La Estrategia del Camaleón

jueves, 26 de mayo de 2011


Hace un par de semanas vi en un programa peruano transmitido en televisión por cable el programa de la periodista Cecilia Valenzuela en su programa “Mira quién habla” el cual hace periodismo de investigación con el estilo que ya la caracteriza desde hace varios años.

Cuerpos y anticuerpos aparte, no se puede negar que la “Chichi” siempre ha destacado por hacer sendos y extensos reportajes, verdaderamente reveladores (basta como referente la recordada “Ventana Indiscreta” que se transmitía en señal abierta hasta hace un par de años.

Nunca tuve la oportunidad de ver este programa, salvo porque tuvo un corto aliento por tiempos electorales. No fue sino hasta un día de semana, regresando del trabajo en que, haciendo zapping vi que había un comercial en el que se presentaba un gran reportaje sobre los nexos de Fidel Castro, Hugo Chávez y Ollanta Humala. Dado que el tema me llama la atención esperé al día indicado en televisión.

No puedo negar que el documento resulta bastante revelador si uno se detiene y reflexiona un poco más allá de simpatías y odios existentes que han aflorado en estos últimos meses en nuestro país.

Según el reportaje, no todo respondería a una estrategia armada por el buen muchacho de Huguito Chávez, sino de una política superior a la del caudillo tropical proveniente desde la isla de Cuba y que, no es sino ahora, después de más de 3 décadas cuando esta política de expansión “revolucionario” ha logrado entrar con éxito y calarse de manera engañosa en las sociedades latinoamericanas.

Se revela a Cuba como la verdadera promotora y financista de las guerrillas comunistas que surgieron a partir de los años 60´s (incluido el MRTA en 1985) y que vio en la Venezuela de Hugo Chávez la punta de lanza para entrar bajo un discurso sin ideología pero igual de nocivo y engañoso.

Tras esto, se presenta los vínculos de las FARC con Venezuela, el apoyo de Chávez a ciertos mandatarios latinoamericanos como el de Rafael Correa en Ecuador y los enlaces de estos con el actual candidato por Gana Perú, Ollanta Humala, donde los intereses cubano – venezolanos tienes especial dedicación (junto con Colombia) para afianzar su poder en la región.

Así mismo, se presenta como el discurso ha cambiado radicalmente aprendiendo de los errores del pasado y cómo el discurso se ha segmentado para tener diversas voces para diversos sectores potencialmente explotables por estas ideas anti naturales y de cómo esto tiene asidero con muchos de los conflictos sociales que ha venido sufriendo el Perú en los últimos años.

Esto es lo que se le viene al Perú si el “buen soldado” Ollanta Humala llega a ganar las elecciones este próximo 5 de junio. Por eso, sin apologías tontas, desde aquí se expresa lo siguiente: Es necesario sopesar que perdemos y qué ganamos con una persona que resulta ser una ficha más en un tablero planeado desde La Habana y comandado desde Caracas.

A continuación, dejo las tres partes, completas, de este reportaje. Espero lo disfruten y reflexionen un poco, no encontrarán especulaciones, sino pruebas, fechas, hechos y demás como para no desacreditar dicho documento.







“Gauche Caviar” (introducción al doble discurso y algunos amigos más)

domingo, 22 de mayo de 2011


Desde hace unos buenos años, en el Perú se ha puesto muy de uso común entre quienes no somos de izquierda usar la palabra caviar para denominar a cierto tipo de izquierdista por lo general un sujeto que se jacta de tener conciencia social, de ser tolerantes, de ver la realidad como en realidad es, alguien que odia a muerte el neoliberalismo, pero todo esto de boca para afuera porque en los hechos el personaje llamado como “caviar” vive totalmente al margen de lo que dice creer.

