Historias del Shock

domingo, 17 de abril de 2011


Era un sábado como cualquiera

Un sábado de abril como cualquiera, uno de esos sábados limeños que no sabe si sentirse el clima de invierno o de verano, esa duda tan típica que a todos nos confunden y nos maquilla el humor. Hacía sol y quemaba duro, tan duro que estaba un tanto irritado, pero salir era no una opción sino una necesidad pues me dirigía al banco a ver unos asuntos.

Pero no era el único motivo para salir de la pasividad sabatina de mi casa. Tenía una reunión con ex compañeros de trabajo. Iríamos a comer algunas delicias marinas y como ya tenía la hora encima me decidí a tomar un taxi.

Hay una costumbre que no puedo dejar de hacer (salvo cuando estoy de mal humor) y es que cada vez que me subo a uno de ellos, necesariamente, entablo conversación con los taxistas. Por lo general, el tema es el mismo: Política.

Alguna vez escuché decir, no se en un medio de comunicación, un líder de opinión o alguien que conozco, que la voz de los taxistas era la voz del pueblo. Creo que después de tantas conversaciones con ellos, podría afirmar que es así, efectivamente.

Pues bueno, me puse a conversar con el taxista, era un hombre a quien podría colocar en los 40 años, aproximadamente, llevaba unas gafas de sol blancas que me parecían una tanto cómicas. Se le veía ese típico limeño de rasgos mestizos, medio clarón, pero de talla baja. Pero antes de subir le dije a donde iba y este me preguntó que “cuánto pagaba” hasta donde me dirigía (es decir, a Prescott en San Isidro) entonces le dije que siempre pagaba 7 soles, a lo que este me miró y le dije “siempre me llevan por ese precio”, este, sin quitarme la mirada pero con esa sonrisa tan criolla me dice “hermano, usted es buen psicólogo, vamos por 7 soles, entonces”, y subí.

La voz del Perú

La conversación fluyó entre los estúpido que resulta toda esta situación electoral sobre el buen soldado de Chávez, Ollanta Humala y la hijita de papi, Keiko Fujimori. Ambos coincidimos en haber votado por PPK (quien resultara en el tercer lugar en la intención de votos). Ante la disyuntiva mortal de votar por uno o por el otro el hombre confesó que optaría por Fujimori y es donde empezó el tema sobre el gobierno de su padre, la necesidad del autogolpe de 92 y la aplicación de un shock económico cuya finalidad no era otra sino encarrilar al país económicamente.

El hombre me confesó haber tenido un negocio próspero, uno en el cual podía tener a su familia en una buena condición económica y vivir sin grandes ajustones, a pesar de la nefasta época en que el APRA y su doctrina socialdemócrata se encargaron de llevar el país a la bancarrota, a que el resto de países se negaran a darnos crédito, con las inversiones en tendencia a la baja y un terrorismo que no parecía disminuir en su actividad, a pesar de los grandes avances hechos por la Policía Nacional. Fue en ese tiempo, cuando el gobierno de Alberto Fujimori llevaba unos cuantos meses en el poder que se encuentre mientras transitaba por alguna calle de Lima al lado de su esposa a un amigo, al parecer empleado público. El hombre refirió que la conversación fluía amena, según me dijo, no se veían hace tiempo y era uno de esos encuentros un poco bizarros pero lleno de recuerdos y memorias, mas de pronto todo cambió cuando el hombre, el amigo del taxista apeló a otro asunto y, sin pensarlo mucho, le advirtió que todo el dinero que tuviese en el banco lo retirase de inmediato, que no espere el correr de los días, que todo cuanto tuviera lo sacara, que aquellos que le debían dinero les cobrase y que le pagarán todo cuanto tuviesen porque “en unos pocos días el aceite será un lujo, un tarro de leche te costará cuatro a cinco veces más”; el taxista me dijo que no parecía creerle, pero no me negó sentirse asustado con lo que aquél amigo le había advertido y su mujer, ni qué decir, se sentía ofuscada, le pareció un comentario de muy mal gusto, y no era para menos, después de lo que el APRA le hiciera al Perú, era lógico que escuchar algo como aquello trajera a la memoria fantasmas como las colas para comprar un kilo de arroz o azúcar con precios en los que uno necesitaba “una mochila” para comprar un par de productos.

“¡Que Dios nos ayude!” el shock

Pasaron dos días después del encuentro con el “amigo” cuando por la noche se encontraban el taxista y su señora observando la televisión (no puedo imaginar que estarían viendo porque yo tenía 5 años y los recuerdos no son claros) cuando de pronto, todos los canales son interrumpidos sin previo aviso y de manera brusca con lo que decían iba a ser el “mensaje a la Nación” del ministro de economía de ese entonces Juan Carlos Hurtado Miller anunciado un shock económico donde los precios se disparaban a tres o cuatro veces su valor real, mencionando ciertos productos, las razones por la cual era necesario hacer esto para finalizar con el ya histórico y contundente “¡Qué Dios nos ayude!”.

Aquella medida pasó a la historia bajo el nombre del “Fujishock” y productos como la leche pasaron “de costar I/.120.000 (intis) a I/.330.000 (175% más); un kilo de papa de I/.65.000 a I/.250.000 (284%), el pan francés, el alimento abanderado de las economías menos favorecidas de los tiempos modernos (pan y agua), pasó de costar I/.9.000 a I/.25.000 de un día para otro, el galón de gasolina de 84 octanos (estábamos en auto) subiría de I/.21.000 a I/.675.000 (30 veces más)”

El hombre se quedó paralizado, no podía creer lo que estaba escuchando, fue entonces que recordó lo que su amigo le había dicho (pero nunca me aclaró si le hizo caso tras lo advertido), se sobresaltó, se ofuscó, pero su impresión fue aún mayor cuando miró a su costado y vio a su mujer paralizada, como en “shock” con las lágrimas que le salían a borbotones, ella no lo miraba, su mirada estaba fija en esa pantalla que se había vuelto ya desde hacía unos años un mensajero de muertes y matanzas, de reportes de interminables colas, ahora lo era también de un problema más a una economía familiar que llevaba más de cinco años golpeada hasta el hartazgo producto de los subsidios indiscriminados a todo, de los malos manejos económicos, del populismo izquierdista en su sin razón total.

