Ser Underground

lunes, 27 de julio de 2009

Underground significa subterráneo, oculto, caleta, una especie de música, literatura, cultura, ideas alejadas de las convenciones establecidas por los medios, la religión y la cultura; representa, obviamente, una forma alternativa y no tradicional de expresarse, sentir o pensar.

Cuando la modernidad fue avanzando los círculos underground dejaron de ser dominados por los literatos oscuros, poco conocidos y revolucionarios, para dar cabida a esa nueva especie venidas de las canteras del rock a partir de los años 60. Es allí cuando la cultura underground musical toma posta de lo que se puede definir subterráneo.

Sin embargo, el circuito underground se ha visto inmerso es discusiones sobre ¿QUE ES UNDERGROUND?

La verdad es que es algo muy difícil de explicar, pues es algo un poco complejo de definir. Se encuentran a la vista, los estereotipos de lo que es ser underground, caleta, los cuales, en su mayoría son solo mentiras y estigmas de la cultura consumista de occidente, aunque, el underground moderno, es una creación de esa misma cultura contra la que se terminó por revelar.

Conversando con algunas personas que se encuentran en lo que se denomina underground, sobre todo relacionados a la música (en especial del metal, y más específicamente del Black Metal) y sumando a mis propias ideas y percepciones sobre el tema, puedo definir lo siguiente:

El underground se define así mismo por quien es y no por quien dice la sociedad debe ser. El underground no es una postura, es una apostura a lo establecido, no es la necedad de contradecir por contradecir, es el deseo de pensar y actuar distinto por la razón que la sociedad no satisface una necesidad básica que es sentirse en armonía con el grupo que le rodea.

El underground nace de un sentimiento de rebelión natural hacia lo establecido y con el paso de los años se transforma en una manera estructurada de ver las cosas, de discernir sobre los paradigmas que la sociedad occidental ha establecido.

Para muchos undergrounds, la religión (sobre todo la cristiana) no es mas que un obstáculo en la busca de la realización individual del ser humano, toda forma colectiva y atomizadora de pensar no es sino una roca que impide el fin máximo del animal humano, su realización y superación personal.

Hablando desde el aspecto musical, la persona underground tiene el estereotipo de ser reservado, parco, apático, vestirse monocromamente (predominancia del color negro) y usar el cabello largo. Muchas personas llevan este estilo, pero (y hablo por aquellas que he conocido) estas le dan un significado mágico-simbólico lo cual da a entender que no es solamente el mero gusto por vestirse de tal o cual forma, sino que tiene un valor significativo. Aún así, este no es un parámetro de alguien que se sienta underground.

Los sectores underground siempre han sido semilleros de conductas extremas (lo cual no quiere decir que este gente sea, necesariamente de accionar extremo, entiéndase violento y/o sicopático) lo que ha sido pretexto para estereotipar a las personas de esta corriente de ideas. Lo cierto es que la mayoría de los underground se diferencian de lo demás por tres cosas, fundamentalmente: la manera de pensar y concebir el mundo, la música que escuchan y los temas de interés heterodoxos o de poca popularidad entre las masas consumistas.

Un underground es un apóstata, un radical, de lo contrario no podría sentirse como un underground de verdad. La manera de concebir el mundo, la función de la sociedad, su organización dista mucho de los patrones establecidos en la actualidad. Este radicalismo no implica (como muchos piensan tontamente) la destrucción de la humanidad, el odio y desprecio por la civilización, quizás si hacia la sociedad actual tan falsa y burda como ninguna otra.

Ese radicalismo y apostasía entrar por cuestionar todo cuanto fue nuestra cultura original, es decir, desde los valores occidentales, la religión, hasta la manera como ser impuesta, muchas veces (cabe mirar la historia) bajo normas represivas que con el paso de los años se han amoldado a los cambios sociales, mutando su forma mas no el fondo. En ese punto entra la crítica severa y el distanciamiento hacia la religión, optando muchos por tres caminos: el ateísmo, las tendencias luciféricas o las creencias paganas.

Luego el cuestionar el mundo, la sociedad donde se vive se torna incompatible con el modo de pensar y racionalizar el mundo de una persona verdaderamente underground. Es allí donde la experiencia personal, el desarrollo de valores propios se suman a la influencia de libros de diversa índole, ya sea literatura fantástica, existencial, social, filosófica o política que representen algo nuevo o que se amolde a cada manera de pensar.

En lo referente a la música esta se caracteriza por ser música experimental, música demasiado fuerte, ecléctica, sombría y oculta como para ser escuchada o entendida por la mayoría de las personas, habituadas a recibir sin ninguna retroalimentación la música pop tan vacía y sin sentido que las radios y televisoras inundan a diario. Un underground está deseoso de conocer personas con gustos musicales afines, compartir música, ir a conciertos nada masivos pero, y al mismo tiempo, la idea que una de sus bandas sea escuchada por cualquier mortal de intelecto promedio le parece, simplemente aterradora.

Mientras que los temas de interés siempre serán distintos por lo que no se puede definir a ciencia cierta, pero, haciendo una generalización bastante aguda y no ajena a la realidad estas giran en torno a la literatura existencial, la filosofía, el ocultismo, la poesía enrevesada, la historia, la guerra, la muerte, por solo mencionar algunas.

Por tal, me atrevo a decir que el verdadero espíritu de una persona denominada underground está por esa senda (a rasgos muy anchos) Para aquellos que levantan banderas negras y autoproclaman “SOY UNDERGROUND” y tratan de crear poses de malos, calificando a cualquiera que no sea como ellos como “poseros” simplemente no se les puede nada más que decir sino “FALSOS”.

El verdadero underground no está preocupado en decir tu eres y tu no, al contrario, su carácter individual lo lleva a tratar de mantenerse firme a sus ideas y convicciones radicales, porque el radicalismo debe ser verdadero en su manera de expresarse ya sea en el arte o su manera de pensar, no existe el underground de fáciles calificativos sino de dura constancia y perseverancia.

