ha negado la inscripción a un grupo autodenominado INCA por tener abiertas simpatías por el fascismo y, sobre todo, por el Nacional Socialismo Hitlerista.

Sin embargo, yo me cuestiono esta decisión, no porque esté a favor o no (eso es tema aparte) sino porque por qué hay esta marginación contra un grupo que no tiene en sus espaldas la muerte de ningún nacional y, sin embargo, si permiten que el nuevo movimiento político, abiertamente vinculado por Sendero Luminoso, con la venia del genocida de Abimael Guzmán, que tiene en sus espaldas la muerte de 70 mil peruanos a lo largo de 20 horrendos años, se reorganice, recolecte firmas impunemente por las calles y participe en la vida política y electoral del país.

¿No es acaso un contrasentido? ¿No debería ser al revés? O, en todo caso ¿no sería justo, así como con INCA, denegar la inscripción de este nuevo movimiento senderista?

¿En qué país vives? Eso debes preguntarte. ¿Quién es más culpable? ¿Un sujeto allá en Tacna que promulga el antichilenismo y declara abierta admiración por Adolf Hitler o una banda de zurdos miserables que se encargaron de desangrar al país y enfrentar a hermanos contra hermanos?

Si tienes algo de noción de la historia, sabrás la respuesta.

La Verdadera Amenaza

En el Perú está claro que las ideas zurdas no han traído nada positivo al país, desde sus inicios anduvieron más pendientes en quien era más rojo, más marxista, más leninista, más maoísta que plantear verdaderos idearios políticos. En otras palabras, se convirtieron en políticos parasitarios y cuando llegaron los años 80 y al fin se decidieron a dejar su añejísimo sectarismo una pandilla de retrasados continuaba pensando que solo la lucha armada haría posible el comunismo, cuando el mundo se encontraba en pleno viraje dejando de lado idearios y sueños de igualdad por medio de las armas. Aún así, zurdos legales hicieron poco o nada para aportar al desarrollo del país, y de eso nadie con dos dedos de frente lo puede negar.


Desde entonces y hasta la actualidad, las tendencias zurdas se han vuelto a desligar unas de otras, a autobloquearse, comenzando un proceso degradante de involución.

Sin embargo, y con la caída del régimen de Alberto Fujimori, otro grupo de zurdos han tomado posesión en un nuevo frente, los “Derechos Humanos”, de tal manera que se han avocado a la defensa irrestricta de las libertades y “derechos” de comprobados terroristas, poniéndolos como pobres víctimas, mientras que los genocidas y perpetradores de grandes masacres serían los miembros de las fuerzas armadas que aprendieron a combatir a un enemigo para el que el entrenamiento militar no les había preparado.

Ellos son los que ahora, de manera paulatina están tomando puestos más allá de sus mediocres ONG`s, aquellos que acusan a cualquier de autoritario, fascista, capitalista, liberal o montesinista, ellos son la escoria que hoy deja que la gente de Guzmán y Sendero Luminoso se re integren a la vida política e impiden que un agitador fascista (que, seguramente, nunca llegará a más) lo haga de la misma manera.

Seguramente, muchos se dirán “Oye, pero el es seguidor de Hitler, no podemos permitir eso” y puede como que no puedan tener razón, pero les pregunto algo ¿qué nos ha hecho ese tipo de ideología en un país como el Perú? Nada, porque nunca cuajó ¿Qué nos hicieron los comunistas, zurdos y seudo progres? Atraso, asesinatos y discusiones sin sentido.

Otros se dirán ¿pero cómo podemos permitir entrar en política a un grupo que admira a un sujeto que asesino a 6 millones de judíos, 20 millones de rusos y uno tantos miles de franceses, italianos y estado unidenses? Eso también es válido y he aquí la respuesta.

Haciendo Memoria

Es sabido que los ahora llamados “defensores de los Derechos Humanos” de terroristas tienen una convicción ideológica bien definida hacia el comunismo, el socialismo, ese sistema que fuera inventado por un judío rebelde llamado Karl Marx a mediados del siglo XIX y que pasaría menudamente desapercibido, o mejor dicho incubando su odio y resentimiento social hasta los primeros años del siglo XX cuando se hiciera con el poder en Rusia. A partir de entonces que el comunismo, el socialismo se volvería ya no en una idea “libertaria” en contra de la opresión, si no en política real y fáctica.

