Historia de una pandemia I: el Ébola

domingo, 25 de septiembre de 2011


El siguiente es un documental de la cadena National Geographic acerca de una de las enfermedades (sino la más letal) más mortales que puedan existir, el Ébola, virus mucho más mortal que la “peste rosa” o SIDA, donde ambas comparten similares orígenes geográficos como África, que ambas atacan el sistema inmunológico del ser humano, pero la primera incuba y ataca de una manera, infinitamente más rápida.

Ébola

El ébola forma parte de los filovirus (o filoviridae) que atacan el sistema inmunológico, el cual se muestra incapacitado de dar una defensa correcta al organismo. Se sabe que sus orígenes están en África y que en la bastedad de la jungla de encuentra el “reservorio” de dicha enfermedad, sin embargo, este reservorio vital no ha sido identificado hasta el día de hoy.

El nombre de esta enfermedad se debe al lugar geográfico en donde se detecto el primer brote de este virus en 1976 en el río Ébola, ubicado en la actual República Democrática del Congo (antiguo Zaire).

Se sabe que este virus incuba sin ningún tipo de síntoma en un rango de 5 a 12 días, por lo general, para luego empezar a producir hemorragias por ojos, nariz y boca, para luego manifestarse en cada orificio del cuerpo. Con fiebres altísimas, imposibilidad de la persona para moverse, dolores musculares, abdominales, fuertes dolores y molestias en los tejidos de la cavidad craneana, por nombrar los más destacados.

De esta manera, el hígado es uno de los órganos más afectados, cuyas paredes se abren y hacen posible las hemorragias interminables, donde el 90 por ciento de personas afectadas mueren, principalmente, a causa del choque hipovolérico a consecuencia de la excesiva pérdida de sangre.

Esta enfermedad se transmite a través de la sangre infectada, un simple estornudo, el moco, el sudor, la orina, vómitos.

En la actualidad, se han detectado 5 tipos de Ébola con diferentes características entre sí:

Ébola-Zaire.- detectada en 1976 en la ciudad congolesa de Yambuku cuyo primer caso fue el profesor de 44 años llamado Mabalo Lokela. Su diagnóstico fue malaria. A los 14 días, murió.

Este tipo de ébola tuvo otro rebrotes en noviembre 1994 – diciembre 1995 en Gabón cobrando 29 vidas; abril – junio 1995, en Zaire, dejando un rastro de 256 muertos; enero – abril 1996, Gabón, donde se cobró 68 víctimas; octubre 2001 – marzo 2002, Gabón/República Democrática del Congo, donde fallecieron 96 personas; diciembre 2002 – abril 2003, República del Congo, donde murieron 128; noviembre – diciembre 2003, República del Congo, 29 vidas perdidas; abril – octubre 2007, República del Congo, 187 muertos.

Ébola-Sudán.- cepa encontrada en 1976, supuestamente, ubicada entre los trabajadores de una fábrica de algodón en la ciudad en Nazra (Sudán), sin embargo, no se encontró el agente que originó este brote que infectó a 285 matando a 151 de estos.

Otros brotes de este tipo se dieron en: 1979, Nzara-Sudán, 22 fallecidos; 200 – 2011, Uganda, 224 muertos; 2004, Sudán, 7 víctimas.

Ébola-Reston.- 100 macacos importados desde Filipinas a Reston, Estados Unidos, se encontraron infectados, el cual no afectó a ningún humano. Sin embargo, 6 de los encargados de estos animales dieron positivo dado que tuvieron exposición previa con el virus.

Por otro lado, recientes casos en Filipinas dieron resultados positivos de esta enfermedad del contacto humano con cerdos infectados.

Ébola-Tai Forest.- detectada en Costa de Marfil, el 1 de noviembre de 1994, cuando se encontró en el bosque que lleva este nombre el cadáver de dos chimpancés cuya autopsia reveló que sus corazones tenían sangre marrón y otro tenía el pulmón “encharcado” de sangre (valga la redundancia). Tiempo después, se encontraron más primates muertos y cuyas pruebas dieron positivo a la enfermedad. Sin embargo, una de las investigadoras resulta expuesta e infectada con esta cepa, desarrollando síntomas similares a los de la malaria o el dengue; para ello, fue transportada a Suiza, donde fue tratada y tras un par de semanas estaba, complemente, curada.

Ébola Bundibugyo.- en Uganda, frontera con República Democrática del Congo, noviembre de 2007, el ministerio de Salud de este país confirma que la fiebre hemorrágica ha cobrado la vida de 35 personas tras haber infectado a 127 fue consecuencia del ébola. Las investigaciones hechas por el Laboratorio Nacional de Estados Unidos y el Centro para el Control de las Enfermedades de la OMS, confirmaron que, efectivamente, se trata de una nueva cepa del virus.


¿Pandemia?

A pesar de los avances, aún no se ha podido encontrar una vacuna segura que cure o prevenga a los humanos de esta enfermedad, lo cual es preocupante, sobre todo si pensamos que sus síntomas son letales y el hecho de destruir los órganos de una manera tal, que las propias defensas del organismo no pueden hacer, prácticamente, nada. Alarmante sería la situación si el virus encontrara la manera de mutar y transmitirse exitosamente de animales hacia los seres humanos, el efecto sería mucho peor y más catastrófico que las hasta ahora 22 millones de víctimas que se ha cobrado el SIDA.

Espero observen este documental y no lo vean como algo lejano porque de la forma como corre el mundo moderno, lo que pasa en África podría pasar mañana en Europa, en Estados Unidos y lo más probable es que en pocas semanas llegase a zonas como estas.
















Un prefacio s-in memoria (parte II)

miércoles, 14 de septiembre de 2011


El comienzo del fin

Es cierto cuando dicen que Sendero no podía ni iba a obtener el poder ni mañana, ni pasado, ni nunca, es cierto, pues había sido debilitado tan dramáticamente, había perdido su base popular que sus ínfulas de poderío solo eran aguantadas por el papel donde imprimían su propaganda. Pero la población tenía otra sensación, el ciudadano de a pie desconocía esto y necesitaba un golpe certero. Y este se dio aquél 12 de setiembre. El Perú amaneció sintiéndose otro.

No es verdad que el gobierno del ingeniero Fujimori secundado por Vladimiro Montesinos fueran los artífices de esta operación, de este logro. Ya es sabido que éste se alió con los militares para sustentar su poder dado que en el plano político, su agrupación era una minoría que no tenía representación y los partidos tradicionales hacían una franca oposición. De este modo, la lucha contrasubversiva, al menos desde el Ejecutivo, tenía preponderancia en el manejo que las fuerzas militares le dieran a este, la importancia del trabajo de la policía fue hecho de lado y fue ese pequeño grupo underground, el GEIN, quien ocasionó no solo la herida incurable a Sendero, sino a los militares que no estaba enterados de la operación y que no perdonaron que les arrebataran el mérito de la captura.


Un atisbo sobre la naturaleza de Sendero

Este hecho marcó el principio del fin. En una organización mesiánica como lo fue el PCP – SL (Guzmán se encargó de crear un mito sobre si, a tal punto que sus seguidores veían en él, algo semejante a un dios; incuestionable, infalible, la divinidad de Guzmán se hundía ordenar matanzas salvajes desde su cómoda estancia en una casa residencial de Lima, en campañas con nombres pomposos mientras se ahogaba en el alcoholismo que lo consumía desde los años 60´s) la verticalidad era regla, y nadie podía cuestionar las decisiones del líder, del autoproclamado “Presidente Gonzalo”, del vitoreado líder que continuaba la obra hecha por Marx, Lenin y Mao, siendo la cuarta espada del movimiento comunista internacional. En un escenario como ese, era más que lógico que la existencia tras la caída del omnipotente timonel perucho marcara el rápido o lento declive de la organización terrorista. Y así pasó. El Sendero Luminoso, ese cuya fuerza se basaba en la vehemencia de su ideología se enfermó con Guzmán y falleció con la captura de Feliciano, lo que siguió después y hasta el día de hoy es solo una copia aliada al narcotráfico cual sicario, queriendo un día ser más que sus nuevos amos, el cultivo de coca ilegal y la lluvia de dólares que estos les dan.