El negocio del hombre se fue a la quiebra, su economía familiar se desmoronó y se vio obligado a migrar a otro país buscando una mejor vida para sus hijos, para su esposa, es así como encuentra un refugio en Japón, país en el que vivió y trabajó por 10 largos años para luego regresar y poder hacer una mejor vida en lo que el me dijo es su “terruño”, darle una buena educación a sus hijos y volver a tener su hogar cerca de él.

Lo necesario y lo que queremos

Cuando le pregunto que opinión tiene a ese período (específicamente el shock) me contesta que a pesar que el se perjudicó admite que fue algo necesario porque la economía estaba por los suelos y que era necesario dar una medida tan extrema para volver a reinsertar al Perú en una economía de mercado, capaz de progresar en un tiempo determinado, Y la historia lo dice, un año después los precios comenzaron a reducirse gradualmente y la economía comenzó a andar a rumbo que no se ha detenido hasta ahora y que, con sus muchas fallas, el modelo ha demostrado dar sus frutos, aunque aún queda mucho por hacer y estabilizar, y eso nadie lo puede negar.

Cuando le pregunto sobre la posibilidad de que ganase Ollanta Humala, el hombre se ríe, pero son de aquellas risas que más alegría denotan un fuerte sarcasmo y vaticinio de algo negativo, no puedo evitar estar a favor de esa sensación. Y cito “Hermano, si gana Ollanta, nos vamos a la mierda, ese hombre lo único que quiere es mandarnos al diablo, vamos a retroceder demasiado” dentro de su simplicidad de argumentos una gran razón se halla implícita, y es que la opción chavista es, simplemente, la perdida y fracaso de ese progreso, que necesitamos mejorar, y que tanto nos ha costado.






P.D. A continuación dejó un video en el cual se muestra el mensaje a la Nación de ex ministro de Economía, Juan Carlos Hurtado Miller anunciando el "Paquetazo", nombrando el alza de algunos productos básico y la frase final "¡Que Dios nos ayude!"


Párrafos sueltos en depresión (sobre nada en lo absoluto)

domingo, 27 de marzo de 2011


I

Una mujer nos da vida, una mujer nos la quita. Una mujer nos alumbra, una mujer nos enseña acerca del espíritu matinal, una mujer puede ser nuestro último aliento de vida.

II

Detesto todo cuanto me rodea, me repulsa hasta la nausea moral; la gente, a la gente le gusta señalar, andar pendiente de ti, mas su motivación no es la preocupación en tanto si las ganas de enterarse de algo tuyo, de algo propio para luego contarlo a los demás de manera insulsa e hiperbólica. La gente es mierda cuando están compuestas por materia gangrenosa. La gente es lo que sus complejos no les permiten ser ni serán.


III

La moral del cristiano llena condicionamientos, llena de mesuras y atavíos sin importancia al ser, arrastrando a los demás hacia la automutilación del espíritu y libertad, copando la vida de restricciones y falsas conductas.

Todos creen saber algo del otro, pero nadie sabe nada, siquiera, de ellos mismos; todos parten de experiencias similares, no hacen sino entender sus males partiendo del mal ajeno, mas no comprenden en lo absoluto aquello que no los vincule, no es en verdad un interés por ayudar a otros.

La solidaridad no existe, es una invención, un camuflaje individualista, es vacía. Hoy solo existe una necesidad de acercarse al otro para llenar el vacío individual, reemplazándolo por algo ficticio solo por aliviar su carencia festiva de humanidad. Hacer algo para los demás hoy, en realidad significa hacer algo por uno mismo, una meta individual para calmar la culpa que lleva el alma; de lo contrario, lo más probable es que mandaran al “carajo” los temores, problemas y complicaciones del mal llamado “prójimo”.

IV

Estoy harto de todo ello, de esta mierda sin sentido, de mis semejantes sin “corazón” (no lo entiendas en el sentido mamón), de mi familia “full” de complejos y auto represiones. Los odio a todos así como los amo a todos. Quiero que se mueran así como les deseo la mejor vida posible.

Toda esta doble moral apestosa del mundo entero (o casi todo él) buscando ser probos, fingiendo ser misericordiosos, todos asumiendo que son “buenos” sin saber qué demonios significa eso, buscando ser gente ética y moral en uno mismo y en los demás cuando, ni siquiera, entienden ni un ápice de ello.

Detesto a aquellos que se ufanan de ser buenas personas, las deploro, me producen asco, sino también repulsión, aversión, no hay nada peor que aquél ser que se ufana de algo que nunca podrá ser por naturaleza e instinto. Débil, torpe, enano de mente, grande de estupidez. Presumir ser algo que no puedes, ufanarse que ganas el reino de Dios por tus actos piadosos, pensar que tu naturaleza es mejor porque eres más reprimido que otros en tus instintos. La bondad hiede a mentira barata, no es un ideal como la mayoría de personas tienen metidas en su psique, NO, es una parte de la ambivalencia humana que convive entre lo positivo, negativo y ese estado coloidal sin animosidad alguna. Eso es, el resto es solo una ilusión para darle sentido a los hombres de mentes predispuestas al engaño.


V

La vida, la sociedad, el mundo, el ser humano están enfermos y no vengan a decirme que es culpa del neoliberalismo porque ya me tienen “hasta los huevos” esos rojos estúpidos buenos para nada tratando de persuadir a todos de una verdad que ellos piensan tener en sus manos solo porque un judío rebelde así lo escribió ¿Qué es la verdad? ¿Cómo puedes tener el convencimiento que ello es la verdad? No puedes, solo te la puedes creer y asumirlo, pero eso no quiere decir que lo sea. Nadie puede. Esto trasciende a los sistemas políticos, a la inmunda religión cristiana y demás dogmas; es la psique del hombre de hoy, obstruida, misántropa, egoísta, escapista, cobarde y mediocremente hedonista.

Por eso, reniego de todo eso, no aspiro a ser una jodida buena persona, no lo quiero ser, no lo voy a ser, no quiero estar postrado cuando la muerte llegue y acordarme del perdón de un dios del cual escindí cuando me encontraba en mis 20´s. Representar todo lo que estos humanos pacatos temen, desprecian y aborrecen es mucho más sano (aunque muy solitario, lo se) que andar viviendo una doble existencia (ambas sin sentido) que te obliga a ser un reprimido pensando que eres civilizado, logrando relegar y amortiguar la creatividad de la naturaleza humana.