Lo anacrónico de sus medidas y lo draconiano del pensamientos de sus dirigente llevarían a innumerables genocidios que en la actualidad se pueden contabilizar: 105,368,000 de víctimas, no hablo de heridos, traumatizados, damnificados, NO, estamos hablando de MUERTOS, gente que fue asesinada sin mayor reparo por pensar diferente, por decir lo que piensa, pero esos fueron la minoría pues la mayoría de estos fallecidos perdieron la vida salvajemente solo por vivir en aquellos regímenes preocupados en ser más “rojos” que otros que en el bienestar de sus pueblos.


De tal manera, aquí hay un breve recuento numérico y geográfico de las barbaries cometidas por esta ideología parasitaria y poco consecuente en el mundo moderno.

1. Unión Soviética- 62 millones de personas muertas desde la llegada al poder de los bolcheviques en 1917 hasta 1987.

2. China – 35 millones de muertos desde que el genocida de Mao Tse Tung triunfó sobre las fuerza nacionalistas en 1949 hasta 1987, aunque es sabido que los asesinatos siguen en la actualidad pero, en menor medida (ahora ya no se ventila tanto puesto que este país posee una “economía de mercado”)

3. Camboya – 2 millones de muertos cuando los comunistas del Khmer Rojo liderados por el inefable de Pol Pot se hacen del poder en 1975 enviando a los campos en masa a las personas de las urbes. Esto duró hasta 1979.

4. Corea del Norte – 1 millón 600 mil personas muertas desde que los comunistas apoyados por soviéticos y chinos se hicieron con el poder en la parte norte de la península de Corea en 1948. En la actualidad, el régimen zurdo de este país diezmando a su población en cuanta oposición encuentre.

5. Vietnam del Norte – 1 millón 600 muertos a consecuencia de su régimen genocida.

6. Yugoslavia – 1 millón 70 mil muertos desde 1945 cuando Tito se hace con el poder, apoyado por los zurdos soviéticos. El genocidio duró hasta 1987.

7. Rumania – 430 mil muertos entre 1948 a 1987.

8. Etiopía – 700 mil muertos entre 1974 a 1987.

9. Afganistán – 225 mil muertos a consecuencia de la invasión zurda de los soviéticos al país entre 1978 a 1987.

10. Bulgaria – 220 mil muertos como consecuencia de la llegada del Ejército Rojo en 1944 y la instalación del régimen comunista, hasta 1987.

11. Mozambique – 195 mil muertos entre 1975 y 1987.

12. Angola – 120 mil muertos desde la guerra civil y la instalación del régimen comunista en 1975 hasta 1987.

13. Albania – 100 mil muertos como consecuencia de la llegada del Ejército Rojo en 1944 y la instalación del régimen comunista hasta 1987.

14. Mongolia – 90 mil muertos desde 1926 hasta 1987 tiempo en que duró el régimen comunista.

15. Cuba – 70 mil muertos desde 1959 hasta 2000.

16. Alemania Oriental – 70 mil muertos desde 1946 hasta 1987.

17. Checoslovaquia – 65 mil muertos desde 1948 hasta 1987.

18. Laos – 55 mil muertos desde 1975 a 1987 aunque posteriormente, los asesinatos continúan en menor medida.

19. Hungría – 27 mil muertos desde 1948 a 1987 tiempo que duró el régimen comunista.

20. Polonia – 25 mil muerto desde 1948 hasta 1987 tiempo que duró el régimen comunista.

21. Nicaragua – 5 mil muertos de 1979 a 1987 tiempo que estuvo en el poder el régimen zurdo sandinista.

22. Perú – 45 mil muertos entre 1980 y 2000 como consecuencia de la acción terrorista del Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.


Sumado a ello, y como nota al pie, cabe señalar que ninguno de estos países que estuvieron bajo el dominio de la peste comunista logró progresar socialmente, tampoco convertirse en un país económicamente estable; a comparación de los regímenes en Italia y Alemania que lograron emplear, tecnificar y desarrollar la economía y la sociedad en que se establecieron.