Llegó el nuevo milenio, y un nuevo gobierno decidió formar una “Comisión de la Verdad y la Reconciliación” cuya principal misión era conocer a cabalidad los hechos que ocasionaron este suceso, los actos durante el mismo y las secuelas de mismo para, a partir de allí, plantear una solución a esa herida abierta que dejó la guerra interna de 20 años. Eso fue en 2003.

Hablemos de reconciliación

La pregunta es ¿hubo una reconciliación entre los peruanos? La verdad es que no, esta no hubo. Los peruanos solo querían seguir con su vida y, fieles a nuestra tradición, obviamos o nos hartamos del pasado sin querer tocarlo, sin pensar en lo importante que es recordar y superar juntos las adversidades. Fue en ese momento cuando la verdad empezó a distanciarse de su razón de ser para tomar una parte, trozos de ellas y, tácitamente, colocar víctimas a unos y crueles y despiadados a otros. Los paganos de esto fueron, por increíble que parezca, las fuerzas que malo que bueno, tuvieron que defender no solo sus vidas sino las de sus compatriotas. Ahora, ellos eran los demonios de todo el cuento, ya nadie hablaba de los senderistas, ahora el ejército, los policías tenían la culpa. Y no porque la CVR lo haya dicho (pues esta deja bien claro que fue el PCP – SL quien tiene sobre sus manos la mayor cantidad de víctimas, por ser quien inició el conflicto y por ser el que trajo todo el atraso económico y la destrucción de muchas sociedades) sin embargo, esto se obviaba por muchas voces parciales, sobre todo, vinculadas a la izquierda. Esa es la mentira que hoy nos quieren vender y esa es la mentira que hoy avanza cada vez más.

Miles de peruanos quedaron destrozados física, psicológica y económicamente, daños que el Estado aún no se ha preocupado o no sabe cómo lidiar (y eso si hay que priorizar), no esperemos que otro fenómeno como Sendero estalle y se aproveche del descontento y frustración lógica de esta población olvidada por todos.

¿Sirvió de algo?

Todos ven en la CVR una panacea ¿sirvió de algo esta? Sí, sí que lo hizo, pero está inconclusa, incompleta, en su presentación de los hechos, en sus “sugerencias” para poder ser una sociedad unida, justa y reconciliada, como nunca lo hemos sido. Decir que esta no sirvió es falso, escuchar a los políticos de ciertos sectores afirmar esto es un insulto a todos los muertos inocentes de esta guerra.

Sobre unos muchos ineptos

Los políticos, esos seres que nunca se fajaron por el país, aquellos que solo sirven para hablar, para cobrar, hoy se muestran muy orgullosos, diciendo que han luchado por el país; por el lado de la derecha me pregunto ¿qué hicieron? Pedir que la represión sea más fuerte solo porque si cualquiera lo puede hacer y ya. Y a la izquierda, que hoy se rasga las vestiduras con su paporreta de los derechos humanos, la impunidad y la justicia ¿Dónde estaban cuando el Perú se desangraba? ¿Dónde estaban cuando la nación pedía de ellos una postura concreta contra el senderismo genocida? Por el contrario brillaron por su ausencia y se mostraron dudosos, ambiguos a la hora de marcar posiciones y/o distanciarse, no fueron lo suficientemente fuertes para luchar políticamente contra su hermano “descarriado” (como si la concepción misma de la izquierda no fuera un hijo bastardo, descarriado del judaísmo). Y hoy todos son firmes defensores que cuanto surja en el camino, pero cuando las papas quemaron fueron cobardes y felones.

Epílogo

La captura de Guzmán marcó el fin de toda una era oscura, pero sus secuelas son mucho más profundas, mortales y duraderas, aquellas que no parecen borrarse en mucho, mucho tiempo, sobre todo, teniendo una actitud de desapego por el pasado, de no confrontación, cuando por ambos lados de la esfera política se intenta manipular la verdad, que es solo una, independientemente de los matices políticos.

Todos los que me conocen y aquellos que han leído con cierta frecuencia los posts de este blog saben cuáles son mis convicciones y creencias, distanciadas de la bobería derechista y las ideas acéfalas de todas las izquierdas, sin embargo, creo firmemente que si este país quiere buscar el camino hacia forjar su propia identidad, rescatar los valores positivos y el redescubrimiento de todo nuestro legado, es de suma importancia comenzar por este hecho que, sin duda alguna, mostró el rostro de todos los peruanos tal y como son, sin amagues corteses ni gestos protocolares pues emergió lo verdaderamente positivo, rescatable, digno de ejemplo, así como lo verdaderamente asqueroso, detestable, cruel y miserable de nuestra sociedad desde sus cimientos conceptuales. Conociendo, entendiendo, aceptando esto es como empezaremos a crear ese camino que nuestra tierra desde hace tantos años, desde que la República es República, desde que el servilismo al español se cambió por el servilismo al criollo acaudalado, clama por ser descubierto, hecho realidad para ser esa nación que decimos sentirnos, que pensamos ser pero que aún no podemos creer ser nuestra.

Un prefacio s-in memoria (parte I)


Prólogo

Recuerdo que era un niño, tenía 7 años, vivía en Breña (cosa que aún hago), estaba en segundo grado de educación primaria y se había vuelto típico que las transmisiones televisivas durarán hasta las 5 de la tarde, hora en que en estos aparatos se apagaban como por arte de magia, la luz se iba a partir de dicho tiempo hasta la mañana del día siguiente. Yo tenía siete años y hacía mis tareas escolares sentado en la mesa del comedor solo alumbrado por el tenue brillo de una vela lánguida.

Eran años extraños porque recuerdo eran hermosos (para mí y muchos otros como yo) pero la sensación que los adultos de entonces sentían era de un miedo que nosotros, entonces críos, no atinábamos a entender. Decían que habían unos hombres malos que les gustaba matar a las personas, que eran las responsables que la televisión no durara todo el día, que yo y cientos millares de niños hicieran sus trabajos escolares prácticamente, en la oscuridad. Decían que un hombre era el responsable, el líder de todo ello. Decían que se llamaba Abimael Guzmán.

Era de noche cuando los noticieros, esos programas donde todos los días cosas horribles aparecían (quizás ese ha sido el legado de aquella época al periodismo actual), se presentaba una grabación bastante rústica de un par de hombrecillos con ropas oscuras parados frente a un hombre con barba y menuda edad avanzada, vestida de ropas negras, acompañado de una mujer poco femenina, con el mismo tono de atuendos sosteniendo una pequeña bandera roja donde no se podía percibir bien un bordado amarillo por la mala calidad de la cámara. En efecto y, como lo presentaban todos los canales, eran el famoso Abimael Guzmán y su segunda esposa, Elena Iparraguirre, descubiertos, capturados, mostrado a través de todos los medios visuales en su último refugio, una casa a modo de bunker en uno de los distritos más residenciales de esta Lima que hacía más de 10 años le importaba no se enteraba de lo que los así llamados “senderistas” hacían en la sierra del país. Era un 12 de setiembre de 1992.

19 años atrás

No hace mucho se cumplieron 19 años de este suceso. Para muchos peruanos, para la juventud de hoy, quizás este hecho resulte un tanto distante e, inclusive, a la gente de mi generación, muchos lo sienten del mismo modo. Pero fue algo que determinó los siguientes años de vida política, económica y social de este país. Hoy, con todo el rollo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, con los organismos no gubernamentales azuzando y parcializando la realidad de muchos sucesos, es bueno hacer una “hazme memoria”, digámoslo así, “alternativo” desde una perspectiva particular de quien escribe.