VI

Ya no importa mucho quien pueda amarme pues ya no es importante, ha perdido valor, carece de noción el amor indeciso, indiferente de una mujer que no sabe o no puede valorar lo que alguien puede ofrecer y compartir con esta. No importa el de una familia indiferente y convenida a usar ese término “familia” según su necesidad egoísta lo amerite. Estoy triste porque la desilusión de tantos hechos, personas ha logrado colarse en mí generando un descontento depresivo de presunta eterna permanencia. No soy un hijo de la susceptibilidad, pero si un bastardo de intelectualidad sensible a casi todo.


VII

Me ahogo en furia cuando veo a esos ineptos que se la quieren dar de pensadores, de escritores, de fabulistas, de poetas baratos, de niños y niñas sensibles que no salen de otro tema que no sea el amor y, ni siquiera el amor tocado de una manera interesante, dulce o amarga, sino de la peor de las maneras, desde la acuosa tragisonsa decepción que no saben como canalizar, adjetivando todo cuanto pueden, pero sin decir nada, absolutamente nada, no entiendo dichos escritos, no soporto a esos puñaleros de sensibilidad barata y depresiones aniñadas.

Me irrita la gente que se la quiere dar de muy concienzuda, de muy ambientalista, ahora todos son verdes y no saben por qué demonios son “verdes”. Toda esa farsa que la juventud tiene el poder, que la juventud tiene la capacidad, solo bastase mirar a la juventud de hoy y ver que tan solo son ganado que se dejan persuadir, encandilar por íconos baratos, todos presumen ser raros, freaks, quemados, diferentes, anormales, cuando en verdad son puros marranos sin cerebro, sin una pisca de virtud reflexiva salvo cuando sus novios o novias les dejan por ser aburridos, o porque encontraron un coño mejor o un falo más jugoso. No, la juventud de hoy es “mierda” (si, esa es la palabra) son la escoria que los adultos gozan haciendo de menos, y con razón, porque a las ovejas se las arrea cuando una las necesita gordas para sacarles la lana.


VIII

No quiero nada de esto, no se si tu si, mas qué importa eso. Odiar, detestar, aborrecer no tiene nada de malo, la vida es como es y ya, que todos prefieran algo sin saber por qué es, muchas veces, necesario. Si le quiero decir adiós a todos, porque fueron ustedes y yo, porque todos fuimos, porque todos fluimos alguna vez. Este adiós no es una afirmación de fatalidad, pero si quizás de lejanía, de distancia, estoy inconforme, estoy renegado, amargado del rededor, estoy triste de observar todo aquello, estoy decepcionado de sentir algo infructífero, mis pensamientos se cuelan por todas partes sin saber donde posar, este mundo me confunde, me trastorna, no soy yo, soy algo que me quieren imponer desde una altura que no puedo divisar, mueran todos ellos por querer hacerlo, no quiero ser piadoso con quien no lo merezca, la piedad no es una debilidad, pero si una enfermedad de los hipócritas, no quiero andar pensando en tener de todo en mi vida, pensando en una vida llena de todo cuando esa no es razón de existencia sino un veneno de la codicia y envidia, no quiero amar a los seres que hoy muestran indiferencia sobre el cariño espontáneo, bien concebido que uno alberga y estaba dispuesto a dar, no hay cabida para la indecisión del sentimiento amoroso, no hay espacio para la duda del amor, no hay tiempo para detenerme a esperar a que te decidas que quieres o ya no, no quiero perderme en las aguas de moda del pensamiento, no quiero ser un rebelde barato, tampoco un revolucionario de bolsillo y biblioteca de partido comunista, soy lo que soy, ando feliz con ello, aunque en complicaciones conmigo mismo, soy triste, nostálgico, siempre me deprimo, no por pose, sino porque sufro de ello, soy un tipo alegre y brutal cuando me despierta el deseo de serlo, un sonso sin causa, una ameba bien vestida, estoy asexuado muchas veces, pero me gusta follar porque el espíritu siempre me lo pide.

IX

Soy una expresión barroca, romántica (del siglo XIX) e hiperbólica.



INCOMPLETO.

Estamos de Aniversario: MANIFIESTO BIZANTINO CUMPLE SU TERCER ANIVERSARIO

sábado, 12 de marzo de 2011


El pasado 3 de marzo este espacio cumplió su tercer aniversario. Si, “Manifiesto Bizantino” lleva ya tres años en la red haciendo de la postura de la contradicción con “consecuencia” un oficio malsano que pocos pueden o desean entender.

Aún recuerdo cuando comencé a elaborar en mi mente la idea de hacer un blog. Fue un poco difícil tratar de encontrar algo que definiera el espacio. Al consultarlo con muchos allegados y conocidos en el tema “blog” me decían que debía hablar de algo específico, pero yo no puedo hablar de algo específico por más que quiera, así que se me presentaba un dilema sobre cómo plantear el espacio.

Pronto decidí hacerlo libre de tales cadenas y, simplemente, dar rienda suelta a lo que mi imaginación, cólera o indignación fluyera. Jamás fue mi intención (y aún la mantengo) hacer de este espacio algo personalista, un diario absurdo, como suelen hacer muchos aprendices de bloggers que caen en la bobería de hacer de sus “espacios” terapias para sus problemas del corazón y sus bobas experiencias en el amor (esos son los peores).


Los primeros meses del primer año fueron un completo aprendizaje, el descubrimiento no de un hobbie sino de una convicción por expresar algo que pudiera interesarle a alguien, que lo haga reflexionar de la manera como a quien escribe le hizo reflexionar pues, ser blogger tiene una responsabilidad implícita que muchos no pueden ver, que muchos ni imaginan, pero que está allí, y es la de generar un feedback de experiencias por medio de la lectura, de la visión, de los temas presentados, un blog, en su esencia es un medio de comunicación más, y por tal, tiene una función, una finalidad.

Con sus altas y bajas, este blog ha sabido mantenerse en pie, firme a las convicciones planteadas en sus post, suelto de huesos, sincero y sobre todo, “particular”, tratando de no ser una repetición de lo que afuera se dice, se lee, se escucha, sino una opinión divergente, diferente, o en muchos casos similar, pero sustentando siempre el “por qué” de tal o cual posición.