Un tufillo del Mar Caspio (a modo de pequeña gran introducción)

Bien es sabido que los políticos que hacen la llamada izquierda caviar provienen de las clases privilegiadas de la sociedad peruana, son aquellos que en los años 80 jugaban a ser revolucionarios mientras regresaban en sus carros de ၃ltimo modelo a sus casas y/o departamentos de unos de los distritos exclusivos de Lima. Esos de aquella época son los mismos que hoy, repartidos en agrupaciones mediocres y otra con falsos revolucionarismos anquilosados salen hoy a mostrar una cara soft, pero aún tratando de hacer creer a los incautos que siguen siendo rebeldes, cosa que nunca ha sido cierta, aunque si es cierta que siguen viviendo bien y que no les interesa aquello.

Son los mismos políticos pitucos rebeldoides que hoy hablan, que se sienten muy fuertes, enquistados en organizaciones mediocres que aspiran a mucho, en organizaciones no gubernamentales que financian sus amigos del extranjero o algún país súper capitalista. Son aquellos que dicen representar a la izquierda del nuevo siglo, cuando son unos traidores de la peor calaña de su propia ideología, de aquella que decían profesar, de la que se valieron para hacer turismo y libritos de medio pelo por los países socialistas cuando este aún se encontraba por el mundo, más cuando las cosas comenzaron a revertirse renegaron de ello, nombrando dictaduras a países que les dieron buenos viajes, buenos alojamientos en hoteles de cinco estrellas, la mejor comida, hermosos paseos para luego darles ese espaldarazo digno de lo oportunistas que siempre han sido estos caviares.

Esos son aquellos que lideran la izquierda caviar en Latinoamérica, es la moda política de este nuevo siglo, pero ¿qué han hecho estos por sus países? Tan solo hablar, hablar y hablar, victimizar a cualquiera que sirva a su causa de desprestigio, y satanizar a todo cuanto represente el Estado. Eso sucede en el Perú y salta a la vista.

En este país la clase política caviar está representada por sujetos todos de familias pudientes como Javier Diez Canseco, Henry Pease, Nicolas Lynch, Ricardo Lets, sujetos tan radicales en sus épocas, con discursos furiosos, violentos, que luego traicionaron a un verdadero izquierdista como Alfonso Barrantes. Esa fue la primera traición de los caviares en el Perú y también, fue la primera vez que dejaban ver su verdadera naturaleza oportunista y facilista.

Y como dijo Eduardo Bueno León:

“En el Perú, nuestra izquierda caviar, la conforman aquellos miraflorinos y ex estudiantes y profesores de la Universidad Católica que participaron en IU y que en su mayoría, poseídos por una inagotable arrogancia intelectual, traicionaron a don Alfonso Barrantes Lingán, ya sea disputándole el liderazgo (caso de Henry Pease) o criticándole a mansalva, destruyendo su legitimidad (caso del PUM), o practicando el oportunismo, tratando de "terciar" entre corrientes (caso de los cristianos de izquierda como Rolando Ames).”

Sobre los pijos caviares

Pero, para existir una clase política de izquierda caviar que se cimenta cada vez más, es obvio que existen esbirros a quienes se les puede atribuir el apelativo de “caviar” o “caviares”, sujetos que tiene ciertas características en común con los cuales se les puede definir de una u otra manera.

Seamos sinceros, ser caviar en el Perú es una moda, de lo contrario la actual alcaldesa de Lima, Susana VIllará, “La Tía Bacán” nunca hubiera llegado al sillón municipal, ser caviar es la modita de decir que durante los 20 años de terrorismo el Estado fue lo peor, que los militares son la peor escoria de dicho conflicto, cuando se olvidan que quien inició la guerra fueron los comunistas de Sendero Luminoso y el MRTA, y que fueron ellos quienes, superiormente, eliminaron a muchas miles de más personas.

Hablando de estúpidos y arrogantes

El esbirro caviar no pasa de los 30 años, y si lo pasa, es más que demostrable que hace lujo de una estupidez bastante admirable (por el simple hecho de seguir pensando, a su edad, de manera tan estúpida) es un chico universitario, influido, más que todo por los libritos que sus profes les recomiendan, llenos de teoría sociológica (la cual no es mala, pero es como el estereotipo de aquella niña que llega a la juventud tras haber leído toda su vida novelitas pijas de amor), mucha conversa revestida de una falsa intelectualidad que pocos llegan a tener, por no decir que ninguno de ellos.

