Mitos y verdades sobre el imperio de los Incas

domingo, 29 de junio de 2008

Cuando niño, recuerdo que hablar de los Incas era como rememorar una época de ensueño en el Perú, donde los hombres eran solidarios entre si, donde no habían pobres ni los males de los cuales si sufrían otras civilizaciones como la occidental.

La historia del Perú escolar se encargó de mostrarnos el rostro utópico que a mediados de 1532 uno barbones invasores provenientes de la lejana península Ibérica se encargaron de destruir para imponer su rudimentario sistema feudal cuya decadencia ya era latente en el Viejo Mundo.

Pero la realidad con respecto a la última cultura de toda la tradición andina es mucho menos romántica y, por el contrario, es mucho más cruda y consecuente con las ambiciones de todo Estado imperial aquí y en todas las partes del mundo.

La verdad del origen

Lo común es escuchar el origen de los incas en dos tradiciones orales conocidas por todos: las de Manco Capac y Mama Ocllo; y las de los hermanos Ayar.

Dejando de lado el mito, la verdad es que la etnia Inca tiene su antecedente próximo en el reino Puquina, conocido también como Tiahuanaco, cuya capital Taipicala fue arrasada por tribus aymaras de la actual Bolivia en el siglo XIV obligando a esta población a migrar hacia el norte ante el avance incontenible e indestructible de estas hordas, asentándose en el valle del Cusco rodeado de una variedad de pequeños reinos, todos hostiles a los advenedizos.

Las tradiciones arriba mencionadas, sirvieron como propaganda política para el ambicioso y cada vez creciente poder Inca en la región, para justificar su anhelo expansionista y el hecho que fueron designados por el dios Sol (Inti) para civilizar al mundo andino que se encontraba sumido en la guerra, la depravación y la barbarie.

Complejos milenarios

Otro mito es que en el Tahuantinsuyo no existía la discrimnación. Cosa que es muy alejada de la realidad. Lo cierto es que la etnia Inca era una casta clasista y racista.

Es común que cuando un Estado conquista a otro el vencedor se crea superior. En nuestros antepasados Incas esto no fue la excepción, y sumado a eso se encargaban de convencer a los curacas de las naciones conquistadas que ellos venían con un fin civilizador para el cual se encargaron de demostrarlo por medio de mitos y leyendas concebidos para su beneficio en el donde el Sapainca (emperador o rey de reyes) quien, como hijo del Sol, garantizaba el orden de las cosas en la Tierra como único intermediario entre el hombre y los dioses.

Marginó a muchos pueblos por considerarlos peor que animales a los cuales desterraron en masa para hacerlos comer las sobras de los sacrificios que hacían a los dioses. Un pueblo que tuvo que soportar este destino fueron los Uros, ubicados en la sierra central del Perú, quienes fueron dispersados en masa a zonas alejadas sufriendo este destino.

Para la élite Inca era inconcebible que un aristócrata se mezclara con alguien de menos estatus. Era una deshonra hacerlo, tan grande que para evitar la vergüenza muchos optaron por quitarse la vida.

Organización y tecnologías inalterables

En el mundo andino siempre han existido, desde que se tiene recuento de civilización alguna (Caral-Chavin) formas de organización milenarias así como técnicas agrícolas que perduran en nuestros tiempos incluso hasta hoy.

En ese sentido lo civilización Inca no se preocupó por innovar, esta lo hacía siempre y cuando beneficiaria al Estado, en sus réditos. Los andenes y demás sistemas de regadío son métodos desde hace siglos. El ayllu, organización comunal se la puede rastrear desde Huari y Puquina, del mismo modo que utilizaron la visión dual de esta última: Urin y Anan.

Quizás la única innovación de la etnia Inca fueron los caminos, aunque estos ya existían anteriormente, fueron los tahuantinsuyanos quienes perfeccionaron su elaboración y la expandieron por todo su territorio. Pero, que se sepa que esto no tenía un fin social, ni mucho menos. La intención del Estado era comunicar a las llactas (ciudades), el transporte de comunicaciones por medio de chasquis y el desplazamiento de las tropas para reprimir y conquistar. Es más, los jantunrunas (pobladores) estaban impedidos de transitar por dichas vías.