La marginalidad o la autoexclusión no significa ser underground, El underground es una comunidad alternativa, no compatible con la apatía, el underground está más allá de la moda y por esta está destinada a ser para un grupo de personas radicales que, sin importar su pequeño número nunca morirá pues, mientras las modas vienen hoy y mañana se van, las ideas reales y sinceras por escasas que sean seguirán latentes como una gran HERMANDAD.

Para terminar este post, quiero decir que hay una diferencia enorme entre el underground y lo masivo, conocido también como “mainstream” y nadie la pudo definir mejor que el gran Frank Zappa.

“La cultura oficial (mainstream) sale a tu encuentro, pero al underground tienes que ir tú.”

ETERNOS HAILS Y LARGA VIDA AL UNDERGROUND!!!!!





Bagua, después del Infierno

sábado, 13 de junio de 2009

An Statement


Antes de comenzar este post, quiero empezar haciendo una declaración:

CONDENO, TOTALMENTE, LOS HECHOS OCURRIDOS EN BAGUA. CONDENO LAS A LOS PERPETRADORES INTELECTUALES DE LAS MUERTES DE AMBOS LADO: POLICIAS Y NATIVOS. TODOS SOMOS PERUANOS. CONDENO A LOS LIDERES DE AMBOS BANDOS QUE LO UNICO QUE BUSCAN ES SACAR PROVECHO DE LA MUERTE DE LOS INOCENTES PARA HACER SUS CAMPAÑAS POLITICAS Y MEDIATICAS. Y POR ULTIMO, CONDENO A TODOS LOS PERUANOS QUE SE MANTENGAN AL MARGEN Y QUE SOLO LES INTERESE VER LA CARA GUBERNAMENTAL, LA TEORIA ABSURDA DE LA CONSPIRACION NACIONAL, Y A AQUELLOS QUE CREAN QUE EL DETESTABLE SEÑOR PIZANGO ES UN LUCHADOR DE LOS DERECHOS DE LOS NATIVOS AMAZONICOS Y QUE PIENSEN ESTUPIDAMENTE QUE ES UN PERSEGUIDO POLITICO.

A TODOS ELLOS SOLO LES PUEDO DECIR:

“You are really beneath us”
Immortal

El siguiente post no trata de reproducir lo sucedido en las afueras de Bagua pues es ya una nota sabida por la mayoría de peruanos. Se infiere que los medios de comunicación ya hicieron su tarea de informar sobre los hechos. Y en especial, creo que los medios peruanos lo han hecho como siempre, resaltando la sangre, lo sensacionalista, la mermelada diaria de los congresistas sobre el debate, buscando al malo de la película (si el periodismo es eso, entonces me arrepiento de ser periodista).

De alguna manera u otra, la noticia está ya cubierta, en tanto que volverla a retratar resultaría obtuso para los fines de alguien que quiere más allá de informar, sino simplemente, viendo los hechos posteriores, tratar de dar a conocer su punto de vista sobre la situación que se vive en la Amazonía peruana.

El Meollo del Asunto

Sin embargo, y para saber de qué se habla, es necesario volver, brevemente a los hechos (no a las muertes ni enfrentamientos, que eso está de sobra documentado) que conllevaron al estallido de la violencia, de lo cual, pocos han sido los medios masivos que lo han explicado.

El conflicto empezó hace más de un año, cuando el gobierno, con motivo del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, aprobó 36 decretos ley que adaptaban el régimen de la propiedad de la tierra en la selva peruana. Esto produjo un paro amazónico que duró un par de semanas lo que hizo considerar su posición al gobierno, obligándolo a derogar algunas de dichas leyes. El conflicto terminó.

Sin embargo, para el presente año (2009) el ejecutivo volvió a aprobar varios decretos sobre los regímenes forestales en la selva, dando en concesión el 72 por ciento de la Amazonía para la explotación de petróleo. Fue la chispa que incendió la pradera.

Nuevamente, el pretexto fue la adecuación de las normas al TLC con Estados Unidos. Los nativos comenzaron una nueva jornada de reclamos pues, además de afectar estos decretos la estabilidad del Amazonas y la de sus comunidades, no fueron consultadas por las autoridades sobre estas nuevas normas, las que bien tenían especificadas que antes de su promulgación debía ser sometida a consulta popular entre las poblaciones que se verían afectadas. Esto no sucedió.

Se inició así un paro que duraría 55 días el cual no tuvo mucha repercusión entre las autoridades encargadas de tomar el tema, ni mucho menos por la prensa, tan aislada como los limeños del verdadero Perú. Se creo entonces una mesa de diálogo que poco o nada produjo dada las posiciones beligerantes de ambas partes.

De este modo, las carreteras siguieron bloqueadas y se anunciaban medidas de fuerza si los nativos no eran escuchados. Y dado el curso de los acontecimientos, esto parecía ser una realidad. La incógnita era ¿Cuándo estallará todo esto?

El 4 de junio, el Congreso de la República hizo caso omiso a la acción de inconstitucionalidad presentada por la Defensoría del Pueblo, algunos partidos políticos, entre otras instituciones. Al mismo día, cientos de policías fueron desplazados hacia la carretera de Bagua, donde se encontraban plantados nativos Awajun y Wampis. Al siguiente día, el viernes 5, la violencia se desató, y la historia es ya conocida.

Lo que devino I

Ni bien se conociera el salgo trágico de la violencia empezó el circo al que nos tiene acostumbrado la clase política peruana. El chongo, la mermelada, la chabacanería, el patetismo y la mediocridad hicieron gala a lo largo de estos ocho días, quizás como nunca antes lo haya hecho.