En tres años de existencia hemos hechos grandes amigos bloggers que comparten ideas o gusto por el espacio (el cual siempre es recíproco), así como ganado detractores que opinan que el blog es, simplemente, un sitio lleno de basura desechable, llena de complejos y demás; a ellos también es necesario agradecerles puesto que M.B. no ha sido creado con la idea de “gustar” sino de ser una expresión de lo que está a la vista o no en la realidad, alrededor, en la sociedad, en las personas.


Con todo, solo queda por decir que este año continuaremos haciendo lo que sabemos hacer, lo que nos nace hacer, lo que nos gusta hacer, pensando y a la vez ignorando a quienes nos leen o puedan leernos. Y a pesar de lo dicho entendemos nuestro rol y función en esta basta experiencia y, al mismo tiempo, tan pequeña expresión, como es la internet.

Un año más de apostasía e iconoclastia cultural, para variar, os seguiremos hinchando las pelotas, os seguiremos jalando el hígado a todos quienes nos repudian con sorna y burla, os seguiremos deleitando con el sarcasmo hacia lo que creemos sectores o gente detestable, desechable, os seguiremos haciendo pensar con nuestros puntos de vista, muchos racionales, otros insalvables. Os seguiremos reventando la coronilla.

Resistencia contra la generación de un mundo vacío

martes, 1 de marzo de 2011


No simbiosis

Mirar a mi generación es mirarme a mi mismo, mirar a las personas de mi edad (sin importar el lugar del mundo de donde provengan) es ver mi reflejo, conversar con ellas es la afirmación que la nuestra es una generación sin creencias, sin sentido, sin ideales, mucho menos, sin principios, carentes de identidad.

Hoy se ha vuelto algo normal tener una desidia rimbombante ante casi todos los temas de interés respecto a la vida, la sociedad, etc, siendo suplantada bajo la fachada del hedonismo, el consumismo, la misantropía y actitudes degeneradas de personas que buscan hallar su lugar en un mundo materializado que ha desprovisto de horizonte a la generación actual, quitándole su capacidad reflexiva, su necesidad de rebelarse, su impulso a hacer diferente las cosas a los viejos que alguna vez fueron jóvenes.

Un ejemplo claro de esto se puede ver en la actitud casi compulsiva de las personas de hoy en meterse en la cabeza, en su psique que son diferentes, que no son “normales” porque esa palabra para la mayoría se ha vuelto una palabra negativa, censurable, aborrecible. Sin embargo, este solo es el reflejo de lo vacíos e insignificantes que estas personas en el fondo sienten. La negación de su normalidad a través de la adopción de imposturas decadentes que solo dejan entrever su falta de criterio, noción, así como la escasa capacidad de hallarse en un mundo que los necesita totalmente ausentes de los problemas que les rodean.

Una era sin promesas ni ilusiones

En una sociedad donde la política es la negación de todo, donde los conflictos sociales se sienten tan lejanos como el paraíso prometido por el dios cristiano, donde la pobreza es parte del paisaje urbano y sin embargo, la ciudad se oculta de ella refugiándose en diversiones y distracciones solo para olvidarnos del lado feo de ella, cuando lo importante se vuelve la mezquindad del espíritu y la devoción hacia todo lo que estimule el ahora mientras después y mañana, la soledad y vaciedad serán el eterno sosiego de todos y los demás. En un mundo así no hay mucho que pedirle a los jóvenes que se dejan arrastrar por una corriente tan atractiva, tan simplista, tan facilista, tan subliminal, pero tan poco reflexiva, y por tanto muy destructiva, intensamente corrosiva.

Las explicaciones para esto podrían ser varias, y las he mencionado extensamente en posts anteriores, así que ahora me remitiré a nombrarlas. Tales podrían ser la ruptura de la familia como institución tutelar, el surgimiento de nuevas tecnologías como el internet que ha modificado para siempre el modo de relacionarse de las personas, la sociedad del consumo, la falta de identidades nacionales, la mentira de la aldea global, la globalización económica que rige hoy con más fuerza que nunca. Para muchos estas podrían no parecer elementos que no influyan en el individuo, pero, sin duda que lo hacen, sin duda que han eliminado una parte consciente de las personas, sin duda que han moldeado la actitud de estas, sin duda que lo seguirán haciendo.


Yo como espejo

Yo, por ejemplo, creo ser un tipo consciente de lo que me rodea, de aquello que me afecta a mi como persona, como miembro de una familia, como integrante de una comunidad, como adherido de a una sociedad, como baluarte de mi nación. No por esto creo ser mejor a los demás, pero si estar en otro nivel de valoración en comparación al resto.

Los crolos metaleros

Yo soy alguien que disfruta y promueve la música metal, el metal extremo sobre todo, el black metal por excelencia, pero, y a pesar de formar parte de algo que a muchos les gusta llamar “escena” (sinónimo de identidad) lo cierto es que esta está conformada por sujetos que juegan a ser los más malos del vecindario, tipos que adorar figurar entre ellos como muy conocedores de un solo género, chiquillas que tras su apariencia de muy “bangers” solo pueden dar fe de lo que sus amigos y novios les hicieron escuchar, que tras sus afanosas afirmaciones de maldad, la mayoría no sabe de la vida más allá de un somero beso de fin de semana, de borrachos que piensan que mientras más alcohol su cuerpo pueda retener les hará más TRUE ante los demás, muchachos que tienen la idea que la exageración del negro es la verdadera esencia del metal, chicos que piensan que llevar sus complejos familiares, sociales, sus traumas insuperables al metal es lo correcto para ser un verdadero metalero. Cuando uno está dentro de ese ambiente, se puede dar cuenta que el metal se ha convertido en un club privado para monos que nada tienen que ofrecer y mucho que ostentar, como símbolo de su sentimiento de inferioridad. En verdad son pocos los que están más allá de estas restricciones, cuyo compromiso verdaderos se enmarca en un mensaje concreto, en el apoyo a la mal llamada “escena” de ser consecuente con lo que se dice, y no tanto con lo que dicen se debe ser.