La realidad de los Vencidos

Uno de los aspectos desconocidos sobre el imperio de los Incas es que fueron grandes opresores y represores. Para mantener su “pax” recurrieron a comprar la subordinación de las naciones conquistadas por medio de regalos y demás. Sin embargo, hubo pueblos que a pesar de dichos obsequios no quisieron ceder su libertad y en más de una ocasión se levantaron contra el poder imperial, siendo contenidos con una brutalidad paternal. Cuando esto sucedía y para garantizar que no se volviesen a insubordinar se optaba por desplazar a pueblos enteros con dirección a lugares tan distantes; como sucedió con los Chachapoyas que en más de tres oportunidades se alzaron en armas siendo deportados a lugares tan diversos como las costas de Ica o a las riveras del lago Titicaca, llamado en aquél entonces Puquina Cocha.

Muchos profesionales en los Incas han argumentado en el pasado que en el Tahuantinsuyo no existió la esclavitud cayendo en una verdad a media pues, si hubo esclavitud, pero no de modo sistemático y organizado como en Europa y Asia.

Los “pinas” eran aquellos desafortunados (ladrones reincidentes, rebeldes, lacras sociales, etc.) que eran condenados a trabajar en los cocales de ceja de selva para el Estado en uso ritual. Las condiciones de vida sumamente extremas en dichas zonas y el trato que recibían argumentan que existió esclavismo, pero es verdad que esto no era algo de lo que el incanato se basara como modo de producción, Inclusive algunas leyendas y notas de cronistas españoles dan a conocer que el uso de pinas no se acrecentaba, por el contrario se mantenía estático.

Una reflexión Final

La civilización incaica fue el último aliento de toda la tradición andina milenaria en el Perú que se vio truncada con le llegada de los españoles. Muchos historiadores señalan que se estaba gestando una especie de sistema feudal muy primario que quizás sin la llegada de los colonizadores se hubiera llegado a concretar. Pero, al final de todo, esas son solo teorías.

No podemos negar que el Perú antiguo tuvo muchos reinos e imperios que nacieron, desfallecieron y emergieron otros más. Los Incas fueron una síntesis de sus antecesores, tomaron lo mejor de ellos y lo adaptaron a sus intereses de Estado en franca expansión. Dominaron pueblos mucho más refinados y sabios que ellos (como los Chincha y los Chimú) adaptando sus modos, posturas no por eso viéndolos como sus iguales. Se centraron en tener una nación fuerte, con una capital centralizada y divinizada para no repetir el amargo episodio de la destrucción de Taipicala.

Sus emperadores dominaron la tierra que conocían con mano dura y un despotismo propio de una mentalidad vertical donde no había cabida al reclamo, las ordenes del sapainca por muy draconianas que fueran se tenía que obedecer, pues pensaban que el hijo del dios Sol no podía tener una visión propensa el error.

Al discernir sobre la importancia de esta cultura no podemos más que aprender de ella, de sus logros, sus errores y también poder entender a nuestro amado Perú que desde en esas épocas la unidad no existía. Una prueba de ello la encontramos al momento de llegar Pizarro y sus hombres al Perú las naciones conquistadas se levantaron de inmediato contra el poder Incaico. Esa fue una de las razones por la cual la etnia Inca sucumbió tan rápido.

Las lecciones que nos deja la historia no son las de retomar viejas glorias que son incompatibles en nuestros días, sino las de entenderlas y tratar de ser una nación mucho más unida y eso empieza por compartir el orgullo de un glorioso pasado histórico que ha tenido episodios sangrientos, brutales y a su vez ha desarrollado lo mejor del ingenio humano ante la adversidad como lo hicieron nuestros antepasados. Eso que nos sirva para nosotros ser creativos una vez más y construir nuestro propio progreso.

Un Buen Día para Morir *

martes, 10 de junio de 2008

El Black Metal surgió como un híbrido, mezcla del punk y la primera ola de heavy metal clásico para abrirse camino por las aguas turbias de la oscuridad y generar con eso uno de los monstruos que te pueden erizar los pelos hasta no más o simplemente te llevan a dejarlo y no volverlo a escuchar nunca más.

Intro

El Diablo, para muchos es un ente que representa todo lo amoral, los antivalores o la restauración de aquellos despreciados del pasado pagano. La manifestación de todo lo anticristiano, lo místico, lo profano y lo prohibido.