La frase “cada quien busca agua para su molino” se hizo el credo de estos días, sobre todo de las fuerzas del gobierno, del APRA y del Partido Nacionalista, quienes no dudaron en salir a los medios de comunicación a decir los primeros “es una conspiración internacional planeada desde Bolivia, planeada desde Venezuela” y otros a decir “es un genocidio, el Perú vive bajo una dictadura cívico-militar” (DIOS, qué se ha fumado este sujeto). Y el desfile de sandeces sigue, pero no vale la pena mencionar tantas tonterías.

Los debates en el Congreso ante la Comisión encargada del caso se hizo una pantomima de lo que en verdad debió ser. Es así que vemos a una nefasta integrante del partido Nacionalista decir a la Ministra del Interior, Mercedes Cabanillas que dicho no lugar no lo puede manejar como una escuela (haciendo alusión que la ministra es profesora de profesión) y esta decirle no entender qué hace una vendedora de gas en el Congreso, para rato después escuchar sonidos burlescos por lo dicho. Esto, no hace más que demostrar, fehacientemente, lo inmadura y precoz que es nuestra llamada “Democracia”.

Por otro lado, vemos al inefable señor Pizango declarar que el gobierno es culpable de las muertes, que el gobierno ha cometido “genocidio” (no se, quizás soy bruto, pero el genocidio se refiere al exterminio de poblaciones, al arrase consciente de comunidades o pueblos, que sobrepasan las centenas, las milésimas de víctimas) para pocas horas después darse como no habido y una vez que las papas queman, sabiendo su culpabilidad, huye cobardemente a la embajada de Nicaragua bajo el risible pretexto de ser un “Perseguido Político”

Nota al pie: como puse en mi msn “SI PIZANGO ES PERSEGUIDO POLITICO, ENTONCES, MI VIEJO ES EL PAPA”

El colmo de los colmos vino cuando, el 11 de junio, la CGTP convocó a una marcha nacional por los nativos amazónicos a partir desde la Plaza Dos de Mayo. A esta protesta, politizada por donde se la mire, asistieron jóvenes de universidades de Lima, burguesas y nacionales que, poco o nada comparten con las ideas de la CGTP, el señor Huamá y su enorme lista de dinosaurios de izquierda que se quedaron enclaustrados en las ideas de los años 70.

Ya de antemano las cosas se tornaban turbias. Y así resultaron.

Poco rato después estalló otro polvorín de violencia cerca de las instalaciones del Congreso. Los rivales, los mismos de siempre, la policía vs los manifestantes y viceversa. Como ya es sabido, cada quien dice que el que empezó fue el otro, así que no gastaré tiempo especulando sobre algo tan sin importancia para el caso de la Amazonía.

Paréntesis

Lo que si no quiero perder ocasión de decir es que me sigue pareciendo lamentable que algunos jóvenes de izquierda con espíritu reformador sigan cerrando filas junto a los parásitos de la CGTP, PCP, etc. Es lamentable que estas mentes lúcidas flaqueen ante un tonto compañerismo, cuando lo único que hacen al seguir del lado de esa gente oportunismo sin visión de futuro es quedarse en el mismo plano que ellos, sin alternativas, ni ideas, ni progreso. En verdad deberían reformar sus viejos sentimentalismo si es que son sinceros seguidores del gran José Carlos Mariátegui que tenía en mente un socialismo de avanzada, no de postulados fracasados e ideas anticuadas. LA REVOLUCION NO ES CALCO NI COPIA, señores, entiéndalo de una vez.

Lo que devino II

Por otro lado vino la eventual salvajización por parte del gobierno de los nativos. Incluso el presidente los llegó calificar, disculpen la palabra, pero estúpida e imbécilmente como ciudadanos de “segunda clase”. ¿Qué quiere decir eso? ¿Que existen privilegiados dentro de un país donde, supuestamente, la “democracia” garantiza la igualdad ante la ley de todo ciudadano sin importar que este vaya en terno, use taparrabos, viva en Lima, o en alguna comunidad Awajun? Decir que a García se le chispoteó queda corto. Yo creo que sus palabras salieron con sincero desprecio.

Por otro lado, hemos podido ver a algunos actores conocidos de sangre indígena andar algo desubicados respecto al tema.

De este modo, podemos ver a una Magaly Solier participar en la marcha organizada por la CGTP, Mario Huamán y Cía., algo confundida entre la multitud, lo que quizás haya provocado que al ser preguntada por la prensa su opinión sobre lo ocurrido en Bagua, solo atinara a hablar cosas muy generales, casi tan generales que no pareciera la Magaly Solier sobria, sincera y fluida. Al contrario se le notaba dubitativa, pensativa, confusa, hasta ida.

Nota al pie: quiero dejar claro que el comentario sobre Magaly no tiene nada que ver con ninguna animadversión. En lo personal, respeto y admiro mucho a la Solier por su desempeño como actriz nata y como mujer de estirpe peruana pura. Solo creo que uno no se debe pronunciar sobre lo que no está totalmente seguro, sobre todo, en temas tan delicados como el que estamos exponiendo.

Otro personaje que hizo su visita por nuestro país y se mencionó sobre el tema amazónico fue la señorita Q'Orianka Kilcher, muchos de ustedes se preguntará ¿Quién es esta señorita? Bueno, las que sean fanáticas de Colin Farrell, sabrá de quién hablo. Para los que no. Bueno, Qorianka se hizo famosa por actuar en la película de Hollywood “Nuevo Mundo” que trata sobre la colonización inglesa en la Norteamérica India, donde interpreta el papel de la princesa Pocahontas.