Lo que fue el PCP - SL

Lo primero que se debe hacer es dar algunas luces de la naturaleza de Sendero Luminoso quien (cosa que hoy no se menciona) fue el que inició la guerra, quien tuvo la intención criminal de atentar a conciencia contra la vida de millares de peruanos, de destruir todo lo relacionado a la vida económica y social de la nación.

El Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso surge de las infinitas escisiones que la izquierda peruana sufrió a partir de los años 50 – 60, tendencia que se fue expandiendo conforme pasaron las décadas formando infinitos grupúsculos que estaban formados por un puñado de personas. Dentro de estos tantos surge este movimiento en Huamanga, Ayacucho, liderado por el profesor de filosofía, Abimael Guzmán Reynoso, cuyo mayor postulado es que el Perú estaba viviendo una situación revolucionaria óptima para desarrollar la revolución comunista.

El ideario de Sendero era claramente maoísta, lo cual se fundamentaba en el desarrollo de la revolución de acuerdo a los postulados de la “Guerra Prolongada” que el líder y genocida chino aplicara en las décadas que duró este movimiento. Eso quiere decir que la implantación del comunismo iba a tener como modelo y base principal lo hecho en la China maoísta. Ese era el modelo que Sendero le proponía al Perú sin que el resto de la nación se enterara, ese era el modelo que la extrema izquierda entendía o mal entendía cuando el Perú, obviamente, si bien siempre ha tenido (antes mucho más) una situación social bastante convulsa, no algo que podríamos describir como “revolucionaria”.

El inicio de la guerra

Sendero desplegó en mayo de 1980 su mentada “Guerra Popular”, una copia barata de la estrategia creada por Mao Tse Tung. La intención de este grupo fue, desde sus inicios, exacerbar los sentimientos de la población por medio de sendos asesinatos y masacres para incitar a las fuerzas de defensa del Estado a cometer los mismos crímenes.


En sus inicios, el grupo liderado por Guzmán se ganó la confianza de las poblaciones alto andinas de Ayacucho. Sin embargo, el aislamiento al que Sendero mantuvo a esta poblaciones, la dureza brutal con la que estas eran tratadas y el carácter asesino para con los poblados opositores provocó un pronto rechazo por parte de la base social que era esencial para llevar a cabo una lucha como la que se le estaba planteando al Perú, el campesinado pobre quien, en teoría, debía estar proclive a recibir a los senderistas como redentores y ser la masa que haga posible “cercar a las ciudades desde el campo”.

La respuesta del Estado fue una reacción taimada, sosa, sin consistencia, empezando por no reconocer el carácter asesino y terrorista de la organización subversiva cuando las mismas fuentes oficiales, partiendo por el entonces presidente Fernando Belaúnde Terry (1980 – 1985) consideraron como abigeos a esta nueva amenaza. Los primeros actos fueron declarar zonas de emergencia dentro de las provincias del departamento de Ayacucho para proseguir a darle la responsabilidad de contención y ataque a las fuerzas policiales, entidad bastante desprovista de los armamentos, medios y mandos necesarios para hacer frente a Sendero, lo que ocasionó que, por dos años (1980 – 1982), estos actuaran con total tranquilidad, expandiendo su acción terrorista a la totalidad de dicha zona.

No fue hasta la entrada de las fuerzas armadas (cuando la policía, simplemente, no podía ni repeler los ataques del enemigo, supuestamente, con inferioridad militar y logística) en 1983, y no bastó mucho tiempo para que la acción y consolidación de Sendero se hiciera cada vez más lenta, lo que obligó al PCP-SL a trasladar la guerra a los departamentos aledaños de Ayacucho. Con esta acción, la actividad represiva por parte del Estado también se amplió hacia las nuevas zonas donde Sendero comenzaba a realizar acciones políticas y/o militares.

Una pequeña reflexión a modo de pie de página

Y es cierto que ambos bandos cometieron horribles matanzas y asesinatos, y es verdad también que la intención de Sendero era la de provocar esta reacción estatal, según su estrategia, para mostrarle a la población el rostro genocida del “Estado burgués” y este cayó en aquella tentativa, sin embargo, esto no fue una política ni militar ni tampoco de Estado, y eso también debe quedar claro pues, la guerra que Sendero le planteó al Perú era la de una guerra no convencional, ni la guerra guerrillera típica que hasta entonces se había visto, no, el PCP-SL no contaba con reductos armados, tampoco con campamentos militares en una montaña recóndita, ni con batallones que desfilaban ni que se agrupaban, no, esto no sucedía. Sendero se filtró dentro de la misma población, siendo parte de ellas (pues ya tenía una labor de trabajo político en dichas zonas que tenía más de diez años, alguna base de influencia habían logrado ganar), oculta en ellas a vista y paciencia de poblaciones que, por un lado apoyaban su accionar y por el otro, el temor de ser tildados de “soplones” lo que equivalía a un muerte segura y muy brutal, dicho sea de paso. En un ambiente así, donde la población se rehúsa a colaborar, donde desconoces al enemigo del amigo resulta bastante previsible que las fuerzas del orden cometieran excesos, detestables, por supuesto, pero no políticas ni estrategias violatorias a los “derechos humanos”, hay que hacer una introspección más allá del mainstream de izquierda y la verticalidad de la derecha que hoy nos quieren vender para entender esto.


Lo que vino después

Con el gobierno de Alan García la cosa mejoró bastante en el plano táctico y estratégico; es a partir de aquí, a opinión de quien escribe, que se empiezan a realizar verdaderos progresos en la desarticulación del aparato clandestino de Sendero (tanto mandos políticos como militares). Sin embargo, el gobierno aprista no estuvo exento de cuestionables matanzas, verdaderamente arbitrarias, como las de Cayara, por ejemplo (no menciono a los penales porque y, honestamente, creo que era necesario limpiar dichas cárceles de la influencia senderista que tenía mucho más poder que, inclusive, las autoridades que dirigían dichos penales; además, estos eran senderistas confesos y sin arrepentimiento, era la obligación del Estado regresar la seguridad y estabilidad en este aspecto; sumado a ello, estaba comprobado que los mandos recluidos aún dirigían acciones militares). Lo más importante vino del lado de la policía, recientemente reestructurada por la administración aprista, en el plano de la inteligencia y la DIRCOTE (Dirección Contra el Terrorismo) las cual contaba con un pequeño grupo llamado GEIN, quienes fueron los primeros en dar con una casa donde encontraron todo tipo de folletería, papelería y material audio-visual que les daba nuevas pistas de cuáles eran los rostros de ese muro infranqueable que era la cúpula senderista, un misterio para todos, inclusive para los agentes de inteligencia. De este descubrimiento, famosa son las imágenes de la reunión del partido que tuvo lugar en Lima en 1988 donde se ve a toda la cúpula subversiva (salvo algunos que por razones militares no pudieron viajar a Lima) bailando y bebiendo, así como el funeral de la Augusta La Torre, conocida como “camarada Nora” primera esposa de Guzmán y segunda al mando después de él (luego le sucedería Elena Iparraguirre, segunda esposa de “cachetón” – como le apodó la policía)

Con la guerra trasladada con toda su intensidad a la capital, los limeños se enteraron de una vez por todas que existía una amenaza seria a la seguridad del país. La natural indiferencia de esta ciudad respecto al resto del territorio (cual feudo) se tornó en la preocupación, la tensión el miedo de no saber si mientras caminabas por una calle común y corriente estallaría una bomba, una balacera que se cierna sobre uno sin saber qué hacer, que de pronto la luz de la ciudad entera se quedara en tinieblas por horas interminables, por días incontables. Claro, eso sucedía recién aquí pues en la sierra y ceja de selva, las cosas habían sido indescriptiblemente peores, de un salvajismo y crueldad como aquí nunca se experimentó, pero, como siempre, más importancia tiene lo que sucedió acá que las muertes de miles de miles de indios quechuas, analfabetos, “ignotantes” que no valen nada, que nunca valieron y que, al parecer, nunca valdrán nada, porque si algo no cambió fue la manera como se mira a dichas personas, si algo logró Sendero fue demostrar cuán fragmentado se encuentra este Perú de tantas sangres pero de pocas nueces y si en algo fallamos es en no darnos cuenta que ellos querían mostrar que ellos eran mejores que el resto, pero ellos no eran mejores, eran tan viles como nosotros lo fuimos con nuestra indiferencia y como lo somos hoy con nuestra desidia para no dejar de sentirnos cómodos en nuestras pequeñas vidas urbanas cosmopolitas.