Esta concepción y visión de la figura de Lucifer se ha manifestado en todas las expresiones del quehacer humano. La música no ha sido la excepción.

Watch out, The Devil`s Note

Según viejas tradiciones medievales, existe una nota a la cual se le llama el “tritón” conocida como la nota prohibida de tocar pues era considerada la “nota de Diablo” quizás por su crudeza y sexualidad de sonido.

Se puede decir que el metal para ser lo que fue y es debió recurrir a esta profana nota. Black Sabbath fue la responsable de hacer eso en la canción que lleva el mismo nombre. Según los miembros de la banda la reacción del público fue de asombro, nunca habían escuchado algo que les hiciera erizar el cuerpo; sumado a eso, las escalofriantes letras de Ozzy Osborne se fundieron en la combinación perfecta para formar e impulsar la música y cultura metal.

Cristo, el Patrocinador

Es obvio que sin el cristianismo el metal no hubiera existido, no tanto porque fuera anticristiano, sino porque era algo a lo que oponerse, algo a lo que criticar, tomar los temores de la sociedad cristiana y volcarlos en sacras líricas y mucho de ello tuvo que ver el ambiente donde estos primeros músicos del metal crecieron “agujeros de mierda” como lo describe Tommy Iomi al hablar de Birmingham, ciudad natal de Black Sabbath y Judas Priest, banda cimentadora de la estética y sonido del metal hasta ahora.

Muchas de las bandas usaron temas relacionados al satanismo, Black Sabbath lo hizo, pero desde una perspectiva de temor hacia lo demoníaco así, que en cierto modo resulta siendo más que todo una perspectiva cristiana del Príncipe de las Tinieblas.

Norwegian Misantropía y Black Metal

Sin embargo, Noruega, un país en su mayoría protestante (supongo que el resto de religiones serán de otras sectas cristianas) tuvo una explosión de metal furibundo, violento y deseoso de aplastar cráneos cristianos; y resulta curioso que de un país tan religioso su mayor producto de exportación fuera el black metal de marcados cortes paganos, misántropos y satánicos.

Marcar el nacimiento del Black Metal se lo puede rastrear a partir de los años 80 con la “Primera Ola de Black Metal” influenciadas por bandas como Celtic Frost (Suiza), Mercyful Fate (Dinamarca), Bathory (Suecia) y Venom (Inglaterra). Sin embargo fueron estas dos últimas cuya importancia fue vital para el desarrollo de este nuevo género extremo y underground del metal.

La influencia de Venom es innegable pues fue esta quienes con su álbum llamado “Black Metal” bautizaron al género que luego adoptaría este nombre, no solo por su estética, sino sus letras profanas, anticristianas y de tintes satánicos (aunque muchos dicen que la banda, como muchas, solo usaban a Satán para causar impacto y atraer fans). Influyeron también las novísimas voces guturales que aplicaba el vocalista “Cronos” la cual sería adoptada y expandida por el Death y el Black Metal.

Eso en base a Venom. En lo personal, y escuchando algunas de las primeras bandas noruegas de BM la influencia más notoria y cercana sería la de Bathory, banda sueca liderada por el fallecido Quorthon. ¿Por qué afirmo esto? Por varias razones.

Primero, porque el BM noruego tuvo una especie de inicios parecidos al punk en los años 70 (guardando las obvias distancias) muchachos desadaptados que se sentían mortificados por la sociedad en que vivían. Segundo, que a raíz de esto surge una generación de jóvenes radicales muchos de los cuales no tenían el virtuosismo de las bandas clásicas del heavy metal. Tercero, porque muchas de estas bandas empezaron haciendo un punk violento y áspero que poco a poco fueron dejando para crear el BM.

En conspiración con Bathory

Bathory influyó mucho en esto, porque el mismo Quorthon había formado una banda de punk muy violento, las bases musicales así lo dicen, pero lo que lo diferenciaba del punk son en primer lugar las líricas nada comprometidas con ninguna realidad, al contrario, en muchos casos misantrópicas, tomando referencias del pasado paganos de Suecia y con claras alusiones apologéticas a Satanás y segundo por la voz que Quorthon desarrolló, gutural aguda, de un grito insondable parecido salir de una tumba.