El caviar es arrogante, cree tener la razón en todo, cree ser un sujeto intachable, probo, muy consciente junto a los que piensan como él, el caviar dice ser tolerante, pero cuando opinas diametralmente diferente a este, reacciona con imprudencia, con intolerancia (y eso que ellos pregonan ser demócratas y tolerantes a capa y espada), incluso al punto de llegar a insultos y diatribas que distan mucho de aquello que dicen creer y “practicar”. El caviar ve la realidad como es, el resto son “colonizados” por el sistema, son “fachos” intolerantes, son neoliberales “¡ay no, el cuco!”

Lo que se puede decir acerca del que mucho habla sin decir nada

El caviar es un sujeto que se jacta saber más que tu, es un intelectual grumoso, que mucho habla, mucho comenta, pero poca solución expresa. El caviar dice ser alguien con conciencia, alguien que siempre tiene la pose de decirte una verdad oculta, una revelación, un conocimiento que el resto desconoce, más sin embargo, el caviar es, por lo general, un sujeto que desconoce la historia del mundo, la historia de los procesos sociales, salvo los que sus profesores de universidad le han contado o sus amigos seudo rebeldes.



Lo que es escaso en muchos

El caviar es un ser extraño. El caviar dice tener conciencia social, dice salir a marchas a protestar contra los violadores de derechos humanos, contra las injusticias del neoliberalismo; pero luego andan consumiendo alcohol, drogas y diversiones burguesas típicas del sistema que tanto dicen odiar. Sumado a ello, el caviar se muestra indiferente a otros problemas del país como, digamos, la desnutrición, las sequias, problemas como el maltrato a otras personas, el abuso a menores, tienen una capacidad por indignarse tan hipócrita que viven en una cruzada sin ton no son por la “dignidad” pero, sin embargo, se olvidan o hacen de lado problemas aún más graves en una sociedad.

El caviar es un ser tan poco interesado en aprender algo más de aquello que no sea parte de su entorno que la mayoría, ignorantemente, aduce que el término caviar fue acuñado por los esbirros del fujimorismo cuando lo que deberían aprender es que este término proviene de la década de de los 80´s del siglo pasado, para diferenciar a esa izquierda que llegaba con Francois Miterrandt al poder con un discurso que distaba mucho de su nivel adquisitivo y de las clases sociales de donde provenían, de allí surge el “gauche caviar” o “gauche champagne”. Y ¿por qué el caviar? Por ser este un alimento de altísimo valor, inaccesible para las clases populares y que estos políticos decantaban en sus visitas en la Unión Soviética, donde era de consumo cotidiano este manjar. (a que la mayoría no se sabían esa) lo que derivó en “izquierda champagne” o “izquierda caviar”

¿Quién dijo “revisionismo”?

El caviar es un traidor de la izquierda, el caviar no es un izquierdista, no tiene una convicción real, tan solo un espíritu seudo rebelde que lo llevó a tomar como jugando ciertas posturas que no condicen con un verdadero compromiso con su país, con su sociedad, con su entorno. Creo que nadie puede negarles las buenas intenciones, pero su testarudez, su falta de sentido autocrítico, su necesidad de sentirse mejores que los demás, su intolerancia con quienes no opinan como ellos su doble discurso, así como su doble moral tanto en la teoría (lo que se llenan la boca hablando) como en la práctica (sus actos en sus vidas diarias), sus vicios y diversiones en la sociedad y sistema que dicen odiar, no hacen sino descalificarles de cualquier actitud crítica, aunque ellos propugnen por todo lo contrario.