Matar un hombre: una teoría nada teórica

viernes, 2 de septiembre de 2011



Como un día más

Todos los días, al salir de mi casa directo al laburo, cuando regreso a la misma tras cumplir las obligadas ocho horas laborables, cuando salgo a comprar pan, cuando me voy al cine, cuando viajo de un lugar a otro en este insufrible tráfico, cuando prendo la tele después de tener sexo me siento sino bombardeado por esta cultura que te absorbe, que llena el cerebro de una realidad subliminal que se presenta hermosa por fuera, pero espantosa en sus cimientos.

Aquello que no es secreto pero tampoco visto con atención

Hay toda una “industria” que tiene la intención deliberada de meternos en la cabeza que esto es bueno, esto es malo, quitarnos la capacidad de decidir sobre esto nosotros mismos, y no me refiero únicamente al plano de la música, la forma como uno es, la actitud que uno toma o la política, NO, hablo que hoy el mundo es una gran estantería donde se nos vende la idea que vivimos en un mundo mejor, un mundo donde la guerra son preventivas o cosas de “gentes” primitivas, un mundo de paz como no hubo en alguna era pasada de la historia humana, una época donde el conocimiento es parte de todos, donde el hambre es cosas del pasado y, si la hay, bueno, eso es porque la gente “quiere vivir en el pasado”. Esto nos dicen día a día, de manera directa y de indirecta, y esta última, por ende, es la más sutil y subliminal, es la que está destinada a tomar posesión de las mentes de los hombres, pues no pretende concientizarte de nada, menos ideologizarte, todo lo contrario, quiere hacerte sentir bien, “cool”, suave, quiere hacerte creer que la forma como vives es la correcta, que es a la que tú y los demás deben aspirar, que aquellos que no piensen así, las voces disidentes no sean toleradas en un mundo que se empeña por convencernos que todos somos iguales, que todos tenemos los mismos derechos y que lo diferente es sinónimo de pasado, de atraso, de estupidez, de “intolerancia”.

Un pensamiento único que hoy ha tomado las vidas de los hombres, dándoles la espalda a la libertad y que incluso, deja que existan (bajo su resguardo y mirada burlezca) ideas que dicen estar contra todo esto, representado por hombres y mujeres que no son sino vasallos de ese juego dentro del orden que dicen querer combatir.

Promesas ¡No, por favor!

Hablar de “conspiración” sería estigmatizar este texto a un nivel que no deseo, por ello, prefiero decir que esto es parte implícita de todo sistema que se respete y que pretenda tener las riendas del poder, generando sus propios códigos y claves, así como sus propias cortinas de humo y, por ende, su propia “promesa”, porque si en la antigüedad, antes del industrialismo, ese tema estaba reservado a las religiones del mundo (quienes eran las encargadas de darle el sentido a la vida espiritual y aspiracional del ser humano en todo sentido) hoy lo hacen los propios sistemas creados por el ser humano (véase el comunismo/socialismo/lo que sea, el fascismo, el nazismo, la globalización neoliberal que es la que hoy predomina) que han tomado la mentalidad de las personas creando una nueva promesa, la promesa del bienestar, de la igualdad, de la libertad, cosas que las religiones no supieron aprovechar, lo que, en buena medida, sirvió para la debacle de los grandes paradigmas espirituales del mundo de hoy.

¿Y qué fue de los paradigmas?

Hoy los paradigmas son la igualdad y la libertad. Tengo la sensación no intelectual pero si instintiva que el común de las personas alrededor del mundo tienen un concepto bastante bobo, soso sobre estas palabras: al hablar de igualdad todos se remiten a decir que “todos somos iguales”, mas cuando son preguntados del por qué todos son iguales, siempre recurren a ese facilismo de “porque todos tenemos los mismos derechos” y, ok, es simple, tonto, pero válido; pero me pregunto, ¿acaso estas definiciones de derechos no fueron establecidas por los mismos seres humanos? ¿Quién puede afirmar que esto sea, efectivamente, la verdad? ¿Solo porque un montón de personas así lo adoptaron? Podrán decir que es por lógica, pero por lógica también es pensar que no somos una aldea global, que hay diferencias culturales que nos diferencian, por ejemplo.

Respecto a la libertad, pues todos creen que esta consiste en hacer lo que les dé la gana, una estúpida rebelión eunuca y coloidal contra todo principio de autoridad simplemente porque es “autoridad”, de desmedro por las jerarquías porque muchos, en su estupidez mental, creen que las jerarquías son malas, que son una aberración. Yo me pregunto entonces ¿cómo se hubiera forjado la civilización humana si no fuera por la estratificación de la sociedad? ¿Cómo piensan suprimir el instintivo deseo del ser humano de juntarse con otros como él y de segmentarse para así formar grupos, comunidades, culturales, sociedades, naciones, estados? ¿Creando un hombre nuevo? Si quieren hablar de un hombre nuevo pues ya tienen a las religiones que lo han tratado por milenios, ya tienen a sistemas políticos como el fascismo, el neoliberalismo y el comunismo, quienes (este último) intentaron automatizar, uniformizar a todas las personas, homogenizarlas, negando su naturaleza instintiva, los procesos subjetivos de la mente en nombre de algo que fue una depravación sociológica, antropológica, histórica y científica.

Los falsos mitos de hoy

El mundo de hoy se ha vuelto morbosamente internacionalista, a tal punto que todo atisbo de identidad nacional es despreciado, visto con suspicacia, con horror; pero es esto, precisamente, lo que en el mundo de hoy, donde la globalización y el socialismo (teorías que desprecian la identidad nacional y cultural del ser humano) se unen pues no son enemigos, todo lo contrario, son parte del mismo paquete, uno sustentan al otro, el otro juega a serle diferente, pero en el fondo, su fundamentan, se fusionan, son hermanos, no se odian, se necesitan, son uno mismo. Es por eso que el socialismo persiste, no porque este contenga un hermoso ideal, puesto que todos los paradigmas del siglo XX lo han hecho. El socialismo no está vivo por voluntad de la gente (más de 100 millones de muertos es suficiente razón para que una idea como esta dejase de existir) sino porque la misma superestructura lo ha creado y necesita de una contraparte para mantenerse (su raíz se cimenta en los principios y atisbos de un judío rebelde), para no socavar sus bases, para seguir encumbrado.