Musicalmente hablando, Bathory, no era una gran banda en sus inicios ni nada parecido, en comparación a Venom o Celtic Frost que en verdad lo eran. Al contrario la banda sueca usó ritmos y escalas punk pero más rápidas, más distorsionada y violentas, acompañadas de una batería como metralleta, rápido, seca y los platillos estridentes.

True Norwegian Black Metal

Esta base, más practicable y entendible para los novísimos músicos noruegos sirvió de inspiración para los pioneros del Black Metal como género musical del metal: Mayhem, Dark Throne, Emperor, Satyricon, Gorgoroth, Enslaved entre otras bandas simentaron y expandieron no solo su música, sus posturas, sino, por sobre todo, y lo más importante, su manera de entender el mundo tanto terrenal como espiritual.

Sin embargo hay que tener un rasgo muy importante en el BM, la estética, como la pintura blanca mezclada con negra que de un aspecto aterrador mezclado con expresiones de odio o sufrimiento. Sumado a esto, la vestimenta negra licra, cuero y otros aditamentos que posean por lo general púas.

Esta look fue adoptado de parte de dos movimientos como el Shock Rock de los años 70 de bandas como Kiss, Alice Cooper y del heavy Metal de Mercyfull Fate y sobre todo de Judas Priest. Con esto se le dio a la música su complemento escénico necesario para infundir a los espectadores y oyentes la sensación de entrar a un submundo regido por la muerte, el odio, la violencia, demonios miserables y dioses ancestrales perdidos. Sumado a este componente teatral deben saber que muchas de las bandas de BM tienen como otra influencia a la música oscura clásica de gente como Wagner, Bach o Bethoven.

Estos noruegos decidieron bautizar a su música y cultura Black Metal, por el disco de Venom del mismo nombre y a su vez con el eslogan de “True Norwegian Black Metal” o “Verdado Black Metal Noruego” slogan que salía en cualquiera de las contraportadas de los discos de estos grupos sin importar la disquera la que pertenecieran.

Ideología + Satanismo + Mitología Nórdica = BM

Si el antepasado punk pregonaba una especie de conciencia social (si bien algo desordenada) y compromiso con la realidad y el heavy metal a su vez el compañerismo y la pertenencia a un grupo de marginados, el BM por su parte rechaza todo tipo de asociación colectiva, da vital importancia a la naturaleza individual del ser humano, de su condición como ser único. Así mismo, de su desprecio por la naturaleza humana, una conviviente contradicción que puede surgir del carácter individualista de esta cultura.

Así, muchos de estos músicos han decidido vivir alejados de las grandes orbes de Noruega, claros ejemplos son en primer lugar Dead, uno de los vocalistas de Mayhem, quien tenía una pequeña casa de madera en las afueras de Bergen (más tarde se quitaría la vida con una bala de escopeta), otro es el baterista vocalista de Dark Throne (mi banda favorita de BM, si me permiten) Fenriz y también al militante Gaahl, vocalista de Gorgoroth.

Desde mi punto de vista, creo que esta conducta tiene dos aspectos (al menos como yo lo entiendo), una de ellas es que su manera de pensar los ha llevado a cierto tipo de aislamiento auto impuesto y segundo porque es una postura anticomercial para reafirmar lo underground del género, pues no hay otro más subte que el BM, y eso nadie lo puede discutir ni negar.

No hay lugar ha duda que los ancestros del BM tenían influencias al Diablo en sus letras, por tal no es de extrañar que el bastardo noruego tuviera la misma tendencia y aún, que la ampliara y la masificara.

Al respecto, Gaahl, de Gorgoroth ha expresado que la razón de ser del Black Metal es Satán, y en buena medida tiene razón. En otra entrevista, Necrobutcher, bajista de Mayhem dijo que en la actualidad ninguna banda BM es satánica en lo absoluta si bien se aborda el tema. Mi punto de vista es que no hay un pensamiento articulado satánico propiamente dicho. Lo que sucede que es que se toma la figura de Lucifer como una antipostura contra la sociedad con la que viven, sus valores, tomando de esta sus antivalores, sus miedos y su repulsión, que son cristianos. Es probable que muchos se definan como satanistas en un sentido que es necesario conocer el lado negativo del individuo para poder avanzar y ser mejor persona, claro no desde una perspectiva ortodoxa y cristiana, sino laica y atea.