Los nenes de la oscuridad

Los góticos son otros sujetos escasos de personalidad que juegan a ser los niños sensibles y oscuros que nunca podrá ser. Aquellos que siempre anhelan ser tan vampíricos como el mito de Elizabeth Bathory o Vlad Tepes, de beber sangre cuando la única sustancia de dicho color que han llegado a saborear es la Kola Inglesa o la gelatina Universal. Si los metaleros se esmeran por parecer malvados, anticristianos y muy satánicos, los góticos se esfuerzan por ser los más “freakis” del rebaño. No es muy importante para ellos quien sea el más tétrico y vampírico como si aquél que tenga los gustos y preferencias más “bizarros” de la camada. Aún recuerdo que alguna chica de esta “cultura” se esmeraba en decirme lo diferente que era del resto, de lo “rara” que era por sus gustos y todo lo demás, incluso llegando a contarme sus inclinaciones necrofilicas y los orgasmos que, según ella, logró alcanzar con dicha práctica. U otros que les encanta decir que han estado en rituales, pactos, cementerios a la caída de la medianoche o, lo más estúpido que escuché, dormir en ataúdes, si claro, seguramente estos tenían la tapa abierta y las luces encendidas.

Los pijos caviares

Los izquierdistas del presente son otra muestra de ello. Chiquillos que juegan a tener conciencia social, mozalbetes que hacen de la cháchara política un oficio para wimps y posers, personajes cuyo cuco, el neoliberalismo, es el mal eterno de toda la humanidad, el monstruo que acecha sus camas caviares por las noches. Sin embargo, en sus tertulias uno no encuentra un ápice por buscar una solución a los problemas que el demonio neoliberal ha causado al mundo. Pura crítica, pura reseña, pero ninguna propuesta. Los caviares, o izquierdistas modernos, son sujetos sin identidad que a pesar de echarle pestes al sistema imperante se regocijan de términos tales como aldea global, mundo globalizado, que es una consecuencia del conjunto de modos que ellos, supuestamente aborrecen. En otras palabras, su contradicción y falta de identidad es tal que mientras blasfeman contra todo el mundo, se regocijan al ver mundo “pluralista” donde las culturas e identidades se han perdido por completo. Y tanto para que terminen teniendo los mismos vicios que cualquier niño burgués bien criado y educado. No entiendo, es un sin sentido total. Ser un izquierdista es un sin sentido fatal.

Los radicales sin discurso

Los niños que se hacen llamar tan ligeramente fachos, fascistas, NS, son tan repulsivos como los caviares antes mencionados. En el fondo, tengo la rara seguridad que estos niñatos se toman con poca seriedad lo que dicen ser, usando modelos de falsa radicalidad para creerse diferentes, mejores que los caviares, mejores que los demócratas, con inconsecuencias ideológicas que no tienen ni pie ni cabeza, y, en la mayoría solo son grabadoras que repiten un mismo disco rayado sin asumirlo, pensarlo, examinarlo, ni mucho menos formularlo o ampliarlo. Así como se ha vuelto una válvula de escape creerse defensor de la libertad, de la justicia social y demás, del mismo modo, es una moda, un escape al vacío emocional intentar ser un antisocial, un renegado, un radical de radicales, cuando lo único que resultan son fantoches sin criterio repitiendo a los amigos de la misma índole lo que les gusta oir. Ese tipo de radicales solo demuestran su ignorancia, estupidez y mendicidad mental a través de sus palabras, porque, al igual que los caviares, ellos nunca actúan, solo hablan, al igual que todos los de mi generación (yo incluido) solo hablamos, más no actuamos.

“Revuelta contra el mundo moderno”

Por eso, este post contiene, en cierto modo, una especie de rebelión contra el mundo moderno, porque si bien la incultura y la falta de identidad corrompen y degeneran en actitudes y posturas mutantes, así mismo, los bastiones del pensamiento también han sido banalizados hasta dejarlos en un mero cascarón de complejos, de ideas trilladas que no permiten una verdadera reflexión. Ese es el mundo de las estanterías que el planeta entero quiere hacernos creer como el único posible de querer, cuando lo único real es la manera como afrontamos el hecho de ser una generación sin norte ni sur.

Las sinuosas formas de una decepcionada frustración

domingo, 27 de febrero de 2011


No hace mucho que acabo de despertar cuando la noche aún está distante de alejarse, hay un susurro extraño que recorre toda la estancia que conforma mi cuarto, y una canción tan bizarra como “down by the river” que funge como guía hacia sensaciones siempre conocidas, pero siempre desesperantes.

Esta es una noche cuando despertar es más parecido a un ensueño que a una realidad del mundo que me rodea. Es cuando uno se siente como voland
o sin estarlo, cuando todo se escucha como lejano, como si viniera de una gran distancia, con ecos poco audibles, poco entendibles, mucho menos perceptibles.

Estoy algo vacío, estoy algo frustrado, me siento como si hub
iese tenido una “mala pasada”. Hoy me desperté para leer algo que azuzó la pena inmolada que a muchos ratos suele tocarme la puerta para hacer una visita de doctor insano y otras tantas como un huésped de prestancia.

Estos días transcurrieron, de pronto, como si hubiesen sido siglos de infructífera evolución. Tu puedes tocarme y sentir que ellos fueron aciagos, desesperados, desvelados, pero llenos de esos pensamientos que avivan el pensamiento cuando el cuerpo pi
de a gritos el reposo de una vitalidad decadente.

Esta noche aún incompleta abrí los ojos, leí algunos comentarios y comencé a darme cuenta que he sido un tonto, que soy el imbécil que mi ilusión permitió generar, de solo pensarlo me siento culpable de todo aquello que pensé con la ingenuidad
de aquél infante que es timado por las palabras bonitas de sus padres. Yo no creo en mi infancia, tampoco en sus palabras, más sin embargo, por alguna razón, siempre regreso, como si tuviera algo en mi memoria, en mi percepción, en mi intuición que me diga que debería seguir creyendo.


Este post no tiene nombre ni género pero si la fragancia de lo que es
su imagen y esencia.

Quizás es que nadie supo decirme las cosas, no, seguramente es que no fui un sujeto racional que suelo ser en la gran mayoría de cosas, y la racionalidad no tiene que ver con el cientificismo barato ni la lógica de lo entendible, sino con la acción consciente de pretender conocer aquello que uno siente o cree. Pero no fue así, y es que hay cosas en la vida que escapan a la comprensión y entendimiento, inclusive, de uno mism
o.