Algo rancio como la “necesidad” moderna

El enemigo (si cabe el término) no es, sin duda, el hecho que los hombres decidan mantener su identidad, su cultura; todo lo contrario, son las ideas que hablan de flores, de igualdad, de libertad de una manera tan idílica, llena de romance, pero desprovistas de emociones, de coherencia con la realidad, con el instinto del ser humano. Y esto no es hablar de autarquismo, ni mucho menos. El mundo es de todos, si, y todos podemos andar sobre él, sin embargo, como esperar que un hombre viva como tal, con dignidad, conectado a sus raíces, a sus semejantes si se le quita lo único propio que le queda, su cultura; es matar en vida un ser viviente pensante y, digamos que el paradigma de la globalización no es mejor dado que no está interesado en darle un nuevo valor a la vida humana, por el contrario, lo llena de vacíos, que lo reducen a un pensamiento de Necesidad – Ansiedad – Compra – Insatisfacción – Necesidad – Ansiedad - compra, en ese orden, proceso que se repite sin parar, sin que nadie lo entienda, sin que nadie lo detenga. Porque esa es la libertad, esa es la igualdad de este mundo, donde estos sistemas buscan automatizar la conciencia humana y, al despojar de identidad a las personas. Lo están logrando.

Por eso, no hagan caso a las proclamas de los hoy llamados progresistas, los socialistas, aquellos “defensores” de aquello que osan llamar “derechos humanos”, no crean en los slogan del sistema, en los cuentos de hadas fabricados para hacernos creer que tenemos una vida mejor, que eso es la igualdad, que eso es la felicidad, que eso es la libertad. Puedes tener todo lo que quieras, hacer lo que desees, divertirte como gustes, con quien gustes, sin control de tus actos, creyendo ser diferente, pensado que eres rebelde (cuando no) y, sin embargo, de qué igualdad hablas, de qué felicidad, de qué libertad hablas cuando estás sumergido en la necesidad de consumir, que todo el mundo gira en torno a las necesidades impuestas. El mundo como nos presentan, como te presentan se basa en ello: tu diversión se sustenta en las ansias de consumir, tu placer es la necesidad de consumir (sexo, alcohol, música, libros, ideas en excesos) te han desolladlo toda la pureza de mente que tenías (que teníamos) en el cerebro, no han dejado nada para tu propio uso, no te han reforzado con ideas, tan solo con frases simples, bien elaboradas, demasiado ambiguas y subliminales como para que puedas detenerte a meditar sobre ello, SI, eso te pasa (nos pasa). No le mientas a tu existencia pensando que tu sensibilidad es tu distinción, no te mates arguyendo que saber mucho es tu válvula del conocimiento, no sustentes que creerte diferente te hace mejor que el resto, no asumas que ser rebelde es estar contra lo establecido, no comentes que ser un bobo misántropo, autodestructivo y demás te pone por encima de esa gran masa de ovejas pensando ser fuerte, cuando lo único certero es que no tienes nada que decir salvo el vacío que sientes en el alma, que esa depresión sin origen ni razón es porque tu ser es hueco, que esa insatisfacción profunda y general que no culmina aún cuando hiciste aquello que tanto anhelabas surge del hecho que tu vida ha perdido la noción de su propia existencia.

Iguales, si, pero de otra manera

Yo no podría decir que soy mejor que tú, que estoy en una escala/nivel superior al tuyo, jaja, eso sería lo más patético que alguien pudiera argüir. No. No lo estoy, estamos todos en igualdad de condiciones ante la vida y demás, la diferencia se hace cuando uno aprende sobre sí mismo, cuando se conecta al mundo de verdad, cuando aspira a algo más que un fin material, cuando uno busca su identidad en relación a todo ese enorme background que toda persona tiene detrás de sí y en sí mismo. Eso, contrario a lo que se hace hoy, no es matar a un hombre, es descubrir un nuevo camino, una nueva manera de entender el mundo, es una forma alumbrar una nueva vida.



Escrito no estoico (acerca de la nada y del todo)

miércoles, 24 de agosto de 2011



Sobre algo

Hace poco me topé escuchando una canción de un grupo de reggae muy conocido en estas tierras sureñas, el tema tiene una línea que me han motivado a “textear” esto, y dice “Quiero escapar contigo a algún lugar, me apesta esta ciudad, todo, todo me es tan típico, excepto tú” y sea esto lo que, sentado en el escritorio de mi oficina, en horario de trabajo, lo que me ha hecho pensar respecto a estos días, respecto a lo que es mi vida, la vida de muchos en esta ciudad que satura, esa necesidad de escapar lejos de aquí, ampliar la mente, pero no solo, al lado de alguien más, de alguien que valga la pena, de alguien que tenga el mismo deseo aventurero y escapista de perdernos por un tiempo lejos de esa cotidianeidad tan asfixiante de la orbe.

La ciudad y su indiferencia

A veces, cuando salgo a caminar (cosa rara por acá), no dejo de notar lo mismo: la gente transita, no camina, no pasea, no. Todos están demasiado apresurados, demasiado sumidos en su paso acelerado, imbuidos de ese espíritu de enajenación respecto al del costado, a lo que les rodea. Es un espectáculo que decepciona, que entristece, que deprime. El mundo de hoy ha creado las bases para atar al hombre, para hacerlo servil al ritmo estrepitoso del día a día, desligándolo no solo del rededor, sino, de si mismo, de su propia naturaleza, de su propio sentido de existencia. Eso es lo peor. Ese podría ser el resumen del ser humano en plena era de la sociedad de información, la tecnología, la democracia y los derechos humanos. VACÍO.

Y de nuevo, mientras tecleo, podría imaginar a mi persona tendida sobre un gran campo sin presunto fin, sin buscar amor, sin buscar consuelo, tan solo estar yo y ese vasto horizonte de infinita tranquilidad. Ser todo y ser nada, que aparezcan las imágenes ribereñas de un jardín pecaminoso, donde el cauce de un río guía las vidas de cuanto ser se atreva a beber de sus aguas, que te invite a sentarte, reposar en sus orillas, pensar todo cuando es, hubo y habrá, que la vida es una ambivalencia eterna de situaciones, experiencias, sentimientos y contradicciones, que la muerte es una pasó más en el recorrido de un espíritu, que el amor es la vida de todos, que todo posee amor, que todo contiene odio, que la perfección es un anhelo no un hecho, que Dios podría existir como que no, pero qué más da si uno regresa de donde vino, qué importa ello si uno vuelve a sentirse enlazado con la naturaleza que es la que nos guía, cuida y preserva.

Otro pasos hacia allá

¿Qué es qué en esta vida? ¿Quién dice, define qué es lo correcto, lo bueno, lo que debemos seguir, elegir? ¿Dónde radica la verdad que otros dicen saber y que otros deben o debemos aceptar? No lo puedo asegurar porque no lo sé, pero si puedo decir que eso depende de la conciencia individual de cada ser en este mundo, en esta vida. La vida nos enseña a todos, día a día que la verdad, la realidad es relativa de acuerdo a los ojos del observador, que interpretar la vida es como crear una ideología que es solo una guía, una pauta para determinadas ocasiones, no es un dogma que te diga esto para toda ocasión. Pues no.

Y por principio de armonía conmigo mismo, con lo que me rodea, con la naturaleza, la madre de todo, es una gran verdad que todo lo malo, todo lo negativo hecho hacia otros sin razón alguna, regresará a mí, a ti, con la misma fuerza o mucha más para hacerte recordar que en esta vida (pues es la única con la que cuento, con la que cuentas) todo tiene una razón, una causa, y por tal, tiene consecuencias. Si estas son positivas o negativas, eso ya depende de lo que cada uno haga. Y esto no depende de creer o no en un ser supremo, de si uno profesa una fe, religión, eso no importa, no condiciona nada pues hay algo superior, una ley natural en el aire, en lo que no vemos, en lo que percibimos, un principio de reciprocidad donde todo lo bien hecho recibe una gratificación; y todo acto mal intencionado recibirá, de igual manera, una retribución. Simple como eso, no hace falta ser entendido, erudito, sabio para entenderlo.