La razón de los comentarios de esta señorita es que tiene descendencia nativa peruana por parte del padre y el día viernes 12 de junio dio una conferencia de prensa sobre lo acontecido en la selva, condenando la actitud de Alan García. Ligeramente lo llamó “genocida”, expresó su descontento con la política del gobierno peruano aduciendo que este favorece solo a intereses transnacionales en desmedro de los nacionales. Así mismo, dijo sentir admiración por Alberto Pizango, a quien consideró un líder y un ejemplo a seguir por la juventud peruana. Claro está que la señorita lo dijo todo en inglés y ayudada a entender las preguntas por una traductora pues, de castellano, quizás sepa decir torpemente “Oula, coumou estuas”

Qorianka, para opinar sobre tema del Perú, siquiera debería saber el castellano. Segundo, informarse bien, sobre todo por el señor Pizango que, más que ser un líder, resulta una caricatura del agitador bobalicón que cuando las papas queman se fuga para dejar un revuelo aquello que ayudó a desencadenar.

Un mal de siglos y quizás mucho más

A pesar de todo lo expuesto anteriormente. A pesar de que el gobierno se haya descuidado. A pesar que Pizango sea un badulaque sin futuro. A pesar que recién ahora sepan muchos de la existencia de las comunidades de nuestra selva amazónica. A pesar de todo esto lleva siglos gestándose.

Me remito a los datos de la historia.

Los Humalistas, los Nacionalistas dicen que es culpa de “este gobierno” el provocar la violencia por los decretos invasivos a las tierras nativas. Yo les digo, se equivocan, señores Nacionalistas, ustedes no saben nada de la historia, les digo que solo andan tras la comidilla para hacer de los problemas su base electoral, les digo que solo miran el presente para deformarlo a su conveniencia inmediata.

La historia del Perú demuestra que lo ocurrido en la selva solo se estuvo incubando, esperando el pretexto para explotar. Así como en la sierra Sendero Luminoso demostró la inexistencia del Estado peruano, su ineficacia a la hora de reunir bajo una identidad nacional a aquellos caseríos, comarcas y pueblitos alejados en las alturas de los Andes centrales, ahora los nativos demuestran que, una vez más, el Estado peruano no los ve como iguales, que pasa por encima de ellos, que su presencia no es otra que las armas de la policía.

Esta ha sido una “política” o, mejor dicho, una contra política, donde el centralismo y el urbanismo han dejado desprotegidos a quienes tienen tanto derechos como nosotros y aún no se encuentran enganchados en el tema del progreso que las grandes ciudades del país vienen disfrutando.

Yo le digo a ese Estado que es patético, sin miras de futuro, maquillador de la verdad. Descuidaron su zona más frondosa y, ante su desidia, viene el demonio a aprovechar la exclusión de muchos.

No es culpa de los nativo, señores, es SU CULPA HISTORICA por dejar en último plano, fuera de su agenda de gobierno a la masa rural de nuestro pueblo. Es su culpa que pestes como el Humalismo, el Chavismo, el señor Pizango y otros inmencionables se aprovechen de la pobreza e insatisfacción de nuestros hermanos que no ven el progreso del que ahora los herederos del Estado se jactan.

Un Llamado

Las líneas finales de este post son muy sencillas. Dejémonos de mezquindades. Suena algo tonto, pero para la política peruana es de vital importancia si queremos lograr un cambio verdadero, ese “Cambio Responsable” que el APRA ha prometido y hasta ahora no lo hemos visto.

Basta ya de estar buscando responsables como siempre, eso no puede ser la comidilla de la actividad del país. Hasta ahora nadie se ha sentado a debatir las soluciones al problema, pues todos están enfrascados en campañas personales o buscando responsables. Hasta ahora nadie escucha a los policías, víctimas de la inconsciencia del Estado peruano, ni nadie quiere escuchar a los nativos, encasillados o bien como “pobrecitos” o como “salvajes” cuando en realidad no son ninguna de las dos cosas.

Que las vigilias hechas por los muertos de ambos bandos no sean de momento, para decir “oh, el Perú se une en la tragedia” y luego ¿qué? otra vez a ser los mismo mezquinos de siempre. No. Tomemos conciencia de lo que pasa a nuestro alrededor pues, si esto ha pasado, es también porque vivimos pensando, todavía, que todo lo que pase fuera de Lima no es de mucha importancia hasta que toque nuestras puertas (recuerden Tarata, solo entonces los limeños pidieron la cabeza de Sendero, hasta entonces, la guerra contra subversión senderista parecía en Lima un conflicto internacional)


UNAMONOS POR UN PERU VERDADERO


MI MAS HERMOSO HOMENAJE PARA LOS NATIVOS Y POLICIAS CAIDOS ASI COMO MI MAS SENTIDO PESAME PARA LOS FAMILIARES DE TAN ILUSTRES PERUANOS.

Atte:
JoeL

MIL DISCULPAS

lunes, 8 de junio de 2009

Tratado sobre el Ocio

Ante todo, quiero pedir disculpas a los amigos que se toman la molestia de leer “Manifiesto Bizantino”. Mi ausencia en mayo se ha debido a una sola razón, una enfermedad que, de cuando en cuando siempre me ataca. LA FLOJERA.

No se si esto sea un pretexto para escribir un post. En todo caso trataré de excusarme a mi manera: no sabría definir “mi manera” así que para los que me conocen y para los que captan el modo como escribo entiendan mi manera peculiar de pedir disculpas (risas)


Mi madre siempre me ha dicho, desde que tengo uso de razón, que soy un chico inteligente, y en verdad lo soy, pero SOY FLOJO. Recuerdo todas las veces que, tal cual credo, me lo repetía hasta la saciedad. Y yo que no soporto mucho los discos rayados (risas)


Cuando miro en perspectiva sobre mi accionar, me doy cuenta que en verdad sufro de FLOJERITIS AGUDA, incluso con las cosas que más me gustan. Quizás el intelecto con que me dotó la naturaleza tenga su diablillo malevolón en esa contraparte mía que es la busca del ocio (risas)

Mi afición por la historia, en especial la griega y romana a temprana edad, me llevó a descubrir que en dichas sociedades existía lo que se denomina el ocio creativo. No es que las sociedades romanas y griegas me atrajeran tanto como para desear vivir en ellas (en la infancia me computaba un romano a carta cabal. Bah, locuras de infante). Pero viendo lo que era el ocio creativo y viendo mi personalidad, se me antoja ser un tirano griego o un intelectual romano que, no exagero, no hacían nada salvo dejar llevar su mente por parajes ocultos del arte, la filosofía y la historia. No tengo
la pepa, pero si la esencia de aquellos antiguos.