Al final de cuentas

Al final de cuentas, no es la intención de quien escribe generar odios, pues creo que es justo expresar lo que uno piensa, ellos lo hacen para quienes no comparten sus “ideas”, un feedback en ese sentido es más que correcto. Aunque estoy consciente que a quienes lean y sean, en tal sentido, “sensibles” les parecerá un artículo digno de un ignorante, de un intolerante (yo al menos admito que soy intolerante con ciertas cosas, no juego a ser moralista), de un fascista, pero de suceder eso, solo confirmará lo que en líneas arriba grafico. Con todo, es menester construir una nueva clase política que esté más allá de los estereotipos de este de sectores políticos, ni de derecha ni de izquierda que están, francamente, anquilosados en viejas rencillas del pasado, en viejos estigmas; la izquierda, el socialismo, los progres, son lacras, es la verdad, pero la derecha conservadora, poco desarrollista y muy avejentada es, por decirlo menos, parásita. Y eso, lo vemos ahora, ya no lo necesitamos.

La Necesidad, la matriz, la farlopa, la desidia, la depresión, unas cuantas vaginas

sábado, 14 de mayo de 2011


Ser hombre nunca ha sido una cuestión de fácil maniobra. Tener dos bolas colgando entre las piernas es muchas veces lo mejor que te puede pasar y en otras puede ser, no un estorbo, pero si una complicación total. Yo no se por qué los hombres tenemos tres cerebros: el cerebro propiamente dicho, el corazón y el falo. No lo entiendo, por qué el mundo parece haber sido hecho para hacerle cuadritos la existencia a los hombres, las mujeres, de lejos parecen llevarla mucho más fácil que nosotros, aunque, “¡quien sabe!”

Y o y mi no otro yo

Cuando escribo sobre mi en verdad no lo hago solo de mi, porque se que mi experiencia puede ser algo que sobrepase mi propia percepción de la vida y se asemeja o iguale la de otros. No lo se. No entiendo cuando algunos preguntan por qué uno escribe lo que escribe cuando se vuelve, en cierto punto, muy “personal”, es como si, de pronto el ánimo morboso de las personas pensara que desnudas algo de ti cuando, no necesariamente es así, no al menos en mi caso. Todos los que me conocen saben que no cuento mis cosas porque no me sale de los huevos hacerlo, mi carácter es reservado, contradictorio y con la clara tendencia a no darle el gusto nada. Lo mismo sucede aquí, en el caso de quien escribe, volverse personal responde al ánimo no de desfogar un problema, sino de canalizar una percepción que entiendo puede no ser solo mía. Detesto las preguntas tipo “interrogatorio”.

El influjo vacío de unos

Las personas de hoy somos un tanto, por no decir que bastante, vacías. Es muy raro ver a alguien que sea “real”, sobre todo la gente joven, o aquella que quiere pensar que aún lo es. Todos andan como monitos jugando a ser diferentes, pero ¿diferentes a qué? Es cierto que todos somos únicos así como parecidos, al mismo tiempo, pero hay esa necesidad, ese instinto matriz degenerado de jugar a ser diferente que me enferma, me saca de quicio.

Seminal

A veces siento que mi pene es lo único que me queda en la vida, el único que está ligado a mi en cuerpo y alma, a veces, hasta mi madre me parece ajena, y todo lo que quiero, simplemente me satura, porque existe esa necesidad en alguien como yo de que todo lo que quiero, amo, lo quiero cerca un tiempo y luego lo quiero lejos porque me saturo de todo, para luego volverlo a tener cerca y así, sucesivamente hasta que la muerte se acerque quedita y decida que la hora ha llegado, que todo ha concluido, que es tiempo de partir para no volver a tener esta forma, esta vida, esta felicidad, esta decepción.

Solo puedo decir que no tengo nada qué decir, en realidad……

La filosofía es la madre de todas las ciencias, pero filosofar se ha vuelto el oficio de los imbéciles (que son dos cosas, a mi modo de ver, diametralmente distintas) Todos son filósofos de bolsillo, todos creen ser más conscientes, más moralistas y éticos que el resto, todos compiten por ser probos, pero todos están corroídos (hasta yo en mis años universitarios estuve contaminado con esa plaga mental llamado “socialismo”) todos buscan fines individuales simulando ser seres de una intachabilidad y de una conciencia que ni ellos mismos pueden entender. Yo soy un mundano, no soy cristiano, tampoco me interesa ser un pagano, yo solo le rindo culto a los procesos de la historia humana, el verdadero dios de los hombres, solo me rindo ante la
capacidad de los seres vivos a moldear su propio destino, a forjar su propio camino hacia la superación, o hacia la destrucción, porque, incluso, puede ser un camino ambivalente el que conduzca al ser a crear un ente superior a si mismo, nadie en su sano juicio puede aspirar a ser mejor que otro porque todos somos distintos en esa materia y en tal, es una utopía, así como una falta de cariño propio y un sin sentido egoísta.