Yo entiendo

Yo puedo entender a aquellos que se dicen ser hedonistas, puedo entender a los que no tienen otra visión salvo la suya propia, puedo entender a aquellos que creen que la vida es un frenesí de experiencias vacías extremas, puedo entender a aquellos que hacen de los días la tragedia de vivir en sus temores, traumas y miradas ajenas, puedo entender a aquellos cuyas formas son las de querer proyectar algo que no son, pero no puedo entender a aquellos que hacen lo que hacen pero sin importarles pasar encima de los demás, usando el buen sentido del resto para satisfacer su ansia, deseo y luego son barridos como la basura por la escoba.

Un principio natural

Hay un sentimiento original que trasciende a todas las consideraciones que los seres humanos podamos disertar, a cuantas ideas podamos articular, a cuantos valores nos podemos aferrar, a cuanta fe podamos conciliar. Existe algo mucho más trascendental que ello, algo que posee la armonía pura en esencia, esa contraposición de lo positivo y negativo, de perfecta simetría, aquella cuya única ley es el principio de reciprocidad, principio sobre el cual toda esencia se vale para existir y coexistir. Es, quizás el principio el cual los hombre pensaron podrían desechar, esquivar; ese experimento llamado “civilización”, esa civilización que nos ha llevado, en millones de caso, a la irracionalidad, donde la desidia, el conformismo, la abulia y el egoísmo son los nuevos valores de una sociedad que ha sido quebrada y disgregada desde sus bases naturales hasta vaciarla para no poner nada coherente dentro de ella. Y, a pesar de ello, este principio sigue en pie, inquebrantable.

Hoy, es depresión….

lunes, 22 de agosto de 2011


D

Regocijaos que hoy la mañana se ha cubierto gris, las sombras se vuelven perpetuas y la alegría se torna pesada, oscura y somnolienta. Qué necedad la negar estar tristeza cargada de júbilo, sabiduría y trascendencia.

E

Hoy la mañana contenta yace recostada sobre esos campos magros donde el espíritu humano busca la libertad anhelada, esta nostalgia del tiempo, ese pasado que desconoce pero siente como parte de si, sin saber explicar cómo, por qué, para qué.

P

Hoy es una mañana de invierno en planicies de las tierras del sur, esas tierras que se revelan contra las ideas de sus habitantes haciendo que la lluvia, el frío y la neblina moldeen el alma, los pensamientos y sensaciones de todo ser cuanto se encuentre a su paso.

R

Hoy la nostalgia, la depresión, la meditación se abren camino solas por la espesura de la mente, por las cavernas de los pensamientos más lisonjeros, sosegados, airados, llenando de capas monócromas de decadencia, de decaimiento, de desgano, cuando solo emana una cosa por hacer: tirarse sobre su lecho, dejarse llevar y deprimirse.

E .. I .. E

Hoy no es el triunfo de la luz, ni de la oscuridad, es la ambivalencia natural de todo ente existente el que hoy no es todo ni nada, simplemente es, sin forma, sin materia, con esencia pura de todo lo pasado, de todo lo negado, de todo lo prohibido, de toco cuanto desnude la impía fuerza instintiva del animal humano. Todo lo no sacro, todo lo profano, todo lo pagano.

S .. M .. S

Hoy me siento como parte de una nada y a la vez de un todo, hoy siento que mi existencia fluye sin parangones conectadas al cauce mismo de la historia, de mi historia, de la historia en si, hoy creo que no se trata de ninguna idea, ninguna fe, ningún dogma, solo ser lo que el espíritu te incita a ser, hoy sé que estoy deprimido y que deprimido nací y que deprimido moriré, hoy entiendo que mi amor es depresivo, y que mujeres con depresión amé y que con depresión me enamoraré, hoy noto que la vida es una variable no transmutable donde soy lo más grande de lo que es, así como una insignificante parte de algo más excelso que la vida misma.

S .. E .. I

Hoy quiero pido que alguien, sáqueme de este hoyo de humanidad, que alguien le diga a quienes están en derredor que se desvanezcan en las arenas de sus sin sabores, que alguien no les diga nada, porque yo no estaré, porque no estaremos para ver nuestra muerte, porque esta es solo una transición, una consumación de algo. Que alguien, hoy, no me entierre sin antes darle esa sonrisa insípida que solo la muerte y sus esbirros atinan a obsequiar a quienes menos las poseen, a quienes menos la codician, a quienes menos la merecen.

I .. N .. V

Hoy se abre el telón. El invierno se expande sobrio e inclemente, nadie lo nota porque nadie lo desea. Ven a mí, encárnate en mi persona, penetra las paredes de la alegría, corrómpela con tus aullidos, con tus lamentos, deja que todos se perviertan con su moditas feliz, diles que la felicidad es fatua, que nada dura más allá de la primera impresión.

O .. T .. I

Hoy es un buen día para morir, hoy es un buen día para dejar de existir, fundirse con el inmenso espacio que guarda un lugar para nosotros, cuyas fauces son sinuosas revelaciones acerca de la sabiduría, concreciones sobre el conocimiento, el camino hacia el renacer, “la muerte de la célula es la vitalidad del organismo” no existe tristeza ni depresión llena de pensamiento como esta, este es el camino, como ese cuchillo que cercena tus venas ávidas de dolor, de desesperación, de liberación, como esa soga que acaricie tu cuello hasta dejarlo sonso, como ese cigarro que usas para prender tu brazo buscando un poco de realidad dentro de la misma realidad.

N .. E .. D

Hoy desperté con los ojos inflamados de tanto observar, mis manos frotan sus cavidades solo para producirme más ardor, más dolor, no puedo ver con claridad, tan solo a microsegundos de lo que tengo al frente, suficiente para distorsionarlo, suficiente para mal interpretarlo.

X .. X .. A

Hoy desperté y el cuerpo me pesaba más que ayer, y aún así me levante y fue difícil hacerlo, fue difícil amar hacerlo, imposible poder negarlo, más no es la voluntad lo que venció, sino la desidia la que dominó un acto inherente haciéndolo una mecánica inferior a la animal.

X .. X .. D Hoy………………………………….

“El invierno, la neblina, la lluvia son maravillosos, me hacen sentir vivo, me ponen nostálgico, me deprime, me encanta. Esos días en que toda tu vida es nada contrastada con esa inmensa sabiduría gris del tiempo, de la naturaleza, de la esencia que rodea todo lo vivo y lo muerto, de lo existente e inexistente. Hoy es un lunes más, un lunes de depresión, de meditación trascendental, cuando soy todo una completa nada, cuando soy yo y también soy algo pequeño de algo superior a mi; no es amor, no es fe, no es lógica, no es idea, no es dios, es la fuerza inquebrantable de las eras, el llamado de la naturaleza animal del ser humano con el mundo que lo creó, con el mundo que lo destruyó.”
L. R.

Está cerca.

El día después de 28

viernes, 29 de julio de 2011


El Perú, mi país, cumple 190 años de existencia republicana y con ello también se instauró un nuevo gobierno donde, Ollanta Humala Tasso dejó de lado el intitulo de “presidente electo” para ser “Presidente Constitucional de la República”. 28 de julio de 2011 es una fecha que para una gran mayoría llegó con muchas esperanzas y para muchos otros con no menos miedos ni incertidumbres.

A modo de mal sueño

La mañana de la fiesta patria estaba sombría como siempre en estas fechas, no había mayor novedad. Para varias personas, despertarse el día 28 e, incluso irse a la cama el día anterior, habrá resultado un poco bizarro; una sensación de escalofrío o quizás miedo, no lo se, pero también me pasó.

Cuando en la mañana tras ese sin sentido del Te Deum , el mandatario saliente, Alan García regresaba a la mal llamada “casa de Pizarro” para finiquitar algunos últimos y detalles y, acto seguido, proceder a dejar él y todos sus ministros la residencia presidencial. Es raro, por alguna razón sentí nostalgia verlo irse al adiposo, déspota y bonachón líder del APRA, muchas de sus frases de mal gusto las extrañaré. Era el fin de cinco años. A continuación le tocarían a otros ser los nuevos dueños de tal recinto, pero antes, era menester dirigirse a toda la nación desde el hemiciclo del Poder Legislativo, o Congreso de la República.