En otra entrevista, algo bizarra por cierto, echa a Gaahl, este dijo que seguidor de Satán no es más que la conexión consigo mismo, con la naturaleza, la libertad del ser individual todo aquello que permitirá al ser humano llegar a convertirse en “Super Hombre” no si hace alusión directa a la teoría Nietzsche o no.

Otro componente aparte de la ideología y el satanismo es también la mitología nórdica. Bandas como Enslaved (e incluso Bathory en álbumes posteriores, padres de lo que se conoce como “Vking Metal”) desarrollan su música en base a temas del pasado pagano de Noruega, no solo sus historias y cuentos, sino sobre todo el rescate de sus valores sociales para implementarlos en la sociedad contemporánea.

Fenriz de Dark Throne expresó que en los vikingos siempre se podrían encontrar referencias que se amoldaban perfectamente a los parámetros musicales e ideológicos del Black Metal.

Cabe recordar que las bandas pioneras del BM decidieron formar un grupo dirigido por la cabeza de Mayhem en sus primeros años, Euronymous, quienes se marcaron como objetivo principal expulsar al cristianismo de Noruega e implantar nuevamente las valores y tradiciones paganas que, y esto es una verdad histórica, fueron extirpadas de manera impositiva y violenta por parte de los evangelizadores cristianos. Desde ese entonces, hace unos mil años, el resentimiento por parte de los ancestros vikingos se hizo latente, resentimiento que supieron adoptar los músicos del Black Metal que, sin embargo, llegó a extremos no pensados. Se hacían llamar el “Inner Circle” o “Círculo de Poder”

La Quema de Iglesias, la muerte de Euronymous

Burzum era una de las bandas del True Norwegian Black Metal cuyo único integrante era Varg Vikerness, muchacho rebelde, sumamente anticristiano y con ciertas tendencias hacia la ideología aria del nacional socialismo alemán y la pureza de la raza.

Cuando Euronymous le ofreció formar parte del Inner Circle no lo pensó ni una vez y aceptó. Esta decisión no solo cambiaría el rumbo del Black Metal, sino también el de la vida del propio Vikerness y sobre todo la de Euronymous.

En 1992 la iglesia de 200 años “Fantoftkirke” sería incendiada por este personaje como una de las acciones que el Inner Circle tenía para expulsar al cristianismo de tierras noruegas. Tres iglesias más sufrieron esta suerte. La comunidad estaba impactada, algo así nunca había sucedido.

Al año siguiente, en 1993, exactamente el 10 de agosto de 1993, Vikerness, asesinaría en su departamento de Oslo a Euronymous guitarrista y líder de Mayhem, crimen por el cual (y la quema de iglesias del cual se le halló responsable) fue condenado a 21 años de prisión. Sin embargo, recientes pruebas, como una carta escrita a un amigo de Euronymous dan a entender que Varg habría actuado en defensa propia, al parecer, el líder de Mayhem tenía la intención de quitarle la vida al único miembro de Burzum por razones aún desconocidas.

Como sea que fuere, es a raíz de estos dos hechos como el Black Metal alcanzó notoriedad mundial y, no hay que negarlo, sirvió como buena publicidad para el movimiento, en especial para los involucrados, Mayhem y Burzum. No se puede negar que estos acontecimientos hicieron que el black metal se expandiera a diversas partes del mundo e impulsó una nueva ola de grupos que no provenían necesariamente de Noruega (si bien es verdad que antes de esto también existían escenas black en otros países de Europa, pero mucho más reducidas que la noruega)

Black Metal hoy

Muchos han dicho que el BM ha perdido bastante de su identidad de antaño. Algunas bandas, es verdad, han adaptado su sonido por uno un poco más accesible, como es el caso de Satyricon y Dark Throne, en el primero algo parecido a un metal técnico con rasgos de Nu Metal sin dejar las voces guturales propias del género; en la segunda a una especie de híbrido de rock and Black que tiene muchas notas y escalas rockanroleras sin perder su velocidad y la crudeza de sus voces.