No me veo a mi mismo como un vago, bueno para nada, claro, sirvo para algo, soy bueno en muchas cosas, pero me gustan hacerlas cuando me da la gana (risas) por eso me dicen que soy un “reverendo conchudo”. Creo que con el trabajo me pasa exactamente lo mismo.

Alguien me dice de cada cierto tiempo cuando me ve, que a mi no me gusta el trabajo. Coño, a veces creo que tiene razón, pero no estoy seguro. A mi me gusta pensar que no es cierto. Al revés. Me gusta el trabajo, pero no la acción rutinaria de trabajar (risas) La cosa es que el trabajo se me ha hecho vital (cuando mi vida laboral comenzó, vale decir) tanto por cuestiones prácticas que por interés personal. Se que el trabajo me va a dar la independencia económica que todo joven busca a cierta edad. Que me proporcionará acceder a cosas a las que antes, quizás, no podía. Me va a dar la capacidad de formar mi propio destino y crear mi propio camino dentro de este mundo donde el pesado metal de la discordia condiciona ya no solo la forma de vida, incluso la felicidad de sus poseedores (o quizás acreedores)

Si alguien me preguntara si es que en verdad quiero trabajar, la verdad le diría que no, porque no me atrae, así como no me atrae aprender matemáticas, aunque por suerte, esta última no es un mal necesario como el primero.


Cuando recuerdo los párrafos del Génesis, a mi mente viene que el Edén era en verdad un paraíso. Disculpen la palabra, pero es la única que se me ocurre para esto. En el Edén uno no tenía nada que hacer, salvo ¡HUEVEAR!, quizás esas fue la única sociedad perfecta que haya existido (si es que un
a vez existió, claro está) Pero ¿Qué pasó? Que el taradazo de Adán la estropeó por completo, condenándonos a todos a vivir del trabajo. Y la verdad. SI QUE LA JODIO. JODER AL MENOS PARA MI (risas)

Yo creo que deberíamos formar un movimiento en contra de la jornada laboral para reducirla a solo CUATRO horas. No es que sea un aguafiestas de business man, lo que pasa es que por lógica......

A ver.

Yo trabajo, algo de ocho horas, una vez a las quinientas me quedo un rato más. Cuando llego a mi casa me siento hecho una piltrafa y solo pensar que lo único que quiero es DORMIR me escarapela la piel, pues vida en actos monótonos. De la casa a la oficina, de la oficina a la casa, y así sucesivamente. Y aunque existen los fines de semana….. bueno, por algo son los fines de semana. Pero los días de semana no son para ser un esclavo.

Por eso gente, háganme caso, formen un movimiento contra la jornada laboral, propongamos las cuatro horas (¡qué rico! Caray) Pero eso si. Conmigo no cuenten, porque me da flojera eso de estas reuniéndonos tales días y nada que ver con marchas, mis pies se cansan de tanto caminar. Yo puedo ser el líder ideológico del movimiento, me encargaré de pensar todo respecto al movimiento, ya ustedes serán los que hagan el trabajo sucio. OCIO CREATIVO, GUYS!!!!!

Es verdad cuando la gente mayor dice que a los jóvenes de ahora nos gusta lo fácil. Yo no creo que sea lo fácil, pienso que nos gusta tener menos responsabilidad. Ellos creen que eso es ser ocioso, un vago. Pero no es así. Es verdad a casi todos los que conozco odian mucha responsabilidad. En vez de eso preferimos pocas responsabilidades pero bien acarreadas, que al final, me parece es igual de coherente. Aunque entiendo, también, que la vida, por lo general presenta más responsabilidades con el paso del tiempo, así que al final, las responsabilidades se agrupan por montones o de a pocos conforme al capricho inicuo del maldito reloj.


Yo por mi parte sigo diciendo

OCIO CREATIVO, GUYS!!!!!



Mil Disculpas, una vez más……..

Introducción a la Gripe Porcina (Tres Videos de Explicación)

domingo, 3 de mayo de 2009

En abril del 2009 surgió en México los primeros de la Influenza porcina, producida por la sepa H1N1. Desde su brote en el país azteca, esta gripe se ha expandido a varios países en América Latina, Estados Unidos (de donde se dice es originario este mal), Japón y algunos países de Europa.

Por el momento y, hasta darles un post detallado sobre lo que quizás sea (esperemos que no) una próxima pandemia, les dejo tres videos que, a mi parecer, grafican y detallan con mucha razón el por qué llegó a contagiar a humanos, así como los síntomas y precauciones que debemos tomar para evitar el contagio.

OJO: en uno de estos videos se dice (prestar mucha atención) que a humanos esta enfermedad no se transmite por la ingesta de carne de cerdo, al contrario, se propaga así como una gripe humana común y corriente.

Sin más preámbulos, les dejo estos tres videos, esperando que los observen y escuchen con mucho cuidado, seriedad y responsabilidad que el caso amerita.







I am Mine (en ocasión a la influencia del rock y sus consecuencias)

lunes, 27 de abril de 2009

Pininos


Cuando púber, recuerdo que aún tenía influencia de otros estilos musicales de tinte tropical, lo admito, me gustaban, pero reconozco o, mejor dicho, analicé después, que estos no significaban para mí, que no eran parte de mi personalidad que, si estaban dirigidos a un público específico, un target, ese target, definitivamente, no era yo.