La necesidad humana de la nada

Si pudiera, tendría sexo con todo el mundo, porque, asumo que cada uno sería una experiencia distinta, y quizás una experiencia distinta a cada rato (no necesariamente sexual, eso es algo referencial), cada momento, cada día es lo que este espíritu que anida dentro de las cavernas de mis pensamientos necesita para sentirse vivo, porque conozco tanta gente, y algunos y algunas me pueden hacer sentir bien, pero tan solo unos instantes, no hay nada que no me ilusione, que me enamore, pero así como esto surge sin avisar, también se debilita, palidece y muere sin avisar, sin siquiera detenerse a advertirlo. Es la verdad.


I don´t care

A mi no me gusta decirle a la gente qué hacer con su vida, así que no me gusta que me digan qué hacer con la mía. Sin fanfarronear, algunos somos tan superiores mentalmente hablando, que todos los consejos que nos puedan dar, por bien intencionados que estos sean, nos parezcan escasos, sin sentido, nacidos de un empirismo que no sale de la experiencia individualista de quien te lo está diciendo. No es que uno se crea mejor o superior, es, simplemente, que uno es más apto para ciertas cosas que otros. No hay nada de malo.

Cuando uno cae, se puede volver a levantar, pero la mayoría espera que uno le extienda la mano para levantarse “bien”. Eso no tiene ningún sentido, ¿Dónde queda la auto superación? Es mera debilidad o también mera ociosidad de espíritu. No lo se, ya. Solo se que tengo una necesidad, un deseo que se expande por todo el cuerpo, desde lo más oculto y profano de mi anatomía ahogando el sentimiento que pueda nutrirse e inundando de perversión el lado izquierdo y derecho de mi cerebro.

El sentido inverso de todo lo que es

Me jode la gente que se quiere dar de intelectual, me jode la gente que acerca de todo quiere opinar sin saber a cabalidad de qué demonios se está hablando, así como me fastidian aquellos que no saben qué decir. Antes, o quizás no, el intelectual era un tipo curtido, un tipo que tenía algo qué decir. Hoy todos creen que tiene algo que decir, cuando la mayoría solo repiten como borregos lo que escuchan, o dedican sus vidas aburguesadas, sin ningún fin a perder el tiempo creyendo cosas que el sistema “encaletadamente” pone para que muchos bichitos crean que descubren la verdad y les ayude a jugar a quienes revelan la verdad, pero, en realidad solo son los hazme reír de toda esa cadena de la GRAN INDUSTRIA CULTURAL que todos odian ahora, pero qué rico que se la gozan, créanme que la extrañarán si es que algún día su tetudez la logra derribar.

Como el madrigal de un alma cansada

Cuando la vida se vuelve inútil, inservible, sin sentido, cuando es una existencia carente de “vida” no hay nada más sensato, más honorable que hacer dos cosas: la primera es luchar contra esa fuerza destructiva de tu interior que ha llevado al ser a su anulación como entidad para así salir airoso de su estanco mundano y espiritual o, simplemente irse al apartado más lejano de los recuerdos, de los conocidos, de la emociones y dejarse morir de una vez y no más, porque andar deambulando por el mundo sin sentir la sangre fluir por el organismo, el éxtasis hacerse posesión de uno es el motor de toda materia viva, sin ella, pues solo queda un saco lleno de cosas que sirven cuando el espíritu está vitalizado y vivificado, porque en esos días ni la sola idea de follar, ni el acto de fornicar, ni la exaltación abusiva al eyacular logran causar un gozo momentáneo, es tan solo la manifestación de un impulso involuntario por sentirse no muerto, cuando dicho acto solo produce una honda depresión, una inconclusa decepción.