Pero las bandas más controvertidas respecto al cambio son Dimmu Borgir y Cradle of Filth quienes, si se quiere, son las más comerciales dentro del género, llegando a públicos masivos, compatibles con el Nu Metal, Agro Metal, entre otros, por lo que han sido rechazados por la vieja guardia del BM y por la nueva que desea mantener el ritmo de antaño. Claro, lo que no ha cambiado en estas dos bandas son el carácter de sus líricas.

En Latinoamérica el BM así como el Death Metal han tenido mucha acogida por parte de los jóvenes, quizás porque sean los más brutales y con menos estigmas que otros géneros. En varios países se puede ver una escena black pequeña (como es lógico) pero potente, vital y sobre underground.

El Perú no ha sido la excepción donde tenemos bandas como la legendaria Hadez, Nahual, Illapa y Yana Supay. Quiero mencionar a las dos última que me parecen tienen cosas muy particulares (sin desmerecer la importancia de las primeras dos, claro está)

Illapa es una banda de black metal basado en las tradiciones paganas del ande peruano, en base a esto han desarrollado una ideología panteísta sobre la concepción del hombre del ande y el mundo moderno, donde se rescata (como en el caso del TNBM) los valores y costumbres del pasado de la milenaria cultura andina y su no sumisión a la cultura europeo occidental por considerarla una cultura decadente. Un rasgo importante de esta banda es que cantan en castellano y su sonido es muy crudo clara influencia del TNBM.

Otra de estas bandas es Yana Supay, cuya temática es de un black metal muy ambiental y oscuro, a la vez que es muy sucio y crudo, con voces guturales desgarradoras que pareciera fueran a quebrarse y reventar. Tiene mucho de experimental dentro del género, esta idea se condensa aún más por el hecho que gritan en quechua.

Outro

El Black Metal, como casi todo lo perteneciente al metal recoge los valores rechazados de una sociedad y los hace suyos, muestra lo que los demás tememos tocar o dialogar, suena como la mierda que nos hace orinar de miedo y escupe su profanidad cuando esta es rechazada por la sociedad cristiano occidental y pro cristiano occidental.

Si bien el género se ha visto desmerecido por algunas bandas “revisionistas” la vieja guardia y las nuevas generaciones de músicos tratan de volver a las raíces que hicieron del género uno de los más temido, odiados, respetados y sacralizados

Es probable que no hay una ideología concreta en base a la figura del Diablo sino que esta fuera tomada como una declaración en contra de la sociedad establecida y la añoranza pagan de una antiquísima con supuestos valores superiores.

La historia del BM ha estado plagada de violencia, asesinatos, suicidios, actos vandálicos. Esto se debe a la misma naturaleza extrema del género, es una condición implícita a ella, sin esta no sería o no se le reconocería como lo que es en esencia.

Al Black Metal lo llegas a venerar o a detestar, las aguas tibias no caben en la naturaleza del fan y mejor que no las haya, porque algo tan extremo ser amado o por el contrario vomitado

Si la “nota de Diablo” el tritón originó el nacimiento del metal, pues esta misma la que desencadenó la violencia compulsiva del Black Metal, y Dios, jajaja, o mejor dicho, El Príncipe de las Tinieblas, saben de lo que hablo..


Larga Vida al Verdadero Metal!!!!!!


* Título basado en la canción de Bathory "A fine day to die" del album "Blood, Fire, Death"

Un Balsero en la otra orilla

sábado, 7 de junio de 2008

La muerte siempre ha sido uno de los misterios más grandes de la vida y la existencia humana desde que esta habita la Tierra. Para muchos es un evento de gran tristeza, para otros solo una transición hacia otro estado natural de cosas.

Recuerdo que mi primer recuerdo sobre la muerte la tuve con mi abuelito Francisco alrededor de los cinco años. En ese entonces, como es obvio, no tenía la noción exacta de qué es lo que estaba pasando, pero recuerdo que me sentía muy tiste por ver en ese aparente sueño imperturbable al hombre que en mis primeros años fue como el padre que no he logrado tener.

Cinco años después sufrí la perdida de mi tía Judith. Fue algo con lo que por primera vez experimente. Ya entendía que implicaba la muerte y qué con ello acaecía. Como es típico es las culturas occidentales y pro occidentales, lloré. Recuerdo que fue una de las pocas veces que fue tan profundo mi llanto.