Era la hora

Humala llegó y fue recibido con sendos aplausos, algunos protocolares, otros, bastante sentidos tanto de la nueva camada que “adornará” el Congreso, personalidades, funcionarios, así como mandatarios de diversas naciones de América Latina y España. Uno a uno, el aún presidente electo saluda con mucha tranquilidad, a algunos con harta soltura, a los máximos representantes de las naciones invitadas. Fue entonces que ocupó su lugar al lado del presidente del Congreso, Daniel Abugattas quien (dado que García tuvo la indecencia y cobardía de no darla él mismo, como se debe) colocó la banda presidencial a Ollanta para proseguir a hacer la firma respectiva y demás con lo cual era, formalmente, “presidente constitucional de la República del Perú”. Punto. Todo había comenzado. Acto seguido prosiguió su juramentación a la cual el novísimo jefe del Estado lo hizo por los “principios y valores” de la constitución de 1979 lo que, en un acto de total desvergüenza, provocó la reacción más que airada de las parlamentarias electas por el bloque fujimoristas, Martha Chávez y Luz Salgado quienes, con constitución vigente en mano, “ladraron” de allí hasta el final de toda la ceremonia ante la vista y paciencia de los dignatarios, ante los ojos de todo del mundo entero, ante la vergüenza ajena de millones de peruanos, yo incluido. Rato después, hicieron lo propio los vicepresidente, los impresentables Marisol Espinoza y Omar Chehade que, hicieron salvo que estos juraron, expresamente, por la constitución antes mencionada. Esto provocó un revuelo mayor, y no fueron pocos los fujimoristas que mostraron su disconformidad, mas las abanderadas del fujimorismo rancio eran las que tenían la voz cantante.


Superado bochornoso incidente (mas la señora Chávez no cesaba de vociferar) se venía lo bueno. Lo que todos esperaban, lo que muchos deseaban escuchar para reafirmar sus miedos o amansar sus dudas, el “mensaje a la nación”, el primero en su vida que haría Humala Tasso. Todo el país guardó silencio, como pocas veces en nuestra historia un discurso presidencial captaría el interés de tantos peruanos. Y así fue.


¡Oh, sorpresa!

Es verdad, al final, o mejor dicho, para comenzar, Ollanta no parece ser el cuco que quizás todos pensamos (a muchos se lo hicieron pensar), un presidente que se expresaba de manera conciliadora, que demostraba dejar de lado ese aspecto plazuelero que caracteriza toda campaña electoral para tornarse el tiempo de darle seguridad a aquellos que no votamos y que aceptamos el resultado de la mitad más uno no creyendo aún en él. Y atrás se seguían escuchando los bramidos de una geisha desesperada a garganta batida, así como los fonemas ovejunos que ovacionaban al nuevo presidente.

Sentí, cierto o no en la realidad, que trató de distanciarse de esos estigmas que todos creemos implícitos en él, esos fantasmas del velasquismo rancio, esos amoríos con el chavismo depredador y el castrismo estafador.

Honor a la verdad, no fue un discurso que sorprendiera, no fue un discurso novedoso, no fue un discurso que asustara, mucho menos, pero si fue uno que dejaba claro que algo nuevo se va a cocinar, para bien o para mal, no lo se, pero esa es la realidad. No fue un discurso técnico, y creo que no había necesidad para ello, Humala se encargó de dejar en claro una línea que lo diferencia de al, menos sus últimos tres predecesores.

Para cuando este concluyera su exposición a la nación, el espíritu no se nos había escapado del cuerpo buscando un refugio donde escapar, no, eso no pasó, el Perú seguía marchando, aparentemente igual que ayer, que antes de ayer, no sonaron las trompetas antecediendo al apocalipsis, no se partió la tierra dejando salir al demonio y sus secuaces para hacerse con el Perú.

Los llorones de toda la vida


No se hicieron esperar los comentarios de los sabiondos periodistas y comunicadores, aquellos sujetos que ostentan la pedantería de quien cree saber mucho más que los demás. No se hicieron esperar los debates bizantinos, eso a los que nos tienen acostumbrados, cerrados en una minucia como lo que fue aquél detalle de jurar por la del 79 para quienes ya era un gesto preocupante, alarmante el cual daba lugar a pensar ya en una violación a las libertades de la sacrosanta democracia. Nada más, nada más exagerado, pero la periodisticada peruana es demasiado pacata, demasiado servil, demasiado moralista hasta el punto que su moral se convierte en moralina. No recuerdo que se tratase a profundidad otro ítem del discurso como la insignificancia de la juramentación, aunque si, recuerdo que las palabras “economía nacional de mercado” los espantó, los horrorizó, sin embargo, yo me pregunto ¿no se entiende acaso por economía nacional de mercado aquella que impulsa, vitaliza y profundiza en la expansión de la industria y el empresario de sabor nacional? ¿qué coño tiene eso de malo? ¿acaso prefieren que sea una economía en desmedro de la actividad privada nacional? No entiendo, es un contrasentido y sin sentido tal susto por parte de la liberalada pacata.


De cierto, de cierto os digo….

Y con ello, con la “tranquilidad”, si se quiere, de la mitad menos uno que no lo eligió y con los oráculos de la información dando vueltas en sus miedos e intereses, el presidente de la República se dirigió hacia su nueva estancia donde el pueblo lo aplaudió y siguió hasta saciar su sed de amor popular, ese amor que hizo tan difícil que pudiese ingresar al patio de Palacio y que hizo aún más difícil que la seguridad del mismo pudiera cerrar, por fin, el enrejado de la casa presicencial. El espectáculo para las cámaras, para el público había terminado, Ollanta presidente del Perú de aquí hasta el 2016, si es que no incumple su promesa, claro está, hasta eso, de momento todo sigue bien por acá.

Durante y terminado todo esto, las redes sociales, esa nueva y maravillosa forma de comunicar se encargaba de informar, de dar a conocer las ideas personales de un sin número de peruanos, muchos aliviados, muchos más conformes con lo hecho, por el discurso dado, muchos otros parodiando o rajando de la huachafo y desubicado de las rodilleras del fujimorismo, de un Kenji que declara sin menor noción de lo que estaba balbuceando (pobre, no hay nada que hacer que lo suyo nunca ha sido el saber expresar algo, más aún, quizás ni pensarlo – risas -) algunos pocos – por lo que leí – decepcionados que no se hubiera atacado, frontalmente, al modelo neoliberal (el cuco, el causante de todo cuanta cosa negativa haya existido en la humanidad) ni nada por el estilo. La red social sirvió como un canalizador para saber lo que la gente de a pie entendió, codificó y aceptó.

Hoy es 29

Y así, de manera anecdótica aconteció el cambio de mando, mas hoy estamos 29, el Perú no se ha derrumbado, sigue en pie y, esperemos, siga hacia “adelante”.

Pezuña de page

En mi opinión personal, puntos buenos del discurso:

Desarrollar la “economía nacional de mercado”
Hacer que los actos de corrupción sean sancionados severamente, que estos no ejerzan, nuevamente, cargo público alguno.
Aumento paulatino del salario mínimo.
Línea de bandera.
Crear un consejo multisectorial sobre seguridad ciudadana.
Hacer que esa mano ociosa de las cárceles se movilice y hagan “trabajos físicos”. No se puede mantener tanto parásito con nuestro dinero solo para que salgan a seguir delinquiendo.
Continuismo respecto a la política de construcción dejada por el anterior gobierno.
Mostrar actitud conciliadora para con Chile.