Fue esta inconsciente premisa juvenil (luego hecha razonamiento) la que me llevó a experimentar con nuevos géneros que no solamente hicieron mover el esqueleto, sino que produjeran un efecto revitalizador en mi persona, que no fuera la monótona canción de amor que, resulta ser la misma chola pero con distinta pollera. NO. Estaba harto de eso. Fue entonces cuando me topé con al sonido ácido del rock.

Mi primera banda de rock la cual pude degustar fue Oasis. Esto se lo debo a mi primo mayor que, creo, aún es un hincha de estos británicos (que dicho sea de paso están próximos a tocar en el Perú, pero de ellos no me da la gana de hablar, ya que tanto posero se cree ahora conocedor de la música de los hermanos Gallagher) reconozco que al principio no me enganchó eso sonido extraño (en ese entonces extraño) y hasta me aburrió pero luego de repetidas veces le fui agarrando la onda a esas tonaditas algo estridentes en aquél entonces para mis incautos e ignotos oídos.

Sin embargo, recuerdo que otro disco, de parte de ese mismo primo llegó a mis oídos: Nevermind de Nirvana. No se si me gustó, pero si recuerdo que me pareció demasiado alocado, mucha bulla para mí recuerdo haber pensado. No le presté mucha atención, pero debo reconocer que no me desagradó del todo.

Pero, y siempre me pregunto esto, sentí fascinación entera por una banda de relativa novedad en cuyo video una bala hacía un recorrido loco y desenfrenado en tantas dimensiones; era Korn y quedé cautivado. Sin entender mucho a lo que me estaba metiendo, comencé a darme cuenta que quizás este tipo de música, en verdad, era lo mío.

Cambio radical

Poco a poco comencé a dejar de lado esos gustos tropicales que ya me dejaban de importar. Al lado de estas nuevas bandas, aquellas orquestas perdían fuerzas junto con sus letras de amor superficial, exudación de la cursilidad y tantos estigmas que dichos géneros comenzaron a manejar. Ya no lo sentía mío.

Pronto llegaron a mi nuevas bandas: entre ellas dos que marcaron mi manera de entender la música y que, en parte me ayudaron a entender lo demás que vine a escuchar: me refiero a Rage Against the Machine y, la más importante de todas hasta la actualidad, Pearl Jam; Banda que me enseñó que el goce musical podía condensarse en una sola canción, ser tan estridente, densa, tensa, nerviosa, desesperada, depresiva, armoniosa, como tierna, cálida, sentimental y fundamental. Fue ese, esos momentos, los que me hicieron entender que esta másica, los sonidos generados por guitarras eléctricas distorsionadas aunadas a voces carrasposas, gruesas, mínimas, altas, violentas, cariñosas, que hablaban de la muerte, de la soledad, de la depresión, la incomprensión, la porquería que resulta ser la sociedad, el mundo en el que uno tiene que desenvolverse, que no todo es tan bueno como lo pintan, que tampoco todo no es tan malo, que puede irte una mierda hoy pero mañana podría ser mejor, que puedes mandar todo al diablo sin necesidad de sacar el dedo medio, que existe algo más que la basura que todos te dicen que debes hacer “porque así es la vida”. Eso lo escuché, lo pensé, lo comprendí y lo adopté.

De pronto, me sentí un tipo distinto. Ni las ideas políticas que por entonces profesaba ni nada moldearon tanto mi visión como aquellos tracks entre tres a cinco minutos e incluso más. Me sentía distinto (aún me siento así) que no pertenezco al gran conglomerado que van a la corriente, no es que sea un radical, pero no veo las cosas igual que el común de la gente, el rock me dio eso y toda la vida le estaré eternamente agradecido. Ya no era parte del vulgo (es sin ofensa esta frase)formaba parte de otra sociedad, quizás no agrupada pero si identificada por ciertas afinidades, sobre todo musicales; en tanto aquella música que en un momento, por seguir las modas, escuché comenzó a producirme escozor en todos los sentidos posibles; pasé a detestarla hasta no decir más. ERA BASURA y ante esa concepción no había dentro de mí negociación alguna. Debo admitir que mientras más me introducía en el rock la actitud que tomaba era la correcta, odiar a lo que no sonara a rock, etc y ya se imaginarán a que géneros me refiero. Me cerré, y quizás eso duró un par de años.

En tanto seguía metiendo a mis horizontes musicales nuevas bandas, entre ellas, una que nunca me defraudó fue Tool, una banda de metal progresivo que no solo era una experiencia musical de principio a fin por su complejidad, oscuridad y misticismo; era, a su vez toda una propuesta visual muy compleja, atrayente y visceral que se veía reflejada en sus videos y presentaciones en vivo.

Experimentando Sonidos

Debo decir que estos descubrimientos no hubieran sido posibles sin un lugar muy querido, especial e íntimo para mí en lo que fue el final de mi adolescencia y que se mantiene hasta el día de hoy: las Galerías Brasil, sin haber concurrido a este lugar jamás hubiera tenido el amplio acercamiento musical que tuve y tengo todavía a casi todos los géneros.

A pesar de ello, yo no me sentía del todo contento con lo que escuchaba, no porque no me gustase, todo lo contrario, me fascinaba, pero necesitaba algo más, en ese entonces, es decir del 2002 hasta el 2004 quería cosas nuevas y si eran mucho más fuertes, pesadas, mucho mejor. Fue así como hice mi incursión en el Nu Metal caleta, el cual fue una experiencia agradable pero poco duradera pues pronto me olvide de aquellas bandas que aún compraba en cassette pero luego ni siquiera acordarme de ellas en mi era del Cd. De esas bandas recuerdo a Flaw, No one, Deftones, entre otras.