Existen tantos días en los que la sensación de sentir insensibilid
ad me embriaga, pero solo resulta ser aplacada bajo la idea que la vida sería efímera y fútil si esto fuera así pues, toda existencia se nutre de la ambivalencia natural del mundo que vemos como del que percibimos siendo el dolor, la frustración, la pena y tantas cosas más vistas por el resto como algo MALO, cosas esenciales en todo camino, en toda decisión, en todo desempeño, en todo amor. Más aún, cuán difícil resulta ser humano, vivir en la Tierra y tratar de vivir en ambivalencia constante sin verse tentado a desearse para si mismo todo lo mejor del mundo.

Esta noche aún si atisbo a terminar, se que afuera en las calles la
gente sigue transitando indiferente al que pueda estar detrás o al costado, no tanto porque anden apurados, mas si porque están tan conscientes que solo ellos importan que no tienen idea que otros puedan albergar las mismas ideas egoístas que ellos. Yo también soy egoísta, como los demás, de lo contrario, este post no tendría razón de ser. Hasta la frustración provenida de la decepción puede ser un reflejo de la naturaleza aislada del hombre moderno.

Esta chispa que originó mi despecho sirve como ese fuego que se extiende por la pradera sin dificultad, haciendo brotar emociones que trascienden al sentimi
ento original, la motivación que da vida a esto se condensa con otras tantas que solo esperan un momento, una oportunidad, una luz por la cual poder escapar hacia fuera con la intención de explotar para nuevamente volver a anidar. Es un ciclo que se repite cientos y millones de veces, sabes, se que así pasará, entiendes, entiendo que es algo natural, pero no puedo da fe que sea algo, simplemente, que no me produzca mal.

Duelo fratricida: Elecciones peruchas 2011 (PARTE II)

domingo, 13 de febrero de 2011


Keiko Fujimori

Hablar de la señora Keiko Fujimori es hablar de su padre, a pesar que ella quiera desligarse esa vinculación, hablar de Keiko es hablar de un ideario político cuya finalidad máxima es la liberación de Alberto Fujimori, su progenitor. A veces diera la impresión que no tienen otra idea, otro discurso salvo ese.

Sin embargo, ahora se pueden ver las propagandas donde Keiko usa como idea fuerza la lucha contra la delincuencia, la seguridad en las calles y una mejora en la educación.

Es sabido que, así como el aprismo, el fujimorismo tiene un fuerte bastión que le garantiza un porcentaje de votos seguros, inamovibles, eso es indiscutible, pero también es cierto que hay un gran rechazo hacia su candidatura por lo que representa y esa es la imagen que está tratando de cambiar, de moldear; la de una chinita campechana, explotando el carisma que posee, resaltando su carácter de madre, de hija comprometida, de mujer tanto peruana como moderna y, de alguna manera, está calando en cierto sector de la población.


Su falta de experiencia en gestión pública, la defensa irrestricta de su padre y la plancha electoral que la rodean hacen que todo de ello sepa a pasado a 90´s, a autoritarismo, a mafia, a viejos rostros sin vergüenzas, a latrocinio, y ese es su principal problema. Hasta ahora no entiendo la necesidad de incluir, nuevamente, a las satirizadas “Chicas Superpoderosas” y otros personajes más que brillaron por ser los alcahuetes del régimen de su padre. Quizás presiones partidarias, quizás directivas desde el encierro, quizás amistad, quizás falta de visión respecto a la receptividad del electorado, quizás todo.

Con todo, estoy casi seguro que la candidatura de Keiko Fujimori no cuajará más allá del segundo o tercer lugar de intención de voto, no es que confié en la inteligencia del electorado peruano, que ya ha demostrado ser uno de los más estúpidos del mundo, pero si confío en los anticuerpos que el apellido Fujimori tiene dentro de la psique del peruano común y silvestre.


Ollanta Humala

El líder del Partido Nacionalista y candidato por la alianza GANA PERÚ es uno de los más criticados y prestos a constantes “ataques” por adversarios, periodistas y a cuanta persona le de la gana de atacarle, solo porque es un buen blanco siempre atractivo a los golpes mordaces.


¿Qué se puede decir de Ollanta Humala? Primero que todo que, al igual que hace cinco años, esta vez tampoco ganará, y no porque tenga irrefutables anticuerpos contra él, sino por lo que la población tiene, consecuencia de los medios conservadores y por último, pero no menos importante, por el discurso bastante abstracto, irreal y sulfuroso que se maneja desde 2006 y que hoy por hoy se presenta como mucho más moderado, hasta lúcido, dirían algunos.

Pero esta moderación autoimpuesta no sirve de mucho para desligarle de la izquierda jurásica, de la gerontocracia underground que desde los 70 no se renueva y que no se ha preocupado en evolucionar su pensamiento (demostrando, una vez más que el socialismo, la izquierda es anómala y contradictoria a lo que su creador, el judío Marx, planteó al hablar de la dialéctica en constante cambio y transformación), sumado a ello, sus vínculos aún perennes con la Venezuela del gorila Chavez, su fascinación por regímenes de izquierda ortodoxa lo hacen más que descartable.


Sin embargo, y algo que, oído a la justeza, es menester rescatar que es el único candidato que se ha encargado de explicar, en muchos aspectos, su plan de gobierno (discrepancias aparte). Sea como sea, Humala ya forma parte de la oposición y, aunque su agrupación sea un partido caudillista, remitido a las ínfulas y deseos del líder (sin vida luego de este), me da la impresión que con un poco más de consecuencia y distanciándose de los elementos parasitarios de su movimiento, podría ser una oposición seria y comprometida, no por ella, la que deba gobernar.

PPK


No voy a negar mis simpatías por la figura de Pedro Pablo kuczynski pues, dentro de todo me parece el más probo de los cuatro anteriores por razón que cuenta con experiencia en la administración pública, es un tecnócrata de renombre, un curriculum que habla por si solo (pero a diferencia de Castañeda este va más allá de dejar que su hoja de vida hable por él) así mismo, cuenta con los contactos a nivel mundial que permitan posicionar al Perú en una posición más que expectante.

Lo negativo es que es un hombre siempre ligado a los grandes intereses, lo cual, no me parece tan malo, salvo por el hecho que hay el riesgo de favorecer a estas empresas en desmedro del interés social y nacional.