La experiencia de la muerte, su misterio, el hecho de entenderla, temerle y respetarla a la vez nos hace sentir emociones tan diversas entre si.

Los seres humanos, las personas, andamos por la vida conciente de nuestra existencia pero es casi plural que la mayoría obviamos el tema de expirar algún día, aunque por experiencia, costumbre y vivencia sabemos que conforme los días, meses y años transcurren no se vive más (eso es un cuento para escapar del fantasma plomizo de la vida después de la vida material) todo lo contrario, se vive menos, se aproxima el día en que habremos de sucumbir al capricho del orden natural de las cosas terrenas.

Dios, temor y horror por la muerte

En el mundo cristiano occidental la muerte, a pesar de la promesa de la resurrección, es un evento que causa pavor, conmoción, pena y dolor. ¿Por qué, si se promete la gloria de encontrar el reino de Dios? Tal vez porque el fanatismo del cristianismo primitivo se obstruyó con el burocratismo que devino a partir de la Edad Media y a posterior. Tal vez el cristianismo en todo el occidente no ha logrado ser lo suficiente conciente a modo doctrinal para lograr inculcar el valor que la muerte es un proceso natural de la vida humana y no merece temor alguno.

Otra es la historia al otro lado, es decir, en el mundo islámico. No conozco como funciona la identidad en esas sociedades, pero por todos los eventos acaecidos en esa región del mundo me he podido dar cuenta que el Islam representa para sus fieles salvación y advenimiento de la gracia de Dios, y en esa gracia entra a tallar la muerte como un elemento primordial, pues la gloria suprema es estar a la diestra de Dios.

Desde hace algunos años comencé a cuestionar a la religión. Dado mi entorno natural, la cristiana fue la punta de discernimiento y llegué a una idea remota que con el tiempo expandí. Que esta es una religión de dolor. El culto a la muerte es a veces casi mórbido. En ninguna religión (hasta donde tenga entendido) se ha rendido culto a la muerte de su figura deidal y mucho menos a su instrumento de martirio (La cruz). Esta figura del dolor y la subliminación de la muerte se entiende en la época de Cristo donde este movimiento se mostró como una esperanza para lo marginados del mundo romano de entonces, pobres, mujeres, esclavos, que vivían con lo que podía y cuya suerte no era más que la subsistencia o la muerte.

En el mundo moderno y “globalizado” la “promesa” cristiana se queda cada vez más desfasada, sin embargo entre sus grandes legados a las sociedades occidentales se encuentran el mórbido y sacrosanto horror por la muerte, lo cual resulta un contrasentido porque solo se llega a la diestra del padre por medio del sacrificio, el dolor, la agonía y sobre todo, por la muerte. Esto debiera causar regocijo, mas no es así.

¿Qué sigue después del final?

Cuando crío, oía a mi abuela decirme que el día que muera regresaría a jalarme las patas cuando estuviera echado en mi cama disfrutando de un hermoso sueño. Claro, no es que me asustase aquello en esa época pero se suponía que eso era factible si uno se encontraba a Dios o al Diablo tras la muerte ¿no es posible acaso que uno pudiera materializarse en la vida terrena nuevamente?

¿Existe acaso la vida después de la muerte? El cristianismo nos ha enseñado que de acuerdo a como uno actué tras la muerte el gran tribunal de la justicia divina decide, de acuerdo a tus acciones, si irás a parar al paraíso o arrojado a los infiernos junto a Don Sata… Pero ¿realmente sucede esto?

Todas las culturas milenarias creían que tras la muerte existía otra vida. En la milenaria tradición andina no había la noción de un infierno o del cielo. Para los antiguos peruanos cuando el alma perecía, a la cual ellos le llamaban el Camaquem (que era aquél ente que animaba el cuerpo del ser humano), no se iba a ningún lugar supraterrenal, no, se quedaba en la tierra donde, así como en vida, formaban ayllus ya sea en hermosas praderas o en las puntas de los glaciales. Es decir que la existencia continuaba salvo que de forma no material.