Sin embargo, a la par que estaba con este modismo del Nu Metal, otro bichito me picaba en las entrañas: el Metal, ese género blasfemo y controvertido dentro del rock que es tan radical que solo lo amas u odias, sin medias tintas. Recuerdo sentir mucho interés por bandas como Metallica, Iron Maiden, por nombrar a las más conocidas, pero, y como ocurrió con el caso de Korn, me llamó la atención otra banda aún más extrema dentro del Metal. Cannibal Corpse. No es que me gustase, es más a los 16 o 17 años, esa música me producía miedo, los escalofríos eran tales que cuando pedí escucharla fue después de haberlo pensado muchos días temiendo que algún demonio o que se yo se apoderara de mí. Claro, eso nunca pasó y la banda me encantó. Esa fue mi incursión sin pasar por Black Sabbath, ni Metallica ni mucho menos por Iron Maiden hacia el Metal Extremo, de golpe y, hasta ahora, el metal extremo es uno de los géneros que más adoro.

Línea Dura

En tanto, mi actitud hacia la música pop y tropical se volvió mucho más recalcitrante. Para cuando ingresé a la universidad en 2004 yo calificaba a las personas de acuerdo a dos criterios básicos en ese entonces para mí: su manera de pensar y la música que escuchaban. Admito que mi extremismo respecto a la militancia musical y la tozudez de mi pensamiento de izquierdo hicieron de mí un ser cerrado que rechazaba a aquellos que no pensaban como yo o que no tenían la misma afinidad sonora. Eran mis premisas. Aún tengo esos criterios en cuenta, pero aquellos no son los únicos a la hora de escoger amistades.

Era reservado (coño, aún lo soy) pero en ese entonces más que reservado, pienso que cerrado, sectario, calificaba a otros de sectarios pero yo también lo era, no a un grupo de amigos o compañeros, porque nunca he sido de esas idioteces, era sectario con mi línea dura de pensar. Recuerdo que los dos primeros ciclos de universidad me la pase relativamente solo, claro, andaba con alguna gente, pero andaba ensimismado en mi música, mis ideas, mis libros y lo apestosos que eran los demás que todo lo veían fiestas, mujeres y tragos, aún detesto esa manera de llevar la vida, pero no con tanta militancia como antes (será que ahora simplemente me importa un pepino lo que los demás hagan en tanto no se entrometan conmigo o los que quiero) Para el tercer ciclo y hasta el sexto me la pasé estando con todo y a la vez con nadie. En fin, andaba con ellos porque me caían relativamente bien, pero era cuestión de unos momentos, siempre me iba temprano porque me aburría rápido de sus conversaciones aburridas y sin sentido para mí. Cuando con los compañeros nos sentábamos ellos conversaban y yo, siempre atorrante, me ponía mis audífonos para escuchar un disco brutal en mi discman, de lo contrario me ponía a leer cualquier cosa que tuviera a la mano. No participaba de sus chismes baratos ni de su infantilismo festivo. Eran y siguen siendo realmente patéticos.

En esas condiciones me encontraba, me encontraba solo, me sentía solo, buena parte del colegio me la pase de la misma manera, estaba allí haciendo presencia, haciendo chacota, pero a la vez estaba en otro lado. No me importaban. En la universidad igual. La diferencia es que en ese entonces yo si quería pertenecer a un grupo, cuando en la universidad, me interesaba un carajo hacerlo, esa actitud me dio el rock, y se la agradezco, aunque por ser algo novedoso empezó de una manera cerrada, obtusa, introspectivamente sectaria. Todo lo que devino en mí fue de la música, del rock, en su mayoría.

Grunge Revolution

Pronto. Para el 2006, yo andaba casi por los mismos rumbos y no había cambiado mucho de personalidad ni musicalmente. Aún me sentía un sectario (sin reconocerlo) aún era un bagre izquierdoso. Pero las cosas cambiaban de a poco, ahora comencé a interesarme por ese género que tanto me cautivo tanto: el Grunge, no es que recién lo escuchara pues ya tenía en mi saber bandas como Pearl Jam, Nirvana, Soundgarden, Alice in Chains, Mad Season, pero pronto con bandas como Screaming Trees, Mudhoney o Melvins vino un interés renovado pro este género tan especial que calaba tanto con mi personalidad, que podía ser abismal, destructivo, depresivo, íntimo, espontáneo, chacotero, huevero, ácido, brutal y hasta cálido y cariñoso. Eso me cautivó. Saber que había más haya de la música, que fue un movimiento de jóvenes con actitud nihilista dentro de una sociedad que idolatraba el consumo, la belleza, la estética, aparecen estos tipos que eran todo lo contrario, la voz de una generación en la que siempre me he sentido y me sentiré identificado. La época en la que me hubiera gustado vivir la juventud, Seattle a finales de los 80 y comienzo de los 90. Tiempo idílico, cuando la música recobró esa pasión, sentimiento y contundencia que los apestosos 80 se encargaron de putear. Mi afición por el Grunge que tenía una consigna, aún la recuerdo bien: “Salvo el Grunge y la Revolución, lo demás es efímero”.



Nuevos Aires

Era ya 2007 y mis horizontes cambiaban, mi sectarismo iba cediendo a la realidad que no todo es blanco o negro, que también la tolerancia puede permitir un goce amplio sin restricciones de lo que debiera ser la música: un placer universal. Claro, esto no quiere decir que me comenzaran a gustar, nuevamente, esos géneros tropicales, nada que ver, con el tiempo comprendí que esa música no me gusta, pero, de a pocos, dejé esa aprehensión a ultranza que sentía para dar paso a un sentimiento más moderado, tolerante.