Otras cosas rescatables:

Haber apartado al ala radical de Gana Perú para confinarla en una especie de ostracismo.
Alejar a la caviarada de su entorno íntimo.
Crear un gabinete “moderado” en las carteras claves.


Aspectos reprochables:

Aida García Narnajo, Susana Bacca y Daniel Mora
Que un judío sea primer ministro.
Alejandro Toledo.



P.D. esto no es una concesión, tampoco un voto de confianza, es solo el derecho a una duda bien intencionada.

El doble juego de la “libertad de expresión”


No lo se, no me importa

Para muchos entendidos y no tanto, la libertad de expresión es un principio fundamental para lo que hoy entendemos por democracia. Estoy de acuerdo con ello, pero también es válido preguntarse ¿Qué es democracia? Yo hasta ahora no lo se, muchos dicen que es el gobierno del pueblo, de la voluntad popular, donde los pueblos tienen el poder de decidir su destino, pero yo no estoy convencido que esto sea así.

Cuántas veces he oído que en este derecho (seguido del derecho a la vida) descansan los pilares de las sociedades modernas; conversaciones enrevesadas, teorizaciones astutas y sinuosas, en fin, mucha cháchara sobre el tema, mucho espíritu bizantino al respecto (ahora dirán que por decir esto último soy un “antidemócrata”). Sin embargo ¿entendemos qué es en verdad la “libertad de expresión”? Tengo una sensación muy particular, empírica hasta la médula, basada en la mera observación: y es que la gran mayoría de las personas no entienden este derecho y que, por otro lado, el mismo parece haber sido expropiado por los periodistas, comunicadores y medios de comunicación a nivel global como los grandes abanderados de tan sublime postulado. Puedo equivocarme, a lo mejor, pero esa es mi apreciación.

Solo dices cuanto te convenga, nada más

Siguiendo lo dicho arriba, de ser esto cierto no es sino más que preocupante y lo podemos ver. Los medios tienen la actitud de ser intocables, de ser sagrados, infalibles, los moderadores entre el poder y las masas, cosa última que tiene cierto asidero si nos damos cuenta del poder que estas empresas tienen. Y, seamos honestos, los medios son empresas y como tales su fin no es otro que el de lucrar, que también es cierto que tienen intereses y los defienden con los contenidos que difunden. Es un hecho. No existe la prensa independiente, porque esto supone no alinearse a ciertos conglomerados de intereses y postulados, y eso, es una utopía. En tal, llamarse “independiente” es, por decirlo menos, una aberración pues todos se alinean, todos tienen inclinaciones y preferencias. Es parte de la naturaleza humana. Es indesligable.

La industria de lo acomodable

La libertad de expresión que ha sido secuestrada por los medios de comunicación forma parte de la gran Industria Cultural de la globalización, del neoliberalismo, de este capitalismo que aún hoy subsiste (y que tenía el mismo papel en los países así llamados “socialistas” del siglo XX y que también lo hacen en los nuevos regímenes tropicales con aspiraciones regionales) y que como todo orden hegemónico usa este derecho para mantener intactas las estructuras sociales que las cimentan.

Así, queda claro el papel que realizan sus rostros visibles que son los periodistas y comunicadores, aquellos quienes detentan la pedantería de quien cree saber y conocer más que los demás. Y la libertad de expresión se sustenta, en este caso, mientras estos puedan hacer, decir, opinar, argumentar cuanto ellos crean así conveniente, de lo contrario siempre se alude a la trillada frase “están atentando contra la libertad de expresión”, pero ¿acaso estas personas no atentan también, día a día, contra muchas libertades, como el derecho a la privacidad? ¿Quién les dice algo entonces a ellos? ¿Acaso no se escudan falsamente bajo ese criterio tan manoseada según el cual tienen el “deber de informar”? me pregunto ¿de cuándo acá el informar se torna un deber cuando transgrede los espacios de la vida íntima o así también los que atentan contra la integridad de las personas?

¿Y si los regulamos?

Muchos gobiernos hablan de regular los medios, de regular los contenidos, es cuando todos saltan, se rasgan las vestiduras aduciendo que son muestras de querer tener el control, intentos autoritarios y mucho bla bla bla, y es cierto que este tipo de medidas, por lo general, terminan siendo dispositivos de control mediático pero ¿acaso los medios no hacen una segmentación de la información no tanto basados en “el deber de informar” sino más bien en el deber de informar aquello que sea trascendente para sus propios intereses? porque, y repito, los medios de comunicación son empresas y como tales quieren obtener réditos, así como poseen intereses económicos, políticos y demás, en tal, no es cierto cuando hablan de independencia ni objetividad, tampoco veracidad; lo son, si, pero cuando hay que acusar a aquello que afecte sus conveniencias, las de sus padrinos o apadrinados.

No que no

Así que ¿de qué libertad de expresión hablamos? Los medios saben usar el doble discurso en este sentido y saben que no defienden ello, sino su propia libertad como entidades comerciales, su libertad para decir cuanto quieran y meterles a las personas cuanto ellos necesiten para que estas se alinean a sus intereses de manera muy sutil, sin que las masas se den cuenta de ello; y estas, asimilan el discurso de manera utópica, hablando de ello, queriendo ser paladines individuales de tan magno derecho pero, en el fondo, solo actúan de manera inconsciente pues no entienden (por incapacidad o porque les da lo mismo) que solo siguen un rol, que le dan la base de apoyo necesaria a las empresas de comunicación para sentirse intocables, intachables, infalibles, tanto así que ante errores, falacias y demás, la actitud de estas es tan soberbia que nunca, NUNCA, contemplan el hecho de hacer una rectificación pública.

Me parece falaz tal actitud, me parece bobo todo ello. Ya lo dije abiertamente, soy una persona que mucha fe no le tiene a la democracia, pero eso tampoco implica que me iré a su extremo. Sin embargo, creo que tampoco se puede vestir de santos cosas que no lo son pues, en principio, no es cierto que estén preocupados por velar de los valores democráticos, sobre todo cuando, adrede, mal usan estos conceptos. Yo soy periodista, y me repugna la actitud de muchos “colegas” que por el hecho de encontrarse en algún medio o lo que sea, piensan ya saber todo, piensan que son líderes de opinión, cuando lo único que hacen no es sino repetir el discurso que sus empleadores les han enseñado.

What if…….

Por eso, sería bueno proponer a los periodistas dejar de creerse las panaceas de la verdad y las libertades, no olviden que trabajan para empresas y que su libertad de acción está supeditada a los intereses de sus empleadores. Con esto no estoy avalando una actitud servil ni mucho menos de resignación o conformismo, nada de ello, creo, como periodista que soy, que el periodismo tiene una importante misión en las sociedades modernas de informar lo más verás que se pueda (porque eso de la objetividad, como dije, no existe, punto) tratar de mantener el juicio crítico en lo bueno y en lo malo; así mismo, educar, orientar y crear el interés de las personas por los hechos que acontecen en nuestras sociedades y/o naciones. Por eso mismo, también es obligación que, de una vez por todas, dejen de verse así mismos como intocables, como el “cuarto poder” que no existe, no serán y espero nadie se los permita; y por ello mismo (redundancias aparte) es, igualmente, su obligación que tengan la decencia de respetar a las personas, de respetar otros derechos como el de la intimidad que, aunque no les guste admitir, los comunicadores y medios violentan cada día usando como escudo las banderas del derecho a la información; todo tiene límites, la prensa también los tiene, no esperen que un sujeto o una banda de sujetos haga esto y terminen siendo objeto de una “persecución” (término que le encanta a la “periodisticada”) por algún gobierno de turno. Puedo equivocarme o no, pero es necesario usar el sentido común, la lógica y ponerse en la piel del otro, incluso, hasta para brindar una información.


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