Pero lo más negativo es la alianza que ha formado, puesto que “Alianza por el Gran Cambio” es un sancochado, un tacu tacu del día anterior formado por gente con vinculaciones de “izquierda moderna” como el Partido Humanista dirigido por Yehude Simon, Restuaración Nacional del pastor evangélico Humberto Lay, el Partido Popular Cristiano cuya lideresa es la eterna segundona de Lourdes Flores Nano y Alianza por el Progreso, agrupación de Cesar Acuña, organización con fuerte presencia en el norte costero y la selva norte peruana pero sin una fuerte cohesión político-ideológica y programática. Aunque los representantes de estas agrupaciones se muestran para la foto bastante unidos, no sería raro pensar que las discrepancias en puntos conceptuales sería capital (sobre todo entre humanista y pepecistas). Todo ello, da a entender a muchos que la campaña política, que el ideario de PPK carece de un rumbo fijo, definido. Lo cual podría ser cierto, pero eso solo podríamos saberlo de llegar estos a ser gobierno.

La fama de lobista es otro de los puntos que perjudican su campaña, aunque en Estados Unidos, el oficio de cabildero está totalmente bien visto, aceptado y necesario, pero aquí el “negociado” es confundido con el cabildeo, la mentalidad caviar, cucufata, llena de moralina tilda a esto como negativo, cuando es todo lo contrario.

Por último, y para muchos (no así para mí) la procedencia, la imagen de “gringo”, y su apellido hacen que buena parte del electorado no se identifique con él (lo mismo podría pasar con Keiko “Fujimori” pero “el Perú es un país de gentes raras” como diría alguien) esto, sobre todo, visto en la poblaciones de la sierra urbana y sobre todo rural, no así en la selva.

Teniendo en cuenta lo expuesto, pienso que PPK tampoco podrá llegar a la presidencia; necesita re direccionar su campaña pues no remonta a pesar de no tener muchos anti cuerpos. Quizás sea lo expuesto, quizás algo más, quizás sea que el electorado peruano es bastante huachafón y sea proclive al florito de esquina, a la sonrisita hipocritona, a la actuación hiperbólica o, como dicen los caviares, es muy liberal y eso “ya fue” (risas)



Cerrando cédulas

En el tintero quedan muchas candidaturas que no consiguen, en muchos casos, pasar el uno por cientos de intención de voto, quizás entre estos, hay dos dignos de mención (y con esto no quiero decir que los apoye) como Manuel Rodriguez Cuadros por el partido caviar Fuerza Social que caudillea la actual alcaldesa de Lima, Susana Villarán; y Rafael Belaúnde, por el partido Adelante, a quien respeto mucho por su impronta, la seriedad de sus planteamientos y la honestidad mostrada hasta el momento. Desde mi punto de vista, este último sería un gran candidato si tan solo pudiera estar entre los antes desarrollados pero, algo más subliminal que un milagro hará que pueda pasar la valla del 5 por ciento.


Finalizando, no hace falta ser muy cultivado en el tema que la segunda vuelta la disputará Toledo junto a Castañeda o bien con Keiko. Para Ollanta la situación está complicada porque su discurso no cala salvo en los sectores que caló la elección pasada; PPK necesita una reorientación de campaña, de planteamientos, de imagen. Lo que es si seguro es que sea cualquiera que llegue (con excepción de Humala) seguirán el modelo iniciado en los 90´s y acentuados a partir del 2000, sin embargo, lo que se requiere es que el próximo gobierno de un viraje hacia aspectos más sociales, sin descuidar el problema económico. Ya sabemos que en cifras la economía peruana está en crecimiento, pero en los bolsillos de las personas aún no se percibe de manera fáctica. Ya tuvimos una década entera hablando de crecimiento, de cifras macroeconómicas, de tratados de libre comercio, y demás, lo cual esta “OK”, ya es hora que la agenda política de prioridad al tema social, a la manera de cómo priorizar las convulsiones sociales, de cómo hacer posible que los peruanos de las zonas rurales tengan el acceso a los servicios básicos de todo país que se ufane que tener crecimiento económico, de cómo generar las herramientas para que las personas gestionen su autodesarrollo sin chocar con la identidades originarias, de cómo generar cultura ambiental en una sociedad tan poco pulcra, de cómo formalizar el empleo, de cómo hacer que los derechos del trabajador se cumplan a cabalidad y no queden como lindas muestras de vanguardia en el tintero, de cómo conseguir una verdadera cohesión social, de cómo generar una verdadera identidad nacional que tanto nos hace falta, de cómo hacer accesible para todos la educación, capacitar el oficio del maestro, de cómo rehabilitar la mediocre educación que nuestros niños reciben, de cómo generar confianza por parte de la población en las instituciones del Estado, de cómo hacer que nuestras fuerzas del orden sean capaces de darnos la seguridad interna y externa que nuestra patria requiere, de cómo hacer de la corrupción y la cultura de la improvisación una estadística cada vez menor.

Duelo fratricida: Elecciones peruchas 2011 (PARTE 1)


Esgrimiendo la fórmula para llegar

La campaña electoral ha empezado y en el ojo público se encuentran disputando los votos de un electorado siempre voluble cinco candidatos quienes tienen la chance de llegar al “Sillón de Pizarro” para dirigir los destinos del país durante cinco años.

Y me refiero a nada más y nada que a: Alejandro Toledo, ex presidente del Perú en el período 2001-2006 y actual puntero en todas las encuestas realizadas hasta la fecha; Luis Castañeda Lossio, ex alcalde de Lima por dos períodos consecutivos, quien figura entre el segundo y tercer lugar en la preferencias de voto; Keiko Fujimori, ex primera dama de la nación a finales de los años 90, quien junto con el “mudo” Castañeda se disputan el segundo y tercer lugar, según las encuestas; Ollanta Humala, quien, nuevamente se presenta como candidato presidencial (la primera ocasión fue en las elecciones de 2006) personaje que se encuentra muy relegado de los tres anteriores ubicado en un cuarto lugar; y Pedro Pablo kuczynski, quien ya ha tenido experiencia en la administración pública como tecnócrata así como primer ministro en el gobierno de Toledo. La encuestas lo ubican en un quinto lugar con una intención de voto entre el 3 a 5 por ciento.

Cabe dejar en claro que la intención de este blog no es hacer un recuento de los datos hechos por las encuestas sino, todo lo contrario, dar el punto de vista particular del redactor respecto a cada uno. Sin embargo, se tomará los datos de las encuestas solo como un tema, meramente, referencial.