Y esto no es mi particular visión es UN HECHO HISTORICO COMPROBADO.


¿Lapsus Historicus?

Viendo todas estas cifras, me pregunto ¿tienen la capacidad moral de tachar con el dedo de fascistas o nazis estas personas cuya ideología lleva sobre sus espaldas la muerte de más de 100 millones de personas? Creo que NO.

Comparado con los comunistas, los nazis resultan ser unos infantes de teta ante las masacres, matanzas y vejaciones que los insulsos seguidores del martillo y la hoz han realizado una vez que se han enquistado en el control de los países (aunque el caso peruano es una excepción a la regla, pero es un claro ejemplo de lo que pasaría si lograban hacerse con el poder).

Sin embargo, queda la duda ¿Por qué hay este temor hacia el fascismo, hacia el nazismo? ¿Por qué son vistos como los cucos de la historia moderna mientras que la ideología zurda sigue siendo aceptada a pesar de sus grandes matanzas y desgracias?

La respuesta es sencilla.

El fascismo, el nazismo son temidos de manera general (muchos no saben qué es pero se escarapelan, aún así) porque, como bien saben algunos, la gran industria cultural está dominada por esa gente llamada “judíos”. No está demás decir, que el judaísmo ha convivido de la mano con el comunismo (baste ver a muchos de sus altos exponentes) son ellos los que controlan los grandes medios masivos de comunicación, los que tienen muchos hilos de la economía mundial, son ellos quienes después de 1945 hicieron todo lo posible para que en el imaginario mundial faccios y nazis sean los más crueles seres que hubieran pisado la tierra, a sabiendas que regímenes comunistas y capitalistas como los Estados Unidos e Inglaterra o Bélgica eran igual y aún más genocidas. Y está claro que los judíos tienen dentro de su idiosincrasia una especial habilidad para verse a sí mismos las víctimas de la historia.




Ending


Así que tú, amante de los derechos humanos, defensor de terroristas, que permitiste que los grandes genocidas de este país tengan el derecho a hacer vida pública nuevamente, que ves el país desde tu burgués casita en la Molina, San Isidro y , seguramente, Miraflores (Barranco y Surco, también) que andas a lo más IN en la ropa, que te gusta ser el mejor en los pubs y discos de dichas zonas y que crees que la hierbita santa te hace más “progre”, te digo que antes de tildar a alguien de skin, faccio, nazi o neo nazi, mires a tu alrededor, a ese patético grupete de “amix” que tienes en la PUCP, USIL o la U de Lima (y otras), veas lo que hablan y medites un poco antes de ladrar, pues deberás captar que tu ideología es la más genocida, inhumana y violentadora de los derechos humanos que haya existido en la historia, zurdo apestoso!


El Método de Alain

martes, 29 de junio de 2010


Esto ha sido todo un descubrimiento para mí.

Alain de Benoist es un pensador filosófico y político francés que se encuentra al margen de las ideologías imperantes, ni derechas, izquierdas o falaces social democracias.

Criticado por la izquierda como derechista, denominado como neo fascista y criticado por los liberales.

A pesar de tales calificativos, lo único necesario es escucharle hablar de manera muy miscelánica para entender que los apelativos increpados por ambos lados del “mainstream” político no son sino absurdas patrañas ante la satisfacción de saberse un pensador independiente.

Puede que Chomsky sea el pensador más lúcido de la oficialidad de la izquierda internacional, pero De Benoist es el más underground de los pensadores actuales, quizás el menos correcto, el menos conocido, el menos escuchado, pero sin duda, el más sincero.

La no creencia en el igualitarismo (lo que no quiere decir que esté en contra de la igualdad) y la promulgación de cultura de las diferencias, de las diversidades culturales hacen, a mi parecer, una postura mucho más coherente.

Es increíble escuchar decir que la sociedad mundial no es pluricultural, sino pluriétnica (cosas muy distintas) siendo esta una sociedad monocultural donde se trata de homogenizar y asemejar a todos.

Por eso, quiero compartir estos 6 videos en los que la televisión española hace una extensa entrevista a este gran pensador underground. Espero la disfruten y reflexionen sobre algunas ideas.



















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