Del mismo modo, en el mismo período, 2007-2008 mis ideas de izquierda jurásica, esas ideas que no parecen renovarse, que parecieran enclaustrarse en solo cuatro pensadores y basar en ellos todo el giro de la historia política y social de la humanidad me comenzó a parecer insuficiente para mí, para mi manera de ser tan experimental, tan variable, tan propensa a buscar más que cuatro libros. No me hice de derecha, ni de extrema, pero comencé a ver las cosas con otras madejas que, a mi criterio requiere la sociedad actual, moderna, cosmopolita, con inclusión social, para todos, sin discriminación, el respeto al ecosistema natural del cual dependemos todos. Claro, no tengo la respuesta a esos problemas fundamentales, pero no creo que el mercado maldito, corruptor, ni las huelgas estúpidas, ni las consignas estancadas en el pasado, ni la estatización sean la solución para los problemas del mundo. Es más profundo que unos imbéciles que escribieron libros, más que unos economistas estúpidos que se creen los “menes” del mercado. Es todo y a la vez es nada. En este período conocí nuevos géneros como el rock industrial, el indie, el shoegazing, el sludge metal, noise rock, power pop, stoner rock, entre los que más recuerdo.

El Amanecer de la Oscuridad

No se cuando empezó este cambio, pero se dio cuando encontré a uno de mis cultos mórbidos a ultranza mortal: el Black Metal.


Ese sonido sucio, de guitarras asquerosamente distorsionadas, rápidas baterías, voces guturales salidas como del mismo infierno en harto clamor, dolor, sufrimiento, veneración al culto pagano de la muerte. Ese sonido macabro fue lo que impacto. Era una época oscura para mí. Ya casi todo lo que había que escuchar de Grunge lo escuché (pues este género no existe más) y llegó el Black Metal con cinco bandas importantes para mí que, a mi entender, sin ellas, el Black Metal no es lo que es. Mayhem, DarkThrone, Burzum, Emperor e Immortal. Escuchar y entender a estas bandas es el background necesario para proseguir con el Black Metal en general. Todo lo que las demás hagan está basado en lo que estos cinco demonios noruegos hicieron.


Confieso que para atreverme a escuchar Black Metal tuve un proceso parecido al que tuve cuando me decidí a escuchar Cannibal Corpse; primero por la implicancia que le da el Black Metal al tema satánico, pagano, la muerte, vampirismo, dolor, misantropía, el sufrimiento extremo, la depresión irreparable. Pensaba, tontamente que me maldeciría (vale, quizás no es exacta esa idea, pero es una buena metáfora) y sin embargo, me aventuré, y aún sigo aquí, disfrutando cada maldito álbum de ese género tan controversial, excelentemente pensado, porque eso es el Black Metal, transmite, exactamente, el sentimiento exacto a lo que buscas en él, en ese sentido no me ha decepcionado.


Creería cualquiera que escuchar, uno de los géneros más extremos que la música hasta la actualidad ha parido me haría otra vez un sectario, como en antaño. Todo lo contrario, estas músicas, estas bandas me han ayudado a darme cuenta que hay cosas más amplias en el mundo, que en verdad es muy estúpido hacer partido a ultranza por una banda, una ideología habiendo problemas más graves, situaciones más importantes. Eso me ha enseñado el rock, sobre todo el Grunge y el Black Metal. Para unos será estúpido que la música te enseñe algo, es que quizás esas personas vean en la música una mera distracción de fines de semanas, quizás no pasen que los éxitos del momento en la radio o quizás llene su cabeza con similares canciones de amor que poco o nada tienen que aprender, y mucho menos pensar.


Por un buen Sendero

Ahora me veo como una persona mucho más abierta, más realista, aún con ideales, que maduro de a pocos pero a pasos seguros, confiado que no seré otra vez un patético sectario, ni un tarado que con cualquier cosa se deprime, la vida es difícil y eso es lo bello de ella, quisiera morir si todo fuera color de rosas, me aburriría a horrores. Estaría mejor dos metros bajo tierra si todo fuera felicidad, paz y amor en el mundo. ESO EN VERDAD ME MATA DE ABURRIMIENTO DE SOLO PENSARLO.

A veces veo a algunos chicos, la mayoría no llegan a los veinte años y son cerrados mucho más que yo, con un pensamiento totalmente errado, centrado en sus ideas utópicas, ensimismadas en fantasías musicales, obtusos a nuevas ideas salvo las que ellos creen son las que no son “poseras”. Los entiendo, porque me hacen recordar a mí a su edad y, ahora que estoy cerca de cumplir los 24 solo espero que sigan disfrutando de sus bandas favoritas pero con una perspectiva más amplia de la vida pues, ser fan de un grupo o género no quiere decir que eso sea lo mejor del mundo pues, como casi todo en la vida humana, es una cuestión personal, subjetiva, lo que para mí puede ser la mejor banda para otro puede ser, simplemente, una mierda total. Eso lo llegué a entender y, aunque parece una premisa fácil y sencilla es, en verdad, algo muy complicado de llegar a aceptar.

Este post, algo largo, lo admito, para aquellos envidiosos que dicen que escribo demasiado (si me estás leyendo, ya sabes que te lo digo a ti, aún así eres mi amigo, lo sabes) lo he hecho en parte pensando en aquellos chicos que me he encontrado en mis habituales andanzas por Galerías Brasil y cuyo pensamiento aún se encuentra enclaustrado por la fascinación por el género al que se adhieren. Será que los he visto tanto que me han hecho recordar a mí y por eso me animé a escribir este texto, no por hacerles una crítica, sino esperando que puedan sentir el goce de escuchar una canción lejos de aquellas etiquetas estúpidas como “Yo soy Black, yo soy Death, yo soy Thrash, yo soy Grunge, yo soy Indie, yo soy Punk” uno debe escuchar lo que le gusta y punto. En eso se basa la música, es un elemento articulador, que corta esos lazos que tanto nos encargamos para hacernos diferentes, iguales o inferiores. La música es un arte, y todo arte, por más extremo que este sea esta llevado a ser un elemento social de integración entre sus miembros y de comprensión de aquello que nos es ajeno, no de disgregación.


P. D. pero eso si. MUERTE A LOS POSEROS!!!!!


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