La cultura hindú, por su parte cree en la transmutación del espíritu tras la muerte, es decir, que llegada la expiración del cuerpo material su sustancia deja dicho armazón corporal para escoger un nuevo residente y así sucesivamente, desde las formas más primitivas hasta transferirlo de hombre a mujer, mujer a hombre, mujer a mujer u hombre a hombre.

¡Cuidado! Que el cuco viene

Eso en el aspecto espiritual. Pero en el plano supranatural o paranormal. La existencia de fantasmas, de entes antes vivientes que aún merodean con los vivos dejándose ver cuando su inconciente inmaterial así lo requiere.

¿Qué es un fantasma? Es verdad que la creencia en estos se ha visto desmerecida y en lo que lleva la vida moderna quien crea en ellos es visto con un poco de burla y menosprecio intelectual. Muchas sostienen esta incredulidad, desde tipos que dicen no creer en ninguna forma no humana, ateos, pensadores de avanzada, hombres de las izquierdas y sobre todo, científicos dudan de ello, pues requieren de una “prueba” para comprobarlo y si la tienen la rebaten y recontradebaten para luego decir que esto se puede recrear de esta u otra manera.

Otro punto a mencionar son las leyendas populares de muertos que andan buscando algo en la ciudad, mujeres miserables en busca de enmendar su error o pasión llevándose consigo a pobres incautos en la noche.

No pocas son las historias de la tapada, de la llorona que nunca puede hallar la paz al no poder encontrar a sus amados hijos, entre otros. ¿Son estas historias ciertas o forman parte de la cultura popular? Quizás muchas de estas no sean ciertas, pero quizás otras si.

Estas son, a mi modo de ver, cuestiones de fe (no necesariamente de tipo religiosa). La ciencia no puede explicar muchas cosas. El mundo, y esto lo creo, no es solo lo que podemos ver, también lo que podemos percibir e incluso (sin menor importancia) lo que no podemos percibir, y es eso que no podemos percibir lo que no podemos entender. Alguna vez escuché que la sociedad, el avance tecnológico, la vida moderna, la automatización del hombre, su mecanización han provocado que este ser se aleja de las cosas que antes lo mantenían en unión con la naturaleza junto con ese elemento que va más allá de lo racional y cognoscible. A mi me gusta pensar eso pues, al ver el mundo ahora, en verdad los seres humanos nos hemos alejado demasiado de ese elemento natural con el que estábamos hermanados con el mundo natural.

Mortem y Yo

Me es un poco difícil poder razonar sobre el tema y yo. Es porque también, dentro de todo guardo ciertos recelos al vincular la muerte con mi existencia y su término, pero creo que de alguna manera u otra no le tengo el miedo que debería; entiendo y comprendo que esta ha de llegarme pues con el transcurrir del tiempo se hace más visible, presente, no es que lo desee tampoco; sin embargo que cuando me toque el momento haya podido hacer las cosas y planes para mi vida que tanto anhelo.

Supongo que en mi vida, en mi literatura, en mi música, en mi manera de amar, de expresarme, de arrebatarme existe un sentimiento de muerte, una idolatría no de temor, sino de incomprensión por algo desconocido para todos hasta que nos toca.

La muerte es una experiencia innegable, y en ese punto mi ser es proclive a pensar en las formas de mí desaparecer, ¿cómo moriré? ¿Me dolerá? ¿Moriré acompañado o solo? No lo podré contestar hasta que eso pase. Lástima que para entonces no se los pueda comentar

A modo de Obituario

Perder a un familiar siempre es motivo de pena ¿Para quién no? Sin embargo, debería también ser un júbilo, tomar como el ejemplo de nuestros antepasados que dentro del dolor sacaban el lado positivo y hasta festivo de dicha situación.

La muerte es un evento natural e impostergable en la existencia humana y es probable que nunca la lleguemos a comprender. Quizás exista otra vida después de esta, creo que eso tampoco no lo llegaremos a conocer. En todo caso lo que podemos hacer es aceptar culturalmente la muerte como el fin de estado de cosas, desplazar ideas magras sobre esta y darle la importancia poco malévola que tiene ahora.

Al fin y al cabo, polvo eres y en polvo te convertirás……”el balsero espera en la otra orilla listo para recoger los restos fúnebres de la historia humana y entregarlos en mejor recaudo a un ser que no clama por compasión sino por amor a su esencia real que es la muerte”

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