Genitalia es la clave para el dolor

Creo que como muchos hombres soy un ser sexual en el sentido genital de la palabra, no se puede negar que tener sexo, tirar, follar, fornicar es, sumamente delicioso, es una de las cosas que los hombres disfrutamos de la vida (las mujeres también, pero hoy escribo a modo de género y no en un sentido general) Pero si me parece asqueroso cuando muchos hombres andan por la vida como penes erectos a punto de explotar, yo no se si eso me repulsa más que un nigger (pero por allí van) mas si es una actitud más que grotesca (como dicen las del sexo opuesto) creo que es una falta de respeto hacia si mismo y, sobre todo, una latente carencia de dignidad masculina. El flirteo me resulta (y esto si a modo personal) una imposición de la sociedad que me resulta aglutinantemente saturante, enferma y obscena desde un punto de vista ético. Es una carga que hace mucho decidí no contemplar dentro de mis planes, porque, el flirteo, en su naturaleza misma tiene como intención primaria la del coito, ahora una secundaria es la compartir momentos sentimentales con la otra persona, pero esto siempre resulta algo que se presenta después. En ese sentido, el sexo es un acto que condiciona la vida, no solo social, también intima y mental de los hombres. Pero a mi me pesa cargar con ello, no resisto verme expuesto a una carga social como esa, por eso la rechazo y no me interesa flirtear, ni coquetear y, aunque quiera, por último tampoco me interesa “follar”. Es la actitud, de “si sale, bien, sino, pues también”.

Las hijas de la aurora y su eterna inconclusión

La mujeres son un dilema para mi, un dilema para todos nosotros, eso lo se, eso lo sabemos, eso nos importa, pero ¿debería ser así? Yo creo que si, al final, es parte del sabor y goce de la vida, pero…… ay! Siempre existen eso “peros”. Hace tanto, me siento tan desinteresado de cada quien, de cual, de cada una, esa desmotivación de verlas a todas, de alguna u otra manera, tan sosas, bobas, superfluas, poco comunicativas, desprovistas de un sentido de la realidad que me llega a aburrir. Sería fácil para una persona como yo ver en ellas simples orificios genitales, pero la naturaleza no me ha dado esa capacidad de simplificación extrema, por tal, no niego que al buscar sexo también busco algo más, algún indicio que pueda llenarme más del gozo corporal, pero es tan absurdo aquello, tan ufana la esperanza y la pronta decepción que todo se trastorna en una asexualidad y desidia respecto a siquiera pensar en una mujer que me deleite la mente, porque, todas se ven tan simples, tan vacías, tan huecas, tan a la deriva, tan pendientes de demostrar cuan diferentes son de las demás que resultan por hacerme verlas como seres inferiores a mi, como personas a las que no debería si quiera mostrarles el respeto que siento por todo ser humano (y eso también pasa con los de mi propio género, pero hoy escribo “hombre” y de aquello que me influye como tal) como entidades a quienes por esas cosas de la vida tampoco puedo rebajar a lo que la mayoría de hombres hace cuando se sienten decepcionados de ellas o inconformes con las que han conocido o copulado. Pero no puedo.

Cansado

Por tal, estoy cansado, cansado de todo, de tener que enamorar a alguien, de tener que venir a trabajar, de tener que verle la cara a mi familia, de tener que pensar en una sola persona, que uno pueda actuar con la libertad genital que la naturaleza muchas veces demanda (risas). Estoy cansado de estar rodeados de gente tan patán, tan vacía que se obstina por mostrar a diestra y siniestra que son “UNICOS”, “DIFERENTES” cuando solo demuestran lo secos y muertos que están, estoy cansado de escuchar todo y que me importe, estoy cansado que todo suene igual, que hasta el amor suene a más de lo mismo, estoy cansado. Me voy a pajear.


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