Alejandro Toledo


Como se mencionó líneas arribas, Toledo ya tuvo una experiencia de gobierno y, siendo honestos, en el manejo económico no lo hizo nada mal. Es cierto que tuvo tras de él personajes que opacaron su gestión como su mujer, su familia y demás sujetos que usaron la calidad de partido oficial para hacer de las suyas. Sumado a ello, su presunta vocación por el despilfarro, sus constantes borracheras y demás “taras” han hecho de él lo que hoy los medios y opositores tratan de achacarle como puntos en contra.

Sin embargo, en la actual campaña electoral, Toledo, o mejor dicho, sus asesores han elaborado una imagen más “sobria”, donde sea él el personaje principal, manteniendo “a raya” a su esposa quien, se sabe, destaca por no tener pelos en la lengua. Así mismo, todo parece indicar que hay la intención de mantener a raya a las joyitas que forman parte de su familia.

La campaña de Toledo se basa, sobre todo, en reflejar que ellos fueron un buen gobierno, su mejor carta de presentación poniendo algunos ejemplos tales como el pan (que en sus épocas costaba 0.10 soles, pues cuesta 0.15 o incluso 0.20 soles) así como de continuar con la apertura que “ellos iniciarion”. Sin embargo, su idea fuerza principal, la locomotora de su campaña es la llamada “Revolución de la Educación”, la cual, al menos a mí, no me queda muy clara puesto que solo se han remitido a exponer que aumentarán los fondos para el sector educación, el aumento de sueldo a los maestros y la mejora en la calidad educativa para los niveles primaria y secundaria, más no hay una explicación del “¿cómo?”.

Sin embargo, no puedo negar que, desde mi óptica personal, Toledo tiene muchas taras como candidato, las cuales, seguramente, de llegar a la presidencia las arrastrará como presidente de las que sobresalen que él su propio verdugo y, parafraseando al inefable Carlos Raffo quien preguntado sobre los defectos del candidato de Perú Posible, este respondió con mucha cordura y sorna, “A Toledo hay que dejarlo hablar”, y no se equivoca en ello. Ya hemos visto a “Pachacutec” declarar una cosa para luego decir que no dijo lo que dijo, sino que lo interpretaron mal (lastimosamente, para él, ya no tiene a un Carlos Ferrero que le sirva de traductor) como en lo dicho respecto a la despenalización del consumo de drogas; o también su ambigüedad respecto a temas como el aborto, el matrimonio homosexual, entre otros.


Lo que el país necesita no es un candidato que se base en sus logros del pasado para gobernar, recurriendo indirectamente a ese trillado slogan de “TU ME CONOCES”, así como tampoco se requiere de un candidato que se muestre dubitativo, indeciso, inconcretable. Quienes vivimos la época de Toledo estaremos de acuerdo en decir que fue un buen gobierno, que a partir de allí el Perú comenzó a sonar en boca del mundo, sin embargo, no es necesario un candidato, un partido un gobierno de gente que no puede dar su opinión en temas puntuales y de alguien que ya sabemos que dice hacer una cosa para luego hacer, totalmente, lo opuesto.

Luis Castañeda Lossio


Hablar del partido Solidaridad Nacional es hablar de Luis Castañeda Lossio, no hay más que decir, el partido es él, su única figura importante, un partido clientelista como los que se han puesto de moda, convocando sujetos totalmente ajenos a la “doctrina” (si es que la tiene) de la agrupación, donde se pagan cupos para ser parte de dicha organización; un partido caudillista cuya licencia de vida no parece ni irá más allá de la vida natural o política del mentado líder. Eso es Solidaridad Nacional, esa es la representación de Luis Castañeda Lossio el político y candidato, no el presidente que aspira ser.

En lo personal, a Castañeda le tengo anticuerpos irreconciliables, primero que todo el caso Comunicore y las supuestas “maniobras” mientras dirigió el IPSS. Si bien su gestión como alcalde no ha sido negativa, si lo ha sido el alargamiento de plazos para obras que no tenía un plazo de entrega mucho menor, lo cual da al campo de la especulación y la palabra “negociado” salta como primera opción.

La campaña de Castañeda (quien vuelve a ser presidenciable por segunda vez) se basa en las obras que ha realizado en su gestión como alcalde en las cuales se esmera por destacar El Metropolitano, así como el embellecimiento de Lima (cosa que nadie con dos dedos de frente podría negar). Sin embargo, Lima no es el Perú y eso parece no entender el candidato de SN, si bien, su mayor caudal se encuentra en una ciudad capital que lo conoce ¿qué sucede con el resto del país? ¿qué le dirá a ese amplísimo sector rural que, muchas veces, ni siquiera se beneficia con los servicios básicos? ¿Les pondrá el ejemplo de Lima? Seguramente que, a muchos de ellos poco les importará.

Si, las obras hablan, pero también se demanda que un candidato hable y Castañeda no sobresale por ello. Muy puntual, conciso, escueto para declarar pareciera siempre estar a la defensiva, tener un discurso aprendido cual mono que no va más allá. Yo no creo que un candidato deba ser un paporretero, eso sería huachafo, populista, simplón y poco serio, pero tampoco es factible que alguien que aspira a dirigir el destino de una nación se remita a destacar y decir en cuanta ocasión pueda “mis obras son las que hablan”. Eso le resta seriedad, le pone una impronta que sabe mucho, que no tiene más argumentos que deslindar.

Otro punto en contra es la lista parlamentaria que pretende llevar al Congreso. Basta decir que en sus números se encuentran un sin número de aborrecibles e innombrables de la política peruana, el más destacado de ellos es el ex “escudero” y “chauchiller” del régimen de Toledo, Gustavo Pacheco, una vez lameculo del ahora candidato peruposibilista, una vez mujer en contubernio de Fernando “Poppy” Olivera, hoy amante furtiva de Luchito Castañeda a quien ya salió a defenderlo, a lustrarle los zapatos como si se tratara de la segunda venida a la Tierra de Cristo. Este sujeto debería ser arrestado por desprestigiar como pocos la actividad política y ser condenado a prisión perpetua (es lo único que me queda, dado que en mi país no se aplica la pena de muerte, lamentablemente)



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